Sierra de Baza y varios

Hago una entrada resumen con algunas de las rutas que he realizado con el club de La Carrasca y con algunos amigos. Se trata de las rutas de diciembre.

Calar de Rapa.

En la Sierra de Baza, el 5 de diciembre, una estupenda ruta con los amigos Andrés y Juan. Subimos por la pista desde la autovía hasta llegar al punto de salida en los Prados de Rey. Desde ese lugar comenzamos un constante ascenso hasta llegar a la zona de la cuerda del Calar. Se trata de varios puntos que ofrecen unas maravillosas vistas de todas las sierras de los alrededores. En la zona más alejada podemos contemplar toda la sierra de Baza y a la espalda queda Sierra Nevada, en esta época este año todavía casi sin nieve.

El descenso es algo más complicado por lo pendiente y porque el sendero se difumina en algún lugar aunque la referencia siempre es la pista que nos devolverá al lugar de partida. Nos sorprendió ver gran cantidad de procesionaria por el suelo que acababa de bajar de los pinos por el intenso frío que comenzaba.

11,38 km en 4 h 4 minutos con un desnivel acumulado de subida de 441 metros. Enlace en wikiloc.

Mesa de Roldán

Con el Club nos fuimos hasta la zona de Carboneras el pasado 6 de diciembre para cubrir una sencilla ruta que comenzó en la Playa de los Muertos y acabó en la Mesa de Roldán, en el faro.

Empieza la ruta descendiendo hasta la playa para disfrutar de unas vistas impresionantes. Desde allí volvemos a la carretera para tomar una senda que va por la Rambla del Hondo hasta dar toda la vuelta y encarar la subida al faro desde la otra parte. Un corto ascenso nos lleva hasta la Mesa de Roldán sin grandes dificultades. Ruta sencilla y apta para todo tipo de senderistas. La única dificultad estuvo en que nos encontramos algunos cazadores poco respetuosos con el paso del grupo y que nos asustaron un poco disparando demasiado cerca del lugar por el que estábamos pasando.

11,34 km en 3h 47 min con 236 m de ascenso acumulado. Ruta en wikiloc.

Sierra de María

El club La Carrasca celebró la comida anual de navidad en María. Una pequeña ruta que incluía el sendero de la Umbría de la Virgen y que nos llevaba directos a la comida de convivencia el Área recreativa de La Piza. La ruta transcurre por un sendero restaurado y que va por la falda de la sierra hasta La ermita de la Virgen de la Cabeza. Sencilla ruta para abrir boca y degustar con los compañeros una estupenda comida en un lugar muy adecuado para este tipo de celebraciones.

12,48 km en 3h 43 minutos con un desnivel acumulado de 479 metros de ascensión. Ruta en wikiloc.

Paredes de Leiva

También con el club realizamos esta ruta el 20 de diciembre como anticipo a la navidad. No fue una ruta apta para todos los públicos ya que presenta tramos con fuerte descenso y una ascensión final también algo dura.

Desde los Pozos de la Nieve vamos por toda la cuerda de las paredes con unas impresionantes vistas de todo el valle. La ruta va todo el tiempo por una zona de piedras difícil de transitar.

El descenso por la senda de los escaladores es no apto para aquellos que sufran vértigo. Algún que otro tramo que hace imprescindible no mirar hacia abajo nos lleva directos hasta la pista.

Finalmente nos encontramos con el ascenso a la Morra de las Moscas: un barranco con bastante desnivel y que se puede atragantar si no te lo tomas con tranquilidad.

En definitiva, una preciosa jornada cerca de casa disfrutando de una ruta de las que nos gustan por su emoción y dificultad.

9,5 km en 4h 35 minutos con un desnivel de ascenso acumulado de 580 metros. Ruta en wikiloc.

Santa Bárbara.

Y para celebrar el fin de año subimos con un grupo de amigos hasta el Santa Bárbara, en la Sierra de Baza a tomar una copa de cava en las alturas.

Tomando como punto de partida el centro Narváez subimos en coche hasta el inicio de la senda desde el área recreativa de La Canaleja Alta. Tomamos el sendero hasta la pista y en lugar de continuar hasta los Prados del Rey nuestro querido compañero Juan nos preparó una subida directa hasta el Santa Bárbara. Ascenso constante y duro sin senda en muchos tramos en un “sálvese quien pueda” de esos que nos gustan tanto a algunos, y a otros les sirve para quejarse entra paso y paso.

Parada en la cumbre para tomar el cava y hacernos las fotos de rigor y descenso hasta la pista para retomar el punto de partida. El final de la ruta fue una parada en el centro Narváez para reponer fuerzas y líquidos.

