Ultratrail Sierra Norte 2.015

Por segundo año intento completar el Ultratrail de la Sierra Norte de Sevilla. Con mi amigo y compañero, Paco, salimos dispuestos a completar lo que el año pasado yo no pude terminar por la inexperiencia y por las adversas condiciones del terreno.

Este año sí se presentaban las cosas mucho más positivas con un tiempo estupendo (no había llovido los días anteriores) y con unas condiciones mucho mejores.

El 28 de noviembre era la cita y allí estábamos (esta vez menos cansados por el ajetreo de la noche anterior) listos para la salida en Castilblanco de los Arroyo.

ultratrail

Desde los primeros pasos todo se ha ido desarrollando muy favorablemente. Este año el descanso en Almadén estaba más cerca y permitía una mejor organización de toda la ruta. La primera parte ha sido muy cómoda hasta llegar a la zona del Embalse de Melonares. Para mí este es el tramo más bonito de toda la jornada aunque hay que reconocer que es una maravilla poder recorrer estos paisajes de la Sierra Norte de Sevilla.

También es de señalar que esta vez la organización ha estado mucho mejor y que había buenos avituallamientos en toda la ruta, no como ocurrió el año pasado.

Sin grandes novedades y muy bien de físico llegamos hasta Almadén con tiempo suficiente de cambiarnos de ropa, tomar un par de caldos y descansar un poco los pies. El tramo de salida de Almadén ha sido el más complicado y duro con zonas bastante peligrosas en las que el desnivel bajando y subiendo era terrible. Algunos han caído en esas zonas y lo hemos pasado mal.

Un problema de organización, desde mi punto de vista, están en que las zonas más técnicas y duras se encuentran en esta parte final de la ruta. Creo que algunos de los peligrosos descensos han sobrado y también creo que toda la senda de campo a través que se realiza llegando hasta Castilblanco se podría cambiar. Se trata de una zona que el año anterior era impracticable por el barro y este año estaba muy peligrosa por tener el terreno muy duro y con grandes agujeros que hacen peligrar seriamente los tobillos. No tiene sentido que la carretera pase al lado y que el camino te desvíe a pocos metros por una zona impracticable a esas horas de la noche.

Sin mayores novedades hemos alcanzado el último avituallamiento y desde allí ya todo ha sido muy fácil hasta la llegada. Hemos completado todo el trazado en 21 horas y cuatro minutos. 105 km con 1.371 metros de subida acumulada.

Enlace a wikiloc de la ruta.

Los 6.000 escalones. El Barranco del infierno

El 21 de noviembre nos desplazamos con el club La Carrasca para realizar una nueva actividad. Se trataba de pasar un fin de semana en Calpe y aprovechar para completar una de las rutas más famosas para todo senderista que se precia: los 6.000 escalones o catedral del senderismo (dicen que unos 6.800 en realidad).

Salimos muy tempranito con idea de no comenzar la ruta muy tarde ya que es larga. Se trata de un terreno muy cómodo para andar puesto que los escalones facilitan mucho la marcha y hacen que el descenso y el ascenso se realice de forma agradable.

Desde Fleix, donde dejamos el bus, salimos por la carretera para tomar a los pocos metros la senda que se inicia con los primeros escalones. Se trata de un trazado realizado por los moriscos como su último reducto antes de ser expulsados de España. El descenso al barranco ya permite desde el principio contemplar unas preciosas vistas que nos dan una clara imagen de toda la ruta.

Para datos más concretos sobre la ruta os dejo este Enlace al blog informativo.

Después de un fácil descenso pasando por algún que otro estupendo lugar para contemplar una buena panorámica del valle y de toda la ruta nos topamos directamente con el famoso Barranco del Infierno al que cruzamos por primera vez. Es un lugar muy conocido por todos los aficionados a este tipo de aventuras. Encontramos a muchos senderistas, turistas, paseantes y demás recorriendo parte de la senda.

Desde el barranco se inicia el ascenso por el otro lado del valle y así comienza la primera gran subida de la jornada. Luego de nuevo bajamos al barranco para volver a subir.

Para una descripción detallada de la ruta os dejo un enlace a wikiloc en el que se describe al detalle la ruta: enlace con la descripción en wikiloc.

Sólo recordar que es muy importante ir bien preparado de comida y agua porque se puede atragantar ya que presenta tramos muy seguidos de ascensión a un desnivel respetable. Nosotros encontramos por el camino a algunos caminantes que iban poco preparados de calzado y de bebida y que lo pasaron mal en esos tramos más duros.

El resto del fin de semana fue disfrutar de la compañía de la gente de La Carrasca, ver el partido de fútbol (Una alegría más) y el domingo subimos hasta el Peñón de Ifach.

