Camino Olvidado 4ª etapa: Espinosa de los Monteros – Pedrosa de Valdeporres (Santelices)


A la hora convenida nos pusimos en marcha, como cada día con mucho sueño y muchas ganas de camino. La mañana se ha levantado fresquita y muy adecuada para marchar.

Una de las cosas que más estamos detectando en el camino es la falta de señalizaciones en algunos lugares y las dificultades para seguir la ruta, sobre todo si no llevas ayuda alternativa en forma de track en wikiloc. Esta mañana hemos vuelto a encontrar muchos problemas a la salida de Espinosa. En el centro del pueblo no hay ningún tipo de indicación y cuesta bastante encontrar las escaleras hasta llegar a la zona del río, por donde sale el camino. Hay que ir hasta la parte baja de la plaza y desde allí intuir por dónde va hasta cruzar el río. Nos hemos perdido varias veces hasta que al final hemos visto la señal de madera junto al puente que cruza el río que está borrada y que no se distingue.

Es verdad que el inicio de la etapa no está bien indicado, pero a partir de Santa Olalla no hay problemas para seguir la ruta y las flechas facilitan mucho seguir la ruta.

El camino de hoy ha cambiado algo en perfil y en paisaje. Hemos dejado los valles de los ríos para caminar por bosques bastante cerrados de hoja caduca. Resulta curioso encontrar bosques tan húmedos por esta zona. Se trata todo el día de recorrer pequeñas sendas mucho más cerradas. Hemos tenido la oportunidad de ver algún que otro corzo e incluso un alimoche. Los buitres son muy frecuentes ya que justo al otro lado del valle se extiende una serie de Montes calizos con paredes verticales en las que es fácil ver las buitreras. El paisaje es verdaderamente impresionante entre las sendas del bosque y las vistas cuando el terreno se abre. Esos montes harían las delicias de algunos compañeros de “La Carrasca”. Se intuyen rutas maravillosas nivel Juan, Andrés, José Joaquín o Andrés. No digo más…

El camino es un constante sube-baja sin gran dificultad pero que acaba cargando las piernas. Como habíamos tomado un café al salir y unas rosquillas de anís que nos quedaban del día anterior no hemos tenido que hacer parada hasta Quisicedo. Hemos llegado poco antes de las 10 y el bar Goiko aún estaba cerrado. Hemos esperado un rato hasta que han abierto y ha merecido la pena porque el pincho de tortilla recién hecho era de nivel alto.
Poco después de Quisicedo hasta el final está la única dificultad de cierto nivel del día: un ascenso de unos 250 metros de desnivel algo fuertes. Quizás lo peor es el descenso por el desnivel y por lo difícil de seguir el trazado que se intuye más que se ve. Una antigua calzada es una buena guía durante un ratito hasta que se pierde y casi no hay más alternativa que ir campo a través entre maleza y por lugares con mucha agua en tierra. Tampoco es una gran dificultad y siempre hay que procurar alcanzar la pista que ya te conduce de forma fácil hasta el final. El último tramo te lleva desde el túnel de La Engaña por el trazado del tren hasta Pedrosa: un precioso paseo muy cómodo y sencillo.

Nosotros hemos seguido hasta Santelices, junto a Pedrosa, porque es allí donde está el albergue. Nerea y Chuchi han acondicionado un antiguo local de lo que podría haber sido estación de ferrocarril. Se trata de un albergue para temas de espeleología y que también está al servicio de peregrinos. La amabilidad y conocimiento de nuestros “caseros” han hecho que nuestra estancia sea un verdadero placer. Hay un intento por promocionar el camino Olvidado y gente como ellos, con la ayuda de los de otros pueblos y el apoyo de las instituciones pueden hacer que este camino se desarrolle en algunos años. Para ello es imprescindible cuidar mucho más todo el tema de la señalización y mantenimiento de los caminos y también establecer puntos de alojamiento en los principales lugares que son final de etapa.Todos los que vayáis a organizar esta ruta no dudéis en poneros en contacto con ellos para el tema del alojamiento y para el asesoramiento.
Nos ha ofrecido Chuchi la posibilidad de llevarnos en el coche a visitar Puentedey y tomar algo allí. Nos hemos quedado alucinados ambos ante un pueblo colocado encima de un enorme puente natural de piedra sobre el río Nela.
Luego la noche ha terminado compartiendo mesa con nuestros anfitriones. Hemos disfrutado de la invitación, la compañía y la conversación de nuestros amables anfitriones entre anécdotas del camino y deseos de un buen desarrollo de este camino. Nos parece muy importante que gente como ellos muevan un proyecto que puede hacer que muchos caminantes decidamos venir a disfrutar del paisaje, la naturaleza, la cultura y la gastronomía de esta zona. Ya sabéis que estamos a vuestra disposición para todo lo que suponga la difusión de este estupendo proyecto de Camino Olvidado o Camino Viejo de Santiago.