7,98 km en 4 h 31 minutos con un desnivel acumulado de 713 metros y subida hasta los 2270 metros de la cumbre. Ruta en wikiloc.

 

Ultratrail Sierra Norte 2.015

Por segundo año intento completar el Ultratrail de la Sierra Norte de Sevilla. Con mi amigo y compañero, Paco, salimos dispuestos a completar lo que el año pasado yo no pude terminar por la inexperiencia y por las adversas condiciones del terreno.

Este año sí se presentaban las cosas mucho más positivas con un tiempo estupendo (no había llovido los días anteriores) y con unas condiciones mucho mejores.

El 28 de noviembre era la cita y allí estábamos (esta vez menos cansados por el ajetreo de la noche anterior) listos para la salida en Castilblanco de los Arroyo.

ultratrail

Desde los primeros pasos todo se ha ido desarrollando muy favorablemente. Este año el descanso en Almadén estaba más cerca y permitía una mejor organización de toda la ruta. La primera parte ha sido muy cómoda hasta llegar a la zona del Embalse de Melonares. Para mí este es el tramo más bonito de toda la jornada aunque hay que reconocer que es una maravilla poder recorrer estos paisajes de la Sierra Norte de Sevilla.

También es de señalar que esta vez la organización ha estado mucho mejor y que había buenos avituallamientos en toda la ruta, no como ocurrió el año pasado.

Sin grandes novedades y muy bien de físico llegamos hasta Almadén con tiempo suficiente de cambiarnos de ropa, tomar un par de caldos y descansar un poco los pies. El tramo de salida de Almadén ha sido el más complicado y duro con zonas bastante peligrosas en las que el desnivel bajando y subiendo era terrible. Algunos han caído en esas zonas y lo hemos pasado mal.

Un problema de organización, desde mi punto de vista, están en que las zonas más técnicas y duras se encuentran en esta parte final de la ruta. Creo que algunos de los peligrosos descensos han sobrado y también creo que toda la senda de campo a través que se realiza llegando hasta Castilblanco se podría cambiar. Se trata de una zona que el año anterior era impracticable por el barro y este año estaba muy peligrosa por tener el terreno muy duro y con grandes agujeros que hacen peligrar seriamente los tobillos. No tiene sentido que la carretera pase al lado y que el camino te desvíe a pocos metros por una zona impracticable a esas horas de la noche.

Sin mayores novedades hemos alcanzado el último avituallamiento y desde allí ya todo ha sido muy fácil hasta la llegada. Hemos completado todo el trazado en 21 horas y cuatro minutos. 105 km con 1.371 metros de subida acumulada.

Enlace a wikiloc de la ruta.

Trail de la Peñarrubia 2015

Una estupenda forma de pasar un día muy cerca de Lorca. La Peñarrubia es una montaña cercana que ofrece rincones muy poco conocidos. El trail de este año nos ha permitido realizar un recorrido por diferentes lugares poco transitados. Para todos los que quieren descubrir recorridos que sean algo más que la senda al Cejo de los enamorados desde Los Pilones les aconsejo que sigan el recorrido que hicimos en el trail.

Se trata de un perfil duro con tramos bastante técnicos, sobre todo en las zonas de bajada tanto hacia la zona del río como en el descenso final desde el mirador. Muy bien la organización y estupendo el trazado seleccionado: algunos nos quedamos con las ganas de realizar el trazado largo y seguro que pronto podremos hacerlo sin las prisas de la competición.

Este es el enlace a la ruta en wikiloc

10,36 km en 3:23 a 3,02 km/h. Desnivel de subida acumulado 558 metros.

2015-10-07 11.19.41 2015-10-07 11.19.50 2015-10-07 11.19.54 2015-10-07 11.19.56 2015-10-07 11.25.31 2015-10-07 11.56.25 2015-10-07 12.54.34 11954621_1646990035518216_848915351342517765_n

Sierra Espuña: El Berro – Gebas

El día 19 de septiembre realizamos la ruta programada con el Club “La Carrasca”. Se trataba de un trazado circular siguiendo el PR-MU 69 desde la pedanía de El Berro hasta Gebas y regreso hasta el mismo lugar. Una bonita ruta entre pinos por Sierra Espuña de sencillo perfil.

El recorrido es fácil de seguir ya que está bien marcado tanto en la primera parte por el GR-252  (Camino de la Veracruz de Mazarrón a Caravaca) como en el resto de la ruta por el PR-69. Un agradable paseo apto para cualquier tipo de senderista.

Dejo el enlace a la ruta grabada en wikiloc y algunas fotos del recorrido. Destacar las vistas sobre el Pantano de los Barrancos de Gebas.

