Camí dels bons homes: Etapa 10ª. Roquefixade – Foix


A la hora prevista hemos desayunado estupendamente, a la altura de la cena de la noche anterior. Nos hemos puesto en marcha con mucho recelo ya que no paraba de lloviznar y las previsiones eran de continuar así todo el día.

La etapa de hoy era bastante sencillita con varias pequeñas subidas que acumulan unos 500 metros de desnivel y con una gran bajada final que se ha hecho bastante dura. La etapa la hemos pasado todo el rato con la ropa de agua y con las consiguientes molestias de calor. A pesar de todo no hemos encontrado demasiados tramos de barro por lo que se nos ha hecho más llevadera. En este camino no hemos tenido ninguna etapa verdaderamente fácil y esta tampoco iba a ser menos, aunque la distancia total no ha permitido que se nos complicara demasiado.

El trazado de hoy coincide en parte con el recorrido de la ruta del sendero cátaro, que recorre los distintos castillos cátaros por todo el sur de Francia. Es una ruta que debe ser interesante aunque nos dicen que es bastante llana y calurosa. Incluye los castillos de Montségur, Roquefixade y, para terminar, el de Foix.

Hemos llegado a Foix a muy buena hora para tomar una estupenda habitación en L’Arche des Chapeliers, una Chambre d’Hôte con una puntuación de 9,4 en Booking. La verdad es que la puntuación lo merece por ubicación, por limpieza y por amabilidad de la señora que lo lleva.

Tras la ducha y lavar ropa nos hemos ido a comprar los billetes de tren a la “gare” para el día siguiente hasta Bayona y luego a comer a un pequeño restaurante que nos había aconsejado la señora. Se trata del Bar Auberge Miranda, situado en una casa muy antigua. Es un lugar sencillo pero muy acogedor y que atiende estupendamente un señor muy amable y buen conocedor de la lengua y costumbres hispanas (aunque a su propio ritmo). Hemos tomado un buen menú económico y muy rico.

final 11

La tarde la hemos pasado visitando la ciudad y subiendo al impresionante castillo de Foix. Hemos esperado para hacer la visita guiada en francés y mi querido compañero ha podido demostrar sus conocimientos adquiridos en los últimos años de la lengua gala. Después, varias vueltas a la ciudad disfrutando de la tarde. Luego la cena en un restaurante brasileño donde nos hemos comido una estupenda ración de carne preparada a su estilo, una delicia. La verdad es que cuando hemos llegado nos han dicho que no había sitio porque todo estaba reservado: varias chicas estaban delante de nosotros también con la misma intención. El camarero me ha guiñado un ojo y me ha dicho que esperáramos un rato a que se marcharan las chicas porque sí tenía una mesa pequeña para nosotros dos. La amabilidad gala es algo que nos está sorprendiendo muy gratamente en este camino.

Con esta etapa hemos finalizado el camino de los buenos hombres. Como resumen podemos decir que es un camino bastante duro, con muchos desniveles y con terrenos de alta montaña que alternan subidas y bajadas muy técnicas. También hemos encontrado muchas zonas de agua que imaginamos pueden complicar mucho las cosas si realizas esta ruta en primavera, en la época de deshielo. Pero sin duda los esfuerzos y la dureza se ven ampliamente recompensados por la belleza de los lugares. A eso tenemos que unir lo agradable que siempre resulta caminar con mi compañero de aventuras, mi amigo Joseba. Este viaje nos ha vuelto a servir para reforzar nuestra amistad (incluidas las camas compartidas) y para seguir realizando nuevos proyectos en el futuro que poco a poco vamos madurando.

El camino no termina aquí ya que hoy voy en el tren camino de Bayona donde mañana empezamos la ruta por el valle del Baztán.

Camí dels bons homes: Etapa 9ª. Montségur – Roquefixade


Nuestras previsiones hoy eran las de levantarnos un poco más tarde que de costumbre puesto que la etapa prevista era cortita. La planificación que habíamos hecho era la de dividir la etapa final en dos con la idea de poder llegar temprano a Foix  al día siguiente y así poder ver la ciudad bien, además de poder ir a la estación y comprar los billetes de tren para trasladarnos a Bayona. De paso podríamos ver el castillo de Roquefixade y también aprovechar para recuperarnos un poco después de tantos días con etapas duras.