Señal borrada a la salida de Espinosa
Puentedey

Resumen de la etapa: 28,9 km en 7 horas y 19 minutos Con un acumulado de subida de 336 metros. Etapa en wikiloc.

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Camino Olvidado 3ª Etapa: Villasana de Mena – Espinosa de los Monteros


Hoy era la primera etapa normal que íbamos a hacer ya que la primera la hicimos casi sin peso (pudimos dejar muchas cosas de la mochila en el hotel de Bilbao) y la segunda la comenzamos muy tarde por el tema del tren. Teníamos un tramo de carretera hasta llegar a Irús que era donde enlazamos con el recorrido del camino. Hay que tener mucho cuidado en esta zona porque las señales del camino están borradas en algunos lugares. Es muy aconsejable llevar el track disponible ya que toda la subida hasta Bercedo se hace casi sin sendas marcadas. Es una zona difícil para orientarse pero muy aconsejable para evitar la carretera paralela que tiene mucho tráfico. Algún HP se ha dedicado a borrar las señales que te indican el camino. Parece que como siempre el camino se llena de intereses particulares que lo que acaban haciendo es que la gentetermine por no venir a estos lugares. Hacemos un llamamiento a todos los responsables políticos de estos pueblos para que hagan el mantenimiento del camino y permitan que los caminantes podamos usar esta preciosa ruta ya que es algo que beneficia a todos los lugares por los que pasa el camino.

La etapa de hoy a partir de Irús se ha hecho más complicada ya que hemos tenido un ascenso de unos 400 metros por un terreno complicado. He señalado en el track un lugar en el que el camino se cierra porque hay un muro de piedra y alambre de espino: no es muy difícil de saltar pero hay que tener cuidado. No hemos encontrado la puerta de salida pero creemos que debe haber. De todos modos es fácil seguir el camino si tomamos como referencia el tendido eléctrico. Tras salir de los prados y con casi toda la ascensión completada se retoma un camino que cada vez se hace más visible hasta llegar a Bercedo. Allí hay un bar que hemos encontrado cerrado pero nos han indicado uno junto a la estación que tiene también panadería. Hemos podido desayunar sin problema y hacer un buen descanso para retomar la ruta con fuerzas renovadas. 

Tras cruzar el río Trueba hemos parado a tomar algo y ya directos hasta Espinosa. El camino hace una vuelta grande para poder cruzar el río pero no hay alternativa. El camino hasta Espinosa es muy cómodo y fácil sin desnivel y piso muy regular. 

Hemos llegado a Espinosa de los Monteros muy bien físicamente y con mi rodilla con muy buenas sensaciones. Nos alojamos en la Casa Encanto, un encanto de casa. Nos han atendido de maravilla con una habitación muy cómoda y arregladita a un precio de 62 euros. Muy amables las propietarias. Hemos comentado algunos de los malos rollos con el tema del trazado del camino por los que borran las señales y les hemos prometido dar caña desde este blog para que se cuide mucho más. Iremos viendo cómo van los próximos días y si se reproducen estas situaciones en las próximas etapas.

Hemos comido estupendamente en el Restaurante Sancho García, en la plaza del pueblo. Hemos venido al bar Mena porque la propietaria es también la del hotel. Wifi estupenda, amabilidad y buen trato. Ahora vamos a organizarnos para cenar algo suavecito ya que el rabo de toro y el ajo arriero siguen ocupando nuestros cuerpos a estas horas de la tarde y la cena no puede dar para mucho más. 

Como conclusión de estas tres etapas podemos decir que el camino es precioso en todo este tramo y que físicamente voy respondiendo aceptablemente con molestias durante los recorridos pero con las tardes muy buenas para descansar y recuperar. Mi sufrido compañero espera aburrido a que termine de escribir mientras nuestra querida Tere pelea con un monstruo marino en su casa y en mi casa se dividen entre el sufrimiento extremo de julio y los centros comerciales entre olas de calor extremo.



