4ª Ballota – Villapedre

Ha amanecido un día precioso, ideal para caminar y disfrutar del paisaje, las playas y todo lo demás que ofrece este maravilloso camino. El pic-nic preparado como desayuno por el hotel ha sido bastante flojo pero, al menos, he tomado algo.

Etapa bastante dura con subidas y bajadas constantes. Muy bonita toda la ruta siempre cerca de la costa. Merece la pena el desvío a la playa de la Cueva y se puede retomar luego el camino siguiendo por la carretera, sin necesidad de volver atrás.

La peor subida de todas está a la salida de Luarca, sobre todo si se hace, como yo, después de llevar ya 25 km a esas alturas de etapa. Para los que no conozcan Luarca este debería ser final natural de etapa ya que es una ciudad muy bonita y que dispone de todo tipo de servicios, además de lo bien que se come.

El día ha sido de sol pero una suave brisa ha hecho muy llevadera la etapa.

Para alojarme había reservado el día anterior en Villa Auristela. No había muchas posibilidades dado que en toda la zona hay una alta ocupación hotelera aprovechando el buen tiempo y la bonanza económica general.

La casa rural es una belleza pero la tenían ya completa cuando reservé así que me ofrecieron la posibilidad de una habitación en el sótano con los servicios básicos. Es una especie de apartamento a medio montar en un espacio enorme con baño, un par de habitaciones y un salón enorme con cocina que no está montado. Al llegar a la casa te encuentras con una preciosa mansión que hace pensar en una muy buena estancia a precio bastante razonable. Se trata de un alojamiento de turismo rural muy bien cuidado.

La familia que lleva la casa son gente muy amable y atenta que tienen también un restaurante-bar cerca de la casa. Allí he tomado un muy digno menú y me han dado la información básica sobre cómo organizar la tarde y la salida del día siguiente.

Una vez descansado por la larga etapa y por el ritmo que he llevado me he bajado dando un paseo hasta Puerto de Vega, a unos 4 km de Villapedre. Se trata de un lugar pequeño pero coqueto alternativa para alojamiento ya que cuenta con todo tipo de servicios básicos. He dado una vuelta por el puerto y he tomado algo en una de las terrazas mientras un grupo de motoristas me hacía más entretenida la tarde. Se trataba de un grupo de parejas sobre super-motos hiper-pijas (ellas y las motos).

El regreso lo he hecho dando un paseo a pesar de que había pensado tomar un taxi. He aprovechado el tiempo hablando por teléfono con la familia. Al llegar a la habitación he comprobado que una pareja se había instalado en la otra habitación del sótano. Son dos chicos alemanes que no tienen ni idea de español y que se ven bastante perdidos. Hemos intercambiado dos o tres frases de cortesía y cada uno se ha puesto a lo suyo (lo mío nada de nada).

La noche ha sido plácida y muy tranquila de recuperación de los duros días que llevo.

 

Resumen de la etapa: 36,8 km en 7 horas, 19 min. Enlace en wikiloc.

3ª Muros de Nalón – Ballota

Una nueva noche de pesadilla gracias, esta vez, a mi vecino de litera. Al llegar por la tarde-noche noté un desagradable olor a sudor tipo “demasiado tiempo sin pasar por la ducha” que se desprendía de una mochila colocada junto a mi cama. Se trataba de los aperos de trabajo de mi compañero de litera. Al principio pensé que era una simple molestia pero poco a poco mis peores terrores se confirmaron. Cada vez que me daba la vuelta en mi cama mirando hacia su litera el tufo que me llegaba me revolvía las tripas y todo lo demás. Ni el olor insufrible de mi pulsera anti-mosquitos tapaba el insoportable olor.

A las 6:45 he decidido levantarme incapaz de aguantar más semejante hedor aunque tuviera que esperar hasta las 7:30 para desayunar.

He salido a las 8 y he seguido las indicaciones de Mercedes evitando el camino oficial y directo por la carretera hasta la Playa del Aguilar. Un suave descenso tras pasar por Muros te lleva hasta la misma playa en la que he podido disfrutar del silencio de la primera hora de la mañana en un lugar precioso. Después de recorrer la playa he salido por la misma carretera que continúa en un agradable ascenso hasta el Pito (merece la pena ir parando en las curvas de esta parte para ir disfrutando de las vistas que hay sobre la playa.

En el Pito se vuelve a retomar el camino original pasando por la Fundación Selgas y dejando a la derecha el desvío que te lleva a Cudillero. Yo he decidido no bajar a Cudillero ya que supone un desvío largo y yo ya conozco Cudillero. Para los que no lo hayan visitado sin duda no se puede dejar pasar uno de los pueblos más bonitos de toda la costa Asturiana.

Siguiendo la ruta he hecho una nueva parada en la Playa de la Concha (supone un desvío de unos pocos metros y merece la pena verla) y luego he hecho otra parada en la impresionante playa del Silencio. Es una pena que el camino desprecie estos lugares que se encuentran muy cerca pero que muchos caminantes desprecian por no encontrarse “en ruta”. La pena es que a la hora que he pasado ya había mucha gente por allí.

