17ª Chantada – Rodeiro


17 Chantada – Rodeiro

A las 7 ha sonado el despertador y los dos hemos salido a la vez de un plácido sueño. Parece que la comodidad de la cama y los vapores etílicos del vino han hecho de amortiguador y han dado descanso a nuestros cuerpos machacados por los quilómetros y el calor.
Por fin teníamos una etapa tranquilita sin grandes cosas, de buen quilometraje y un puerto largo pero tendido.
Hemos desayunado en un bar de al lado del hotel y hemos descubierto que, a pesar del miedo inicial, todos los bares de Chantada parecían estar abiertos hoy. Hemos cargado agua y nos hemos puesto en marcha.

Saliendo de Chantada
Saliendo de Chantada
Ermita
Ermita

Desde el principio se sube casi todo el tiempo. Al principio las rampas son suaves hasta que a unos 10 quilómetros se empieza a subir. No es un puerto terrible pero sí se hace largo y duro. El tiempo era bastante fresco con niebla y luego un viento que hacía incómodo el paso por la parte de arriba.
La etapa de hoy sale evitando la carretera por una pista paralela hasta que comienza la subida al puerto del Faro. Da un tremendo rodeo que se puede apreciar en el Track para llegar de nuevo a la carretera y desde allí salir por el otro lado del valle. Siempre se evita la carretera. Después de ese tramo de subida ya siempre se baja pasando entre los enormes molinos de viento que dan auténtico pavor con sus aspas moviéndose a todo trapo y haciendo un ruido terrible.

Subiendo el Monte Faro
Subiendo el Monte Faro
Molinos
Molinos
Monte Faro. Molinos de viento
Monte Faro. Molinos de viento
Señalización del camino
Señalización del camino

La etapa es un verdadero paseo para caminantes como nosotros que llevamos ya más de dos semanas de camino y el tiempo encima nos ha acompañado con un día verdaderamente gallego por fin, y sin llover.
Sin grandes novedades y tras parada en la iglesia del pueblo anterior para ver la llegada del obispo a una confirmación (eso nos han dicho) hemos llegado a Rodeiro a las 12:30
Directos hemos ido al restaurante O Guerra para ver el tema de comida. Hemos preguntado allí y resulta que tienen alojamiento. Nos ha parecido todo estupendo ya que hemos visto que todo está muy limpio en el restaurante.

Capitel iglesia Pazo de Camba
Capitel iglesia Pazo de Camba
Pazo de Camba
Pazo de Camba
Llegando a Rodeiro
Llegando a Rodeiro
Vista de Rodeiro desde O Guerra
Vista de Rodeiro desde O Guerra

Efectivamente tenemos una habitación sencilla pero muy limpia y cómoda. En el restaurante comida estupenda con un churrrasco a las brasas y un vinito del terreno (ya no riberira sacra). Luego siesta en la habi y salida a dar paseo por el pueblo (5 minutos) buscando wifi (no encontrada) y haciendo tiempo para ir a cenar porque la señora nos ha dicho que nos abre para darnos algo que tomar, nos ha prometido pimientos de su huerta. Ya veremos como va todo.

Resumen de la etapa: 26,05 km en 4h 54 min. Etapa en wikiloc.

16ª Monforte de Lemos – Chantada


La etapa de hoy tenía trampa: en el perfil vimos desde el principio que hay una primera subida fuerte pero tendida. El problema viene al final cuando se baja de forma brusca hasta el valle por el que pasa el Miño para después subir casi en vertical por la ladera de enfrente donde abundan las viñas en terrazas infinitas.

Salimos del hotel sobre las 6:30 tras sufrir el pic-nic ofrecido como desayuno y consistente en un zumo artificial de naranja, una mandarina seca e incomestible y dos trozos secos de pan de molde que recubrían una minúscula loncha de queso y otra de embutido de york.