Resumen: 9,06 km con 174 metros de desnivel acumulado de ascenso realizado en 2 horas 40 minutos.

2015-09-19 09.28.01 2015-09-19 09.28.22 2015-09-19 10.14.26 2015-09-19 10.16.28 2015-09-19 10.16.44 2015-09-19 10.29.33 2015-09-19 10.30.52 2015-09-19 10.34.30 2015-09-19 11.02.48

19ª Silleda – Santiago de Compostela

El señor del hotel nos había preguntado por la hora de levantarnos y se comprometió a darnos desayuno a las 6:30. La idea era salir temprano para intentar evitar el calor y llegar a destino a una hora prudente. Allí estaba a la hora esperada con un café, un zumo natural y un croissant para Joseba.

El objetivo de la etapa era ir a buen ritmo toda la primera parte hasta Ponte Ulla y allí hacer parada y descansar. Esta primera mitad es sencillita y cómoda. Hemos llegado sin problemas pero Joseba ha decidido seguir el camino que nos llevaba fuera enseguida y al final no hemos parado a descansar. Hemos decidido no volvernos y seguir hasta encontrar algo más.

El camino

El camino

Iglesia de San Martiño de Dornelas

Iglesia de San Martiño de Dornelas

Hortensias en el camino

Hortensias en el camino

Ponte Ulla

Ponte Ulla

Puente moderno

Puente moderno

Nada más salir de Ponte Ulla el camino se complica con una fuerte subida de unos 200 metros. Al principio se hace cómoda al ir por carretera pero poco a poco va subiendo la dificultad. Cuando hemos terminado ese primer tramo de carretera, Joseba me ha dicho que estaba contento por la subida pero yo le he enseñado el perfil para decirle que casi no habíamos empezado de verdad, se había despistado.

A buen ritmo hemos seguido cada vez más cansados y deseando encontrar lugar para parar y almorzar. La oportunidad no se ha presentado hasta el km 32. Una pulpería en la carretera ha sido nuestra primera parada del día. En el bar un señor no muy animado obedecía sin dudar a una desenvuelta mujer que debía ser su pareja. En seguida nos ha ofrecido pimientos, pulpo, croca y vino que nosotros hemos aceptado no tanto como amedrentados por su nivel de mando como porque realmente era eso lo que pensábamos pedir. Nivel de comida aceptable aunque algo aceitosa que ha acabado haciendo que manchara mi camisa con el aceite goteante de los pimientos y precio adecuado.

En el camino

En el camino

Plaza de Obradoiro

Plaza de Obradoiro

Una vez recuperados los ánimos y las fuerzas ya hemos seguido sin parada hasta el final de etapa, entre urbanizaciones y subidas hasta Angrois recordando la tragedia de hace unos años. Luego las torres de la catedral y otras subida dura hasta llegar a la altura del mercado y, de allí al Obradoiro.

Nos han hecho una foto dos jóvenes que querían que les hiciéramos nosotros una foto y hemos hecho intercambio. Luego rápido al hotel a ducharnos y yo lavar la ropa en la lavadora de La Salle.

Cena de celebración

Cena de celebración

Taberna del Obispo

Taberna del Obispo

Hemos descansado un rato y hemos comenzado la ruta peregrina en Santiago. Vinitos en Rua Dos Francos y cena temprano en la taberna del Obispo, lugar de tapeo a muy buen precio en la misma Rua dos Francos. Al ser temprano había sitio para sentarnos aunque pronto se ha llenado. De todos modos notamos que en Santiago hay menos gente que otros años.

Después de cenar nos hemos ido al casino a tomar un gintonic y mi rincón favorito estaba libre. El camarero que nos ha atendido nos ha seguido el juego y al final nos ha preparado un gin de nivel, con toda la verdura que últimamente se pone. Luego nos ha comentado que a las 11 había queimada con conjuro y todo. En realidad es él mismo el que se disfraza y hace un espectáculo que está bastante bien. Todo perfecto hasta que nos han ofrecido una taza de queimada que hemos aceptado por cortesía pensando que era una invitación pero por la que hemos tenido que pagar 4 euros cada una. Tras el atraco y la indignación hemos pensado reconsiderar nuestras visitas. Por lo pronto no volveremos en este viaje. Parece que han cambiado la gestión porque los camareros son nuevos y las ideas también, engañar a los turistas debe entrar entre sus nuevas pretensiones y deben tener en cuenta que a la larga quizás no les resulte, de hecho estaba casi vacío.

