Ruta del Cantábrico Etapa 1ª Ribadeo – Rinlo


Comienza una nueva aventura en esta segunda parte del verano. Después de completar nuestro Camino Olvidado y despedir a mis compañeros a las 4 me monté en el tren rumbo a Santiago de Compostela.
Allí me reencontré con mi nueva compañera de viaje y pudimos aprovechar unas pocas horas en Santiago para cenar y tomar una copa en el Momo.

Esta mañana hemos salido temprano del hotel hacia la estación de autobuses porque a las 9 tomábamos nuestro transporte hasta Ribadeo. Tras un largo pero cómodo camino que nos ha dado un paseo hasta Coruña hemos llegado a destino a las 12.

La idea era salir de la misma estación y hacer los 9 quilómetros que hay hasta Puerto de Rinlo para acortar un poquito la etapa de mañana y aprovechar para comernos un arrocito típico de aquí.

Va a ser muy difícil poder describir todos los días lo que será el camino: un maravilloso paseo a la orilla del mar por sendas y caminos muy bien tratados y fáciles de caminar. El paisaje maravilloso entre el mar a la derecha y el monte a la izquierda. Una temperatura ideal y un camino muy fácil de seguir gracias a que está muy bien señalizado y a que nosotros, además, llevamos en track de nuestro amigo Jagasso, que lo ha hecho varias veces.

Después de algo más de 9 quilómetros disfrutando del paseo hemos llegado al precioso rincón del Puerto de Rinlo. Allí teníamos reservada habitación y también mesa para disfrutar de la gastronomía de la zona: arroz con bogavante.

El hotel Puerto de Rinlo es un lugar muy agradable con gente muy amable. El precio de la habitación es algo subido pero el restaurante compensa. Una muy aceptable relación calidad-precio dado que estamos en zona turística.

Después de comer y descansar un rato hemos ido a dar una vuelta para recorrer la Costa de alrededor y para meter los pies en el mar. Hay pocos lugares propicios para bañarse y al final hemos decidido regresar al hotel para descansar y escribir un rato. Rinlo es un precios rincón de veraneo sin mayores opciones que las de comer, pasear y disfrutar del fresco de la tarde.

Después de un buen descanso hemos salido a la terraza a tomar alguna cosa y hacer tiempo hasta la cena, que ha sido algo sencillo teniendo en cuenta el nivel del medio día. Por supuesto no he podido renunciar a un par de necoritas y un platito de percebe de la zona, muy bien cocinados ambos.

Después hemos arreglado cuentas y nos han proporcionado alguna cosa para el desayuno de mañana, puesto que ellos abren tarde.

¡Pinta bien este camino!



Resumen de la etapa: 9,4 km en 1h 55 minutos a 4,92 km/h. O metros acumulados subiendo. Etapa en wikiloc.

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6ª Figueras – Mondoñedo


Noche de pesadilla por los mosquitos, aunque rodeado de mujeres en habitación peregrina con ausencia (casi) de ronquidos.

He desayunado a primera hora con Inma y hemos salido juntos caminando hasta Ribadeo. Yo tengo planificadas las etapas con idea de llegar hoy a Mondoñedo ya que la otra vez me quedé con ganas de una visita más detallada a la ciudad. El problema es que para quedarse en Mondoñedo hay que descuadrar tres etapas y hacerlas en dos con el consiguiente aumento de quilómetros. Esto además supone perder, una vez más a toda la gente con la que voy coincidiendo en la ruta, entre ellas Inma y el resto de chicas con las que pasé el día anterior.

Hemos ido caminando y charlando hasta llegar a Ribadeo y allí nos hemos despedido deseando todo lo mejor ante nuestro próximo enfrentamiento en la supercopa española. Al salir hemos encontrado a Ximo, un caminante con el que habíamos coincidido en el albergue el día anterior. Yo he continuado con él porque también tiene intención de llegar hasta Mondoñedo. A buen ritmo, charlando de nuestras experiencias cotidianas y peregrinas hemos llegado sin hacer parada hasta Lourenzá y, desde allí, hasta Mondoñedo.

La etapa es muy larga pero merece la pena si el objetivo es quedarse en Mondoñedo. Es una etapa dura con mucho desnivel, con tramos por carreteras secundarias y pistas de tierra. Se nota que entramos en Galicia y dejamos la costa por el aumento del desnivel.

Yo había reservado habitación en el seminario de Mondoñedo y nos hemos despedido a la entrada en la ciudad para luego vernos por la tarde porque él se marcha al albergue. El seminario está detrás de la Catedral, muy bien situado y una alternativa de alojamiento realmente interesante por el precio y por las prestaciones. Ambiente austero y recogido pero con los servicios básicos que incluyen wifi.