A las 7 estábamos ya desayunando en el salón de la casa cuando ha comenzado a llover a mares. Ante la idea de calarnos del todo y puesto que las previsiones eran de una etapa corta hemos esperado a que dejara de llover porque la aplicación del tiempo.es nos daba seco a partir de las 8. Así ha sido y, aunque todo el día ha estado cubierto ya no nos ha llovido nada.

Una vez más la ruta nos ha regalado una etapa dura y complicada, esta vez por el barro y el agua. La lluvia ha hecho que el camino se complicara mucho. El trazado es un constante sube baja entre barro con tramos muy bonitos y sin mayor complicación.

La salida de Montségur se hace siguiendo la senda que sube hasta el castillo y al llegar al aparcamiento se abandona esa senda para tomar la carretera que lleva a Montferrier. El camino se sale de la carretera para tomar caminos siempre paralelos y junto a río. Hemos optado por seguir todo el rato la carretera pensando que a esas horas no había tráfico y que los tramos de camino podían estar bastante embarrados dado todo lo que había llovido y la proximidad del río.

final 3

Todo el día ha estado muy cubierto por lo que no hemos tenido mucha oportunidad de ver paisaje. Sin grandes novedades hemos llegado a la pequeña aldea de Roquefixade antes de las 12.

El único alojamiento y restaurante es la gite de etape de Roquefixade que ya tenía reservado. Como el tema estaba complicado había cogido pensión completa a un precio de 60 por cabeza.

Al llegar estaba todo cerrado y había alguien limpiando dentro: hemos conseguido que nos atienda para decirnos que abre a partir de las 5 y que no hay nada para comer, que la pensión completa incluye un pic-nic para el día siguiente, pero hasta las cinco nada. Nos ha concedido darnos el pic-nic para comer algo y hemos dejado las mochilas dentro para poder subir hasta el castillo. La niebla era bastante intensa y no se veía nada. Todo el día ha estado lloviznando y eso ha hecho que tengamos que esperar cuatro horas a la puerta de la gite sin comer y con bastante frío y humedad.

Hemos aprovechado para subir a los restos del castillo para hacer tiempo. La verdad es que el lugar es muy bonito pero no hemos podido disfrutar casi porque todo el tiempo estaba muy cubierto y casi no se veía nada con la niebla. En el camino del castillo había varias personas haciendo escalada y alguien más ha subido también por el camino.

Una vez regresados a la gite nos hemos cobijado tímidamente de la lluvia bajo el alero de un tejado con un frío cada vez más intenso y muertos de hambre después del “ligero” pic-nic de la comida.

A la hora prevista, menos algo, ha llegado la persona que lleva la gite y por fin hemos podido entrar. No es que haya sido muy amable pero, al menos, podíamos pensar en una ducha caliente y en tomar una cerveza haciendo tiempo hasta la cena.

El lugar está bastante limpio y a las cinco ya estábamos instalados en una cama de matrimonio que es nuestra propuesta de descanso del día, para sorpresa mía y disgusto de mi compañero de viaje. Hemos conseguido, al menos, sábanas y toallas y poco a poco nos hemos sentido más cómodos.

En el camino tenemos la experiencia de que cuando las cosas parece que irán mal se acaban arreglando, igual que otras veces lo que pinta bien acaba siendo un infierno. Si en Porta pensábamos que estaríamos bien y acabamos con picaduras por todo el cuerpo, la espera eterna a la puerta de la gite de Roquefixade nos ha permitido disfrutar de una tarde muy agradable con la gente de la gite (llegó la familia del chico que la lleva) y con una propuesta de cena que nos ha compensado el hambre del mediodía. Toda la falta de atención con que nos recibió por la mañana se ha convertido en amabilidad hasta llegar a invitarnos a un par de cervezas y ofrecernos gratis las sábanas y toallas. Todo un detalle sabiendo el lugar en el que estamos.

Después de disfrutar de los placeres de la mesa en tan agradable compañía (incluido asado de cordero, abundante vino, queso y un licor casero) nos hemos retirado a descansar y a disfrutar de nuestra cama de matrimonio.