La mañana del último día ha sido más tranquila que otras veces: hemos ido a ver a José al mercado después de sellar en la oficina del peregrino y conseguir nuestras compostelas, que este año son modelo nuevo. Hemos desayunado en El Hispano y luego Jose, sus hijas, el mercado y los pimientos de Padrón-Herbón para traerme. No he podido quedar con José para después porque tiene que irse a hacer chicharrones, así que nos hemos ido a la otra punta de Santiago a resolver una cuestión que yo tenía pendiente sobre mi regalo de regreso para la peregrina ausente. Tras más de hora y media resolviendo ese problema de modo altamente satisfactorio nos hemos ido Joseba a una terraza mientras yo subía las cosas al hotel. Luego vinos en Rúa dos Francos y arroz con bogavante en O Fornos. Han caído una botellita de Alvariño, pimientos, una nécora y un estupendo arroz, luego los cafés y un par de orujos.

Para el Gin-tonic final hemos descartado el casino y nos hemos ido al gastrobarunpocodetodo que hay antes de llegar al hotel. Allí hemos estado poco rato porque hacía mucho calor y hemos regresado al hotel a descansar.

La tarde ha pasado allí entre el calor y el cansancio. A las 8 me he puesto en marcha y nos hemos bajado hasta la estación. Hemos tomado un par de cervezas haciendo tiempo mientras nos despedíamos y preparábamos nuestra nueva aventura del próximo año: EL CAMINO OLVIDADO.

Mientras eso llega vamos a ver este agosto en qué aventura me meto, que aún no lo tengo claro.

Un nuevo camino conseguido!!!

Vistas desde el parque de la catedral

Vistas desde el parque de la catedral

18ª Rodeiro – Silleda

Cuando hablamos con la señora del restaurante al mediodía nos había comentado que en el albergue de Laxe había problemas con chinches y habían tenido que cerrarlo varios días para fumigar. Eso nos puso rápidamente en alerta y sobre la marcha comenzamos a ver otras posibilidades par no dormir en Laxe. En ese punto se une el camino de invierno y el Sanabrés, que viene del de la Plata. Además eso comenzaba a condicionar un poco todo porque las alternativas eran pocas y, además, el tema de los bichitos me pone los pelos de punta. Está claro que si hay chinches en un albergue pueden haberlas llevado después a cualquier otro sitio sea hotel, albergue o cualquier cosa.

Teníamos varias alternativas: la primera recortar la etapa y quedarnos en Lalín: se trataba de hacer 20 quilómetros pero eran muy llanitos y fáciles, lo que nos iba a hacer llegar pronto para estar todo el día tirados.

La siguiente opción lógica era irnos a Silleda pero estaba a 38 quilómetros. No es que nos diera miedo una etapa así porque sabíamos que el perfil no es muy complicado. El problema fundamental era que entonces nos quedarían dos etapas muy pequeñas hasta llegar a Santiago y eso tampoco nos gustaba mucho.

Las demás opciones pasaban por improvisar un poco sobre la marcha intentando alargar la etapa penúltima hasta los 30 y así que nos quedara a Santiago una pequeña de 10-15. A esas alturas yo ya comenzaba a rumiar la idea de hacer dos etapas en lugar de tres, lo que suponía hacer 80 quilómetros en dos días.

Estábamos viendo opciones y completando la información con la previsión meteorológica: dos etapas tan largas sólo eran posible si teníamos días no demasiado calurosos. Además, el perfil de los últimos 40 quilómetros  sí es un poco más complicado.

Decidimos dejar todo para la tarde siguiente.

A la hora de la cena la señora nos esperaba ya. Nos ofreció una cena sencilla con unos pimientos de su huerta y una ensalada para acompañar una tortilla. Pasamos una agradable velada hablando del camino y de otras muchas cuestiones. Tanto ella como su marido son gente amables y serviciales, concienciados con el tema del camino y que cuidan mucho todo lo relativo al restaurante y al alojamiento.

Mientras Joseba iba a dormir yo bajé a hablar por teléfono sin darme cuenta de que justo detrás de mí un señor estaba todo el rato pendiente de la conversación, nivel 6 que estaba teniendo.

A la mañana siguiente nos levantamos a las 6 para salir pronto y aprovechar la mañana. Habíamos comprado algo para desayunar antes de salir y con la idea de hacer parada más larga en Lalín. Todo el camino es muy sencillo, sin grandes desniveles y casi siempre picando hacia abajo. Va sorteando la carretera general dando un gran rodeo que hace que la ruta por la carretera sea casi 7 km más corta que por el camino. De cualquier modo merece la pena evitar esas carreteras con bastante tráfico y pasear por sendas y caminos mucho más tranquilos y menos transitados.

