Camino del Cantábrico y del Atlántico Etapa 7ª Porto do Barqueiro – Ortigueira


La etapa de hoy ha sido una de las más bonitas que he hecho a lo largo de todos mis años de camino. El recorrido por la costa y la zona de los acantilados de Loiba ya es suficiente para hacer que merezca la pena hacer este camino a pie. Hemos ido cambiando el recorrido desde los primeros días por zonas muy turísticas y todo muy llanito hasta esta última parte, a partir de San Ciprián y, sobre todo, a partir de Viveiro, mucho más salvaje y abrupta, con constantes subidas y bajadas. 

El principal problema con el que nos estamos encontrando es que ya no hay rutas trazadas, o están muy cerradas (algunas impracticables) y eso hace que tengamos que recurrir a la carretera y a dar grandes rodeos porque seguir la costa algunas veces se hace imposible.

Salimos de Porto do Barqueiro dejando a la derecha el desvío que lleva hasta Estaca de Bares y seguimos la ruta que llevamos grabada. El primer tramo es de subida y siempre por carreteras secundarias o pistas muy cómodas de andar. El descenso a la playa de Esteiro es muy cómodo y aquí hemos encontrado la primera dificulta ya que el paso al otro lado era imposible por la playa y hemos tenido que renunciar al sendero. De cualquier modo un estupendo andadero te lleva hasta la carretera y desde allí, rodeando el monte por el interior se toma de nuevo el camino al borde de la costa.

A partir de este punto comienza la zona de los acantilados de Loiba: impresionantes riscos verticales que dan acceso a pequeñas playas de muy difícil acceso y enfrente siempre cabo Ortegal y sus montes.

La mañana se ha levantado lluviosa y no ha parado de chispear en todo el día. No se trata de una lluvia intensa sino un simple “calabobos” que hace incluso agradable el camino ya que refresca bastante. 

Subidas y bajadas muy cómodas hasta llegar al “banco más bonito del mundo”, impresionante lugar para sentarte un buen rato y disfrutar de todo lo que te rodea que es naturaleza en estado puro: abajo los enormes riscos y cortados azotados por el mar. Ha sido hasta ahora el mejor momento del camino.

Pasado el encanto el gps nos ha devuelto a la realidad: al intentar seguir el track de jagasso hemos bajado hasta la playa de Coto Oural: se trata de un difícil descenso que además estaba muy complicado por el agua, lo que hacía el terreno muy resbaladizo. Al llegar a la playa tras 100 metros de descenso vertical hemos encontrado unas cuerdas para bajar de muy difícil paso. Estando allí ha pasado una chica y le hemos preguntado por el acceso de salida de la playa y nos ha dicho que estaba igual, o peor. Hemos tomado la decisión de volver sobre nuestros pasos y hacer ese tramo por la carretera así que hemos vuelto a subir el sendero vertical otra vez hasta llegar al punto de inicio. Al menos nos queda el haber podido ver la playa que estaba impresionante. El paso con cuerdas es bastante vertical aunque está bien preparado, el problema es que si vas con mochila se hace todo mucho más complicado.

Desde aquí descenso suave hasta la Playa de Mazorgan en donde hemos tenido que volver otra vez sobre nuestros pasos: jagasso debió pasar este tramo en marea baja y su track marca todo por la playa hasta Posto de Espasante pero nosotros no podíamos pasar porque la marea estaba muy alta. Hemos tenido que volver a la carretera y dar una vuelta de un par de quilómetros para entrar por arriba.

En Porto de Espasante hemos tomado un café y unas tostadas mientras arreciaba la lluvia un ratito. Desde aquí todo por una desagradable carretera sin demasiado tráfico ya que va paralela a ella una vía rápida que debe recoger casi todo el tráfico.

En Ortigueira hemos parado a comer en la plaza del puerto porque el hotel lo tenemos dos quilómetros más allá. Están en fiestas y hay mucho ambiente. Hemos comido de tapeo en una terraza muy bien y a muy buen precio. Nos hemos quedado impresionados por lo grande y bonita que es Ortigueira: ciudad con todos los servicios y que no acabo de entender muy bien por qué elegí un hotel fuera de allí en medio de ningún sitio.

Dos quilómetros más por la carretera nos han llevado hasta el hostal Giz. Nada del otro mundo aunque digno. Tiene un restaurante al lado en el que hemos podido pasar la tarde y luego cenar.

Resumen de la etapa: 22,1 km en 6 h 5 min a 3,62 km/h con 404 desnivel acumulado de subida. Etapa en wikiloc.