La etapa es de mucho sube-baja siempre evitando la Autovía del norte, la carretera general y la vía del tren. Mucho asfalto salvo en tramos de bosque. Constantes descensos en zonas más cerradas para cruzar los ríos y fuertes pendientes de subida. hay que tener en cuenta que la etapa se puede complicar bastante en días de lluvia ya que toda la zona es muy húmeda.

He llegado a buena hora a Casa Fernando en Ballota, mi destino del día. Al ser domingo estaba lleno y eso ha hecho algo más complicado tod0. Al final me hab guardado una mesita para comer da fábula: pote asturiano y cachopo de pescado (excelente menú a 15 euros).

Es verdad que la opción de dormir aquí es resultado de conocer bien la zona y descartar localidades más turísticas. La relación calidad precio del hotel hace que merezca la pena la parada y la atención a los peregrinos suele ser buena aquí, salvo en días de mucho follón como fue este domingo. Por supuesto que la parada implica poder bajar a bañarse a la playa de Ballota por la tarde para disfrutar de un baño (al menos de sol si el agua está muy fría para los blandos ciudadanos de origen mediterráneo). La playa no es muy apta para baño de agua por lo que lo mejor es optar por ir a disfrutar de la tranquilidad, el sol y las olas. La playa está algo lejos del hotel en el mismo camino que se toma para continuar etapa. Había un par de parejas tomando el sol y como todo el mundo andaba por allí en bolas yo he hecho caso a aquello de “donde fueres, haz lo que vieres”.

Al regresar he aprovechado para hablar con la familia con FaceTime gracias a la estupenda wifi del hotel y poco más.

La cena ha estado regular y la estancia general en Casa Fernando me ha decepcionado en comparación a mi estancia en 2.010; quizás haya sido el hecho de que era domingo y estaban teniendo mucha gente y debían estar bastante cansados del servicio del mediodía.

 

Resumen etapa: 31,66 km en 6h 19 min. Etapa en wikiloc.

2ª Avilés – Muros de Nalón

Como era de esperar la noche ha sido una verdadera pesadilla peregrina entre ronquidos alemanes, italianos, franceses y toda la variedad nacional. Una reflexión que hago aquí dedicada a los responsables de albergues, sobre todo de los del tipo de Avilés es que piense qué ocurriría si una noche se produjera un incendio o algún otro tipo de emergencia en un lugar como ese lleno de gente, sin salidas de evacuación adecuadas y demasiadas literas, mochilas y demás. Si alguna vez ocurre algo puede producirse una auténtica catástrofe.

La mañana se ha iniciado a la hora peregrina de siempre (5 de la mañana) con gente poniendo todo en marcha y despertando a todo el mundo para acabar saliendo a la misma hora que todos. La mala educación y la falta de respeto (en eso son iguales todas las nacionalidades presentes) debe ser una de las cosas que mejor han aprendido los caminantes en estos años en los que ya no se tiene en cuenta nada salvo salir corriendo a ver si pillan cama en el albergue siguiente para que salga todo muy barato.

A las seis comenzaron a moverlo todo mis vecinas italianas dando por finalizado definitivamente mi intento de permanecer en posición horizontal. La realidad es que cuando he salido del albergue aún no habían desayunado y volví a pasarlas al salir de Avilés una vez que yo paré en la plaza a desayunar “como Dios manda”.

Ruta fácil y cómoda aunque con mucho asfalto. Se transita casi siempre por carreteras secundarias. Una gran belleza la llegada a Salinas y precioso final de etapa en Muros bordeando la ría y pasando junto al Castillo y Hotel de la Magdalena.

La etapa estaba planificada para llegar temprano y así poder tener tiempo para estar con mi amiga y compañera Mercedes. Ella es de Avilés y tiene un apartamento aquí así que habíamos quedado para pasar el día juntos Pilar, ella y yo. Se incorpora a esta historia del camino una de mis más constantes seguidoras y animadoras del camino y supone un verdadero placer poder visitarlas allí así como mencionar su participación en mi historia de caminante. Gracias a las dos por vuestra compañía y por vuestra hospitalidad.

Yo tenía reserva en el albergue privado Casa Carmina, a la entrada de Muros. Al llegar he llamado a Mercedes y al poco rato han aparecido para recogerme e irnos a comer juntos. Hemos ido a San Esteban de Pravía a comer a Cam de Ribera donde hemos disfrutado de un estupendo marmitaco y un arroz con berberechos de mucho nivel. Durante la comida Mercedes me ha puesto al día de su verano y yo les he comentado mis planes de camino. Me ha propuesto una alternativa muy interesante para hacer este tramo de camino por la costa. Se trataría de quedarse en San Esteban en lugar de Muros y a la mañana siguiente salir hacia Cudillero pero por la costa:  hay un precioso sendero que sale de San Esteban hasta la Playa del Aguilar y desde allí hasta el Pito para conectar con el trazado oficial que va por el interior desde Muros. El tramo primero es un precioso sendero que tiene varios miradores desde los que disfrutar del paisaje costero.