Estuvimos alojados en el Hotel Ar Galetamar de Calpe, un lugar sencillo en buena relación precio-calidad, imagino que por ser temporada baja.

Os dejo el enlace a la ruta que grabé en wikiloc aunque aconsejo descargar la que he puesto más arriba que está completa y muy bien descrita.

Resumen: 10,8 km en 5 h 3 min con una subida acumulada de 709 metros.

Sierra Espuña: El Berro – Gebas

El día 19 de septiembre realizamos la ruta programada con el Club “La Carrasca”. Se trataba de un trazado circular siguiendo el PR-MU 69 desde la pedanía de El Berro hasta Gebas y regreso hasta el mismo lugar. Una bonita ruta entre pinos por Sierra Espuña de sencillo perfil.

El recorrido es fácil de seguir ya que está bien marcado tanto en la primera parte por el GR-252  (Camino de la Veracruz de Mazarrón a Caravaca) como en el resto de la ruta por el PR-69. Un agradable paseo apto para cualquier tipo de senderista.

Dejo el enlace a la ruta grabada en wikiloc y algunas fotos del recorrido. Destacar las vistas sobre el Pantano de los Barrancos de Gebas.

Resumen: 9,06 km con 174 metros de desnivel acumulado de ascenso realizado en 2 horas 40 minutos.

2015-09-19 09.28.01 2015-09-19 09.28.22 2015-09-19 10.14.26 2015-09-19 10.16.28 2015-09-19 10.16.44 2015-09-19 10.29.33 2015-09-19 10.30.52 2015-09-19 10.34.30 2015-09-19 11.02.48

Barranco de Alcázar, Jerez del Marquesado

Realizada el 13 de Septiembre

Comenzamos las rutas de la temporada con el Club de Senderismo La Carrasca. En esta ocasión nos desplazamos a la zona de Sierra Nevada, a Jerez del Marquesado. Hemos realizado una ruta partiendo de esta población a unos 1.200 metros de altura. Para llegar hasta allí tomamos la A-92 hasta Guadix entrando a la ciudad y desde allí cogemos la carretera directa que lleva hasta Jerez de Marquesado.

Toda esta zona es muy propicia para realizar rutas de una dificultad media a las que podemos ir añadiendo distancia y altura en función de nuestros intereses y nuestra capacidad físico. La ruta de hoy consistía en un sencillo paso por el Barranco de Alcázar hasta la zona recreativa de La Tizná a los pies del pico Jeres. La subida se realiza paralela al río aprovechando la senda que va junto a las conducciones de agua de la antigua central hidroeléctrica en el arroyo de Jerez. Se trata de una suave subida con alguna que otra cuesta algo más dura, sobre todo en el quilómetro 4. Siempre con una pendiente no muy grande hasta alcanzar los 1.530 metros como punto más alto.

Está claro que la llegada hasta la zona de recreo de La Tizná puede marcar el inicio de diferentes rutas al Refugio de Postero Alto o incluso hasta la subida al pico de Jeres. Como dato interesante podemos añadir que nos encontramos muy cerca del GR-240, el Sendero Sulayr que rodea toda Sierra Nevada. También estamos relativamente cerca del puerto de la Ragua.

El descenso lo hemos realizado por la otra parte del barranco transitando un rato por la pista que sale desde el área recreativa para luego retomar hasta el punto de inicio. Nosotros hemos completado un total de 11 km a los que podemos añadir el tramo de subida desde el mismo pueblo si no queremos subir por la pista hasta la zona de aparcamiento.

Un día estupendo en el que hemos podido disfrutar del tiempo y contemplar las construcciones que se realizaron para surtir de agua la central hidroeléctrica. Aconsejable transitar esta ruta en primavera por la cantidad de agua que puedes encontrar tras el deshielo de la zona y también interesante una visita en otoño para ver el cambio de color de los bosques de hoja caduca que se encuentran en todo el barranco.

El día lo hemos completado con un almuerzo en La Calahorra, ya que Jerez del Marquesado estaba en fiestas y todo lleno de gente. Como en alguna otra ocasión hemos ido hasta el Bar Fermín para disfrutar de unas cervezas fresquitas y una abundancia de tapas de todo tipo.

2015-09-13 11.34.43

Zona recreativa “La Tizná”

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Conducciones de agua junto a la senda y encima la pista.

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Senda de salida de la zona de aparcamiento, al fondo las instalaciones de la central hidroeléctrica

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La senda y los compañeros del Club

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Junto al arroyo de Jerez

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Arroyo de Jerez

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Las acequias de conducción de agua

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En el Barranco de Alcázar

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Vista del Castillo de La Calahorra

2015-09-13 10.51.27

Construcción abandonada en la senda junto al río

Descargar la ruta en wikiloc aquí.

