Me levanté de los primeros y me puse en marcha rápido justo cuando empezaba a clarear. A la salida coincidí con las chicas de la canaria y con ellas salí del pueblo no sin cierta dificultad por lo poco que se veía y por lo oculto de las señales. Una vez más mi teléfono salvó la situación.
El camino a Lugo no tiene mucha historia: siempre paralelo a la carretera y muy fácil salvo por la fuerte subida del principio. Casi todo es descenso y la única cosa destacable es que no hay cobertura en casi todo el camino.
En Castroverde me desvié a una cafetería en la que me comí un estupendo trozo de bizcocho con un café con leche verdaderamente reponedor. Precioso el paso por Vilabade con su enorme iglesia y su palacio.
Nada más que destacar hasta la llegada a Lugo cruzando la autopista hasta llegar a la muralla.
Como había quedado con mi amiga Carmen para pasar el día en su casa decidí no parar en el albergue municipal del centro y llamé a uno nuevo que han abierto junto al puente romano, a la salida. Me venía bien para que Carmen me recogiera y así al día siguiente estaba ya en el inicio del camino.
Está al final de la calzada romana, es una cervecería y arriba han arreglado una antigua fonda reconvirtiédola en albergue. Se llama roots&boots todavía ni les funciona la web. El sitio está regular, es muy antiguo y sólo algo adecentado. Las habitaciones son muy pequeñas y tienen dos literas. Además va acomodando a los peregrinos por habitaciones sin tener en cuenta nada lo que hizo que yo estuviera con una parecen a de chicos muy amorosos ellos a los que les corté el rollo al llegar. Al menos está limpio y dan sábanas de papel. No tienen sitio para tender la ropa y es muy incómodo para lavar así que decidí abusar de la hospitalidad de mi amiga y hacer la colada en su lavadora. Son serviciales pero está muy verdes en eso de atender peregrinos.
He pasado un maravilloso día en casa de Carmen con su madre y con Fikru (gracias siempre por ser tan estupendas). A eso de las 8 le he dicho a Carmen que me devolviera a mi vida peregrina. Me he dado una vuelta contemplando la horrible reconstrucción del puente romano que han hecho (de llevar a los responsables a los juzgados). He pedido una ensalada en la cervecería y me he tomado un vino para subir a dormir sin mayores historias. Al llegar había llegado el cuarto inquilino: un ciclista que se estaba duchando y se iba a cenar. Le he dicho que nos levantamos temprano y él que se acostaría tarde así que nos hemos disculpado aunque luego no ha hecho falta porque no yo oí cuándo llegó y él ha seguido roncando cuando nos hemos levantado hoy.
Resumen de la etapa: 32,2 en 6h 12 min con una subida acumulada de 530 a una media de 5:39 km/h. Enlace a Wikiloc.
Camino de Santiago
27ª Fonsagrada-Cádavo
Después de un breve retraso fruto de mis ocupaciones peregrinas organizativas vuelvo al relato diario de mi camino. Es cierto que en estos día tampoco han pasado muchas cosas y el camino desde que entramos en Galicia es una repetición de paisajes con caminos entre bosques que llegan a pequeñas aldeas sin ningún servicio y casi deshabitadas, en un constante sube y baja que no ofrece grandes dificultades pero que, por acumulación, acaba cargando las piernas.
Salí por la mañana con la etapa torcida: ya el inicio fue dar un par de vueltas al pueblo buscando un bar que decían que había abierto por la carretera pero que no apareció. Yo me había levantado de muy mal humor después de haber perdido mi frontal ya que eso me había hecho preparar la mochila a oscuras casi.
Comencé la bajada de Fonsagrada hacia Padrón cuando aún apenas comenzaban a iluminar las primeras luces y poco después de pasar el albergue me encontré a las dos parejas de lorquinos a los que no había vuelto a ver desde la noche de fiesta en Grandas. Al pasarles el chaval me reconoció y me dijo que si era mío un frontal que había encontrado al lado de mi cama la noche anterior y que me lo había traído. Contento y agradecido recuperé mi frontal y eso comenzó a animar el día.
El camino transcurre casi toda la jornada por sendas y caminos paralelos a la carretera que une Fonsagrada con Lugo con algún que otro duro repecho cortito pero intenso. Poco a poco fui pasando a distintos peregrinos, las chicas que van con la canaria, la otra pareja de lorquinos y alguno más hasta llegar al mesón de Paradavella, lugar especial del camino que supone la primera opción de un desayuno. Lo rige un argentino a quién las prisas no le van nada y que suele llamar la atención a quién viene a meterle ritmo. Él atiende uno y no comienza con el siguiente hasta que no ha terminado con el primero. Yo tuve suerte al ser el primero en llegar y allí se fueron acumulando todos poco a poco: las tres chicas que van juntas, las dos parejas de Lorca, la pareja de chicos de Barcelona y alguno más. Los dejé allí tres dar cuenta de una tostada con tomate (el tomate te lo da entero para que tú hagas lo que puedas) del tamaño de barra de pan.