Tras ese fugaz desayuno hemos salido descubriendo que todos los bares están abiertos y así hemos parado en uno a tomar cafe y recargar agua.

Salida de Monforte
Salida de Monforte
Camino
Camino

Maravillosa etapa que transcurre por pleno territorio de Ribeira Sacra, primero por zonas de monte y luego con la espectacular llegada al valle del Miño. Por primera vez tenemos la sensación de estar en Galicia por el paisaje, por las vacas, por los bosques. Poco a poco ha ido cambiando el paisaje aunque es verdad que este año está todo muy seco. El camino transita por pistas de tierra mucha parte y alguna que otra carretera secundaria.

La señalización no es muy buena en algunos tramos: parece como que se trazó en su momento pero luego no se ha revisado. Para colmo te lanza a algunos sitios muy cerrados de vegetación por el poco paso de personas y teniendo una alternativa de carretera muy cerca. Esta mañana hemos tenido un problema serio en Piñeiro porque hemos seguido el camino pero este se perdía y se hacía intransitable. La carretera estaba cerca y hemos tomado campo arriba con idea de cogerla aunque nos hemos metido en un buen lío. El campo abajo es de helechos y fácil de atravesar pero poco a poco se hace más cerrado hasta llegar a un muro de unos dos metros de piedra. Hemos conseguido subirlo con gran dificultad por un lugar que tenía algo de paso pero eso sólo ha servido para poner las cosas peor. La siguiente terraza de terreno estaba mucho peor de vegetación y para colmo terminaba en una viñedo que estaba completamente cercado con alambre, lo que impedía completamente el paso. Un perro ladraba en la casa de al lado haciéndonos temer que si cruzábamos nos encontraríamos en propiedad privada protegida por un perro enorme. Nos hemos lanzado a saltar las dos alambradas y finalmente hemos llegado a la carretera dejando a un lado al perro que, afortunadamente, estaba encerrado en la terraza de arriba de la casa.

Desde allí seguir subiendo hasta que comienza a descender poco antes de llegar a Diomondi y su preciosa iglesia románica. Ha sido una parcial compensación de no poder visitar la de Cova y digo parcial porque estaba en obras y casi no hemos podido disfrutarla.

Iglesia de Diomondi
Iglesia de Diomondi
Portada iglesia de San Pelagio
Portada iglesia de San Pelagio

Luego bajada terrible con un desnivel en tramos superior al 30% pero permitiendo disfrutar de un paisaje maravilloso con el río Miño al fondo y los viñedos en la ladera de enfrente. Estaba claro que la etapa era bajar hasta el río y luego subir más de 300 metros de desnivel en unos dos quilómetros: una pared vertical rodeados de viñas y asados de calor. Al menos hemos tenido la suerte de que abajo había un embarcadero con un mesón en el que hemos podido beber y comer algo para descansar y reponer fuerzas para lo que nos quedaba.

Sudando por todas las partes de nuestro cuerpo hemos logrado terminar la subida a buen ritmo y nos hemos lanzado hacia abajo hasta Chantada. Es un bonito pueblo de piedra bien cuidado y con mucho ambiente.

Bosques
Bosques
Vista del valle del Miño en Belesar
Vista del valle del Miño en Belesar
Belesar
Belesar
2015-07-17 11.53.25
Descenso al valle
2015-07-17 12.11.52
Aperitivo en el embarcadero
Vista del Miño
Vista del Miño
El valle desde los viñedos
El valle desde los viñedos
Viñedos
Viñedos
Chantada
Chantada

Nuestra opción de alojamiento ha sido el hotel Mogay. En Google lo ponían muy mal y la primera impresión ha sido pésima con un señor que nos ha recibido sin tener ni idea de nada. Pero la realidad ha sido estupenda: una muy buena habitación, lavadora para lavar la ropa e incluso un restaurante estupendo en el que degustar carne de primera a la brasa y a precio razonable. El maitre ha resultado ser amigo de Humberto y nos ha aconsejado el vino. Luego los vapores del alcohol y demás han llevado nuestro tiempo hacia pedir matrimonio yo a Pablo por su habilidad haciendo el gin tonic, algo que ha rechazado amablemente diciendo que tiene pareja y a pesar de haberle reiterado que mi ofrecimiento era de “relación abierta”.