Salida de Rodeiro

Salida de Rodeiro

Iglesia en el Camino

Iglesia en el Camino

Esta última parte del camino pasa por lugares mucho más ricos que los primeros días. Hay muchas explotaciones ganaderas y agricultura. Las casas se ven mucho más arregladas y de un nivel económico más alto. En esta parte el campo no está abandonado. De cuando en cuando tomamos carreteras secundarias que aceleran nuestro paso y nos hacen mejorar la media en quilómetros.

En Lalín hemos encontrado una pastelería estupenda en la que hemos hecho un verdadero desayuno peregrino: yo me he metido un pedazo de croissant relleno de crema pastelera que daba miedo nada más verlo.

Allí mismo hemos mirado en internet y hemos reservado en Booking un hotel en Silleda: el Ramos, que era el que nos ofrecía un buen precio y buena pinta en las fotos (35 euros a peregrinos).

Entrada a Lalín

Entrada a Lalín

Iglesia en Lalín

Iglesia en Lalín

El camino ha seguido hasta Silleda sin novedad en la misma tónica: bosques y prados sin grandes desniveles alternando asfalto y camino.

Merece destacarse el paso por Taboada con su puente romano, la calzada y la iglesia románica de Santiago.

El hotel está al final del pueblo y hemos llegado a eso de las 2 de la tarde. El pueblo es grande y con todos los servicios aunque no parece que tenga mucha vida, por la hora y por la época del año.

Andadero a la salida de Lalín

Andadero a la salida de Lalín

Bosque de robles y castaños

Bosque de robles y castaños

Bajo el puente del Deza

Bajo el puente del Deza

Puente Romano Taboada

Puente Romano Taboada

Río Deza

Río Deza

Calzada romana

Calzada romana

Calzada

Calzada

Iglesia de Santiago de Taboada

Iglesia de Santiago de Taboada

Camino a Silleda

Camino a Silleda

Silleda

Silleda

Hemos cogido la habitación, muy digna, y después de ducha hemos bajado a comer al restaurante de enfrente, que nos ha aconsejado el del hotel. Al llegar nos hemos quedado algo parados porque no había nadie comiendo y sólo varias mujeres por allí más en labores cotidianas que en plan negocio de restauración. A pesar de todo la comida ha estado bastante bien con una buena ensalada y bacalao a la gallega (dos trozos considerables y muy ricos).

Después de la comida hemos lavado ropa y descansado un rato. Yo ha hablado también por face mientras Joseba reflexionaba sobre el sentido de la vida.

A media tarde hemos buscado un bar con wifi, hemos pedido un par de nestea y nos hemos puesto a hablar de la etapa siguiente. Yo le he propuesto a Joseba ya abiertamente hacerla de un tirón hasta Santiago: las guías marcan unos 42 km con cierto desnivel, sobre todo la subida de Ponte Ulla y la llegada a Santiago. La ventaja es que no tenemos que quedarnos tirados un día entero y aunque lleguemos más tarde podemos aprovechar la tarde en Santiago. Además he visto la posibilidad de cambiar mis billetes de tren y adelantar un día mi regreso. Lo que gano es un día pero en lugar de estar sólo todo el día 22 estamos la tarde del 20 y todo el 21 juntos hasta que yo me marche en el tren a las 22:30

Arreglado lo de los billetes tras pagar un recargo de 7 euros y un puñetero 902 que me ha añadido al gasto otros 5 y confirmada la reserva de un día más en La Salle hemos dado un paseo por el pueblo y buscado algo para cenar.

Al llegar yo había visto de paso una Pulpería que me ha parecido buena. Hemos ido hacia allí y nos hemos sentado a cenar: ha sido un acierto por los pimientos, cosecha propia, el pulpo, las zamburiñas y el vino. Todo ha ido bien hasta que a Joseba le ha tocado el pimiento de padrón que sí pica y ya no le ha dejado disfrutar del resto de la comida.

Pulpo a feira

Pulpo a feira

17ª Chantada – Rodeiro

17 Chantada – Rodeiro

A las 7 ha sonado el despertador y los dos hemos salido a la vez de un plácido sueño. Parece que la comodidad de la cama y los vapores etílicos del vino han hecho de amortiguador y han dado descanso a nuestros cuerpos machacados por los quilómetros y el calor.
Por fin teníamos una etapa tranquilita sin grandes cosas, de buen quilometraje y un puerto largo pero tendido.
Hemos desayunado en un bar de al lado del hotel y hemos descubierto que, a pesar del miedo inicial, todos los bares de Chantada parecían estar abiertos hoy. Hemos cargado agua y nos hemos puesto en marcha.