Al terminar la comida Mercedes me ha propuesto hacer una pequeña ruta por ese sendero de los miradores y así he podido comprobar que es una verdadera alternativa que se completa con la llegada a la Playa del Aguilar. Luego hemos regresado a su apartamento a descansar un ratito antes de tomar algo, despedirme de ellas y regresar al albergue.

Gracias a Mercedes y a Pilar, bienvenidas a este blog y nos vemos pronto (en el insti y, sobre todo, fuera). Besos.

Resumen de la etapa: 23,56 km en 4h 37 min. Etapa en wikiloc.

 

Camino de la costa 2.015

Preparativos y primeras etapas

Como lo prometido es deuda y ahora tengo bastante tiempo libre mientras recupero mi rodilla voy a poner por escrito la descripción de las etapas que hice el verano pasado desde Oviedo hasta Santiago.

Una vez había completado con Joseba el camino desde Santander hasta León y después desde Ponferrada hasta Santiago realizando los caminos vadiniense, lebaniego y Camino de invierno regresé a casa unos días para recuperar algo y preparar mi nueva aventura.

Como mi prioridad era ir lo más ligero posible porque pretendía hacer etapas bastante largas dejé en casa el ipad y por eso no pude ir escribiendo y publicando a diario. De todos modos sí me llevé una libreta en la que fui escribiendo las cosas y ahora lo que hecho es pasar esas notas al blog para no olvidar ningún detalle.

Un recuerdo primero a nuestro camino de la costa de 2.010 con Joseba y Julio. Sobre todo a nuestro amigo y peregrino que hace algún tiempo se marchó a caminar a otro lugar en el que la mochila le pesa menos y el camino le resulta más ligero. Un recuerdo a aquel camino de alegrías, mundial de fútbol, mordidas de perro y demás aventuras.El día 5

Salgo de Oria con rumbo a Fuente Álamo para dejar en casa a mi madre que ha pasado unos días con nosotros. Sobre las 12 inicio camino desde allí y a las 7:30 llego a Benavente después de hacer el trayecto casi sin parar. Había reservado con Booking una habitación en el Hotel Santiago. Yo no había parado nunca aquí y tengo que decir que es un lugar que merece una visita más detenida. El casco histórico está muy bien y el ambiente de tiendas y de bares promete una buena sesión gastronómica. Yo, de todos modos, no tuve mucha suerte con lo de la cena ya que todas las terrazas estaban abarrotadas y el servicio no parecía ir muy rápido. Al final cené en el restaurante del Hostal Paraíso (aceptable, aunque nada del otro mundo).

El día 6

Sin grandes novedades me fui a dormir temprano para salir a la mañana siguiente hasta Santiago de Compostela: allí iba a dejar el coche en casa de mi amigo y luego tomaba un bus hasta Oviedo. Una visita al mercado y un agradable rato de charla dieron paso a un aperitivo-comida en La Bodeguilla de San Roque camino de la estación de autobuses.

El viaje a Oviedo fue una agradable sorpresa gracias al servicio Supra de Alsa con autobús de lujo con todo tipo de detalles como asientos individuales de cuero, auriculares, agua, WC, etc.

Entre tales comodidades llegué a Oviedo en 4 horas y media más descansado de lo esperado. La ciudad atardecía entre nubes y media lluvia (lo típico del terreno). Y desde la estación de autobuses me fui hasta el hotel que había reservado también en Booking.

Había cogido un hostal bien calificado en la página y que estaba muy céntrico: El hostal Arcos. Al llegar me llevé un buen susto ya que la entrada parecía la casa de los horrores y por un momento creí que había metido la pata hasta el fondo. La realidad fue que la pensión estaba bien situada y disponía de una limpieza y servicios mínimos y aceptables en su relación calidad precio. Nada del otro mundo aunque con una situación perfecta para lo que buscaba.

Tras una ducha bajé a cenar a la plaza Fontán para degustar un platito de sardinas asadas, una ración de bonito y una botellita de sidra bebida al ritmo que marcaba el camarero de turno. El final fueron unos mejillones a la plancha muy buenos.

Día 7: Oviedo-Avilés

Me puse en marcha a las 7 con la idea de encontrar en el camino algún lugar en el que desayunar antes de salir de la ciudad. Una panadería-bollería en el centro cumplió perfectamente su función con biografía incluida del dueño (sevillano afincado en Asturias por amor).

La salida de Oviedo no está muy bien señalizada ya que las marcas son viejas y algunas cuesta verlas. Hace tiempo que nadie las revisa y se hace imprescindible llevar el track guardado para evitar sustos. Los primeros 20 km son muy cómodos y se pasa por lugares preciosos, un verdadro paseo entre prados por la Asturias verde de verdad.