Tras el buen rollo hemos ido a la habitación a descansar un rato, luego paseo, algo de refresco y hacer tiempo para la cena. Yo he regresado al hotel porque estaba bastante cansado y a las 9:30 nos hemos vuelto a reunir para cenar en una vinoteca a base de tapas: vino estupendo (a pesar de la resaca de Joseba de esta mañana) y tapas a buen nivel, hasta los chipirones. Precio bastante razonable.

Si más que hacer hemos dado con nuestros fatigados cuerpos en el hotel después de convencer a Joseba de que nos íbamos a levantar a las 7 dado que la etapa siguiente era bastante más corta y fácil.

Resumen de la etapa:30,5 km en 6h 56 minutos a 4,39 km/h. Ver etapa en wikiloc.

15ª Quiroga – Monforte de Lemos


Una plácida cena en el mismo restaurante del medio día permitió que disfrutáramos de una botella de vino fresquito del terreno (riberia sacra, recordemos) con una sopa que me hizo la camarera sólo para mí, a petición propia. Entre las idas y venidas de nuestra exuberante anfitriona y sus atenciones sucumbimos a los vapores alcohólicos ante la visión que nos esperaba al llegar al albergue lleno de juventud internacional rebosante de energía y ganas de fiesta. Una cena a la altura entre el calor de la tarde que caía y el poco ambiente general del lugar.

Así nos fuimos al albergue a descansar y pasar calor. En toda la noche no ha bajado nada la temperatura: es cierto que en la calle sí hacía algo más de fresco pero dentro del albergue era como una sauna. No hemos pegado ojo en toda la noche. Al menos la juventud no ha dado muestras de entusiasmo nocturno.

Sabíamos que la etapa a Monforte iba a ser larga y pesada: 35 km sin casi nada en medio para descansar. Además queríamos llegar pronto para poder ver la ciudad.

Hemos despertado a las 6 al ritmo de siempre, marcado por Joseba, y tras nuestra organización cotidiana hemos desayunado el batido y la palmera que compramos ayer. Si más historia nos hemos puesto en marcha.

Al salir hemos visto que había varias posibilidades de desayuno como suele ocurrir cuando piensas que no habrá nada y ya no te hace falta porque has tomado algo.

Nada más comenzar el camino se desvía de nuestro track para cruzar el río y adentrarse en San Clodio. Poco después vuelve a cruzar el Sil para acompañarnos durante un ratito por carreteras secundarias paralelas al río, la general y la vía del tren. Poco más adelante se separa definitivamente del Sil para adentrarse en la sierra. El paisaje va cambiando poco a poco y hoy hemos comenzado a ver algún que otro bosque. Además el tiempo nos sigue acompañando ya que la primera parte de la mañana la podemos pasar con cielo nublado y tiempo fresco, además de algo de brisa.

A partir de aquí innumerables aldeas casi abandonadas o totalmente abandonadas en las que apenas algún cabroncete perro nos distrae de la rutina de los pasos.

La etapa presenta varias subidas y bajadas típicas de la región y además hemos visto las primeras vacas de la zona. En Pobla de Brollón hemos parado a tomar algo y descansar entre los parroquianos y la poca cordialidad de la camarera.

Poca historia más hasta llegar a Monforte, ciudad que se ve desde lejos gracias a su castillo-convento. La entrada se hace muy pesada porque el camino se desvía al llegar hasta cruzar las vías del tren varios cientos de metros más adelante en un rodeo innecesario salvo por el tema de las vías.

