Camino Olvidado Etapa 10ª Guardo – Puente Almuhey


La etapa de hoy se podría definir con aquello de: cómo una plácido paseo por una carretera secundaria se acaba convirtiendo en un infierno de etapa. A estas alturas del camino estamos ya bastante hasta los mismísimos de algunas cosas de esta ruta.
Desde hace varias jornadas hemos ido detectando un abandono casi absoluto de todo lo que tenga que ver con el camino olvidado. Es cierto que en el País Vasco e incluso en Burgos parecía que había una cierta atención por este trazado y está claro que a lo largo del camino hay gentes muy implicadas en revivir esta preciosa ruta. Pero si eso es verdad, no es menos cierto que, en líneas generales, el abandono de los caminos y las señalizaciones es absoluto. No se tiene en cuenta el ir evitando las carreteras con más tráfico, y cuando se hace más valdría quedarse quietos porque se indican variantes que pierden la señalización rápido o te llevan a sendas completamente cerradas e impracticables hasta para el ganado. El final suele ser un arroyo que hay que cruzar poniendo en peligro la integridad personal además de acabar de agua hasta los….

Llevamos las piernas que parecemos un Ecce Homo (para colmo este año es el primero que se me ocurre venirme con pantalones cortos para andar) y los calcetines llevan media selva en forma de ramas, espinas y demás restos vegetales fruto de nuestra pelea con el bosque. Para los caminantes que se decidan hacer esta ruta les aconsejamos un buen machete para cortar hierbas en la selva, a modo de supervivientes.

El caso es que, a pesar de todo, el camino es precioso y merece la pena hacerlo aunque nosotros aconsejamos que en el trazado de hoy se siga siempre por la carretera despreciando las flechas que te sacan fuera.

Tras ver la victoria de Portugal nos ofrecimos al abrazo de Morfeo sin transición ya que no estaba yo por ver a Cristiano en plan levantar copa.

Esta mañana hemos amanecido poco antes de las 7 porque habíamos planificado tomar las cosas tranquilitas dado que teníamos 14 quilómetros en total. Hemos desayunado en el hotel y sin mayores problemas nos hemos puesto en marcha con una mañana muy fresquita y que estaba muy cerrada a primera hora. 

El camino sale de Guardo por la carretera y así sigue un buen tramo. Poco a poco ha ido abriendo y nosotros íbamos disfrutando de un agradable paseo sólo molestados de vez en cuando por el tráfico de la carretera.

Todo parecía ser muy sencillo hasta que hemos pasado La Espina y una flecha nos indicaba que debíamos seguir por camino tras cruzar una puerta del ganado. Era la primera flecha que habíamos visto en toda la mañana y nos hemos decidido a seguirla. En lugar de tirar por un estupendo camino a la derecha nos ha llevado por una senda cerrada cada vez más estrecha y difícil de seguir. Hemos seguido el track hasta llegar a una zona muy complicada porque hay mucha agua de un arroyo que hay que cruzar “a pelo”. Hay que tener en cuenta que todo está muy seco y eso nos ha permitido pasar sin grandes problemas pero cualquiera que tenga la brillante idea de seguir las flechas debe tener en cuenta que todo este camino con agua puede ser absolutamente imposible de atravesar sin llevar neopreno.

Tras buscar un lugar por donde cruzar el agua sin meternos hasta la rodilla hemos vuelto otra vez a la carretera convencidos de que no vamos a tomar más desvíos a no ser que lo veamos muy claro. 

Así hemos llegado hasta Cegoñal y allí el camino vuelve a salir de la carretera. Yo he mirado en wikiloc el tipo de camino que era y he visto que se trataba de una pista aceptable así que lo hemos tomado. El problema es que lo que el mapa de wikiloc no indica es que el camino lleva años sin tocarse y está completamente cerrado con la vegetación campando a sus anchas. El resultado ha sido que para seguir la senda del track hemos acabado metidos en una auténtica selva virgen. Llevamos hierbas hasta en los… 

 Lo que podría haber sido un agradable paseo se ha convertido en pesadilla. También es cierto que todo se ha terminado llegando al Hotel y viendo el cartel anunciador en el que se nos ofrece Chuletón de Buey a la piedra. Tenemos todo el día por delante para descansar, escribir, hidratarnos y disfrutar de una comida que se aventura de nivel.

Ante la promesa de una comida “de nivel” nos hemos encaminado hacia el restaurante del hotel. Estamos alojados en el Hotel Río Cea, un estupendo lugar al que hemos llegado gracias a Booking, para variar.

La comida ha transcurrido según lo previsto y tal y como aparece en la imagen de abajo: un estupendo Chuletón de buey a la piedra, postre, café y chupito para favorecer la digestión.

El camino es siempre una caja de sorpresas y hoy nos ha ofrecido una de esas jornadas de las que seguro recordaremos siempre. Estábamos nosotros ya en el segundo chupito de orujo cuando la camarera nos ha dicho que en la mesa de atrás había un señor que también está haciendo el camino, como nosotros. Por supuesto que nos hemos saludado y hemos comenzado a charlar de este camino y de todos los que llevamos hechos. Desde el principio hemos visto que nuestro compañero, José, es un verdadero experto en esto de los caminos y que nos da varias vueltas a nosotros ya que su trayectoria es impresionante en España, Italia, Gran Bretaña, Noruega, Francia, Suiza… Una de sus aventuras le ha llevado a Jerusalén. Vamos, que nosotros somos unos principiantes hablando con él.