El encanto del camino se rompe en los últimos 10 km de ruta: una interminable recta por una acera paralela a una carretera con bastante tráfico que llega hasta la misma ciudad de Avilés. No estaría nada mal que las asociaciones del camino de la zona buscaran alguna alternativa algo más segura y atractiva. Parece que el camino no está muy bien cuidado por la zona de Avilés, incluido el albergue del que hablaremos ahora.

No he encontrado a nadie en toda la etapa salvo un chico que venía en sentido contrario, eso me ha hecho pensar que quizás encontraría un camino tranquilo sin mucho agobio de gente. Esta idea se ha disipado rápidamente nada más llegar a la puerta del albergue y ponerme en la cola de acceso.

El albergue de Avilés sigue igual que hace 5 años en todos los sentidos (incluidos los manchurrones de la pared y demás. Se trata de un local excesivamente básico que mantiene baños comunes abiertos (culos públicos). La humedad campa sin control y en todos estos años no se han realizado mejoras de ningún tipo. Es el albergue típico de los peregrinos “de verdad”, esos que buscan el contacto cuerpo a cuerpo entre olores y ronquidos sin fin. Una verdadera pesadilla peregrina acrecentada porque mis vecinos de litera (demasiado cercanos) eran franceses, poco dados a la ducha y habladores sin descanso en la hora de siesta peregrina, no por ser franceses sino por ser algo básicos en el concepto de educación y de higiene.

Después de realizar mis labores peregrina de lavado personal y de ropa me he ido al centro a buscar un sitio para comer y mis pasos me han llevado a Casa Alvarín, una sidrería típica muy conocida en la ciudad. Pude degustar un estupendo menú por un precio razonable, hasta que mi cuerpo ha decidido parar en forma de mareo intenso que no me ha dejado terminar. La verdad es que en el restaurante se han portado muy bien e incluso no me han querido cobrar la comida ya que no había podido terminarla (todo un detalle de amabilidad).

He regresado al albergue a descansar y recuperarme un poco aunque la pareja de peregrinos franceses se han dedicado a hacer imposible cualquier intento de siesta moviendo colchones.

Desesperado y algo recuperado me he vuelto a marchar del albergue cada vez más lleno de gente y me largado a darme una vuelta por el centro de la ciudad. He llegado hasta el centro Niemeyer. Impresionante y muy adecuado complemento de la ciudad para unir la tradición con la innovación. He subido a la cafetería a tomar algo aunque no he podido quedarme porque estaba lleno.

La tarde se ha quedado gris y húmeda, típica de estos lugares y me ha permitido completar un estupendo paseo por el centro histórico de la ciudad parando en algún que otro lugar a tomar algo y ver las posibilidades de todo tipo que ofrece el lugar.

Aunque disponía de diversas posibilidades para cenar me he decidido sin dudarlo por repetir en Casa Alvarín dado el trato del mediodía y que consideraba debía hacer algo de gasto.  Era temprano y aún no había mucha gente por lo que he podido disfrutar de una cena tranquila con un estupendo pulpo amoriscado (tipo “al ajillo”) regado con un alvariño estupendo.

Desde aquí directo a la pesadilla peregrina nocturna en un albergue abarrotado de peregrinos de todo tipo y color con todo completo. Destacan los peregrinos alemanes por su nivel de sonido y por el modo en que se aíslan del resto y van “a su bola” sin tener en cuenta a nadie.

Resumen de la etapa: 29,38 km en 5h y 33 min. Enlace en wikiloc

 

Ultratrail Sierra Norte 2.015

Por segundo año intento completar el Ultratrail de la Sierra Norte de Sevilla. Con mi amigo y compañero, Paco, salimos dispuestos a completar lo que el año pasado yo no pude terminar por la inexperiencia y por las adversas condiciones del terreno.

Este año sí se presentaban las cosas mucho más positivas con un tiempo estupendo (no había llovido los días anteriores) y con unas condiciones mucho mejores.

El 28 de noviembre era la cita y allí estábamos (esta vez menos cansados por el ajetreo de la noche anterior) listos para la salida en Castilblanco de los Arroyo.

ultratrail

Desde los primeros pasos todo se ha ido desarrollando muy favorablemente. Este año el descanso en Almadén estaba más cerca y permitía una mejor organización de toda la ruta. La primera parte ha sido muy cómoda hasta llegar a la zona del Embalse de Melonares. Para mí este es el tramo más bonito de toda la jornada aunque hay que reconocer que es una maravilla poder recorrer estos paisajes de la Sierra Norte de Sevilla.

También es de señalar que esta vez la organización ha estado mucho mejor y que había buenos avituallamientos en toda la ruta, no como ocurrió el año pasado.