El día en Mondoñedo ha estado nublado y lluvios, típico de Galicia. Después de ir a la plaza a tomar algo rápido (era tarde para andar dando vueltas) he regresado a la habitación para descansar un rato.

Después del descanso he dado una vuelta por el pueblo incluyendo la imprescidible visita a la Catedral y el barrio de los Molinos.

La cena ha hecho honor a la tierra en uno de los mesones de la plaza del ayuntamiento. Un buen alvariño con mejillones, zamburiñas y pimientos. Los vecinos daban cuenta de un buen chuletón que tampoco desmerecía: un buen sitio para tapear y más.

 

Resumen de la etapa:39,4 km en 7h 43 minutos. Enlace a wikiloc.

5ª Villapedre – Figueras


Un desayuno aceptable en el mesón de los dueños de la casa rural ha supuesto el inicio de la etapa. Se trata de un trazado cómodo y sencillo, a pesar de los quilómetros. Uno de las cosas que más me molestaba de la planificación que había hecho era la de tener que dejar de paso Navia sin poder parar a verla con detenimiento. El caso es que por mi propia organización decidí pasar sin detenerme y tengo que decir que tampoco es que haya supuesto una gran pérdida. Navia ha sido una decepción: una ciudad sin nada especial salvo, quizás, las vistas a la Ría. La bajada al pueblo y la subida posterior son las dos cosas más complicadas de la etapa. Por lo demás, sin novedad hasta Tapia de Casariego..

Merece la pena abandonar el trazado del camino para bajar hasta el puerto de Tapia de Casariego ya que el recorrido no pasa casi por allí. Para colmo de fortuna al llegar a las tabernas del puerto he descubierto con alegría que era la fiesta del percebe y así me he lanzado a un suculento aperitivo regado con una botellita de Albariño.

El almuerzo ha hecho que alargara mi estancia más de lo previsto y además ha supuesto el tener que tomar carreteras secundarias hasta alcanzar el trazado del camino que me iba a llevar hasta Figueras. He tomado la ruta junto a las playas para acabar perdido y atajando directamente hasta localizar el albergue en el que tenía hecha la reserva. En toda esta zona no hay indicaciones y es difícil orientarse correctamente, sobre todo si no dispones de tecnología gps.

Mi idea era no parar en Ribadeo ya que conozco bien las condiciones del albergue y su ubicación.  Como alternativa he tomado el albergue turístico de Figueras: un sitio nuevo y bastante bien cuidado. La gente que lo lleva es muy atenta y tienen bastantes servicios para hacer más cómoda la estancia al caminante. Tienen algún dormitorio con bastantes literas pero también disponen de habitaciones menos multitudinarias. Disponen de un menú económico y bastante digno.

Por una serie de circunstancias he acabado en una habitación con tres peregrinas con las que he pasado una agradable jornada. Dos de mis compañeras de habitación habían contactado con un taxi para llevarlas a hacer la visita a la playa de las Catedrales a un precio razonable y me he apuntado.

Después de comer me he dado un paseo hasta la zona del puerto desde donde hay unas vistas preciosas a toda la Ría con Castropol a un lado y Ribadeo enfrente. Para colmo la marea estaba muy baja y la gente se había bajado a la zona del río en plan excursión. Después de una agradable tarde tomando algo en el puerto y escribiendo he regresado al albergue para juntarme con las chicas y marcharnos a la playa de las Catedrales. La visita ha merecido la pena porque la marea estaba muy baja. Hay que tener en cuenta que han limitado el acceso de turistas y hay que reservar entradas previamente para poder acceder. También es cierto que la gente del lugar dispone de entradas si quieres sin tener que buscar en internet y previo pago del transporte hasta allí.

La playa de las Catedrales se ha convertido en algo terrible. Nada tiene que ver ahora con la primera visita que nosotros hicimos hace ya muchos años gracias a que nos llevara Carmen. Entonces no iba casi nadie allí y pudimos disfrutar de la playa toda la tarde sin problemas. Hoy en día aquello parece la Gran Vía de Madrid en hora punta: miles de personas dando vueltas sin sentido a todas partes y entrando por todos lados. Todo el mundo quiere llegar lo más lejos posible sin tener en cuenta mareas ni nada por el estilo. Un parque temático en hora punta, una pena.

Estupenda la visita gracias a Rosario y a Inma que se ha completado regresando al albergue y viendo el partido de la supercopa de Europa que ha acabado con goleada y título para el Barça. Como siempre camino y fútbol siguen juntos.

Resumen de la etapa 38,6 km en 7h 41 minutos (tiempo de relax en Tapia). Enlace en wikiloc.