19ª Silleda – Santiago de Compostela

El señor del hotel nos había preguntado por la hora de levantarnos y se comprometió a darnos desayuno a las 6:30. La idea era salir temprano para intentar evitar el calor y llegar a destino a una hora prudente. Allí estaba a la hora esperada con un café, un zumo natural y un croissant para Joseba.

El objetivo de la etapa era ir a buen ritmo toda la primera parte hasta Ponte Ulla y allí hacer parada y descansar. Esta primera mitad es sencillita y cómoda. Hemos llegado sin problemas pero Joseba ha decidido seguir el camino que nos llevaba fuera enseguida y al final no hemos parado a descansar. Hemos decidido no volvernos y seguir hasta encontrar algo más.

El camino

El camino

Iglesia de San Martiño de Dornelas

Iglesia de San Martiño de Dornelas

Hortensias en el camino

Hortensias en el camino

Ponte Ulla

Ponte Ulla

Puente moderno

Puente moderno

Nada más salir de Ponte Ulla el camino se complica con una fuerte subida de unos 200 metros. Al principio se hace cómoda al ir por carretera pero poco a poco va subiendo la dificultad. Cuando hemos terminado ese primer tramo de carretera, Joseba me ha dicho que estaba contento por la subida pero yo le he enseñado el perfil para decirle que casi no habíamos empezado de verdad, se había despistado.

A buen ritmo hemos seguido cada vez más cansados y deseando encontrar lugar para parar y almorzar. La oportunidad no se ha presentado hasta el km 32. Una pulpería en la carretera ha sido nuestra primera parada del día. En el bar un señor no muy animado obedecía sin dudar a una desenvuelta mujer que debía ser su pareja. En seguida nos ha ofrecido pimientos, pulpo, croca y vino que nosotros hemos aceptado no tanto como amedrentados por su nivel de mando como porque realmente era eso lo que pensábamos pedir. Nivel de comida aceptable aunque algo aceitosa que ha acabado haciendo que manchara mi camisa con el aceite goteante de los pimientos y precio adecuado.

En el camino

En el camino

Plaza de Obradoiro

Plaza de Obradoiro

Una vez recuperados los ánimos y las fuerzas ya hemos seguido sin parada hasta el final de etapa, entre urbanizaciones y subidas hasta Angrois recordando la tragedia de hace unos años. Luego las torres de la catedral y otras subida dura hasta llegar a la altura del mercado y, de allí al Obradoiro.

Nos han hecho una foto dos jóvenes que querían que les hiciéramos nosotros una foto y hemos hecho intercambio. Luego rápido al hotel a ducharnos y yo lavar la ropa en la lavadora de La Salle.

Cena de celebración

Cena de celebración

Taberna del Obispo

Taberna del Obispo

Hemos descansado un rato y hemos comenzado la ruta peregrina en Santiago. Vinitos en Rua Dos Francos y cena temprano en la taberna del Obispo, lugar de tapeo a muy buen precio en la misma Rua dos Francos. Al ser temprano había sitio para sentarnos aunque pronto se ha llenado. De todos modos notamos que en Santiago hay menos gente que otros años.

Después de cenar nos hemos ido al casino a tomar un gintonic y mi rincón favorito estaba libre. El camarero que nos ha atendido nos ha seguido el juego y al final nos ha preparado un gin de nivel, con toda la verdura que últimamente se pone. Luego nos ha comentado que a las 11 había queimada con conjuro y todo. En realidad es él mismo el que se disfraza y hace un espectáculo que está bastante bien. Todo perfecto hasta que nos han ofrecido una taza de queimada que hemos aceptado por cortesía pensando que era una invitación pero por la que hemos tenido que pagar 4 euros cada una. Tras el atraco y la indignación hemos pensado reconsiderar nuestras visitas. Por lo pronto no volveremos en este viaje. Parece que han cambiado la gestión porque los camareros son nuevos y las ideas también, engañar a los turistas debe entrar entre sus nuevas pretensiones y deben tener en cuenta que a la larga quizás no les resulte, de hecho estaba casi vacío.

La mañana del último día ha sido más tranquila que otras veces: hemos ido a ver a José al mercado después de sellar en la oficina del peregrino y conseguir nuestras compostelas, que este año son modelo nuevo. Hemos desayunado en El Hispano y luego Jose, sus hijas, el mercado y los pimientos de Padrón-Herbón para traerme. No he podido quedar con José para después porque tiene que irse a hacer chicharrones, así que nos hemos ido a la otra punta de Santiago a resolver una cuestión que yo tenía pendiente sobre mi regalo de regreso para la peregrina ausente. Tras más de hora y media resolviendo ese problema de modo altamente satisfactorio nos hemos ido Joseba a una terraza mientras yo subía las cosas al hotel. Luego vinos en Rúa dos Francos y arroz con bogavante en O Fornos. Han caído una botellita de Alvariño, pimientos, una nécora y un estupendo arroz, luego los cafés y un par de orujos.

