Respuestas Varias


Ante los diversos comentarios vertidos por nuestros queridos amigos me veo en la obligación de volver a escribir unas líneas para responder a todos y aclarar algunas cosillas.

Ante todo declarar mi asombro ante el número de visitas que seguimos teniendo en el blog, a pesar de haber dado por concluida la publicación de entradas: ayer recibimos 205 visitas y es el record absoluto, hoy acabo de ver el contador y ya llevamos 40. Está muy cerca llegar a las 3000 y me parece una barbaridad.

Ante tal afluencia de visitas tengo que avisar de que poco a poco voy a ir revisando y corrigiendo las entradas, algo que no pude hacer en el camino por la premura de tiempo. Las voy a ir revisando de incio a fin y avisaré cuando las tenga todas terminadas. Perdonad los errores que intentaré corregir cuanto antes.

Ayer estuve imprimiendo todo el texto escrito para que lo leyeran mis padres y me quedé alucinado al comprobar que son más de 200 folios sólo las entradas y los comentarios con las fotos.

Por último agradecer vuestros comentarios de despedida: gracias Julio por tus divertidos e ilustrados comentarios, ha sido estimulante leerlos y responderlos.

Tendremos en cuenta tu oferta sobre apoyo logístico, Santi.

A Tarzan decirle que tiene un hermano estupendo con el que no pienso renunciar a seguir caminando, que me lo cuidéis mucho porque está ya muy mayor y con poco pelo (sobre todo en la entrepierna). Espero poder compartir nuevas aventuras con él y con vosotros.

A los demás un abrazo y confirmar que seguimos en contacto. Ahora esperar los nuevos triunfos de mi equipo y que las elecciones europeas nos sean propicias, ese es mi reto ahora. Os quiero

Por cierto, si alguien conoce algún modo, estaría encantado de publicar todo esto en formato libro o algo así. Voy a intentarlo y me gustaría saber si alguien conoce algún cauce posible para llevarlo adelante: yo voy a trabajar en lo escrito para pulirlo y dejarlo listo para publicar algo digno y divertido.

Despedida


Esta es mi despedida del blog. Estoy en el despacho en casa, recién levantado y ya han pasado unas horas desde que llegué. Poco a poco he ido tomando conciencia de la realidad de todos los días, no hay más remedio.

Nada más llegar comienzan a crecerte los problemillas como van saliendo las hormigas del hormiguero al olorcillo de cualquier manjar de los suyos. En esos momentos es cuando realmente te das cuenta de que has vuelto, casi se convierte en sueño todo lo acontecido y sólo imágenes parciales y momentáneas te hacen acercarte a la aventura que acabamos de vivir. Es duro cambiar la mente desde que sales de Santiago como peregrino hasta que te metes en tu mundo pocas horas después como simple ciudadano.

Sólo quiero deciros que para mí ha sido un privilegio poder hacer lo que he hecho y poder disfrutar de las cosas con la intensidad que hemos conseguido. Andar, hablar, conocer gente y lugares, comer, beber… son cosas que se disfrutan en cada camino que uno hace, a eso nosotros hemos añadido un nuevo placer que ha sido el de escribir este blog: he disfrutado mucho escribiendo, pero también charlando sobre las cosas, ideando modos de contarlo, hemos pasado largos momentos en el camino Joseba y yo planteando las entradas, bromeando con las cosas que iban ocurriendo; ha sido divertido ver a la gente cómo se quedaba cuando yo sacaba mi portátil en cualquier sitio, me pedía un orujo y comenzaba a escribir como un poseso mientras Joseba esperaba para dar su aprobación leyendo el periódico frente a otra copita de orujo (u otra).

Mi idea inicial era la de que nuestra familia y amigos conocieran de primera mano lo que nos pasaba, que no se escapara detalle alguno de nuestra aventura; comenzó siendo una simple broma personal a la que se unió inmediatamente Joseba con su complicidad y sus aportaciones. Pero poco a poco fue creciendo, se fue incorporando gente día a día, unos se lo contaban a otros y así hasta llegar a un gran número de entradas, muchos de vosotros no habéis escrito nada pero sé que habéis estado ahí, ahora os pido que todos os despidáis en los comentarios.

Gracias a la familia, gracias a nuestras mamás, a las esposas (amantes sufridoras de estos incansables caminantes), a nuestros hijos (obligados  a continuar la tradición de caminantes), a los hermanos, padre y demás. Un abrazo para todos vosotros.

Un beso para mamá y otro para la madre de Joseba, que madre no hay más que una (y menos mal que si no!). Otro para papá.

Beso para Inma y Santos, que se incorporaron tarde pero sé que habéis seguido esto en el tiempo libre entre dar la teta al enano y atender al culo inquieto de Andrea (ya ves que no soy un palabroto porque no he dicho gilipollas). Otro para mis hermanos.

Beso para los hermanos de Joseba y para su hermana (salvadora económica de nuestro viaje), espero que coincidamos en algún momento (a ver si vais moderando vuestra posición a posturas más de acuerdo a mis ideas y tened claro que hoy la copa será nuestra).

Gracias a Tere y a Mar: para vosotras era este blog desde el principio; vosotras sufridoras de todos los días con nuestras aventuras y batallitas (abuelo cebolleta ¿verdad Tere?) y también cuando estamos fuera. Habéis mantenido en orden nuestra casa en ausencia de nosotros (como cuando estamos también) y habéis mantenido económicamente todo esto. Espero que con estos escritos hayáis estado un poquito más cerca de nosotros porque nosotros os hemos sentido dentro de la mochila.

Otro para los amigos:

Paco: sé que nos has seguido y disfrutado como si lo hubieras vivido tú mismo desde tu sillón en la ventana.

Amparo: gracias por hacernos de Cicerone tan simpática y amable, lo pasamos muy bien contigo.

Julio: ha sido estupendo recibir tus comentarios llenos de alegría y buenas intenciones, sé que has disfrutado del camino de una forma muy especial, espero que nos veamos en el norte cuando vaya, estamos en contacto por medio de Joseba.

Tarzán de la pradera: también tú has disfrutado recordando los paisajes extremeños junto a tu familia a tu hermano, quizás algún día tú mismo harás ese camino que te espera por aquí, gracias por tu buen humor y tu alegría.