Sin grandes novedades y muy bien de físico llegamos hasta Almadén con tiempo suficiente de cambiarnos de ropa, tomar un par de caldos y descansar un poco los pies. El tramo de salida de Almadén ha sido el más complicado y duro con zonas bastante peligrosas en las que el desnivel bajando y subiendo era terrible. Algunos han caído en esas zonas y lo hemos pasado mal.

Un problema de organización, desde mi punto de vista, están en que las zonas más técnicas y duras se encuentran en esta parte final de la ruta. Creo que algunos de los peligrosos descensos han sobrado y también creo que toda la senda de campo a través que se realiza llegando hasta Castilblanco se podría cambiar. Se trata de una zona que el año anterior era impracticable por el barro y este año estaba muy peligrosa por tener el terreno muy duro y con grandes agujeros que hacen peligrar seriamente los tobillos. No tiene sentido que la carretera pase al lado y que el camino te desvíe a pocos metros por una zona impracticable a esas horas de la noche.

Sin mayores novedades hemos alcanzado el último avituallamiento y desde allí ya todo ha sido muy fácil hasta la llegada. Hemos completado todo el trazado en 21 horas y cuatro minutos. 105 km con 1.371 metros de subida acumulada.

Enlace a wikiloc de la ruta.

Los 6.000 escalones. El Barranco del infierno

El 21 de noviembre nos desplazamos con el club La Carrasca para realizar una nueva actividad. Se trataba de pasar un fin de semana en Calpe y aprovechar para completar una de las rutas más famosas para todo senderista que se precia: los 6.000 escalones o catedral del senderismo (dicen que unos 6.800 en realidad).

Salimos muy tempranito con idea de no comenzar la ruta muy tarde ya que es larga. Se trata de un terreno muy cómodo para andar puesto que los escalones facilitan mucho la marcha y hacen que el descenso y el ascenso se realice de forma agradable.

Desde Fleix, donde dejamos el bus, salimos por la carretera para tomar a los pocos metros la senda que se inicia con los primeros escalones. Se trata de un trazado realizado por los moriscos como su último reducto antes de ser expulsados de España. El descenso al barranco ya permite desde el principio contemplar unas preciosas vistas que nos dan una clara imagen de toda la ruta.

Para datos más concretos sobre la ruta os dejo este Enlace al blog informativo.

Después de un fácil descenso pasando por algún que otro estupendo lugar para contemplar una buena panorámica del valle y de toda la ruta nos topamos directamente con el famoso Barranco del Infierno al que cruzamos por primera vez. Es un lugar muy conocido por todos los aficionados a este tipo de aventuras. Encontramos a muchos senderistas, turistas, paseantes y demás recorriendo parte de la senda.

Desde el barranco se inicia el ascenso por el otro lado del valle y así comienza la primera gran subida de la jornada. Luego de nuevo bajamos al barranco para volver a subir.

Para una descripción detallada de la ruta os dejo un enlace a wikiloc en el que se describe al detalle la ruta: enlace con la descripción en wikiloc.

Sólo recordar que es muy importante ir bien preparado de comida y agua porque se puede atragantar ya que presenta tramos muy seguidos de ascensión a un desnivel respetable. Nosotros encontramos por el camino a algunos caminantes que iban poco preparados de calzado y de bebida y que lo pasaron mal en esos tramos más duros.

El resto del fin de semana fue disfrutar de la compañía de la gente de La Carrasca, ver el partido de fútbol (Una alegría más) y el domingo subimos hasta el Peñón de Ifach.

Estuvimos alojados en el Hotel Ar Galetamar de Calpe, un lugar sencillo en buena relación precio-calidad, imagino que por ser temporada baja.

Os dejo el enlace a la ruta que grabé en wikiloc aunque aconsejo descargar la que he puesto más arriba que está completa y muy bien descrita.

Resumen: 10,8 km en 5 h 3 min con una subida acumulada de 709 metros.

19ª Silleda – Santiago de Compostela

El señor del hotel nos había preguntado por la hora de levantarnos y se comprometió a darnos desayuno a las 6:30. La idea era salir temprano para intentar evitar el calor y llegar a destino a una hora prudente. Allí estaba a la hora esperada con un café, un zumo natural y un croissant para Joseba.

El objetivo de la etapa era ir a buen ritmo toda la primera parte hasta Ponte Ulla y allí hacer parada y descansar. Esta primera mitad es sencillita y cómoda. Hemos llegado sin problemas pero Joseba ha decidido seguir el camino que nos llevaba fuera enseguida y al final no hemos parado a descansar. Hemos decidido no volvernos y seguir hasta encontrar algo más.

El camino

El camino

Iglesia de San Martiño de Dornelas

Iglesia de San Martiño de Dornelas

Hortensias en el camino

Hortensias en el camino

Ponte Ulla

Ponte Ulla

Puente moderno

Puente moderno

Nada más salir de Ponte Ulla el camino se complica con una fuerte subida de unos 200 metros. Al principio se hace cómoda al ir por carretera pero poco a poco va subiendo la dificultad. Cuando hemos terminado ese primer tramo de carretera, Joseba me ha dicho que estaba contento por la subida pero yo le he enseñado el perfil para decirle que casi no habíamos empezado de verdad, se había despistado.