Para el Gin-tonic final hemos descartado el casino y nos hemos ido al gastrobarunpocodetodo que hay antes de llegar al hotel. Allí hemos estado poco rato porque hacía mucho calor y hemos regresado al hotel a descansar.

La tarde ha pasado allí entre el calor y el cansancio. A las 8 me he puesto en marcha y nos hemos bajado hasta la estación. Hemos tomado un par de cervezas haciendo tiempo mientras nos despedíamos y preparábamos nuestra nueva aventura del próximo año: EL CAMINO OLVIDADO.

Mientras eso llega vamos a ver este agosto en qué aventura me meto, que aún no lo tengo claro.

Un nuevo camino conseguido!!!

Vistas desde el parque de la catedral

Vistas desde el parque de la catedral

18ª Rodeiro – Silleda

Cuando hablamos con la señora del restaurante al mediodía nos había comentado que en el albergue de Laxe había problemas con chinches y habían tenido que cerrarlo varios días para fumigar. Eso nos puso rápidamente en alerta y sobre la marcha comenzamos a ver otras posibilidades par no dormir en Laxe. En ese punto se une el camino de invierno y el Sanabrés, que viene del de la Plata. Además eso comenzaba a condicionar un poco todo porque las alternativas eran pocas y, además, el tema de los bichitos me pone los pelos de punta. Está claro que si hay chinches en un albergue pueden haberlas llevado después a cualquier otro sitio sea hotel, albergue o cualquier cosa.

Teníamos varias alternativas: la primera recortar la etapa y quedarnos en Lalín: se trataba de hacer 20 quilómetros pero eran muy llanitos y fáciles, lo que nos iba a hacer llegar pronto para estar todo el día tirados.

La siguiente opción lógica era irnos a Silleda pero estaba a 38 quilómetros. No es que nos diera miedo una etapa así porque sabíamos que el perfil no es muy complicado. El problema fundamental era que entonces nos quedarían dos etapas muy pequeñas hasta llegar a Santiago y eso tampoco nos gustaba mucho.

Las demás opciones pasaban por improvisar un poco sobre la marcha intentando alargar la etapa penúltima hasta los 30 y así que nos quedara a Santiago una pequeña de 10-15. A esas alturas yo ya comenzaba a rumiar la idea de hacer dos etapas en lugar de tres, lo que suponía hacer 80 quilómetros en dos días.

Estábamos viendo opciones y completando la información con la previsión meteorológica: dos etapas tan largas sólo eran posible si teníamos días no demasiado calurosos. Además, el perfil de los últimos 40 quilómetros  sí es un poco más complicado.

Decidimos dejar todo para la tarde siguiente.

A la hora de la cena la señora nos esperaba ya. Nos ofreció una cena sencilla con unos pimientos de su huerta y una ensalada para acompañar una tortilla. Pasamos una agradable velada hablando del camino y de otras muchas cuestiones. Tanto ella como su marido son gente amables y serviciales, concienciados con el tema del camino y que cuidan mucho todo lo relativo al restaurante y al alojamiento.

Mientras Joseba iba a dormir yo bajé a hablar por teléfono sin darme cuenta de que justo detrás de mí un señor estaba todo el rato pendiente de la conversación, nivel 6 que estaba teniendo.

A la mañana siguiente nos levantamos a las 6 para salir pronto y aprovechar la mañana. Habíamos comprado algo para desayunar antes de salir y con la idea de hacer parada más larga en Lalín. Todo el camino es muy sencillo, sin grandes desniveles y casi siempre picando hacia abajo. Va sorteando la carretera general dando un gran rodeo que hace que la ruta por la carretera sea casi 7 km más corta que por el camino. De cualquier modo merece la pena evitar esas carreteras con bastante tráfico y pasear por sendas y caminos mucho más tranquilos y menos transitados.

Salida de Rodeiro

Salida de Rodeiro

Iglesia en el Camino

Iglesia en el Camino

Esta última parte del camino pasa por lugares mucho más ricos que los primeros días. Hay muchas explotaciones ganaderas y agricultura. Las casas se ven mucho más arregladas y de un nivel económico más alto. En esta parte el campo no está abandonado. De cuando en cuando tomamos carreteras secundarias que aceleran nuestro paso y nos hacen mejorar la media en quilómetros.

En Lalín hemos encontrado una pastelería estupenda en la que hemos hecho un verdadero desayuno peregrino: yo me he metido un pedazo de croissant relleno de crema pastelera que daba miedo nada más verlo.