Sergio: mi camino puede continuar con el tuyo este verano, ánimo en todo y a disfrutar de tu propio camino lo más pronto posible, eres un tipo genial.

Pedro, Ana, Iñaqui y Ander: no os conozco pero sé que queréis a Joseba, gracias por participar y suerte en todo.

Anabel: también un recuerdo para ti; imagino que te ha resultado algo extraño conocerme de este modo tan diferente al que me habías visto, suerte con el final de curso y nos vemos.

Eric: también tú nos has seguido desde París, un beso a tu chica y espero que nos veamos pronto, estoy seguro de que habrás disfrutado de esta aventura y que valoras el que seamos gente de Bilbao junto con Joseba.

Ramón: suerte con tu libro y con tu vida, he disfrutado mucho leyendo tu blog y espero que tú lo hayas hecho con este, buen camino y hasta pronto.

Saludos a María a David y a Diego, nos vemos pronto en nuestras reuniones y conflictos para arreglar el mundo. Espero que hayáis disfrutado de este diario de viaje.

Tambíen quiero hacer un recuerdo especial a la gente que hemos conocido en el camino.

Gracias a Julián y su familia, su casa acoge a los peregrinos con cariño y con un trato amable. Sois divertidos, generosos y limpios (y ya sabéis que no es más limpio el que más limpia sino el que menos ensucia). Pasamos un rato muy agradable con vosotros (el cochinillo estaba de muerte) y además ganó el barça. Espero que vuestro acceso a internet vaya muy bien hecho ya el rodaje. Y aconsejo hacer un alto en el camino en ese lugar a todo peregrino que se precie.

Juan Manuel e Itzíar: otro abrazo fuerte y gracias por todo, por vuestro trato, la comida, las atenciones, el acceso a internet y por ser tan amables con caminantes que se acercan allí como refugio ante lo inhóspito de la zona. Sois un verdader oasis en el camino.

Celsa, un abrazo también para ti, el recuerdo de nuestra estancia en Xunqueira va unido a tu amabilidad y a tus informaciones. Seguro que nos volveremos a ver. Eres encantadora y los peregrinos están muy bien atendidos allí gracias a tu servicio.

Antonio: has llegado tarde pero espero que hayas disfrutado de esta historia y así tienes un perfil distinto a como me has visto en clase.

Begotxu: gracias por seguirnos y por disfrutar con todo esto, un beso de mi parte y adelante.

Y también a nuestros amigos peregrinos conocidos en este largo trayecto.

Un abrazo a nuestro asesino reconvertido (en realidad eres una persona estupenda, atenta y educada). Al alemán marrano que le den y ojalá se haya bañado aunque sea en un charco. Un recuerdo para la noruega y su andar pausado.

Abrazo para Bernardo y Andreas que ya estarán en su casa recordando esto y preparando nuevas aventuras.

A los alemanes múltiples que hemos tenido que conocer que regresen bien a su patria, y que no vuelvan más, que son mal educados y demasiado serios. También que hablan mucho en alemán.

Santi, eres un tipo estupendo, hemos pasado muy buenos ratos juntos y nos hubiera gustado poder compartir algún ratito más con vosotros. Lo hemos pasado muy bien. Sigue alimentando esa tripa y acaparando conocimientos sobre restaurantes y otros lugares de buena vida.

Joan y Josep, también para vosotros un abrazo fuerte y que pronto terminéis el trocito que os queda, espero que nos volvamos a ver pronto por los caminos y pasemos buenas sobremesas juntos. Ha sido un placer compartir camino y mesa con vosotros y queda pendiente la conversación sobre el nacionalismo catalán.

Jordi y Josep, ha sido una pena coincidir tan poco tiempo con vosotros, cuando pasaba por Sitges el lunes os recordaba y os mandé un abrazo que espero os haya llegado bien. También a Carmen un abrazo y esperamos verla pronto por esos caminos del mundo, ánimo peregrina y que las reparaciones funcionen bien.

Por último un abrazo enorme a Joseba, perdona mis constantes bromas, mi pesadez… Ha sido estupendo compartir este tiempo contigo, como ya te he dicho, un abrazo y nos vemos dentro de poco por tu hermosa tierra que sabes tanto me gusta.

Adiós a todos y espero que hayáis disfrutado tanto como yo escribiendo. Ahora espero vuestros comentarios de despedida y prometo revisar todo esto con tiempo para corregirlo un poquito. Perdonad los errores y hasta siempre…

Continuará este verano desde Irún.

Regreso 2


Segundo comentario desde la estación de Barcelona de Sans. Desde que mi compañero me abandonó todo me sale al revés. El vuelo se ha desarrollado sin problemas y en el tiempo esperado. Nada más llegar a Barcelona el tiempo está fatal: nublado y medio lloviznando. He tomado un tren abarrotado de viajeros desde el aeropuerto hasta la estación de tren: cuerpos gordos y sudorosos metidos en el vagón de tren entre múltiples maletas de todo tipo y con ruedas, según la última moda. Al llegar a la estación he buscado la consigna para dejar la mochila y poder dar una vuelta por Barcelona: son 4,50 euros por 24 horas y sin posibilidad de fracción; he intentado meterla en una más pequeña pero los muy cabrones han puesto la entrada a las taquillas de modo que son más estrechas en la parte delantera que en la trasera y, de ese modo, no cabe casi nada en las de 3 euros y debes comprar las de 4,50. Después de este primer contratiempo he decidido ir a tomar algo al bar de la estación y finalmente he optado por no salir ya que tengo poco tiempo y no voy a poder hacer gran cosa. Queda para otro momento la visita turística y he pensado que lo mejor era volver a coger el portátil y hacer alguna cosilla mientras comía porque hay enchufes en la cafetería. Segundo problema ha sido entrar a los servicios: pésimos y abarrotados ya que sólo hay unos para toda la estación. Si cataluña es la modernidad deben haber olvidado la estación de tren. Para colmo al meter la llave en la taquilla de consigna me anula el pago que hice y me dice que tengo que volver a pagar otra vez. Mi indignación ya ha tocado techo y he decidido no quedarme callado: tras hablar en tono más que alterado al encargado de la consigna me he dirigido a atención al cliente de la estación a presentar la reclamación: es una vergüenza que te cobre lo que te cobran y encima no puedas abrir el servicio en 24 horas. Bastante enfadado he rellenado la reclamación y me he dirigido a comer. La comida aceptable para ser una estación de Renfe y nueva sorpresa: podrá parecer subrealista pero al conectar el portátil a los enchufes resulta que ninguno tiene corriente: hay que ser miserables y agarraos, que cada palo aguante su vela. Y no tengo conexión a internet en la estación porque no me llega la señal 3G. Joseba, socorro, vuelve conmigo porque me da miedo tomar el tren esta tarde tal y como van las cosas, seguiremos contando las peripecias de regreso.