Imaginad que la conversación se ha alargado bastante rato en la sobremesa contando nuestras aventuras y experiencias. No siempre te encuentras a gente tan interesante y que sabe tanto del camino. Y hablando y hablando de experiencias pasadas y futuras resulta que yo he ido atando cabos y he llegado a la conclusión de que estábamos sentados ante una de mis principales referencias en esto de wikiloc. Se trata de Jagasso. Llevo meses buscando rutas para los caminos de este año y uno de los perfiles que he seguido por la cantidad y calidad de las rutas es el suyo. El perfil que tiene en wikiloc es uno de los más fiables que yo conozco en todas estas rutas; tiene más de 1.000 rutas subidas y todas están realizadas y revisadas por él antes de subirlas. Desde luego que sus rutas se perfectas para descargarlas. Además nos ha contado que tiene un blog en el que lleva todos sus caminos y en el que también se encuentran las rutas para descargarlas. Os dejo el enlace para cualquier que esté interesado. Caminant per

Por supuesto que está relación nos aporta una información muy importante para futuros proyectos y estamos convencidos de que el intercambio nos va a dar muy buenas ideas. Por supuesto que vamos a seguir viéndonos a lo largo de este camino ya que llevamos más o menos la misma programación de etapas. 

Hemos regresado a la habitación a descansar un poco y hacer tiempo hasta la cena. Hemos seguido charlando los tres hasta irnos a dormir. Podéis imaginar que la conversación ha repasado mucho de la geografía de caminos de unos y otros. Es un lujo aprender de alguien como José y esperamos seguir disfrutando de su compañía.

Resumen de la etapa: 14,2 km en 3 horas y 7 minutos. 139 metros de desnivel acumulado subiendo. Etapa en wikiloc.

23ª Cornellana-Campiello: Etapón antes de hospitales


Al final he completado la etapa hasta Campiello como tenía previsto para poder hacer la ruta de mañana por Hospitales. Llevaba desde el principio dando vueltas a cómo hacerlo para que se quedara una etapa aceptable y para ello había que salir de Campiello. El Problema era que, o me hacía dos etapas monstruosas, o cuadraba las etapas más normales y me quedaban un par muy cortitas. Decidí ver un poco sobre la marcha en función de cómo iba físicamente y ayer di el primer paso llegando hasta Cornellana.
Desde Cornellana está mañana la idea era salir temprano para pasar por Salas a desayunar algo y seguir hasta Tineo y allí decidir en función de como fuera y de qué tiempo hacía. Todo se ha cumplido según lo previsto y a las 12:30 estaba en Tineo muy bien físicamente y encima con el cielo cubierto y sin sol.
El resultado es que estoy en Campiello después de 46 km y más de 1200 metros de desnivel acumulado.
Anoche acabé cenando en la sidrería de enfrente del casino que no tenían menú pero al menos había carta. Tomé una ensalada de tomate y lechuga y una chuleta de novillo. Muy rico todo aunque un poco caro (20 euros).
Esta mañana me he levantado a las 6 porque quería estar en marcha lo más pronto posible con idea de adelantar todo lo que pudiera. He tomado dos zumos de los que compré en el súper ayer (compré tres porque no los vendían sueltos y la idea era tomar uno pero no me cabían los dos restantes en la mochila por lo que me lo he acabado tomando) y me he puesto en marcha cuando aún estaba un poco oscuro.
El camino sale de detrás del convento y asciende rápidamente por una carretera hasta sobrerriba. El camino va entre sendas y carreteras secundarias siempre paralelo a la carretera (con mucho tráfico). Así hasta Salas.
He parado a desayunar y le he dicho a la señora del bar que venía de parte de los hospitalero si de Cornellana y me ha preparado un bocadillo de jamón y un plátano para llevar, todo un detalle que he agradecido al comérmelos llegando a Tineo.
Desde Salas ya el camino sube constantemente a ritmo suave y con algunas rampas duras, aunque muy llevadero todo. Las más duras están al principio, después del agradable tramo junto al río y hasta llegar a la altura de la autovía. Hasta Tineo no mucho más que la sucesión de pequeñas aldeas y sendas alternando con carreteras secundarias. En general buen terreno.
En Tineo he tomado algo rápido, he llenado agua y ¡A subir!
Desde la misma carretera el camino toma una fuerte pendiente que se mantiene hasta dejar el pueblo y luego se va suavizando. Son unos 5 km de ascenso constante pero sin pendientes demasiado fuertes. Una vez coronado a más de 900 metros el descenso es un verdadero placer si no fuera porque llevaba ya todo machacado después de más de 7 horas andando sin parar.
El último tramo sí se hace un poco largo ya que es por carretera durante más de 2 quilómetros y con una pendiente justo antes de llegar a Campiello.
He llegado pasadas las 3:30 con tiempo de una ducha, lavar ropa y tomar algo porque la cena es a las 7. Me he comido un preñado (bolló relleno de chorizo y cebolla frita que impregna toda la masa, muy rico y consistente).
Resumen de la etapa: 44,7 km en 9h 5 min con un desnivel acumulado de 1240 metros y una media de 5,2 km/h (qué os parece?) Enlace a la ruta en Wikiloc