Allí mismo hemos mirado en internet y hemos reservado en Booking un hotel en Silleda: el Ramos, que era el que nos ofrecía un buen precio y buena pinta en las fotos (35 euros a peregrinos).

Entrada a Lalín

Entrada a Lalín

Iglesia en Lalín

Iglesia en Lalín

El camino ha seguido hasta Silleda sin novedad en la misma tónica: bosques y prados sin grandes desniveles alternando asfalto y camino.

Merece destacarse el paso por Taboada con su puente romano, la calzada y la iglesia románica de Santiago.

El hotel está al final del pueblo y hemos llegado a eso de las 2 de la tarde. El pueblo es grande y con todos los servicios aunque no parece que tenga mucha vida, por la hora y por la época del año.

Andadero a la salida de Lalín

Andadero a la salida de Lalín

Bosque de robles y castaños

Bosque de robles y castaños

Bajo el puente del Deza

Bajo el puente del Deza

Puente Romano Taboada

Puente Romano Taboada

Río Deza

Río Deza

Calzada romana

Calzada romana

Calzada

Calzada

Iglesia de Santiago de Taboada

Iglesia de Santiago de Taboada

Camino a Silleda

Camino a Silleda

Silleda

Silleda

Hemos cogido la habitación, muy digna, y después de ducha hemos bajado a comer al restaurante de enfrente, que nos ha aconsejado el del hotel. Al llegar nos hemos quedado algo parados porque no había nadie comiendo y sólo varias mujeres por allí más en labores cotidianas que en plan negocio de restauración. A pesar de todo la comida ha estado bastante bien con una buena ensalada y bacalao a la gallega (dos trozos considerables y muy ricos).

Después de la comida hemos lavado ropa y descansado un rato. Yo ha hablado también por face mientras Joseba reflexionaba sobre el sentido de la vida.

A media tarde hemos buscado un bar con wifi, hemos pedido un par de nestea y nos hemos puesto a hablar de la etapa siguiente. Yo le he propuesto a Joseba ya abiertamente hacerla de un tirón hasta Santiago: las guías marcan unos 42 km con cierto desnivel, sobre todo la subida de Ponte Ulla y la llegada a Santiago. La ventaja es que no tenemos que quedarnos tirados un día entero y aunque lleguemos más tarde podemos aprovechar la tarde en Santiago. Además he visto la posibilidad de cambiar mis billetes de tren y adelantar un día mi regreso. Lo que gano es un día pero en lugar de estar sólo todo el día 22 estamos la tarde del 20 y todo el 21 juntos hasta que yo me marche en el tren a las 22:30

Arreglado lo de los billetes tras pagar un recargo de 7 euros y un puñetero 902 que me ha añadido al gasto otros 5 y confirmada la reserva de un día más en La Salle hemos dado un paseo por el pueblo y buscado algo para cenar.

Al llegar yo había visto de paso una Pulpería que me ha parecido buena. Hemos ido hacia allí y nos hemos sentado a cenar: ha sido un acierto por los pimientos, cosecha propia, el pulpo, las zamburiñas y el vino. Todo ha ido bien hasta que a Joseba le ha tocado el pimiento de padrón que sí pica y ya no le ha dejado disfrutar del resto de la comida.

Pulpo a feira

Pulpo a feira

17ª Chantada – Rodeiro

17 Chantada – Rodeiro

A las 7 ha sonado el despertador y los dos hemos salido a la vez de un plácido sueño. Parece que la comodidad de la cama y los vapores etílicos del vino han hecho de amortiguador y han dado descanso a nuestros cuerpos machacados por los quilómetros y el calor.
Por fin teníamos una etapa tranquilita sin grandes cosas, de buen quilometraje y un puerto largo pero tendido.
Hemos desayunado en un bar de al lado del hotel y hemos descubierto que, a pesar del miedo inicial, todos los bares de Chantada parecían estar abiertos hoy. Hemos cargado agua y nos hemos puesto en marcha.

Saliendo de Chantada

Saliendo de Chantada

Ermita

Ermita

Desde el principio se sube casi todo el tiempo. Al principio las rampas son suaves hasta que a unos 10 quilómetros se empieza a subir. No es un puerto terrible pero sí se hace largo y duro. El tiempo era bastante fresco con niebla y luego un viento que hacía incómodo el paso por la parte de arriba.
La etapa de hoy sale evitando la carretera por una pista paralela hasta que comienza la subida al puerto del Faro. Da un tremendo rodeo que se puede apreciar en el Track para llegar de nuevo a la carretera y desde allí salir por el otro lado del valle. Siempre se evita la carretera. Después de ese tramo de subida ya siempre se baja pasando entre los enormes molinos de viento que dan auténtico pavor con sus aspas moviéndose a todo trapo y haciendo un ruido terrible.

