34ª Silleda – Ponte Ulla


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A veinte quilómetros de Santiago las cosas comienzan a verse de modo distinto. Nuestras historias se van cerrando y la entrada de hoy suena casi a despedida en muchos aspectos. Lo primero de todo es recordar a nuestros amigos de Mallorca (francesa) que olvidé nombrar ayer y que estarán trabajando para levantar este país mientras otros vivimos del cuento.

Anoche decidimos ir a comer al otro restaurante (tras otras dos vueltas al pueblo) y allí pudimos degustar especialidades realmente dignas del territorio gallego en que nos encontramos: al entrar a cenar vimos a los dos peregrinos que habíamos localizado la noche de Dozón: son dos catalanes (nuestro sino en este camino) y forman parte del cierre del círculo que representa esta entrada. Nos han contado que hacen el camino como hermanos bien avenidos (o no, a saber) y ya tienen experiencia en estas cosas de machacar los pies. La verdad es que nos parecieron unos tipos un bastante sosos ya que ni se molestaron en ir a ver el partido del Barça, hay gente para todo.

Nos han comentado que se come bastante bien en este sitio, que están en el hotel de al lado nuestro y que vienen hoy a dormir en Ponte Ulla porque hay un hostal aceptable. Hemos tomado una copita en el restaurante y luego nos hemos ido al hotel y nos hemos tomado otra (hidratación). La señora nos ha invitado a las copas y nos ha contado que ella también ha hecho el camino francés: en las tardes que no tenía trabajo en el bar se iban con el coche ella y su hijo y hacían parte del camino. Nos ha explicado todas sus experiencias en el camino como el que estrena zapatos nuevos ante nosotros que, atónitos, hemos escuchado este surrealista retrato embriagados por los efluvios etílicos del orujo.

Así nos hemos ido a la cama sin mayores novedades e incluso hemos logrado dormir, a pesar de los de la habitación contigua que han tenido fiesta un buen rato (¿sexo?). Noche calurosa y con varias visitas de Joseba a la zona de baños.

Lo primero de todo es concluir nuestra historia con el asesino de peregrinos: hoy hemos hablado con él y lo hemos conseguido: va a dejar el asesinato en serie para dedicarse a labores mucho más prosaicas; para piar sus culpas piensa llegar hasta Fisterra y allí arrojará los tarros de esencias de peregrinos asesinados al mar para que sus espíritus se fundan con el mar y lleguen al destino soñado desde el comienzo. Nuestro querido asesino se ha dignado fotografiarse con con nosotros y hablarnos de su vida: se llama Emann, es Irlandés, pero vive en Bruselas. No daremos más datos sobre su pasado ya que podríamos asociarlo incluso con el terrorismo norirlandés o con cosas peores. Ha continuado hasta Santiago convencido de su nueva vida y eso es algo que debéis agradecer a nuestra entrega al camino: un peligro menos en la peregrinación.

01 compañías asesinas

La etapa de hoy ha sido muy fácil: terreno sencillo y sin grandes desniveles, el único problema es que vamos paralelos a la nacional y no se deja de oír su ruido. Hemos parado a almorzar en un bar ya cerca de Ponte: una amable y exuberante camarera nos ha ofrecido sus servicios tras reconocer que no tenía luces (problemas del trazado del AVE). Poco antes de llegar habíamos adelantado a un grupo de peregrinos alemanes de edad avanzada y cuerpos esbeltos (sobre todo ellas). Hemos tomado una cervecita y una tapita de queso y yo he pedido también un poquito de albariño de la casa para ayudar a ingerir unas aceitunas, unas patatas, un poquito de chorizo…

02 ayuda

Me ha llamado Santi y nos ha contado su regreso a Barcelona en el coche: nos ha referido el ″fresquito″ pasado para regresar en el coche de Joan (creo) y lo alegres y lozanos que terminaron sus miles de quilómetros hasta el descanso del hogar: tiene cojones terminar el camino para llegar a soportar nuestra historia de todos los días y sufrir más que en una etapa del camino, pero es lo que hay. Un abrazo amigos peregrinos.

Mientras estábamos allí han llegado los peregrinos catalanes de anoche a tomar algo, hemos charlado con ellos y yo he decidido que serán nuestros anfitriones separatistas de la velada: yo necesito tener una conversación en la que defender el espíritu nacional ante catalanes y nuestros amigos Joan, Josep y Santi no nos dieron lugar a ello. Como parece que estos ″chicos″ prometen ser buenos personajes de nuestro blog me he acercado a ellos y les he preguntado directamente: ¿vosotros sois separatistas?

Ante tan inusual pregunta han decidido seguir el juego para ver por dónde iba el tema y yo les he contado que necesito terminar este blog con gente como ellos con capacidad de defender posturas catalanistas y, de ese modo, dejar un ratito tranquilo a nuestro independentista vasco. Dicho y hecho. Hemos estado juntos y he conseguido tener una conversación con catalanes y vascos en la que pudiera defender la idea del estado español nacional y católico (lo hago como terapia ante la ausencia de sexo).

03 comida separatista

Jordi y Josep nos han alegrado la tarde e incluso nos han invitado a unos orujos como catalanes que rompen el tópico de la pela es la pela. Hemos de reconocer que este camino hemos tenido suerte con los catalanes ya que todos nos pagan copas y son generosos: ni siquiera han sido demasiado firmes en sus convicciones independentistas.

Conocen al grupo de peregrinos que iban por delante de Joan y Josep y que también lleva Santiago y nos han contado algunos cotilleos inconfesables sobre ellos (esto lo cuento porque estoy seguro de que algunos estáis leyendo esto y así podéis temer lo que hayáis hecho ilegal).

Jordi me ha confesado a voz en grito y ante una chica que tomaba un café que no piensa cambiar de calzoncillos hasta llegar a Santiago y que lleva veinte días dándole la vuelta a los mismos. Yo le he ofrecido algunos de los míos que están lavados desde hace menos tiempo y la chica que nos escuchaba ha salido del bar por piernas.

Después de la tercera copa comienza la etapa de la exaltación de la amistad, esta tarde promete y aún nos queda Santiago y nuestro arroz con bogavante.

Estamos en un lugar en medio de ningún sitio, tomamos copitas de orujo mientras charlamos de la vida, de la gente, de los amigos y los enemigos y del Barça.

Resumen de la etapa 22,3 a 5,8 en 4:00 de tiempo y estamos a 94 metros de altura

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