Podemos tranquilizar a nuestros lectores confirmando que a lo largo de la noche no ocurrió nada extraño y morfeo alimentó nuestros sueños (cada uno el suyo) hasta la llegada del sonido del teléfono de Joseba a la hora de siempre.

Resumen de la etapa: 16,6 km en 3h 46 min a 4,4 km/h con 530 m de subida y 677 de bajada. Etapa en wikiloc.

Camí dels bons homes: 7ª etapa. Ax les Thermes – Comús


Después de una estupenda tarde disfrutando de las comodidades de una “ciudad” por fin regresamos al hotel para cenar en “horario francés”. Pudimos aprovechar al disponer de comercios para reponer alguna cosilla en supermercado y farmacia (sobre todo para nuestras picaduras de insectos)

La cena en el hotel estuvo bastante bien, a tono con el resto de la estancia. Se trata de un hotel bastante agradable y con un personal muy servicial y atento, merece la pena hacer los 3 km de desvío para llegar hasta aquí.

La mañana se planteaba con la duda de regresar por el camino del día anterior hasta Orgeix o tomar alguna otra alternativa que llevaba directamente al camino desde Ax les Thermes acortando recorrido. Bien es sabido que eso de acortar para un caminante nunca es algo matemático, mucho más teniendo en cuenta los desniveles que aparecían en los perfiles de los track que habíamos visto en wikiloc. Aunque la alternativa de regresar a Orgeix era un poco más larga yo me empeñé en hacerla ante el temor de encontrarnos con rampas muy duras si subíamos directamente desde Ax. Sabíamos, además que el camino era muy bonito y fácil de seguir ya que todo el rato es llano y va junto a la orilla del río. Eso de junto al río ya me ponía los pelos de punta pues suponía humedad y ganado, es decir, terreno propicio para los tábanos.

Se trataba de un nuevo desafío a nuestras piernas con más de 1.000 metros de ascensión. Igual que en las jornadas anteriores hemos tenido una enorme subida al comenzar y luego la bajada hasta el final.

IMG_2126

 

Poco a poco la temperatura ha ido cambiando y hemos pasado del calor asfixiante de los primeros días a bastante fresco en general. Hemos abandonado ya la zona de alta montaña y nos vamos encontrando con tramos de más bosque, mucho más húmedos y cubiertos. Todo esto hace que encontremos también bastante barro. Para aquellos que piensen en hacer este camino aconsejarles que miren muy bien la época del año para evitar determinados momentos en las que los caminos pueden encontrarse casi intransitables por el agua y el barro.

IMG_2129

Constante subida pasando por Ascou (km 6) y Sorgeat (km 7) siempre muy bien indicado todo. Sin grandes dificultades llegamos hasta el Coll d’Ijou. Precioso el tramo de arriba en el Coll y toda la zona hasta Chioula, en la que hemos vuelto a llegar a los 1.700 metros casi y que representa el punto más alto de la etapa.

Al llegar a la zona del refugio encontramos varios pasos por puertas de ganado y el camino se pierde un poco en algún lugar, confundido por las sendas de las vacas. En el Km 21 se llega a Montillou y en el 23 a Prades, pequeños núcleos sin ningún servicio. En esta zona el camino va dando vueltas y parece que no tiene sentido ya que vemos varios conjuntos de casas diseminados por el valle. Nosotros seguimos hacia la izquierda hasta tomar en Prades el camino que va paralelo a la carretera y que nos lleva hasta el valle del Río L’Hers, en el que se encuentra Comús.

Hemos llegado a Comús a buena hora pero la sorpresa ha sido que nuestro alojamiento (L’Oustal de l’Annetta) estaba cerrado hasta las 16:00. He telefoneado y la señora me ha dicho que quizás nos darían comida en la Gite Le Silence du Midi, al otro lado del pueblo. Allí hemos podido comer bastante bien y hacer tiempo hasta que la hora prevista. Se trata de una muy buena alternativa al alojamiento que nosotros llevábamos: lo lleva una pareja que parecen alemanes y para la cena tenían preparado un buffet de carne a la parrilla.