Ruta del Cantábrico Etapa 6ª: Porto do Barqueiro – Estaca de Bares – Porto do Barqueiro


Las previsiones de agua de eltiempo.es han fallado y lo que estaba pronosticado como un día completo de lluvia se ha quedado en una maravillosa jornada para andar con tiempo agradable y muy despejado. Eso ha sido estupendo para los paisajes de los que hemos disfrutado subiendo hasta la zona de la garita, a unos 350 metros de altura. Desde allí las vistas abarcaban desde Ortegal hasta Roncadoira: un verdadero espectáculo.Esta mañana ha amanecido un poco más tarde porque la idea era desayunar en La Marina, nos dijeron que abrían a las 8:30 y hemos organizado todo para salir desde allí. La etapa se planteaba como sencillita teniendo en cuenta que eran unos 20 km y que íbamos sin peso en las mochilas. Además había planificado hacer la subida fuerte al principio para tener la última parte algo más sencilla.

La verdad es que la primera parte de la etapa ha sido impresionante: la subida se hace por una pista bastante cómoda que dosifica mucho la pendiente. Poco a poco se va ascendiendo casi sin descanso hasta alcanzar los 350 metros sobre el nivel del mar. Desde allí se podía contemplar desde cabo Ortegal hasta casi cabo Morás con un día claro y limpio.

Después viene un tramo de fuerte bajada por zonas poco transitadas aunque aceptables para andar. El camino está algo cerrado en algunos tramos pero tampoco es imposible. Poco antes de llegar a Vila de Bares hemos tenido que dar la vuelta porque era imposible pasar: a unos pocos metros del pueblo un riachuelo corta completamente el camino y hace imposible el paso. Hemos tenido que dar la vuelta para tomar una pista que nos llevara a la carretera principal y desde allí al pueblo. Han sido más de 2 km de vuelta para acabar en el mismo sitio.

Desde allí hasta el faro un paseo precioso disfrutando de la mañana, del fresquito y de la conversación. De vez en cuando unas pocas gotitas finas nos refrescaban el ambiente y nos bajaban la sensación de sofoco que nos provoca la alta humedad del ambiente. Hemos detectado que el tema de la humedad nos está pasando factura ya que hace que necesitemos muchas más agua y que nos cansemos bastante más, lo que hace que nuestro ritmo sea más lento, sobre todo en las subidas.

Hemos dado una vuelta por el faro pero enseguida nos hemos marchado porque aquello parecía un parque temático de gente. Desde allí el camino gira hacia la izquierda para tomar toda la costa del otro lado. Hasta Porto de Bares todo ha ido bien, allí hemos encontrado un bar abierto y hemos tomado algo.

El problema se ha planteado a partir de aquí: al llegar a la Playa de Bares el camino se pierde casi definitivamente: la senda es impracticable llena de vegetación. Para colmo de males han cortado unos eucaliptos y están todos tirados en mitad de la senda, lo que hace muy difícil el paso. 

Hemos continuado camino hasta casi llegar a Campelo pero a esa altura el camino se volvía a cerrar y hemos decidido tomar una pista que nos devolvía a la carretera y hemos hecho ese tramo final por carretera. Son unos 5 km por carretera sin arcen y con algo de tráfico pero la idea de llegar cruzando una selva sin machete nos parecía peor alternativa.

Poco a poco se nos había complicado el tema del tiempo porque habíamos encargado un arroz para las tres así que hemos hecho el tramo final a muy buen ritmo por la carretera. A las 2:30 estábamos en la habitación para darnos una ducha rápida y bajar a comer.

Después de una estupenda comida hemos subido a descansar y yo he estado preparando las próximas etapas. Parece que si el tiempo nos sigue respetando vamos a poder disfrutar de unos días estupendos con etapas cortitas, aunque seguro que con sorpresas y con sobresaltos en el desnivel total.

Como tenía curiosidad por saber cómo terminaba el track esta tarde he ido desde el Puerto hasta la Playa de Vilela, a unos 3 quilómetros. El camino no tiene nada de especial pero la playa es muy bonita y tranquila. 

Después de un día de “descanso” vamos a tomarnos unos pimientitos y lo que se tercie para recuperar fuerzas y mañana seguir hasta nuestro siguiente objetivo: Ortigueira. Las previsiones son de que llueva desde ahora mismo hasta mañana a las tres pero ahora mismo el tiempo es fresquito pero sin una gota de agua, ya veremos.

Resumen de la etapa: 23,1 km en 5 h 48 min a una media de 4 km/h. Desnivel subiendo acumulado 546 metros. Etapa en wikiloc.