A buen ritmo hemos seguido cada vez más cansados y deseando encontrar lugar para parar y almorzar. La oportunidad no se ha presentado hasta el km 32. Una pulpería en la carretera ha sido nuestra primera parada del día. En el bar un señor no muy animado obedecía sin dudar a una desenvuelta mujer que debía ser su pareja. En seguida nos ha ofrecido pimientos, pulpo, croca y vino que nosotros hemos aceptado no tanto como amedrentados por su nivel de mando como porque realmente era eso lo que pensábamos pedir. Nivel de comida aceptable aunque algo aceitosa que ha acabado haciendo que manchara mi camisa con el aceite goteante de los pimientos y precio adecuado.

En el camino

En el camino

Plaza de Obradoiro

Plaza de Obradoiro

Una vez recuperados los ánimos y las fuerzas ya hemos seguido sin parada hasta el final de etapa, entre urbanizaciones y subidas hasta Angrois recordando la tragedia de hace unos años. Luego las torres de la catedral y otras subida dura hasta llegar a la altura del mercado y, de allí al Obradoiro.

Nos han hecho una foto dos jóvenes que querían que les hiciéramos nosotros una foto y hemos hecho intercambio. Luego rápido al hotel a ducharnos y yo lavar la ropa en la lavadora de La Salle.

Cena de celebración

Cena de celebración

Taberna del Obispo

Taberna del Obispo

Hemos descansado un rato y hemos comenzado la ruta peregrina en Santiago. Vinitos en Rua Dos Francos y cena temprano en la taberna del Obispo, lugar de tapeo a muy buen precio en la misma Rua dos Francos. Al ser temprano había sitio para sentarnos aunque pronto se ha llenado. De todos modos notamos que en Santiago hay menos gente que otros años.

Después de cenar nos hemos ido al casino a tomar un gintonic y mi rincón favorito estaba libre. El camarero que nos ha atendido nos ha seguido el juego y al final nos ha preparado un gin de nivel, con toda la verdura que últimamente se pone. Luego nos ha comentado que a las 11 había queimada con conjuro y todo. En realidad es él mismo el que se disfraza y hace un espectáculo que está bastante bien. Todo perfecto hasta que nos han ofrecido una taza de queimada que hemos aceptado por cortesía pensando que era una invitación pero por la que hemos tenido que pagar 4 euros cada una. Tras el atraco y la indignación hemos pensado reconsiderar nuestras visitas. Por lo pronto no volveremos en este viaje. Parece que han cambiado la gestión porque los camareros son nuevos y las ideas también, engañar a los turistas debe entrar entre sus nuevas pretensiones y deben tener en cuenta que a la larga quizás no les resulte, de hecho estaba casi vacío.

La mañana del último día ha sido más tranquila que otras veces: hemos ido a ver a José al mercado después de sellar en la oficina del peregrino y conseguir nuestras compostelas, que este año son modelo nuevo. Hemos desayunado en El Hispano y luego Jose, sus hijas, el mercado y los pimientos de Padrón-Herbón para traerme. No he podido quedar con José para después porque tiene que irse a hacer chicharrones, así que nos hemos ido a la otra punta de Santiago a resolver una cuestión que yo tenía pendiente sobre mi regalo de regreso para la peregrina ausente. Tras más de hora y media resolviendo ese problema de modo altamente satisfactorio nos hemos ido Joseba a una terraza mientras yo subía las cosas al hotel. Luego vinos en Rúa dos Francos y arroz con bogavante en O Fornos. Han caído una botellita de Alvariño, pimientos, una nécora y un estupendo arroz, luego los cafés y un par de orujos.

Para el Gin-tonic final hemos descartado el casino y nos hemos ido al gastrobarunpocodetodo que hay antes de llegar al hotel. Allí hemos estado poco rato porque hacía mucho calor y hemos regresado al hotel a descansar.

La tarde ha pasado allí entre el calor y el cansancio. A las 8 me he puesto en marcha y nos hemos bajado hasta la estación. Hemos tomado un par de cervezas haciendo tiempo mientras nos despedíamos y preparábamos nuestra nueva aventura del próximo año: EL CAMINO OLVIDADO.

Mientras eso llega vamos a ver este agosto en qué aventura me meto, que aún no lo tengo claro.

Un nuevo camino conseguido!!!

Vistas desde el parque de la catedral

Vistas desde el parque de la catedral

18ª Rodeiro – Silleda

Cuando hablamos con la señora del restaurante al mediodía nos había comentado que en el albergue de Laxe había problemas con chinches y habían tenido que cerrarlo varios días para fumigar. Eso nos puso rápidamente en alerta y sobre la marcha comenzamos a ver otras posibilidades par no dormir en Laxe. En ese punto se une el camino de invierno y el Sanabrés, que viene del de la Plata. Además eso comenzaba a condicionar un poco todo porque las alternativas eran pocas y, además, el tema de los bichitos me pone los pelos de punta. Está claro que si hay chinches en un albergue pueden haberlas llevado después a cualquier otro sitio sea hotel, albergue o cualquier cosa.