Resumen de la etapa: 28,9 quilómetros en 7 horas 13 minutos con un desnivel acumulado de subida de 533 metros. Etapa en wikiloc.

Camino Olvidado 2ª etapa: Zalla – Villasana de Mena


Como mi querido amigo es el encargado de organizar los horarios ha decidido que nos íbamos a levantar a las 6:30 a pesar de que el primer tren para ir a Zalla salía a las 7:50. De nada sirvieron mis súplicas y lo único que me reconfortaba era la idea de que podíamos desayunar tranquilamente antes de irnos: craso error. El tren sale a esa hora porque era domingo y eso suponía además que todos los bares estaban cerrados a esa hora de la madrugada. Apenas grupos de borrachos finalizando fiestas y gritando en pleno momento de exaltación de la amistad. Tras varias vueltas por los alrededores y con mi guía de viaje más perdido que Tarzán en la gran manzana hemos acabado en la cafetería de la estación de Renfe.El tema de tomar el tren tan tarde ha hecho que retrasemos mucho la ruta hasta completar la etapa poco antes de las 3. El problema es que hoy el día ha amanecido estupendo y eso supone que hemos pasado bastante calor.

El camino continúa en la misma línea que el día anterior, por el mismo valle y con un paisaje muy similar. El recorrido sigue siendo bastante cómodo en un continuo ascenso muy suave, casi imperceptible. Imprescindible la parada en Valmaseda para disfrutar de sus calles del centro y, sobre todo, de su impresionante puente medieval. La parada en un bar del pueblo se ha amenizado con la conversación intensa sobre política y caminos del marido de la señora del bar.

Todo el trayecto ha ido muy bien aunque la última parte se nos ha hecho bastante pesada. Hay que tener en cuenta que la etapa llega hasta Nava de Ordunte pero nosotros hemos salido del camino para ir a Villasana de Mena. Es un tramo muy desagradable que va bastante rato por una carretera con mucho tráfico. El problema es que hay que organizar previamente el tema del alojamiento porque en esta zona está bastante complicado: yo aconsejo preparar alternativas o desplazarse hasta Villasana para evitar sorpresas desagradables.

Teníamos reservada habitación en la Casa rural de Foramontanos: un lugar bastante digno a un precio razonable (habitación doble a 55) Hay que tener cuidado porque en la reserva de Booking he tenido un problema ya que había reservado la habitación doble por 35 pero resulta que es precio para uso individual. Tras un buen rato discutiendo con Booking hemos resuelto el conflicto amigablemente, o casi.

Hemos comido en el mesón Alfiz: muy buena comida a buen precio. Tenían un menú de fin de semana pero nos hemos decidido por un buen solomillo muy bien cocinado. Tras un pequeño susto por mi parte en forma de mareo (lo habitual de siempre) hemos completado la comida y hemos regresado a la habitación. Un señor me ha ofrecido en el bar una bolsa de hielo para poner en mi rodilla y ya hemos aprovechado para probar un licor de hierbas “de la casa” que sólo tenía 35º para tranquilidad de dos usuarios habituales de dichos productos de la tierra.

Una tarde tranquila en la habitación que me ha servido para recuperarme un poco porque he llegado bastante cansado. Mi rodilla responde muy bien y después de unas horas tranquilo no me molesta nada. Físicamente voy un poquito justo porque llevo dos meses casi parado pero eso se irá solucionando con el paso de los días.

Tras una visita rápida al pueblo de no más de 10 minutos hemos regresado al bar del hotel para cenar algo: el camarero nos ha ofrecido pedir algo de cena a una hamburguesería que son amigos suyos y así hemos completado la jornada mientras Joseba intentaba ver la semifinal de Francia (ha llegado hasta el 3-0).

Iglesia de Valmaseda
Puente de Valmaseda
Hospedería Foramontanos

Resumen de la etapa: 26,52 km en 6 horas y 10 minutos con un desnivel acumulado subiendo de 258 metros. Enlace a wikiloc.