Subiendo el Monte Faro

Subiendo el Monte Faro

Molinos

Molinos

Monte Faro. Molinos de viento

Monte Faro. Molinos de viento

Señalización del camino

Señalización del camino

La etapa es un verdadero paseo para caminantes como nosotros que llevamos ya más de dos semanas de camino y el tiempo encima nos ha acompañado con un día verdaderamente gallego por fin, y sin llover.
Sin grandes novedades y tras parada en la iglesia del pueblo anterior para ver la llegada del obispo a una confirmación (eso nos han dicho) hemos llegado a Rodeiro a las 12:30
Directos hemos ido al restaurante O Guerra para ver el tema de comida. Hemos preguntado allí y resulta que tienen alojamiento. Nos ha parecido todo estupendo ya que hemos visto que todo está muy limpio en el restaurante.

Capitel iglesia Pazo de Camba

Capitel iglesia Pazo de Camba

Pazo de Camba

Pazo de Camba

Llegando a Rodeiro

Llegando a Rodeiro

Vista de Rodeiro desde O Guerra

Vista de Rodeiro desde O Guerra

Efectivamente tenemos una habitación sencilla pero muy limpia y cómoda. En el restaurante comida estupenda con un churrrasco a las brasas y un vinito del terreno (ya no riberira sacra). Luego siesta en la habi y salida a dar paseo por el pueblo (5 minutos) buscando wifi (no encontrada) y haciendo tiempo para ir a cenar porque la señora nos ha dicho que nos abre para darnos algo que tomar, nos ha prometido pimientos de su huerta. Ya veremos como va todo.

Resumen de la etapa: 26,05 km en 4h 54 min. Etapa en wikiloc.

16ª Monforte de Lemos – Chantada

La etapa de hoy tenía trampa: en el perfil vimos desde el principio que hay una primera subida fuerte pero tendida. El problema viene al final cuando se baja de forma brusca hasta el valle por el que pasa el Miño para después subir casi en vertical por la ladera de enfrente donde abundan las viñas en terrazas infinitas.

Salimos del hotel sobre las 6:30 tras sufrir el pic-nic ofrecido como desayuno y consistente en un zumo artificial de naranja, una mandarina seca e incomestible y dos trozos secos de pan de molde que recubrían una minúscula loncha de queso y otra de embutido de york.

Tras ese fugaz desayuno hemos salido descubriendo que todos los bares están abiertos y así hemos parado en uno a tomar cafe y recargar agua.

Salida de Monforte

Salida de Monforte

Camino

Camino

Maravillosa etapa que transcurre por pleno territorio de Ribeira Sacra, primero por zonas de monte y luego con la espectacular llegada al valle del Miño. Por primera vez tenemos la sensación de estar en Galicia por el paisaje, por las vacas, por los bosques. Poco a poco ha ido cambiando el paisaje aunque es verdad que este año está todo muy seco. El camino transita por pistas de tierra mucha parte y alguna que otra carretera secundaria.

La señalización no es muy buena en algunos tramos: parece como que se trazó en su momento pero luego no se ha revisado. Para colmo te lanza a algunos sitios muy cerrados de vegetación por el poco paso de personas y teniendo una alternativa de carretera muy cerca. Esta mañana hemos tenido un problema serio en Piñeiro porque hemos seguido el camino pero este se perdía y se hacía intransitable. La carretera estaba cerca y hemos tomado campo arriba con idea de cogerla aunque nos hemos metido en un buen lío. El campo abajo es de helechos y fácil de atravesar pero poco a poco se hace más cerrado hasta llegar a un muro de unos dos metros de piedra. Hemos conseguido subirlo con gran dificultad por un lugar que tenía algo de paso pero eso sólo ha servido para poner las cosas peor. La siguiente terraza de terreno estaba mucho peor de vegetación y para colmo terminaba en una viñedo que estaba completamente cercado con alambre, lo que impedía completamente el paso. Un perro ladraba en la casa de al lado haciéndonos temer que si cruzábamos nos encontraríamos en propiedad privada protegida por un perro enorme. Nos hemos lanzado a saltar las dos alambradas y finalmente hemos llegado a la carretera dejando a un lado al perro que, afortunadamente, estaba encerrado en la terraza de arriba de la casa.

Desde allí seguir subiendo hasta que comienza a descender poco antes de llegar a Diomondi y su preciosa iglesia románica. Ha sido una parcial compensación de no poder visitar la de Cova y digo parcial porque estaba en obras y casi no hemos podido disfrutarla.