Regreso


Son las ocho de la mañana y estoy en el aeropuerto de Santiago esperando mi vuelo a Barcelona que sale en unos minutos.

Como os avisaba ayer después de la salida de Joseba (dios lo tenga en su regazo por mucho tiempo) yo me fui a superar su ausencia por las calles de Santiago. Qué Tere nos lo conserve por mucho tiempo y nosotros lo veamos.

No puedo decir que la tarde fuera perfecta: para empezar empezó a llover poco después de irse y no ha parado desde entonces. Ya es mala suerte hacer 1000 km sin agua y en las últimas horas calarse vivo.

Lo siguiente fue el partido del barça, no voy a comentar nada pero podéis imaginar que no pensaba terminar la tarde así sino celebrando la liga, la semana que viene será. Estuve viendo el partido en el casino entre peregrinos y ciudadanos de todo tipo que por allí campan a sus anchas.

Ante la intensidad de la lluvia y la copiosa comida del mediodía la cena se presentaba suavecita: un caldito gallego y un centollito de despedida. Me fui al mismo sitio en que habíamos cenado la noche anterior y el señor se empeñó en que Joseba llegaría más tarde, le tuve que decir tres veces que iba a cenar solo para que se diera cuenta.

Al terminar un orujo de despedida (era de los de verdad, de la destilación artesana) y regreso al hotel bajo la intensa lluvia de Santiago, una última visita a la plaza de obradoiro y vistazo a la fachada de la catedral.

La noche una pesadilla por los ruidos de la habitación de al lado (¿sexo?) y por mi propio nerviosismo ante la partida ya inminente.

El reloj ha sonado a la hora de siempre, esta vez no he encontrado a mi amigo con la mochila preparada. Ducha y recoger todo. Taxi y llegada al auropuerto donde ya me han tocado los cojones (también el resto del cuerpo en un cacheo) y ahora tomo un café en la zona de embarque que me ha costado dos euros (¡Qué fuerte! y encima está malo)

Espero la salida del vuelo mientras escribo y recuerdo, luego os cuento ya en Barcelona cómo ha ido todo.

Joseba, hoy me he acordado yo de la pastilla. Familia, preparaos que ya voy para allí y con las pilas cargadas para un tiempo

Gracias a todos los que nos seguís, ya ha pasado el contador de 2000 y ahora el reto son los 3000.

Adiós Joseba


Hoy escribo esta entrada un poquito antes porque no hemos tenido que andar mucho: las vueltas que hemos dado por aquí haciendo tiempo hasta la hora del bus. Tengo que leerla un par de veces porque se ha marchado mi corrector de todos estos días. Joseba, te recuerdo que puedes escribir algún comentario si quieres, aunque si no me gusta no pienso publicarlo.

La tarde terminó tranquila y agradable, reposada y hemos tenido tiempo de aprovechar estas horas paseando y contemplando peregrinos, turistas y demás especímenes que por aquí campan a sus anchas. Joseba se ha marchado con un gran dolor de cuello debido a tener que girarlo constantemente ante el paso de cada descomunal viandante de sexo femenino en atuendo primavera con calorcito; yo he rezado mucho en todos estos momentos para que este comportamiento tan alejado de la vida espiritual que Joseba ha iniciado no interfiera en el nuevo camino que emprende. Sí, ahora ya puedo decirlo; a lo largo de este blog os he ido informando puntualmente de los progresos que hemos realizado para volver al redil a esta oveja descarriada, todos habéis podido leer esa transformación mística y sé que habéis disfrutado ante esta espectativa, sé que os emocionabais ante cada paso que nuestro querido amigo iba dando encaminado al mundo místico, cómo se cogía de mi mano rezando junto a nuestro querido sacerdote Blas, como genuflexionaba ante la imagen de esa pequeña ermita en la que vio la luz definitivamente, recordamos sus ojos humedecidos ante las imágenes religiosa, la donación generosa de limosna ante las imágenes de la catedral de Ourense y, finalmente, el éxtasis de la catedral, el abrazo al santo y la confesión de su renovada fe. De lo del nacionalismo no tengo más que hablar: las fotos nos hablan de su cambio y podéis comprobarlo más abajo en esta blog en su foto bajo la bandera de España o entrando al bar ″español″

Tere, me entregaste un bárbaro y te devuelvo un hombre de verdad: culto, educado, humilde y lleno de grandes virtudes. Te lo devuelvo porque yo ya he cumplido mi misión mística….

Es decir, ahí lo tienes, tú te lo pediste y es tuyo, ahora que ya no tienes bichos debajo de la cama creo que volverás a tenerlos encima; pero en el fondo no es mal bicho, además con el tiempo se le toma cariño (qué te voy a contar yo que no sepas).

Esta mañana hemos amanecido a la hora de siempre, que tiene guasa para un día que podemos levantarnos más tarde. Era patético vernos a poco más de las siete de la mañana los dos despiertos en la cama en calzoncillos y viendo por la tele a Epi y Blas hablar sobre cómo se ríen. Después de desperezarnos un poco y oír a las palomas dando el coñazo, hemos salido a desayunar y hemos dado varios paseos por todo el centro que estaba completamente vacío.

En la alameda hemos hecho fotos y yo he pisado una mierda de perro (¡qué suerte!).

Luego una cervecita y regreso al hotel para recoger las cosas Joseba y esperar el bus.

 

 

En todo este blog he escrito muchas cosas, permitidme un segundo en serio: Joseba, gracias por tu compañía, gracias por tu sentido del humor y gracias por tu tiempo conmigo. Gracias a Tere por compartirlo un poquito (prometo no volver a pedírtelo en algún tiempo). Han sido un placer todos estos días contigo. A Eneko y Aitor mucho ánimo para aguantar a ese calvo que no tiene un pelo de tonto, que os da consejos e intenta llevaros por el buen camino (pedidle que os ponga el himno nacional de vez en cuando para no perder la costumbre).