Teníamos varias alternativas: la primera recortar la etapa y quedarnos en Lalín: se trataba de hacer 20 quilómetros pero eran muy llanitos y fáciles, lo que nos iba a hacer llegar pronto para estar todo el día tirados.

La siguiente opción lógica era irnos a Silleda pero estaba a 38 quilómetros. No es que nos diera miedo una etapa así porque sabíamos que el perfil no es muy complicado. El problema fundamental era que entonces nos quedarían dos etapas muy pequeñas hasta llegar a Santiago y eso tampoco nos gustaba mucho.

Las demás opciones pasaban por improvisar un poco sobre la marcha intentando alargar la etapa penúltima hasta los 30 y así que nos quedara a Santiago una pequeña de 10-15. A esas alturas yo ya comenzaba a rumiar la idea de hacer dos etapas en lugar de tres, lo que suponía hacer 80 quilómetros en dos días.

Estábamos viendo opciones y completando la información con la previsión meteorológica: dos etapas tan largas sólo eran posible si teníamos días no demasiado calurosos. Además, el perfil de los últimos 40 quilómetros  sí es un poco más complicado.

Decidimos dejar todo para la tarde siguiente.

A la hora de la cena la señora nos esperaba ya. Nos ofreció una cena sencilla con unos pimientos de su huerta y una ensalada para acompañar una tortilla. Pasamos una agradable velada hablando del camino y de otras muchas cuestiones. Tanto ella como su marido son gente amables y serviciales, concienciados con el tema del camino y que cuidan mucho todo lo relativo al restaurante y al alojamiento.

Mientras Joseba iba a dormir yo bajé a hablar por teléfono sin darme cuenta de que justo detrás de mí un señor estaba todo el rato pendiente de la conversación, nivel 6 que estaba teniendo.

A la mañana siguiente nos levantamos a las 6 para salir pronto y aprovechar la mañana. Habíamos comprado algo para desayunar antes de salir y con la idea de hacer parada más larga en Lalín. Todo el camino es muy sencillo, sin grandes desniveles y casi siempre picando hacia abajo. Va sorteando la carretera general dando un gran rodeo que hace que la ruta por la carretera sea casi 7 km más corta que por el camino. De cualquier modo merece la pena evitar esas carreteras con bastante tráfico y pasear por sendas y caminos mucho más tranquilos y menos transitados.

Salida de Rodeiro

Salida de Rodeiro

Iglesia en el Camino

Iglesia en el Camino

Esta última parte del camino pasa por lugares mucho más ricos que los primeros días. Hay muchas explotaciones ganaderas y agricultura. Las casas se ven mucho más arregladas y de un nivel económico más alto. En esta parte el campo no está abandonado. De cuando en cuando tomamos carreteras secundarias que aceleran nuestro paso y nos hacen mejorar la media en quilómetros.

En Lalín hemos encontrado una pastelería estupenda en la que hemos hecho un verdadero desayuno peregrino: yo me he metido un pedazo de croissant relleno de crema pastelera que daba miedo nada más verlo.

Allí mismo hemos mirado en internet y hemos reservado en Booking un hotel en Silleda: el Ramos, que era el que nos ofrecía un buen precio y buena pinta en las fotos (35 euros a peregrinos).

Entrada a Lalín

Entrada a Lalín

Iglesia en Lalín

Iglesia en Lalín

El camino ha seguido hasta Silleda sin novedad en la misma tónica: bosques y prados sin grandes desniveles alternando asfalto y camino.

Merece destacarse el paso por Taboada con su puente romano, la calzada y la iglesia románica de Santiago.

El hotel está al final del pueblo y hemos llegado a eso de las 2 de la tarde. El pueblo es grande y con todos los servicios aunque no parece que tenga mucha vida, por la hora y por la época del año.

Andadero a la salida de Lalín

Andadero a la salida de Lalín

Bosque de robles y castaños

Bosque de robles y castaños

Bajo el puente del Deza

Bajo el puente del Deza

Puente Romano Taboada

Puente Romano Taboada

Río Deza

Río Deza

Calzada romana

Calzada romana

Calzada

Calzada

Iglesia de Santiago de Taboada

Iglesia de Santiago de Taboada

Camino a Silleda

Camino a Silleda

Silleda

Silleda

Hemos cogido la habitación, muy digna, y después de ducha hemos bajado a comer al restaurante de enfrente, que nos ha aconsejado el del hotel. Al llegar nos hemos quedado algo parados porque no había nadie comiendo y sólo varias mujeres por allí más en labores cotidianas que en plan negocio de restauración. A pesar de todo la comida ha estado bastante bien con una buena ensalada y bacalao a la gallega (dos trozos considerables y muy ricos).

