Una vez recogido el coche en la zona del aeropuerto (esta vez para llegar utilicé el servicio de yellow) tomé la ruta hasta la histórica ciudad de Veliko Tarnovo.
Se trata de una de las ciudades con más fama del país, antigua capital y lugar de residencia de los zares búlgaros.
La mejor forma de visitar la ciudad es caminando por sus calles, con abundantes tiendas artesanales. Un día creo que es suficiente para hacerte una idea de la ciudad, incluyendo una cena en algún restaurante típico de la ciudad.
Yo me he alojado en el Hotel Panorama, bastante buena opción a estar bien situado, limpio y amplio con un buen precio. He comido en el restaurante que tiene unas impresionantes vistas al río y al monumento Asenevtsi.
Después de comer he ido a visitar la fortaleza Tsarevets que es quizás lo más representativo de la ciudad. De camino recorres todo el barrio artesano y pasas junto a la Catedral.
Para la cena me he dejado aconsejar por Tripadvisor y he seleccionado el Shtastliveca, al lado del hotel. Muy buen restaurante con buena comida, excelente servicio y unas vistas increíbles al río.
Después un pequeño paseo nocturno para ver las calles iluminadas.
Distancia total: 16,6 con 435 m de desnivel positivo acumulado. Altura máxima 2570. Tiempo total recorrido: 9:09.