12ª Castrojeriz-Frómista


Cuando íbamos a pagar en el Hostal El Mesón, en el que habíamos estado tomando algo mientras yo escribía, el señor de la barra nos dijo que tenían un menú estupendo por la noche con muchos platos y por 10 euros así que comentamos que podía ser una opción de cena.
Nos fuimos al albergue a recoger la ropa y tomar algo haciendo tiempo para ir a cenar. Visitamos también la impresionante iglesia de San Juan y su interesante exposición y finalmente nos fuimos a cenar al Hostal El Mesón a pesar de que despreciábamos un menú estupendo justo enfrente en el restaurante Casa Cordón.
Hace tiempo que no me sentía tan estafado en el camino: resulta que el menú no era de 10 sino de 14 euros y además una verdadera miseria con un cuentecito de sopa de cocido con fideos pasados y cuatro trozos contados de ternera estofada. Mal el precio y mal la cantidad, mal el servicio y además un local poco acogedor.
Con el cabreo nos fuimos a dormir mientras Holanda marcaba sus goles a Brasil.
La mañana ha amanecido a las 5 porque ya estamos en el camino francés y en un albergue municipal. Como siempre la gente se levanta haciendo ruido, molestando, etc. pero luego los pillamos en el primer pueblo. Así ha ocurrido hoy con un matrimonio de maños (ella era a la que daba el masaje ayer la hospitalera casi en bolas) con dos hijas ya crecíditas que van por el camino cantando cual flores de pitiminí venidas a cardos borriqueros.
Nosotros nos hemos levantado a las 6:30 para salir poco antes de las 7 sin tomar nada porque Castrojeriz era un despoblado está mañana.
El camino se dirige sin pensarlo directamente a la dura cuesta de Mostelares que hemos subido Millán y yo sin problemas mientras adelantábamos a diversos peregrinos que iban quedando derrotados en la cuneta presas de un esfuerzo al que no están habituados. Son casi dos quilómetros de subida con un desnivel de unos 150 metros que se pueden atragantar a los novatos.
Bajada, fuente del piojo, puente Fitero sobre el Pisuerga y a los 11 km Itero de la Vega en el que hemos parado a tomar café. En el trayecto ya hemos podido contemplar los primeros disparates peregrinos como una señora paseando con mochila de colé y paraguas (ver foto) o un coreano andando descalzo a lo promesa semanasantera.
Se hace largó el tramo de 8 km hasta Boadilla del camino pero merece la pena por llegar al albergue En el camino. He charlado un rato con ese fenómeno de Edu recordando mis anteriores pasos por allí y comentando cómo está el camino. Edu lleva en esto casi 20 años y es un verdadero clásico del camino. Nos hemos hecho unas foros para mandarlas a mis hijas como recuerdo de el día que pasamos aquí hace ya algunos años. Edu me ha puesto al día sobre informaciones y cotilleos y nos ha invitado a las cervezas: gracias crack y hasta la próxima.
Casi una hora después nos hemos puesto otra vez en camino para recorrer el agradable tramo hasta Frómista junto al canal de Castilla. La gente pescaba cangrejos en la orilla y nosotros hemos ido adelantando peregrinos entre sombras y el fresquito del agua cercana.
Sin novedad hemos llegado al albergue municipal en el que al momento nos ha abierto Carmen, la hospitalera, y nos ha acogido con amabilidad y diligencia, como siempre.
Después de lavar la ropa del día he visto que había lavadora y hemos puesto una colada con todo el resto Millán y yo. Carmen se ha ofrecido a tendernos la ropa y nos hemos ido a comer al Asador Restaurante Villa de Frómista donde hemos dado cuenta Millán y yo de un estupendo menú de 14 euros con lechazo y con el recuerdo del miserable menú de 14 de anoche.
Después he ido a ver el Tour con la wifi del albergue y hemos recogido toda la ropa ya seca. He ido a visitar San Martín para disfrutar durante un rato de esta joya del románico palentino con su estructura equilibrada o sus capiteles y canecillos. Ahora escribir en el hotel San Martín esperando que baje el calor y llegue la tarde noche mientras las vecinas del pueblo juegan al parchís en las mesas de camilla adjuntas.
El albergue se ha ido llenando más de la cuenta y ahora todo esta repleto de gente hablando en todo tipo de lenguas. Temo que será una noche movidita estilo de las peregrinaciones tradicionales pero, ya sabemos, es el camino francés.
Resumen de la etapa: 24,8 km en 5h 45 min a 5,9 de velocidad media. Enlace a Wikiloc.

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