Saliendo de Chantada

Saliendo de Chantada

Ermita

Ermita

Desde el principio se sube casi todo el tiempo. Al principio las rampas son suaves hasta que a unos 10 quilómetros se empieza a subir. No es un puerto terrible pero sí se hace largo y duro. El tiempo era bastante fresco con niebla y luego un viento que hacía incómodo el paso por la parte de arriba.
La etapa de hoy sale evitando la carretera por una pista paralela hasta que comienza la subida al puerto del Faro. Da un tremendo rodeo que se puede apreciar en el Track para llegar de nuevo a la carretera y desde allí salir por el otro lado del valle. Siempre se evita la carretera. Después de ese tramo de subida ya siempre se baja pasando entre los enormes molinos de viento que dan auténtico pavor con sus aspas moviéndose a todo trapo y haciendo un ruido terrible.

Subiendo el Monte Faro

Subiendo el Monte Faro

Molinos

Molinos

Monte Faro. Molinos de viento

Monte Faro. Molinos de viento

Señalización del camino

Señalización del camino

La etapa es un verdadero paseo para caminantes como nosotros que llevamos ya más de dos semanas de camino y el tiempo encima nos ha acompañado con un día verdaderamente gallego por fin, y sin llover.
Sin grandes novedades y tras parada en la iglesia del pueblo anterior para ver la llegada del obispo a una confirmación (eso nos han dicho) hemos llegado a Rodeiro a las 12:30
Directos hemos ido al restaurante O Guerra para ver el tema de comida. Hemos preguntado allí y resulta que tienen alojamiento. Nos ha parecido todo estupendo ya que hemos visto que todo está muy limpio en el restaurante.

Capitel iglesia Pazo de Camba

Capitel iglesia Pazo de Camba

Pazo de Camba

Pazo de Camba

Llegando a Rodeiro

Llegando a Rodeiro

Vista de Rodeiro desde O Guerra

Vista de Rodeiro desde O Guerra

Efectivamente tenemos una habitación sencilla pero muy limpia y cómoda. En el restaurante comida estupenda con un churrrasco a las brasas y un vinito del terreno (ya no riberira sacra). Luego siesta en la habi y salida a dar paseo por el pueblo (5 minutos) buscando wifi (no encontrada) y haciendo tiempo para ir a cenar porque la señora nos ha dicho que nos abre para darnos algo que tomar, nos ha prometido pimientos de su huerta. Ya veremos como va todo.

Resumen de la etapa: 26,05 km en 4h 54 min. Etapa en wikiloc.

16ª Monforte de Lemos – Chantada

La etapa de hoy tenía trampa: en el perfil vimos desde el principio que hay una primera subida fuerte pero tendida. El problema viene al final cuando se baja de forma brusca hasta el valle por el que pasa el Miño para después subir casi en vertical por la ladera de enfrente donde abundan las viñas en terrazas infinitas.

Salimos del hotel sobre las 6:30 tras sufrir el pic-nic ofrecido como desayuno y consistente en un zumo artificial de naranja, una mandarina seca e incomestible y dos trozos secos de pan de molde que recubrían una minúscula loncha de queso y otra de embutido de york.

Tras ese fugaz desayuno hemos salido descubriendo que todos los bares están abiertos y así hemos parado en uno a tomar cafe y recargar agua.

Salida de Monforte

Salida de Monforte

Camino

Camino

Maravillosa etapa que transcurre por pleno territorio de Ribeira Sacra, primero por zonas de monte y luego con la espectacular llegada al valle del Miño. Por primera vez tenemos la sensación de estar en Galicia por el paisaje, por las vacas, por los bosques. Poco a poco ha ido cambiando el paisaje aunque es verdad que este año está todo muy seco. El camino transita por pistas de tierra mucha parte y alguna que otra carretera secundaria.

La señalización no es muy buena en algunos tramos: parece como que se trazó en su momento pero luego no se ha revisado. Para colmo te lanza a algunos sitios muy cerrados de vegetación por el poco paso de personas y teniendo una alternativa de carretera muy cerca. Esta mañana hemos tenido un problema serio en Piñeiro porque hemos seguido el camino pero este se perdía y se hacía intransitable. La carretera estaba cerca y hemos tomado campo arriba con idea de cogerla aunque nos hemos metido en un buen lío. El campo abajo es de helechos y fácil de atravesar pero poco a poco se hace más cerrado hasta llegar a un muro de unos dos metros de piedra. Hemos conseguido subirlo con gran dificultad por un lugar que tenía algo de paso pero eso sólo ha servido para poner las cosas peor. La siguiente terraza de terreno estaba mucho peor de vegetación y para colmo terminaba en una viñedo que estaba completamente cercado con alambre, lo que impedía completamente el paso. Un perro ladraba en la casa de al lado haciéndonos temer que si cruzábamos nos encontraríamos en propiedad privada protegida por un perro enorme. Nos hemos lanzado a saltar las dos alambradas y finalmente hemos llegado a la carretera dejando a un lado al perro que, afortunadamente, estaba encerrado en la terraza de arriba de la casa.