L’Oustal de l’Annetta está muy bien y la atención es estupenda. Hemos pasado un día genial con ellos confraternizando y charlando animadamente. La cena genial incluyendo jabalí guisado. Una casa muy bien restaurada que resulta muy acogedora y muy bien atendida por una simpática pareja. Sin duda es recomendable tomar la media pensión.

final

Dado que estamos utilizando diferentes tipos de alojamiento en Francia voy a hacer alguna aclaración para los que no estén muy puestos en el tema. En Francia el alojamiento y la comida suele ser algo más cara que en España, aunque la diferencia no es mucha y además se refleja en una buena calidad de las instalaciones. Puesto que la opción hotel sale poco rentable existen dos posibilidades estupendas que se pueden asemejar un poco a lo que en España es el Turismo rural: las Gites y las Chambres d’hôte.

Las Gites o Auberges suele ser el equivalente a los albergues privados que podemos encontrar en el camino: son muy usadas por los senderistas franceses y algunas ofrecen media pensión o pueden tener cocina. Suelen ser dormitorios comunes y su precio es muy económico, en general. Como punto negativo decir que la calidad varía mucho entre unas y otras y podemos encontrar auténticos palacios (como el Auberge de Nabre en el que estuvimos el día anterior) o sitios muy deficientes como La Pastorale de Porta que ya he mencionado.

Las Chambres d’hôte son habitaciones que se alquilan. Suelen ser casas particulares que alquilan habitaciones sueltas. Los dueños de las casas suelen vivir en ellas y la acogida es muy familiar. En general se trata de casas bonitas que al ser muy caras de mantener los dueños las financian en parte alojando huéspedes. Son un poco más caras pero, en general, merece la pena. Sobre todo si incluyen la media pensión ya que son los propios dueños los que preparan la comida. Dado que comer en restaurante en Francia sale bastante caro, la opción de media pensión siempre es más económica y no suele defraudar. En estos casos también me he encontrado con alguna sorpresa desagradable pero habitualmente están muy bien y algunas son verdaderos Chateaux.

Resumen de la etapa: 26,96 km en 6 h 42 min a 4.02 km/h. 1.099 m. de subida y 733 de bajada. Etapa en wikiloc.

Camí dels bons homes: 4ª Etapa. Bellver de Cerdeña – Porta


Y por fin la etapa reina de este camino con 36 km y 1.500 metros de subida y 1.000 de bajada: Pirineos en estado puro. Hemos llegado a Porta muy bien a pesar de todo aunque muy cansados porque tanto la subida como la bajada han sido muy duras y bastante técnicas. En esta etapa salimos de España para llegar un momento a Andorra y desde allí se pasa a Francia. El punto de unión de los tres países se producen en el Coll de la Portella Blanca a 2.600 metros de altitud. La etapa es sencilla de describir:  subida constante desde el inicio y casi sin descansos y después de coronar todo bajada muy complicada hasta Porta.

El camino está siendo verdaderamente impresionante. Todas las etapas tienen tramos preciosos y  está bastante bien de señalización y de limpieza. La verdad es que estamos viendo poca gente caminando aunque es normal dada la dificultad del terreno y los desniveles en los que nos estamos moviendo. No es este un camino para principiantes y cualquiera que lo haga debe tener muy en cuenta que se enfrenta con tramos muy técnicos de montaña que, además, pueden presentar dificultades climatológicas o problemas en algunos momentos por la acumulación de agua. Además es imprescindible organizarse bien para llevar algo de alimento y bebida suficiente, sobre todo en días de calor como los que estamos pasando. Por supuesto que conviene tener reservados los lugares para dormir ya que los finales de etapa no tienen demasiada infraestructura. Es conveniente llevar algo de fruta, frutos secos y mucho líquido.

Una de las etapas más bonitas, pero más duras que hemos hecho en nuestros caminos. Sabíamos que iba a ser complicada por el número de quilómetros y por los metros de subida y bajada, además de ir por encima de los 2.500 metros de altitud. En ninguna de las dos cosas nos ha defraudado, ni en la belleza ni en la dureza.

Sale el camino a 1.000 metros de altura por la parte alta del pueblo y durante un buen tramo va paralelo a la carretera N-260. Se va cerca del río por terreno cómodo en un suave descenso hasta llegar al cruce de la carretera que lleva hacia Prullans (1.150 m.). En ese punto se inicia el verdadero ascenso. Siempre subiendo por una pista bastante buena de andar y muy regular de nivel pero con fuertes tramos de subida, casi no tiene descansos. Al llegar a Ardovol se alcanzan los 1.300 metros. Desde aquí seguimos subiendo hasta alcanzar el valle del río de la Llosa a 1.400 metros.