 

Yo me despido en esta entrada de mi amigo y compañero Joseba, os recuerdo que esto ha sido todo una broma y que lo dicho de él es sólo fruto de mi imaginación y de los orujos (verás que aún no he contado nada del regalo que llevas).

 

Acaba de subir al bus camino del aeropuerto y yo lloro desconsoladamente en la habitación del hotel en el que cada rincón me manifiesta su ausencia aún cercana (incluso el olor a mierda que tengo a quí porque no he conseguido quitar la que he pisado esta mañana en la alameda). Lloro mientras veo salir a Fernando Alonso en la carrera.

Ahora seguiré llorando por las esquinas de Santiago mientras busco un centollo con una botella de albariño con la que ahogar mi pena (también unos pimientos).

Ahora sí que esto se acaba, cuando regrese descansaré un rato, veré ganar la liga al Barça y prepararé mi propio regreso a casa: temblad familia que voy para allí y amenazo con organizar la revolución mientras nos vamos organizando para hacer este verano el camino del norte.

Gracias a los visitantes porque hoy llegamos a las 2000 visitas en el blog.

 

Resumen de la etapa: 3 km a 2,5 de media en 3 horas y no veo bien la altura a la que estamos porque el vino no me deja.

Los árboles sí nos han dejado ver las torres de la catedral.


La tarde ha dado para pasar un muy buen rato, nuestros amigos separatistas catalanes han resultado bastante simpáticos, a pesar de lo sositos, y no han participado del tópico de catalán agarrao pagando incluso algunos de las rondas con indudable generosidad. Al segundo orujo he hablado con la camarera (hermosa a la par que bien dotada moza) y le he dicho que pusiera una ronda pero que a Jordi y Joseba les pusiera un vasito pequeño para el orujo pero a mí me colocara un pedazo de copa enorme y me la llenara: se han quedado de piedra cuando han visto sus copitas y mi copazo.

Hemos ido a dar una vuelta al pueblo (sobre nosotros mismos) para hacer una foto al puente del Ulla. Es una obra espectacular construida con sangre y sudor sobre el río en un enorme barranco, una pena pensar que justo delante están haciendo el viaducto del Ave que destrozará la vista del lugar: es triste ver las agresiones al paisaje que está generando esta construcción signo de la modernidad.

01 puente

Tras regresar al hotel nos hemos encontrado a un montón de gente tomando copas y en ambiente muy animado. La noche ha sido movidita porque en este lugar no se cierra y la gente acude de fiesta a beber, bailar y jugar al billar. A medida que van pasando las horas los propios borrachos acaban haciendo de monigotes del billar, como hemos podido comprobar esta mañana al levantarnos y encontrar a los últimos de toda la noche.

Cena sencilla con charla amable recordando nuestros caminos y hablando de todas las cosas que hablamos los peregrinos en estos momentos. También preparando la entrada en Santiago y la comida de mediodía con un arroz con bicho por medio.

Nos hemos levantado a la hora convenida y me ha sorprendido ver que Joseba estaba ya preparado y con la mochila puesta cuando yo aún estaba abriendo el primer ojo, el que tengo con un grano desde hace varios días. Me ha parecido gracioso y anecdótico que mi querido amigo estuviera arreglado tan rápido y he pensado que quizás estaba nerviosillo por dar un abrazo al apostol y piar sus culpas en la misa del peregrino con comunión incluida.

La etapa ha sido cortita y con constantes subidas y bajadas, pero sin gran dificultad. En algunos momentos nos ha comenzado a chispear levemente y hemos pensado que tendríamos que sacar el chubasquero para llegar a Santiago, al final todo ha sido una falsa alarma y no ha llegado la sangre al río.

La entrada por esta parte es bonita aunque se hace muy raro entrar por un lugar distinto a lo de siempre.

02 llegando

La llegada a la plaza de Obradoiro como siempre: emocionante y llena de turigrinos, turistas de la tercera edad e incluso de la cuarta. Nada más llegar a la plaza se me ha acercado una chica muy exuberante a preguntarme si tenía a mano la credencial; yo le he ofrecido todo y ella se ha vuelto a un grupo de turistas croatas para enseñarnos como fenómenos de feria que se ponen a hacer el camino durante un montón de tiempo y que van sellando un papel como auténticos gilis. Los turistas nos miraban asombrados y nos han hecho fotos que quedarán en el recuerdo de una generación de croatas que vieron a animales españoles muy extraños que caminan sin parar hasta Santiago.

Sin mayor demora hemos subido a la catedral para escuchar la misa del peregrino; ya estaba la monja de siempre con su cara de ″alegría″ cantando y preparando la liturgia con sabia dirección musical ante el espectáculo que se avecinaba: la celebración no ha defraudado; listado de peregrinos que han llegado (desde Sarria casi todos), abrazos emocionados de peregrinos sudorosos y morenos por partes, curas en el altar de todas partes del mundo diciendo partes de la misa en sus idiomas originales (quizás alguno incluso en euskera). Todo típico y tópico y muy emocionante, se ha acabado con el vuelo del botafumeiro para enorme alegría de los visitantes y turistas.

Tras ir a la oficina del peregrino y cumplir con nuestra cita con la compostela hemos ido hacia el hotel Universal de Plaza Galizia que había reservado gracias a la agencia Zafiro de Lorca que siempre me atiende en estos momentos de apuro.

Al llegar al hotel el señor de la recepción nos ha dicho que la habitación no estaba aún arreglada y que debíamos esperar unos veinte minutos. Yo he aprovechado para hacerme íntimo de este señor y he acabado por hacerle sentirse en la obligación de colocarnos en algún sitio. Nos ha ofrecido como alternativa a la habitación que aún no estaba preparada la suite de la séptima planta, nos ha dicho que el único problema es que el ascensor sólo llega al sexto y que tenemos que subir a pie una planta. Ante tal problema le hemos comentado nuestro pequeño paseo a pie y hemos insistido en que una planta no es mucho que añadir en tal viaje. La conclusión es que tenemos una habitación muy chula con unas vistas sobre la catedral de muerte y a un precio razonable.