Iglesia de Diomondi

Iglesia de Diomondi

Portada iglesia de San Pelagio

Portada iglesia de San Pelagio

Luego bajada terrible con un desnivel en tramos superior al 30% pero permitiendo disfrutar de un paisaje maravilloso con el río Miño al fondo y los viñedos en la ladera de enfrente. Estaba claro que la etapa era bajar hasta el río y luego subir más de 300 metros de desnivel en unos dos quilómetros: una pared vertical rodeados de viñas y asados de calor. Al menos hemos tenido la suerte de que abajo había un embarcadero con un mesón en el que hemos podido beber y comer algo para descansar y reponer fuerzas para lo que nos quedaba.

Sudando por todas las partes de nuestro cuerpo hemos logrado terminar la subida a buen ritmo y nos hemos lanzado hacia abajo hasta Chantada. Es un bonito pueblo de piedra bien cuidado y con mucho ambiente.

Bosques

Bosques

Vista del valle del Miño en Belesar

Vista del valle del Miño en Belesar

Belesar

Belesar

2015-07-17 11.53.25

Descenso al valle

2015-07-17 12.11.52

Aperitivo en el embarcadero

Vista del Miño

Vista del Miño

El valle desde los viñedos

El valle desde los viñedos

Viñedos

Viñedos

Chantada

Chantada

Nuestra opción de alojamiento ha sido el hotel Mogay. En Google lo ponían muy mal y la primera impresión ha sido pésima con un señor que nos ha recibido sin tener ni idea de nada. Pero la realidad ha sido estupenda: una muy buena habitación, lavadora para lavar la ropa e incluso un restaurante estupendo en el que degustar carne de primera a la brasa y a precio razonable. El maitre ha resultado ser amigo de Humberto y nos ha aconsejado el vino. Luego los vapores del alcohol y demás han llevado nuestro tiempo hacia pedir matrimonio yo a Pablo por su habilidad haciendo el gin tonic, algo que ha rechazado amablemente diciendo que tiene pareja y a pesar de haberle reiterado que mi ofrecimiento era de “relación abierta”.

Tras el buen rollo hemos ido a la habitación a descansar un rato, luego paseo, algo de refresco y hacer tiempo para la cena. Yo he regresado al hotel porque estaba bastante cansado y a las 9:30 nos hemos vuelto a reunir para cenar en una vinoteca a base de tapas: vino estupendo (a pesar de la resaca de Joseba de esta mañana) y tapas a buen nivel, hasta los chipirones. Precio bastante razonable.

Si más que hacer hemos dado con nuestros fatigados cuerpos en el hotel después de convencer a Joseba de que nos íbamos a levantar a las 7 dado que la etapa siguiente era bastante más corta y fácil.

Resumen de la etapa:30,5 km en 6h 56 minutos a 4,39 km/h. Ver etapa en wikiloc.

15ª Quiroga – Monforte de Lemos

Una plácida cena en el mismo restaurante del medio día permitió que disfrutáramos de una botella de vino fresquito del terreno (riberia sacra, recordemos) con una sopa que me hizo la camarera sólo para mí, a petición propia. Entre las idas y venidas de nuestra exuberante anfitriona y sus atenciones sucumbimos a los vapores alcohólicos ante la visión que nos esperaba al llegar al albergue lleno de juventud internacional rebosante de energía y ganas de fiesta. Una cena a la altura entre el calor de la tarde que caía y el poco ambiente general del lugar.

Así nos fuimos al albergue a descansar y pasar calor. En toda la noche no ha bajado nada la temperatura: es cierto que en la calle sí hacía algo más de fresco pero dentro del albergue era como una sauna. No hemos pegado ojo en toda la noche. Al menos la juventud no ha dado muestras de entusiasmo nocturno.

Sabíamos que la etapa a Monforte iba a ser larga y pesada: 35 km sin casi nada en medio para descansar. Además queríamos llegar pronto para poder ver la ciudad.

Hemos despertado a las 6 al ritmo de siempre, marcado por Joseba, y tras nuestra organización cotidiana hemos desayunado el batido y la palmera que compramos ayer. Si más historia nos hemos puesto en marcha.

Al salir hemos visto que había varias posibilidades de desayuno como suele ocurrir cuando piensas que no habrá nada y ya no te hace falta porque has tomado algo.

Nada más comenzar el camino se desvía de nuestro track para cruzar el río y adentrarse en San Clodio. Poco después vuelve a cruzar el Sil para acompañarnos durante un ratito por carreteras secundarias paralelas al río, la general y la vía del tren. Poco más adelante se separa definitivamente del Sil para adentrarse en la sierra. El paisaje va cambiando poco a poco y hoy hemos comenzado a ver algún que otro bosque. Además el tiempo nos sigue acompañando ya que la primera parte de la mañana la podemos pasar con cielo nublado y tiempo fresco, además de algo de brisa.