Desde allí seguir subiendo hasta que comienza a descender poco antes de llegar a Diomondi y su preciosa iglesia románica. Ha sido una parcial compensación de no poder visitar la de Cova y digo parcial porque estaba en obras y casi no hemos podido disfrutarla.

Iglesia de Diomondi

Iglesia de Diomondi

Portada iglesia de San Pelagio

Portada iglesia de San Pelagio

Luego bajada terrible con un desnivel en tramos superior al 30% pero permitiendo disfrutar de un paisaje maravilloso con el río Miño al fondo y los viñedos en la ladera de enfrente. Estaba claro que la etapa era bajar hasta el río y luego subir más de 300 metros de desnivel en unos dos quilómetros: una pared vertical rodeados de viñas y asados de calor. Al menos hemos tenido la suerte de que abajo había un embarcadero con un mesón en el que hemos podido beber y comer algo para descansar y reponer fuerzas para lo que nos quedaba.

Sudando por todas las partes de nuestro cuerpo hemos logrado terminar la subida a buen ritmo y nos hemos lanzado hacia abajo hasta Chantada. Es un bonito pueblo de piedra bien cuidado y con mucho ambiente.

Bosques

Bosques

Vista del valle del Miño en Belesar

Vista del valle del Miño en Belesar

Belesar

Belesar

2015-07-17 11.53.25

Descenso al valle

2015-07-17 12.11.52

Aperitivo en el embarcadero

Vista del Miño

Vista del Miño

El valle desde los viñedos

El valle desde los viñedos

Viñedos

Viñedos

Chantada

Chantada

Nuestra opción de alojamiento ha sido el hotel Mogay. En Google lo ponían muy mal y la primera impresión ha sido pésima con un señor que nos ha recibido sin tener ni idea de nada. Pero la realidad ha sido estupenda: una muy buena habitación, lavadora para lavar la ropa e incluso un restaurante estupendo en el que degustar carne de primera a la brasa y a precio razonable. El maitre ha resultado ser amigo de Humberto y nos ha aconsejado el vino. Luego los vapores del alcohol y demás han llevado nuestro tiempo hacia pedir matrimonio yo a Pablo por su habilidad haciendo el gin tonic, algo que ha rechazado amablemente diciendo que tiene pareja y a pesar de haberle reiterado que mi ofrecimiento era de “relación abierta”.

Tras el buen rollo hemos ido a la habitación a descansar un rato, luego paseo, algo de refresco y hacer tiempo para la cena. Yo he regresado al hotel porque estaba bastante cansado y a las 9:30 nos hemos vuelto a reunir para cenar en una vinoteca a base de tapas: vino estupendo (a pesar de la resaca de Joseba de esta mañana) y tapas a buen nivel, hasta los chipirones. Precio bastante razonable.

Si más que hacer hemos dado con nuestros fatigados cuerpos en el hotel después de convencer a Joseba de que nos íbamos a levantar a las 7 dado que la etapa siguiente era bastante más corta y fácil.

Resumen de la etapa:30,5 km en 6h 56 minutos a 4,39 km/h. Ver etapa en wikiloc.