He salido de la ducha con un peine en la mano para ofrecerle sus servicios a Joseba, pero él lo ha considerado innecesario dado que en las zonas en las que le quedan pelo no tiene consistencia suficiente como para hacerse la raya en medio. Tras la ducha y arreglarnos para la ocasión nos hemos ido hacia el restaurante de enfrente, en el que previamente había ya reservado mesa para cuatro. Jordi y Josep ya estaban allí esperando y hemos tenido una muy agradable comida entre almejas, pulpo, arroz y un par de botellitas de Gran Bazán Ámbar (también un par orujitos).

03 comida

Deseos de amistad, cariño compartido, alegría por el objetivo logrado, recuerdo a los que no están aquí (Tere para Joseba, Carmen para Jordi, y Mar para mí…) otros amigos como Maxi y Estíbaliz, Ramón, David… y a las futuras peregrinas Mar e Isabel.

Después de las copitas he llevado a estos ilustres, aunque sosones peregrinos, hasta el restaurante ″El asesino″, luego nos hemos ido al casino a tomar una copita y despedirnos como lo hacen los peregrinos de verdad que se visten por los pies: con unas copas y con la alegría y la tristeza mezcladas con los vapores del alcohol.

06 casino

Jordi y Josep se han despedido para ir a comprar algún regalillo de recuerdo para los familiares y desde aquí les deseamos buen viaje y mejor vida (y suerte a Josep en sus tiradas de caña). Sois cojonuts (a pesar del defectillo de ser separatistas, catalanistas, rojos, masones y demás desviaciones políticas).

04 obradoiro

Tristes en estas últimas horas hemos dado un paseo y Joseba ha comprado alguna cosilla (no voy a desvelar para no joder sorpresas, que soy cabrón pero no llego a tanto y además lo puedo publicar mañana cuando ya se haya ido en su vuelo y antes de que llegue a casa).

05 obradoiro

Ahora estamos en la habitación y nos vamos a tomar algo para despedir nosotros mismos este camino y damos pie a nuevas aventuras en próximos tiempos, ya os contaré cómo ha ido la noche quizás mañana porque no creo que cuando lleguemos esté yo para muchas escrituras (lo digo por lo de cansado y no por borracho, no penséis mal).

Ya queda poco y se nota, Santiago está preciosa en primavera: como siempre y se saltan las lágrimas de emoción cuando contemplas esa plaza llena de turistas, turigrinos y capullos de todo tipo, a no, es que se me ha metido un mosquito en el ojo…

 

Resumen de la etapa: 22.4 a 5,8 de media en 3:49 de tiempo y estamos a 309 metros de altura según el cacharro este.

Santiago a tiro de piedra


A veinte quilómetros de Santiago las cosas comienzan a verse de modo distinto. Nuestras historias se van cerrando y la entrada de hoy suena casi a despedida en muchos aspectos. Lo primero de todo es recordar a nuestros amigos de Mallorca (francesa) que olvidé nombrar ayer y que estarán trabajando para levantar este país mientras otros vivimos del cuento.

Anoche decidimos ir a comer al otro restaurante del pueblo (tras otras dos vueltas al pueblo) y allí pudimos degustar especialidades realmente dignas del territorio gallego en que nos encontramos: al entrar a cenar vimos a los dos peregrinos que habíamos localizado la noche de Dozón: son dos catalanes (nuestro sino en este camino) y forman parte del cierre del círculo que representa esta entrada. Nos han contado que hacen el camino como hermanos bien avenidos (o no, a saber) y ya tienen experiencia en estas cosas de machacar los pies. La verdad es que nos parecieron unos tipos un bastante sosos ya que ni se molestaron en ir a ver el partido del Barça, hay gente para todo.

Nos han comentado que se come bastante bien en este sitio, que están en el hotel de al lado nuestro y que vienen hoy a dormir en Ponte Ulla porque hay un hostal aceptable. Hemos tomado una copita en el restaurante y luego nos hemos ido al hotel y nos hemos tomado otra (hidratación). La señora nos ha invitado a las copas y nos ha contado que ella también ha hecho el camino francés: en las tardes que no tenía trabajo en el bar se iban con el coche ella y su hijo y hacían parte del camino. Nos ha explicado todas sus experiencias en el camino como el que estrena zapatos nuevos ante nosotros que, atónitos, hemos escuchado este surrealista retrato embriagados por los efluvios etílicos del orujo.

Así nos hemos ido a la cama sin mayores novedades e incluso hemos logrado dormir, a pesar de los de la habitación contigua que han tenido fiesta un buen rato (¿sexo?). Noche calurosa y con varias visitas de Joseba a la zona de baños.

Lo primero de todo es concluir nuestra historia con el asesino de peregrinos: hoy hemos hablado con él y lo hemos conseguido: va a dejar el asesinato en serie para dedicarse a labores mucho más prosaicas; para piar sus culpas piensa llegar hasta Fisterra y allí arrojará los tarros de esencias de peregrinos asesinados al mar para que sus espíritus se fundan con el mar y lleguen al destino soñado desde el comienzo. Nuestro querido asesino se ha dignado fotografiarse con con nosotros y hablarnos de su vida: se llama Emann, es Irlandés, pero vive en Bruselas. No daremos más datos sobre su pasado ya que podríamos asociarlo incluso con el terrorismo norirlandés o con cosas peores. Ha continuado hasta Santiago convencido de su nueva vida y eso es algo que debéis agradecer a nuestra entrega al camino: un peligro menos en la peregrinación.

01 compañías asesinas

La etapa de hoy ha sido muy fácil: terreno sencillo y sin grandes desniveles, el único problema es que vamos paralelos a la nacional y no se deja de oír su ruido. Hemos parado a almorzar en un bar ya cerca de Ponte: una amable y exuberante camarera nos ha ofrecido sus servicios tras reconocer que no tenía luces (problemas del trazado del AVE). Poco antes de llegar habíamos adelantado a un grupo de peregrinos alemanes de edad avanzada y cuerpos esbeltos (sobre todo ellas). Hemos tomado una cervecita y una tapita de queso y yo he pedido también un poquito de albariño de la casa para ayudar a ingerir unas aceitunas, unas patatas, un poquito de chorizo…

02 ayuda

Me ha llamado Santi y nos ha contado su regreso a Barcelona en el coche: nos ha referido el ″fresquito″ pasado para regresar en el coche de Joan (creo) y lo alegres y lozanos que terminaron sus miles de quilómetros hasta el descanso del hogar: tiene cojones terminar el camino para llegar a soportar nuestra historia de todos los días y sufrir más que en una etapa del camino, pero es lo que hay. Un abrazo amigos peregrinos.