A partir de aquí innumerables aldeas casi abandonadas o totalmente abandonadas en las que apenas algún cabroncete perro nos distrae de la rutina de los pasos.

La etapa presenta varias subidas y bajadas típicas de la región y además hemos visto las primeras vacas de la zona. En Pobla de Brollón hemos parado a tomar algo y descansar entre los parroquianos y la poca cordialidad de la camarera.

Poca historia más hasta llegar a Monforte, ciudad que se ve desde lejos gracias a su castillo-convento. La entrada se hace muy pesada porque el camino se desvía al llegar hasta cruzar las vías del tren varios cientos de metros más adelante en un rodeo innecesario salvo por el tema de las vías.

Nos hemos puesto con el asunto del alojamiento lo primero. Teníamos dos posibilidades principales: Hotel Riberia Sacra y Parador de Turismo. Ambos presentaban tarifas similares en Booking. Estábamos en esa duda cuando hemos encontrado la oficina de información y turismo que nos ha dicho que la mejor relación calidad-precio estaba en el Riberia Sacra ya que estaba recién reformado. Dado que el Parador nos pillaba muy lejos hemos decidido ir al primero. Al mismo tiempo nos han dicho que la visita turística a la ciudad es de unas dos horas y que a las 19 horas hay una visita al museo del vino y cata. No hemos dudado y hemos planificado para ducharnos, comer, descansar un poco, visita turística y cata.

Al llegar al hotel hemos cogido una habitación con cama única porque parece que a todos los matrimonios les ha dado por dormir separados sólo para que Joseba y yo mismo compartamos cama (y van tres).

La chica del hotel nos ha aconsejado un restaurante cercano que ha resultado perfecto para saciar nuestros apetitos gastronómicos tipo casero. Ni que decir tiene que ha caído una racioncita de pimientos de Padrón y la primera de pulpo. Todo muy bien y precio muy bueno.

Después de un rato de siesta que yo he aprovechado para darme un baño relajante hemos salido a la visita turística a eso de las 5 y algo. Han sido casi dos horas de vueltas siguiendo la incoherente dirección de mi compañero, que se ha empeñado en seguir un folio que le dieron en la oficina de turismo (para que luego digan que eso de ver en un plano sólo es algo que no entienden las mujeres). Arriba hemos entrado al parador a tomar algo y refrescarnos; hemos bajado a la oficina nuevamente para la visita a la casa del consejo regulador y la cata posterior. Ha sido una visita muy interesante gracias a las explicaciones de Humberto, especialista en la uva mencía, el método de cultivos de la zona, el arte y el paisaje y muchas cosas más. Nos ha ido desvelando la historia de esos cultivos de uva desde los romanos, la construcción de las terrazas para aprovechar un terreno muy pobre de nutrientes. El aprovechamiento de las laderas en las que da el sol frente a la zona de umbría que se aprovecha para castaños y similar. Nos ha contado como los ríos de la zona actúan como verdaderos termorreguladores de los valles al ser tan estrechos y tan amplio el cauce del río. Nos ha explicado como la producción sigue siendo artesana y se recoge casi uva a uva dada la dificultad de cultivar ese terreno tan inclinado. Incluso como en algunos viñedos se prepara el vino en la misma finca para luego llevarlo líquido en odres.

Cata de vino mencía tinto analizando olores, sabores, colores, textura y demás entre mis preguntas sobre vinos del terreno y la mirada alucinada de una pareja de italianos que ha hecho con nosotros la visita aunque sospechamos que no han entendido nada.

La cata ha seguido con otra nueva cata, esta vez por nuestra cuenta en la vinoteca que hay junto a la oficina. Hemos estado buscando varios lugares para cenar en plan tapeo. En el primero en que nos hemos sentado nos hemos tomado un par de vinos y hemos desistido del intento ante la negativa a traernos lo que pedíamos por parte del camarero: no tenían de nada y además era su primer día de trabajo y no se enteraba de nada. Al final hemos vuelto a la plaza y allí sí hemos podido tomar algo antes de volver al hotel.

Resumen de la etapa: 36,7 km en 7h y 6 minutos. Track en wikiloc.

Soldón

Soldón

El Sil desde San Clodio

El Sil desde San Clodio

Vista del Sil

Vista del Sil

El camino

El camino

Comienzan los primeros bosques

Comienzan los primeros bosques

Puente

Puente

Monforte de Lemos

Monforte de Lemos

Barrio medieval

Barrio medieval

Castillo-Convento de Monforte

Castillo-Convento de Monforte

Barrio Medieval

Barrio Medieval

Tras cata particular

Tras cata particular