Desde aquí ya no vamos a abandonar el río hasta llegar al final del valle: un precioso paseo por sendas de montaña cada vez más altas. Hay que tener cuidado porque hay zonas con mucha agua, sobre todo en las épocas de deshielo, nosotros no hemos tenido problemas de paso pero porque todo está muy seco.

Seguimos este precioso valle sin grandes novedades, el terreno es duro pero está muy bien indicado y no tiene pérdida. Al llegar a la cabaña dels Esparvers (2.068) el río se divide y tomamos el valle de la derecha por el Riu d’Engait. En este punto comienza la parte más dura de la ascensión. El cansancio acumulado puede pasar factura ya que esta ascensión última es bastante dura. El valle se va cerrando en un precioso circo glaciar mientras vamos pasando desde España a Andorra para acabar en Francia. En el pico es el lugar en el que se unen los tres países.

Entrados en Andorra por unos metros dejamos definitivamente el río y tomamos una senda a la derecha que nos lleva directos hacia el Coll de la Portella. Es el tramo más duro de la etapa en el que se une la dificultad del terreno, el desnivel de subida y el cansancio acumulado. La sensación arriba cuando coronas el coll y puedes contemplar los dos valles es maravillosa. Desde ese punto las vistas son increíbles tanto por la parte española como por la francesa.

Si la subida ha sido complicada hay que prepararse bien para la bajada: técnica, dura y muy larga. Es cierto que el desnivel es bastante constante, pero las sendas son muy irregulares, es fácil despistarse del camino y también hay que tener cuidado con las zonas de agua.

Vamos a descender por el valle de Campcardos siempre junto al río. El primer tramo es un fuerte descenso por una estrecha senda hasta el valle, desde aquí ya siempre hacia abajo entre impresionantes moles a ambos lados y el precioso río en medio. En este tramo hay que ir alternando la atención con el terreno que se pisa y el mirar de vez en cuando hacia arriba (adelante, atrás y a los lados) para disfrutar de toda la belleza que cada rincón nos ofrece.

El cansancio cada vez se hace más evidente y la última parte del descenso, ya por una zona mucho más arbolada del valle, se hace eterno: es momento de echar mano de la experiencia y pensar que el final está cada vez más cerca. A medida que vamos bajando la senda se va haciendo cada vez más ancha aunque las piedras siguen complicando la marcha.

El final del camino ha sido, sin embargo, el principio de el suplicio en la Gite la Pastorale de Porta: no hemos comido casi nada, la atención nada del otro mundo, la limpieza ni se la esperaba y los bichos nos han machacado el cuerpo: colección de chinches. Encima nos han cobrado más de lo que me dijeron en el e-mail y cuando les he pedido explicaciones sobre todas estas incidencias encima se han puesto “flamencos”. El problema es que actualmente no hay alternativa de alojamiento en Porta porque la otra gite está cerrada (parece que estaban trabajando para abrirla). En Porta no hay ningún otro servicio ni de bar, ni tienda, ni nada más por lo que no teníamos más remedio que quedarnos. Es aconsejable buscar alguna alternativa aunque sea buscando transporte para ir a otro sitio.

Resumen de la etapa: 34,9 km en 11h 11 min a 3,12 km/h con 1.554 metros de subida y 1.059 de bajada. Etapa en wikiloc.

Acceso a la página con más detalles.

Camin dels bons homes: 3ª Etapa. Bagá – Bellver de Cerdeña


La tercera etapa ha sido cortita pero bastante dura: mucho desnivel y terreno muy irregular en sube-baja: había más de 1.000 metros de subida y otros tantos de bajada. A estas alturas vamos teniendo las piernas a punto, entre otras cosas, porque no nos queda más remedio. El camino sigue siendo maravilloso en todos sus aspectos.

Todas estas etapas siguen siendo iguales: un tramo inicial largo de subida y la parte final de bajada. Al subir hasta el Coll d’Escriu se toma una fuerte y corta bajada hasta el valle para volver a tomar la subida hasta el refugio de San Jordi y el Coll del Pendís. Hoy  teníamos que cruzar el parque natural del Cadí-Moixeró, eso sí, por su parte más suave. Preciosa etapa que nos lleva hasta Bellver como antesala de nuestra travesía para el día siguiente.