13ª Las Médulas – Villamartín de Valdeorras

Alegres y muy calurosas tardes acompañan nuestros descansos peregrinos. Hoy con el aliciente de una piscina pública que permite alegrar nuestras mentes y nuestros ojos a la par que nos gustaría rememorar a Edipo en algún otro momento de desenfreno explícito de la carne.
Así me siento hoy después de 37 km recorridos desde las seis y media de la mañana hasta casi las dos de la tarde más un añadido de vuelta completa a Villamartín buscando algún restaurante para comer y que hemos encontrado en la carretera a casi un quilómetro del centro del pueblo: frente a un Puti-club que, para desgracias mayores de transeuntes y viajeros, duerme el sueño de los justos desde antes de que la nacional hubiera ensanchado los arcenes. Eso sí: desde las 8 bajo un sol abrasador que consumía nuestros cuerpos evaporando en forma de sudor todos los litros de líquido que íbamos metiendo cada vez que podíamos. Esta última frase la he construido para poder utilizar el verbo meter por primera vez en todo el camino.
En resumen podemos describir la ruta como un infierno de calor dado que atravesamos una ola sahariana (manda huevos, y no de los antimosquitos, que llegue hasta estas tierras). La etapa ha sido muy larga para poder cuadrar las siguientes y como sabíamos que sería así nos hemos tomado todo muy en serio desde el principio.
La salida de las Médulas es una preciosidad a esas horas ya que va ascendiendo suavemente hasta darnos unas imágenes impresionantes de despedida de la zona. Después un fuerte descenso nos lleva hasta Puente de Domingo Florez que representa el límite entre León y Galicia y nos adentra en la tierra del buen vino, del pulpo y los pimientos de Padrón, entre otras muchas cosas.
De puente de Domingo Flórez nos queda la duda de saber cuál es su puente de todos los que hemos pasado entre tantas vueltas como el camino da para coger la orilla del río. Vueltas y revueltas van sorteando centrales hidroeléctricas y otras variadas estructuras a las que no hemos sabido dar acomodo.
La etapa transita hasta El Barco sin grandes novedades por la orilla derecha del Sil. Siempre va por pistas de tierra muy cómodas de andar aunque con alguna que otra subida durilla sin mayores consecuencias. Hemos visto las primeras viñas cultivadas en terrazas, como se hace por aquí y varias explotaciones de pizarra que hacían mucho ruido y generan bastante polvo oscuro. La etapa no es demasiado bonita en el paisaje salvo por las vistas del río ya que el monte está bastante pelado y siempre vemos enfrente la carretera nacional.
En Sobradelo hemos parado a tomar algo fresco y rellenar botellas de agua. A esas alturas de unos 20 km yo había agotado ya un litro de agua que había rellenado al salir. Hemos recargado con una botella cada uno y yo he añadido un montón de cubitos de hielo.
Nueva parada en El Barco para tomar fuerzas y parada para comprar una pulsera antimosquitos que solucione mis problemas con esos bichos infames. He resulto el problema en parte ya que no sé si los mosquitos se irán pero Joseba no se acerca ni casi yo por el insoportable olor que desprende (y dura 15 días).
Del resto de la etapa casi nada más que quilómetros por una pista paralela a la carretera y a la vía del tren a pleno sol y casi al límite de nuestro ánimo. Hemos llegado muy bien a Villamartín a pesar de la hora y de nuestra evidente deshidratación. Para colmo el albergue está al final del pueblo al lado del río y nos ha costado bastante encontrarlo porque no aparecía ninguna referencia. Está en las piscinas.
El albergue es del tipo “los horrores”. Una señora que debió perder la simpatía en estos lugares derretida bajo el sol nos ha recibido para colocarnos en una nave con 10 literas y unos baños. Las camas están fatal porque los colchones son muy viejos aunque por 3 euros adicionales hemos podido colocar sábanas de las de casa de la abuela. Al menos el sitio está aceptablemente limpio en el suelo (baños desde luego no y debajo de las camas y en los rincones tampoco porque están llenos de telarañas.
Ante las pocas alternativas que nos daba el lugar hemos salido a las 2 y media a buscar un sitio para comer. Nos hemos ido al centro del pueblo hasta un hostal que ponía que era restaurante pero al entrar la señora nos ha escupido a la cara que “lo había cerrado y que lo único que había estaba fuera del pueblo a 500 metros”. Nosotros tenemos claro lo que significa 500 metros para un lugareño así que nos hemos dispuesto a terminar de derretirnos para llegar por la carretera hasta el puti-club que hay en la carretera y que tiene enfrente un estupendo restaurante donde hemos comido bastante bien una sopa y una chuleta de ternera aceptable.
El regreso ha sido más cómodo porque hemos podido venir directamente por el río y algo mejor si era que a pleno sol.
La siesta ha sido algo horrible hasta que me he salido fuera mientras un enano entraba dentro del albergue cada dos por tres a pasearse con su bici de niño de mierda. Fuera se estaba algo mejor y he acabado metiendo los pies en el río para refrescarme algo. Hemos ido mejorando algo con la temperatura y ahora parece que algo de viento se ha levantado: es caliente pero, algo es algo. Tras varios refrescos “sin alcohol” parecemos algo más hidratados y ahora nos iremos a cenar al mismo restaurante del mediodía, única opción viable por lo que hemos visto. Tampoco es que vayamos a investigar mucho dado el día que ha hecho.
Resumen de la etapa: 37 km en 7 horas y 31 minutos a una media de 4,91km/h.

Vistas del Sil

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Valle del Sil

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Orquesta para fiestas

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Señall del Camino de Invierno en Galicia

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Vissta del Valle

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Llegando a destino

El Barco de Valdeorras

Pulsera Anti-mosquitos