Mientras estábamos allí han llegado los peregrinos catalanes de anoche a tomar algo, hemos charlado con ellos y yo he decidido que serán nuestros anfitriones separatistas de la velada: yo necesito tener una conversación en la que defender el espíritu nacional ante catalanes y nuestros amigos Joan, Josep y Santi no nos dieron lugar a ello. Como parece que estos ″chicos″ prometen ser buenos personajes de nuestro blog me he acercado a ellos y les he preguntado directamente: ¿vosotros sois separatistas?

Ante tan inusual pregunta han decidido seguir el juego para ver por dónde iba el tema y yo les he contado que necesito terminar este blog con gente como ellos con capacidad de defender posturas catalanistas y, de ese modo, dejar un ratito tranquilo a nuestro independentista vasco. Dicho y hecho. Hemos estado juntos y he conseguido tener una conversación con catalanes y vascos en la que pudiera defender la idea del estado español nacional y católico (lo hago como terapia ante la ausencia de sexo).

03 comida separatista

Jordi y Josep nos han alegrado la tarde e incluso nos han invitado a unos orujos como catalanes que rompen el tópico de la pela es la pela. Hemos de reconocer que este camino hemos tenido suerte con los catalanes ya que todos nos pagan copas y son generosos: ni siquiera han sido demasiado firmes en sus convicciones independentistas.

Conocen al grupo de peregrinos que iban por delante de Joan y Josep y que también lleva Santiago y nos han contado algunos cotilleos inconfesables sobre ellos (esto lo cuento porque estoy seguro de que algunos estáis leyendo esto y así podéis temer lo que hayáis hecho ilegal).

Jordi me ha confesado a voz en grito y ante una chica que tomaba un café que no piensa cambiar de calzoncillos hasta llegar a Santiago y que lleva veinte días dándole la vuelta a los mismos. Yo le he ofrecido algunos de los míos que están lavados desde hace menos tiempo y la chica que nos escuchaba ha salido del bar por piernas.

Después de la tercera copa comienza la etapa de la exaltación de la amistad, esta tarde promete y aún nos queda Santiago y nuestro arroz con bogavante.

Estamos en un lugar en medio de ningún sitio, tomamos copitas de orujo mientras charlamos de la vida, de la gente, de los amigos y los enemigos y del Barça.

 

Resumen de la etapa 22,3 a 5,8 en 4:00 de tiempo y estamos a 94 metros de altura

Finalistas


Menuda noche de fútbol: lo siento por los del Madrid, que deben estar muy tristes después de haber tenido casi logrado su objetivo, que se clasificara el Chelsey. No fue así y pudimos ver el partido rodeados de culés en un bar culé. Para los madridistas os queda el consuelo de lo injusto del resultado, de que el árbitro ayudó al Barça y del montón de penaltis que se comió. El que no se conforma es porque no quiere.

Después del día que habíamos tenido estábamos muertos del todo. A pesar de eso saqué fuerzas para escribir el comentario del día mientras nos hidratábamos (esta vez de verdad) y esperábamos la hora del partido. Cogimos una mesa privilegiada frente a la tele porque esperábamos que se llenara de gente ya que nos habían dicho que eran del barça y un escudo enorme bajo el televisor así lo confirmaba.

La señora del bar nos había dicho que para cenar no había nada en el bar pero que podíamos tomar algo de embutido y queso pero no había pan. Lo que no nos había dicho es que no tenían nada en el bar sino que ellos tenían debajo un super y tú tenías que ir a comprar las cosas allí: en el descanso del partido se me ocurre pedir algo de picar y me mandan al super. Nada más llegar me dice que la máquina de cortar embutido estaba ya limpia, ante esta situación le supliqué unos cortecitos de chorizo y unas lonchas de queso, dos plátanos por cabeza y una lata de berberechos incomibles.

Esa fue nuestra cena de la noche después de la paliza de etapa mientras yo sufría el partido como un forofo al uso mientras unos capullos del madrid habían ido a ver el partido y se mofaban de todo lo que iba pasando, encantados con el resultado y burlándose ante la situación.

El ambiente cada vez era más tenso: las burlas de los madridistas aumentaban de tono ante cada acción de juego en la que parecía imposible el milagro, los culés cada vez más nerviosos ante la espectativa y…. llegó el éxtasis con el gol de Iniesta. El bar gritaba al unísono con todos los aficionados saltando y abrazándose de alegría. La rabia y la emoción contenida en todo el tiempo se desató en pocos segundos. Los minutos finales del partido hasta el toque final fueron de infarto pero terminó todo: estamos en la final.

Nada más acabar el partido fuimos a pagar y la señora del bar nos confesó que todos creían que éramos del madrid.

Nos fuimos al albergue en el que todo el mundo estaba dormido, recogimos la ropa rápido y nos fuimos a la cama.

Noche movida entre tanta gente durmiendo, algo de frío y ronquidos. A pesar de todo yo he dormido bastante bien (descarga de tensión ante el partido y también por el día sufrido), Joseba dice que ha dormido peor.

El día se ha levantado raro: buen día pero alternaba el frío con el calor. Hemos salido sin desayunar porque el bar estaba cerrado. Hoy teníamos claro que la etapa no podía ser muy larga: la alternativa era ir a Laxe y hacer unos 20 km o seguir hasta Silleda a unos 27, el problema es que en Silleda no hay albergue y no estábamos dispuestos a arriesgarnos a llegar aquí y no encontrar nada para dormir y tener que continuar otro pasón de quilómetros.

A los seis quilómetros hemos encontrado un ″bar″ para un café. Lo de bar es ser muy generoso: dos tipos de aspecto siniestro se encontraban en un antro lleno de colillas, botellas de cerveza, palillos de dientes y todo tipo de mierda. Se acababan de levantar y el tipo medio dormido, o medio memo, o memo entero, no había limpiado allí desde hacía bastante tiempo. Como Joseba iba delante me ha avisado de que el local no era gran cosa: al llegar no me he atrevido ni a dejar en el suelo la mochila de la mierda que había y la he dejado fuera en la calle.