Nos hemos puesto con el asunto del alojamiento lo primero. Teníamos dos posibilidades principales: Hotel Riberia Sacra y Parador de Turismo. Ambos presentaban tarifas similares en Booking. Estábamos en esa duda cuando hemos encontrado la oficina de información y turismo que nos ha dicho que la mejor relación calidad-precio estaba en el Riberia Sacra ya que estaba recién reformado. Dado que el Parador nos pillaba muy lejos hemos decidido ir al primero. Al mismo tiempo nos han dicho que la visita turística a la ciudad es de unas dos horas y que a las 19 horas hay una visita al museo del vino y cata. No hemos dudado y hemos planificado para ducharnos, comer, descansar un poco, visita turística y cata.

Al llegar al hotel hemos cogido una habitación con cama única porque parece que a todos los matrimonios les ha dado por dormir separados sólo para que Joseba y yo mismo compartamos cama (y van tres).

La chica del hotel nos ha aconsejado un restaurante cercano que ha resultado perfecto para saciar nuestros apetitos gastronómicos tipo casero. Ni que decir tiene que ha caído una racioncita de pimientos de Padrón y la primera de pulpo. Todo muy bien y precio muy bueno.

Después de un rato de siesta que yo he aprovechado para darme un baño relajante hemos salido a la visita turística a eso de las 5 y algo. Han sido casi dos horas de vueltas siguiendo la incoherente dirección de mi compañero, que se ha empeñado en seguir un folio que le dieron en la oficina de turismo (para que luego digan que eso de ver en un plano sólo es algo que no entienden las mujeres). Arriba hemos entrado al parador a tomar algo y refrescarnos; hemos bajado a la oficina nuevamente para la visita a la casa del consejo regulador y la cata posterior. Ha sido una visita muy interesante gracias a las explicaciones de Humberto, especialista en la uva mencía, el método de cultivos de la zona, el arte y el paisaje y muchas cosas más. Nos ha ido desvelando la historia de esos cultivos de uva desde los romanos, la construcción de las terrazas para aprovechar un terreno muy pobre de nutrientes. El aprovechamiento de las laderas en las que da el sol frente a la zona de umbría que se aprovecha para castaños y similar. Nos ha contado como los ríos de la zona actúan como verdaderos termorreguladores de los valles al ser tan estrechos y tan amplio el cauce del río. Nos ha explicado como la producción sigue siendo artesana y se recoge casi uva a uva dada la dificultad de cultivar ese terreno tan inclinado. Incluso como en algunos viñedos se prepara el vino en la misma finca para luego llevarlo líquido en odres.

Cata de vino mencía tinto analizando olores, sabores, colores, textura y demás entre mis preguntas sobre vinos del terreno y la mirada alucinada de una pareja de italianos que ha hecho con nosotros la visita aunque sospechamos que no han entendido nada.

La cata ha seguido con otra nueva cata, esta vez por nuestra cuenta en la vinoteca que hay junto a la oficina. Hemos estado buscando varios lugares para cenar en plan tapeo. En el primero en que nos hemos sentado nos hemos tomado un par de vinos y hemos desistido del intento ante la negativa a traernos lo que pedíamos por parte del camarero: no tenían de nada y además era su primer día de trabajo y no se enteraba de nada. Al final hemos vuelto a la plaza y allí sí hemos podido tomar algo antes de volver al hotel.

Resumen de la etapa: 36,7 km en 7h y 6 minutos. Track en wikiloc.

Soldón
Soldón
El Sil desde San Clodio
El Sil desde San Clodio
Vista del Sil
Vista del Sil
El camino
El camino
Comienzan los primeros bosques
Comienzan los primeros bosques
Puente
Puente
Monforte de Lemos
Monforte de Lemos
Barrio medieval
Barrio medieval
Castillo-Convento de Monforte
Castillo-Convento de Monforte
Barrio Medieval
Barrio Medieval
Tras cata particular
Tras cata particular