Después de la comida hemos lavado ropa y descansado un rato. Yo ha hablado también por face mientras Joseba reflexionaba sobre el sentido de la vida.

A media tarde hemos buscado un bar con wifi, hemos pedido un par de nestea y nos hemos puesto a hablar de la etapa siguiente. Yo le he propuesto a Joseba ya abiertamente hacerla de un tirón hasta Santiago: las guías marcan unos 42 km con cierto desnivel, sobre todo la subida de Ponte Ulla y la llegada a Santiago. La ventaja es que no tenemos que quedarnos tirados un día entero y aunque lleguemos más tarde podemos aprovechar la tarde en Santiago. Además he visto la posibilidad de cambiar mis billetes de tren y adelantar un día mi regreso. Lo que gano es un día pero en lugar de estar sólo todo el día 22 estamos la tarde del 20 y todo el 21 juntos hasta que yo me marche en el tren a las 22:30

Arreglado lo de los billetes tras pagar un recargo de 7 euros y un puñetero 902 que me ha añadido al gasto otros 5 y confirmada la reserva de un día más en La Salle hemos dado un paseo por el pueblo y buscado algo para cenar.

Al llegar yo había visto de paso una Pulpería que me ha parecido buena. Hemos ido hacia allí y nos hemos sentado a cenar: ha sido un acierto por los pimientos, cosecha propia, el pulpo, las zamburiñas y el vino. Todo ha ido bien hasta que a Joseba le ha tocado el pimiento de padrón que sí pica y ya no le ha dejado disfrutar del resto de la comida.

Pulpo a feira

Pulpo a feira

17ª Chantada – Rodeiro

17 Chantada – Rodeiro

A las 7 ha sonado el despertador y los dos hemos salido a la vez de un plácido sueño. Parece que la comodidad de la cama y los vapores etílicos del vino han hecho de amortiguador y han dado descanso a nuestros cuerpos machacados por los quilómetros y el calor.
Por fin teníamos una etapa tranquilita sin grandes cosas, de buen quilometraje y un puerto largo pero tendido.
Hemos desayunado en un bar de al lado del hotel y hemos descubierto que, a pesar del miedo inicial, todos los bares de Chantada parecían estar abiertos hoy. Hemos cargado agua y nos hemos puesto en marcha.

Saliendo de Chantada

Saliendo de Chantada

Ermita

Ermita

Desde el principio se sube casi todo el tiempo. Al principio las rampas son suaves hasta que a unos 10 quilómetros se empieza a subir. No es un puerto terrible pero sí se hace largo y duro. El tiempo era bastante fresco con niebla y luego un viento que hacía incómodo el paso por la parte de arriba.
La etapa de hoy sale evitando la carretera por una pista paralela hasta que comienza la subida al puerto del Faro. Da un tremendo rodeo que se puede apreciar en el Track para llegar de nuevo a la carretera y desde allí salir por el otro lado del valle. Siempre se evita la carretera. Después de ese tramo de subida ya siempre se baja pasando entre los enormes molinos de viento que dan auténtico pavor con sus aspas moviéndose a todo trapo y haciendo un ruido terrible.

Subiendo el Monte Faro

Subiendo el Monte Faro

Molinos

Molinos

Monte Faro. Molinos de viento

Monte Faro. Molinos de viento

Señalización del camino

Señalización del camino

La etapa es un verdadero paseo para caminantes como nosotros que llevamos ya más de dos semanas de camino y el tiempo encima nos ha acompañado con un día verdaderamente gallego por fin, y sin llover.
Sin grandes novedades y tras parada en la iglesia del pueblo anterior para ver la llegada del obispo a una confirmación (eso nos han dicho) hemos llegado a Rodeiro a las 12:30
Directos hemos ido al restaurante O Guerra para ver el tema de comida. Hemos preguntado allí y resulta que tienen alojamiento. Nos ha parecido todo estupendo ya que hemos visto que todo está muy limpio en el restaurante.

Capitel iglesia Pazo de Camba

Capitel iglesia Pazo de Camba

Pazo de Camba

Pazo de Camba

Llegando a Rodeiro

Llegando a Rodeiro

Vista de Rodeiro desde O Guerra

Vista de Rodeiro desde O Guerra

Efectivamente tenemos una habitación sencilla pero muy limpia y cómoda. En el restaurante comida estupenda con un churrrasco a las brasas y un vinito del terreno (ya no riberira sacra). Luego siesta en la habi y salida a dar paseo por el pueblo (5 minutos) buscando wifi (no encontrada) y haciendo tiempo para ir a cenar porque la señora nos ha dicho que nos abre para darnos algo que tomar, nos ha prometido pimientos de su huerta. Ya veremos como va todo.

Resumen de la etapa: 26,05 km en 4h 54 min. Etapa en wikiloc.