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No había ni cafetera y el tipo se ha metido a hacer el café dentro sin que lo viéramos, sólo hemos oído el sonido del microondas. Tras un café rápido sin tocar nada para no mancharnos y no pensar mucho en lo que tendría el fondo de la taza hemos salido rápido en busca de algo digno de un desayuno. Lo hemos encontrado en estación de Lalín, una cafetería muy limpia y llena de gente que no han sido muy atentos al principio pero luego se han portado genial. Nos hemos tomado un par de cafés y tenían un bizcocho digno de mis mejores momentos de cocinero. Durante el segundo trozo de bizcocho la señora nos ha informado amablemente de que en Silleda hay varias opciones para dormir y me ha confirmado que el bizcocho lo hacía ella y era todo natural: tras ofrecerme un tercer pedazo que no he podido rechazar hemos salido de un humor magnífico. El tiempo ha cambiado en ese rato y se ha metido una niebla densa que ya nos ha acompañado toda la etapa.

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El camino es duro con constantes subidas y bajadas y además pasa entre las obras del ave. En definitiva dura y fea porque está siempre paralela a una carretera con mucho tráfico y por zonas de obras.

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Hemos llegado cansados, sobre todo por la acumulación del día de ayer, pero estupendamente. Silleda es un pueblo grande y con todos los servicios aunque no tiene nada. Hemos buscado habitación en un hostal simple pero limpio. Después de la ducha y lavar ropa (Joseba no ha lavado hoy ropa, para que luego no digáis nada) hemos bajado a comer al restaurante. El menú no es gran cosa. Una vez terminado hemos decidido ir a dar una vuelta cultural por el pueblo pero a los cinco minutos ya llevábamos dos vueltas por toda la zona cultural: la iglesia y nada más.

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Hemos visto un bar con conexión wifi y nos hemos vuelto al hotel para coger las cosas. Joseba se ha puesto a ver la tele y yo a descansar un rato y pensar concentrado en mis cosas. Estaba yo pensando profundamente en lo mío, (Joseba dice que estaba roncando pero es que no sabe distinguir entre la respiración profunda de los que pensamos y sus ronquidos de gente no pensante) mientras lo oía trajinar en la mochila. Este tío no se puede estar quieto ni en la hora de descanso: resulta que había perdido unos calzoncillos hacía varios días y estaba reorganizando la mochila cuando los ha encontrado: ¿os podéis imaginar?, tiene que organizar los 4000 metros cúbicos de la mochila en la que uno puede perder todo tipo de cosas sin encontrarlas en días. Yo todos los días lo que hago es meter las cosas en la mochila a presión: una sobre otra hasta que está lleno pero este tío se organiza la mochila, estudia dónde van las cosas y tiene espacios muertos. Aquellos que consideráis que yo soy un maniático del orden deberíais ver a este tío organizar el espacio de la mochila en el tiempo de mi siesta decidiendo en qué rincón va cada cosa: lo que digo yo, que hay gente pa′to; a este tío los árboles no le dejan ver el bosque (frase que se ha convertido en lema de nuestro camino este año).

Ahora estamos aquí en el bar de la conexión wifi, he hablado con Antonio un rato (un alumno de hace algunos años) y he leído el periódico.

Esto se acaba ya, lo vamos notando en todo: hemos perdido a casi toda la gente de los últimos días, creemos haber dejado a nuestro asesino en serie que ha continuado unos quilómetros más para llegar a Santiago mañana; en el albergue ayer había gente que no conocemos de nada y echamos de menos a todos los que nos han acompañado: amigos catalanes Santi, Joan y Josep; ciclistas sevillanos Carlos y Jesús, Julián, alemán marrano, equipo A (por dónde andarán), noruega, alemanes varios, Andreas (bebedor de cerveza) y bernardo, nuestro peregrino asesinado y revivido y su amigo de ourense, el italiano Giulio… No recuerdo ahora a nadie más. Un recuerdo también para nuestra amable mesonera, nuestra guía turística en Xunqueira, nuestra camarera informática en Riego…

Esto va sonando a final y nosotros vamos percibiendo Santiago a lo lejos. Hoy es jornada de descanso y recuperación antes de terminar. Esta noche iremos a tomar algo a alguna tasquilla de por aquí y seguiremos comentando nuestras cosas, recordando las anécdotas y… probando ya una botellita de Alvariño que no hemos tenido oportunidad aún.

Un abrazo y esperamos vuestros comentarios (los del madrid no os preocupéis que creo que Florentino se va a presentar a las elecciones del Barça para no tener que comprar a Xavi, Iniesta…) Nosotros vamos a continuar bebiendo nuestra cerveza mientras en la tele un descendiente directo del mono intenta ligar con una sesentona que conoció en internet… Las cosas del camino.

 

Resumen de etapa: 29,8 a 5,6 de media en 5:21 y estamos a 485 de altura.

Deshidratados y casi muertos


Ya desde anoche se mascaba la tragedia: los dos estuvimos comentando que no teníamos clara la etapa de hoy y que nos parecía una encerrona, así ha sido. Teníamos previsto ir hasta el monasterio de Oseira pero las guías nos decían que no hay nada salvo la hospedería de los monjes. Como nuestros recuerdo de este tipo de alojamientos no nos ofrecen mucha confianza hemos decidido plantear diferentes alternativas. No teníamos mucha información pero la etapa natural terminaba en Cea, es un pueblo agradable y con todos los servicios pero está sólo a 22 km de Ourense. Esto nos suponía una etapa muy corta para hacer mañana una muy larga así que teníamos claro continuar hasta el monasterio. Pero en Cea hay dos alternativas: una va por el monasterio y otro va más directo y por la carretera nacional: se supone que el primero era unos cuatro quilómetros más largo para llegar a Dozón, nuestra alternativa escogida en segundo lugar. Hemos pensado que haciendo treinta y algunos podíamos evitar el monasterio y llegar directos a Dozón si las informaciones que recibíamos nos lo permitían. Al salir de Ourense hemos encontrado al destripador que nos ha saludado amablemente y nos ha dicho que él va a continuar hasta Piñar ya que hace tres años paró allí porque había un hostal.