Hasta hoy no habíamos encontrado nada en el camino, ni una aldea, ni un bar, ni nada para hacer un descanso: hoy hemos tenido suerte porque en la ruta, casi al final de la subida está el refugio de Sant Jordi. Es un refugio atendido por la federación catalana de montaña que no hace descuentos a los usuarios FEDME: un disparate más de los que pueblan este país. Hemos podido parar un buen rato a recuperar antes de la subida final al coll de Pendís. No quiero incidir mucho en el tema porque creo que tampoco merece la pena pero es lamentable el grado de politización de algunas cosas por aquí y cómo eso acaba afectando a hechos de la vida cotidiana que nada tienen que ver. Como siempre ocurre unos por los otros y la casa sin barrer. Eso sí, la gente del refugio ha sido super amable teniendo en cuenta que deben recibir quejas en este sentido de federados nacionales.

Nada más salir del refugio una corta pero intensa subida directa hasta el Coll de Pendís. Después del coll todo es un fácil descenso que nos lleva hasta el segundo refugio de la jornada (y casi de todo el camino) en el área recreativa de Cortals de l’Ingla. En este caso no hemos casi charlado con la persona que lo lleva porque no parecía muy interesada en nada de lo nuestro ni ha sido especialmente amable. Agrada, al menos, encontrar algo de vida inteligente de vez en cuando, sin contar claro con mi compañero de ruta.

La llegada a Bellver estupenda. Hemos estado alojados en el hotel Bellavista, muy atentos y muy bien todo con una relación calidad-precio genial.

Bellver está muy bien cuidado y es bonito. Hemos pasado la tarde visitándolo y tomando algo para refrescarnos. Se trata de un pueblo que ha sido muy bien conservado y que tiene una visita muy agradable, a pesar del calor que hemos pasado.

Resumen de la etapa: 24,5 km en 7h 4 min a 3,43 km/h. 1.195 m de subida y 1.041 de bajada.

Etapa en wikiloc.

Camin dels bons homes: 2ª Etapa. Gósol – Bagá


Después de una dura e intensa primera etapa la planificación nos ofrecía algo más sencillito pero, nada más alejado de la realidad: este camino no tiene regalos y los desniveles de subida y bajada que se acumulan cada día hacen que el trazado sea bastante duro. Al menos queda el consuelo de la belleza de la mayor parte de los tramos, siempre muy alejados de núcleos de población y acercándonos cada vez más a los Pirineos.

La etapa de hoy es fácil de definir: una subida constante desde el inicio hasta el quilómetro 8 para salvar 600 metros de desnivel y un constante descenso hasta el final en el quilómetro 26 con 1.100 metros de bajada.

Por la mañana nos levantamos temprano para aprovechar el fresco. La ruta la hemos realizado sin ninguna dificultad. Se trata de dar la vuelta por la otra cara a Pedraforca paralelo al parque natural del Cadí que atravesaremos en la próxima etapa. Precioso todo ese tramo entre Pedraforca y el macizo del Cadí y segunda jornada completada sin incidencias que mencionar.

Para llegar al hotel hemos tenido que atravesar todo el pueblo porque se entra por una esquina y el hostal está en la otra punta.

Hemos llegado a buena hora de comer en el hotel de Bagá Cal Batista, a la salida del pueblo. El hotel regular aunque la comida estuvo aceptable. Tampoco es que la atención sea alucinante pero nosotros no somos muy exigentes. 

Por la tarde nos dimos una pequeña vuelta por el pueblo y fuimos a tomar algo para cenar en un bar porque tampoco es que nos dieran muchas opciones en el restaurante. El pueblo tiene una bonita plaza con soportales, un puente, una torre y poca cosa más. Se encuentra allí un centro de interpretación del camino pero no lo hemos podido visitar porque a esa hora estaba ya cerrado.

 

Descripción de la etapa: pincha aquí.

Resumen de la etapa: 26,33 km con 602 metros de subida y 1.105 de bajada.

Ruta en wikiloc.

Camin dels bons homes: 1ª etapa. Berga – Gósol


A los que nos gusta caminar creo que deberíamos hacer, al menos una vez en la vida, este camino. Los paisajes son de una belleza imposible de describir ni de plasmar en las fotos. Cada tramo de camino, cada senda, cada rincón esconde parajes preciosos que se pueden disfrutar sólo a pie y guardando silencio entre los sonidos del bosque o de la montaña.

Vayamos por partes: la llegada a Berga fue verdaderamente accidentada ya que nuestro autobús se averió y estuvimos más de una hora tirados en la carretera esperando, primero que lo arreglaran, y después hasta que vino otro bus a recogernos. Al menos todo este rato nos sirvió para que pudiéramos ponernos al día de todo nuestro año, de nuestras peripecias familiares y, por supuesto de nuestros muchos planes de futuro que pasan por lo poco que nos va quedando a los dos para jubilarnos.

img_1203.jpgUna vez llegados a Berga y acomodados en el hotel Estel nos fuimos a dar una vuelta al pueblo para tomar algo y hacer tiempo para la cena ya que no habíamos comido casi en todo el día. La cena bien en el hotel y prontito a la cama que el día siguiente se presentaba complicado.

 

Primera etapa: Berga – Gósol

Las perspectivas de etapa eran complejas porque las guías marcan treinta y algo en quilómetros y unos 1300 metros de desnivel de subida acumulado. Para colmo no habíamos podido comprar y entre Berga y Gósol no hay nada (nada de nada de nada, de nada). Como la etapa era larga ya desde el santuario de Queralt (el inicio oficial de la ruta) habíamos decidido no hacer el tramo desde Berga al santuario andando sino pedir.

La mañana empezaba muy cubierta en la parte de arriba pero al llegar al santuario ya estaba casi completamente despejado y el resto del día ha estado abierto y muy cómodo para la marcha.

Tras la visita a la cueva nos hemos puesto en marcha. Lo primero que nos ha llamado la atención ha sido la mezcla entre el bosque mediterráneo y el de hoja caduca. Resulta curioso ver espacios que podrían pasar por zonas de muy al norte de España junto a otras más parecidas a nuestras regiones. La mezcla de pinos o encinas con hayas e incluso acebos resulta muy interesante. Estos bosques no son tan húmedos como los del norte y eso hace que haya mucha menos vegetación en el suelo, lo que facilita el paso por los caminos tanto por la hierba como por la cantidad de agua que se acumula en el suelo.

La primera parte de la ruta va entre alguna que otra casa residencial siempre por pequeñas sendas en constante ascenso. El resto de la etapa un constante sube-baja que hace muy duro el recorrido, además de la cantidad de quilómetros.

Al llegar a Gósol hemos parado a tomar algo en el bar de entrada y nos hemos enterado de que el albergue está más de un quilómetro del pueblo. Muy cansados ya hemos bajado hasta allí para encontrarnos todo cerrado hasta las 5 que ha llegado la persona que lo lleva. Es un lugar precioso junto a un río, un molino antiguo restaurado como albergue, básico pero con todos los servicios fundamentales.

Realizadas las labores cotidianas (ducha y lavado de ropa) nos hemos vuelto al pueblo a tomar algo y hacer tiempo para la cena. Hemos buscado también una wifi con la que conectar y decir, al menos, que estamos vivos. Luego hemos bajado a cenar y hemos disfrutado de un agradable rato de tertulia antes de que mi compañero me haya abandonado mientras yo me he salido a la terraza a escribir un rato.

Descripción de la etapa: pincha aquí

Información general del camino: página oficial. Ofrece todo tipo de información sobre alojamientos, ruta y demás. Son muy amables y contestan rápidamente cuando te pones en contacto con ellos. Nosotros les pedimos las credenciales y nos las mandaron sin problemas. Es una página de referencia para todo el que quiera hacer este camino. Es imprescindible informarse bien sobre rutas y estado del terreno ya que al tratarse de alta montaña algunas zonas pueden presentar problemas de nieve o de barro en determinadas épocas del año.

Hotel Estel en Berga.

Albergue de montaña Molí de Gósol.

Total 33,44 km en 8h 40 min, con 1186 m. de subida y 928 de bajada. Ver ruta en wikiloc.