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Así estaban las cosas: quedarnos en Cea y dejar un etapón para mañana; seguir al monasterio y visitarlo a costa de dormir de cualquier manera y perder el partido de esta noche; seguir hasta Dozón por Oseira para ver el monasterio e intentar ver el partido; ir por la otra vía y quedarnos en el hostal que nos ha dicho el asesino o ir a Dozón por el otro camino y perder el monasterio pero tener algo más claro el partido. Hemos quedado en tomar la decisión al llegar a Cea e informarnos claramente de las opciones posibles.

Con estas hemos iniciado la etapa con una putada nada más empezar: una subida de fuerte pendiente y bastante larga, sin descansos y que nos ha hecho entrar en calor desde el primer momento. Al llegar a un pueblecito hemos visto un bar y hemos entrado a tomar un café, una chica joven lleva el bar y nos ha atendido muy amablemente y nos ha ofrecido información: ha llamado por teléfono a un bar que está junto al monasterio y hemos podido confirmar las noticias: allí sólo está el albergue de los monjes, que no está en muy buenas condiciones. El hostal que dice el asesino está fuera de la carretera un par de quilómetros y poco después de salir de Cea. En Dozón sólo hay el albergue de peregrinos para quedarse pero hay algún bar y algún super. El camino que no pasa por el monasterio es más corto unos 4 km aunque el trazado es bastante por carretera. Ante todas esas cosas hemos concluido en que la mejor opción era pasar de monasterio e irnos directos a Dozón para hacer unos 35 km y comernos parte de la etapa de mañana.

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Todo nos parecía estupendo salvo el tema de las constantes subidas y bajadas, sobre todo subidas, que se iban sucediendo constantemente. Junto a todo esto el día se presentaba de sol machacante y ya quedaban lejos los recuerdos de la sauna y los baños de ayer, junto a los pimientos de padrón, primeros de la temporada.

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Sin grandes problemas y con Joseba intentando ganar la copa de la velocidad por delante de la gente que va con bici, hemos llegado a Cea que tenía mercado. Ambiente de fiesta y he propuesto degustar las especialidades del lugar: el pulpo a feira y el pan de Cea. Ambas cosas son típicas y se dice que son las mejores. Lo que hemos encontrado es difícil de describir: un auténtico bar de la Galicia profunda. Todo nos transportaba a 40 años atrás: la barra, la cafetera, las mesas y sillas y, sobre todo, los parroquianos. En la puerta una señora cocía pulpo y lo vendía para comerlo en el bar. Hemos tomado nuestra tabla grande de pulpo y una botella de riberio blanco.

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Nos ha sorprendido que todo el bar estaba lleno y la gente comía un trozo de una carne con aspecto maravilloso y un tazón con caldo. No hemos podido resistir la tentación y hemos decidido pedirlo y comer ya allí para continuar camino después. Es un trozo de carne de ternera que se cuece con la patata y el caldo es el mismo con el que se cuece. Se sirve muy caliente y está para morirse de gusto.

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Nos hemos puesto como guarros entre los lugareños que nos comentaban lo rico que estaba todo y cada vez con más gente. Todo el mundo traía el pulpo y luego pedía la carne y el caldo. Al terminar hemos pedido dos cafés y Joseba se ha empeñado en tomar un orujo (de los de verdad) que hemos disfrutado como cierre de una comida de verdad increíble.

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Así nos hemos puesto en marcha y ha comenzado la segunda parte: nos hemos equivocado nada más salir y hemos seguido las flechas hacia el monasterio. Al darnos cuenta hemos vuelto hacia atrás y hemos encontrado a un peregrino, de los integristas, que nos ha dicho que el camino verdadero pasaba por el monasterio y que él lo había hecho ya siete veces: hemos pasado de él como de la mierda tras decirle que el auténtico camino no pasa por allí sino que es una variante pero ni caso.

El resumen de todo es que los quilómetros reales hasta Dozón son 20, por camino horrible, mal señalizado y con un calor de muerte. Nos hemos perdido varias veces porque yo no llevaba el track y tampoco sabíamos los quilómetros que íbamos a hacer. Al llegar a un pueblecillo hemos visto un bar y nos hemos metido en el cuerpo yo dos latas de nestea y Joseba dos tercios de cerveza. Íbamos deshidratados por el calor. Hasta el gorro, con los pies destrozados… Nos hemos quedado sin agua a falta de un par de quilómetros y hemos llegado al final con una vuelta de muerte para cruzar la autovía. Al llegar a un bar hemos preguntado por el albergue y nos hemos equivocado de camino. Al final hemos llegado muertos: un chico muy amable nos ha recibido y nos ha ayudado a instalarnos. El albergue es provisional pero está bastante bien. Le hemos preguntado por el tema fútbol y nos ha dicho que no hay problema: no apaga luces hasta que termine porque él lo va a ver y en el bar de abajo son del Barça y seguro que lo ponen. Al preguntarle por lavadora me ha vacilado y me ha dicho que había: estaba tan cansado que hasta me lo he creído y Joseba se ha reído de mí, yo no tenía fuerzas ni para darle con los bastones.

Nos hemos duchado, hemos lavado la ropa y nos hemos venido para el bar. Ya estamos instalados para ver el partido, tomaremos algo aquí como cena aunque no hay gran cosa. Yo aprovecharé para escribir y mirar alguna cosilla pero, sobre todo, para descansar. Joseba se ha empeñado en mirar la etapa de mañana y le he dicho que no estoy dispuesto a ver nada del camino hoy, que me lleve donde quiera porque me da igual pero yo sólo tengo ganas de que gane el Barça y dormir. Mañana veremos como ha ido todo.

Ahora acaba de llegar nuestro asesino familiar, fue a Piñol pero el hotel que quería estaba lleno y ha tenido que hacer 13 km más hasta aquí por carretera. En el albergue hay un montón de gente: varios franceses (uno de ellos va por ahí paseándose en bañador paquetero) españoles, ciclistas, tambíén ha llegado el tipo que nos dijo lo de que el camino verdadero va por Oseira. Hoy ya no tengo muchas ganas de escribir, después de la quilometrada aún he sacado fuerzas para contarlo, aquí estamos con cara de muertos en vida mientras un nuevo peregrino acaba de llegar y está montando el espectáculo, parece borracho… En el albergue la noche nos parece será movidita entre ronquidos y demás fauna.

 

Resumen de la etapa: 42,5 km a 5,5 de media en 7:39 y estamos a 733 metros