El resto del camino más de lo mismo con una fuerte subida en la parte final y una última zona junto a una pinada que me hace recordar la llegada al pueblo hace unos años con las niñas, cuando una tormenta enorme se desató cuando íbamos por allí para calarnos hasta los huesos y hacernos pasar verdadero miedo por los rayos que parecía que nos iban a caer en cualquier momento.
Llegué al albergue sobre las 12:15 y estuve esperando a que abrieran a las 13:00 mientras iban llegando todos.
Fuimos a comer al restaurante Moneda, que está en la parte de abajo del pueblo y nos pusimos las botas con un menú estupendo a 9,50. Luego nos quedamos charlando Carlos y yo de sobremesa (Carlos es el del matrimonio de catalanes) porque el francés y la mujer de Carlos se habían marchado al albergue cansados tras la intensa comida y abatidos por el abundante riego etílico.
Durante la comida fuimos perfilando la posibilidad de adelantar la llegada a Santiago para el Sábado porque Lourdes y Carlos se marchan el domingo y Alain (el francés) el lunes. Nos ha propuesto quedarnos todos en un apartamento que el conoce en Santiago que está muy céntrico y que sale a 15 euros por persona.
El resto de la tarde la pasamos hablando sobre cómo organizar etapas y llamando por tf para reservar lo de Santiago. Al final ellos se fueron al albergue a tomar algo de fruta y yo me fui al restaurante del mediodía a cenar algo ligerito.
Cuando llegué ya estaban todos acostados y casi durmiendo porque se me hizo algo tarde. Lourdes tenía un par de pelotas de tenis que habían comprado en el chino para hacer ejercicios de manos pero se habían roto a los 5 min.
Resumen de la etapa: 25,7 km en 5h 41 min con un desnivel de 469 y una velocidad media de 5,64. Enlace en Wikiloc.
26ª Grandas de Salime-O Fonsagrada: por fin Galicia
Preciosa etapa que a pesar de un puerto de montaña no es excesivamente dura. El puerto del Acebo supone la frontera entre Asturias y Galicia y marca la parte final de mi camino de este año.
La noche peregrina estuvo a la altura de lo esperado. Al terminar la cena dejé a algunos peregrinos muy animados bebiendo alrededor de un paisano que tocaba la gaita. Cuando subía por la calle alguien gritó: “ahora una muñeira…” Mientras sonaba el la la la iba yo pensando que la noche prometía y que seguro que iban a llegar tarde y ruidosos. Llegaron a la 1 de la mañana pero yo casi ni me enteré. El resultado es que está mañana a las 6 nadie se ha movido de las camas, ni los polacos.
Sobre las 6 y algo me he levantado y sin hacer ruido me he puesto en marcha. Es cierto que he tenido la tentación de hacer todo el ruido del mundo para despertar a mi vecina polaca de la litera de arriba pero final ente me he echado atrás. Al final con las prisas he olvidado mi frontal allí.
He salido poco después hasta el bar de la plaza que nos dijeron que estaría abierto y allí he tomado un café antes de ponerme en marcha.
Saliendo de Grandas se asciende casi todo el rato por caminos paralelos a la carretera (esto es algo que ocurre en toda la etapa). Llegando a Castro he adelantado al trío de chicas de la canaria y las he dejado en el albergue intentando negociar que les abrieran, creo que lo han conseguido.
Desde Castro suave subida tranquila y con buen tiempo, una delicia. El ültimo tramo es una fuerte rampa al puerto que he disfrutado mucho. A mitad me ha salido un corzo al camino a una distancia corta.
Rápido descenso sin complicaciones hasta la carretera en la que se encuentra el bar donde he parado a tomar una clara y un trozo de empanada. El señor del bar es uno de esos personajes típicos del camino que ha hecho muchos ya y que atiende a peregrinos desde siempre. He charlado con el un rato sobre cómo va cambiando este camino y luego me he puesto en marcha otra vez.
El resto de la etapa no tiene mayor complicación salvo la fuerte subida final de llegada a Fonsagrada. He visto otro corzo y algo que creo que era un visón, no sé que otra cosa podría ser.
He llegado al albergue el primero y he podido disfrutar de todas sus maravillosas comodidades. Es un albergue nuevo, el Cantábrico, dotado de todo tipo de lujos peregrinos como lavadora, cocina, wifi, sábanas, toallas y atención amable de la propietaria por la módica cantidad de 10 euros.
Del resto comida en el restaurante Cantábrico con un estupendo menú de 13 euros mientras veía casi ganar a Alonso al ritmo de un maravilloso bacalao y una jarra de Ribeiro cosechero.
Tarde tranquila hablando por skype mientras esto se ha ido llenando. Han llegado los,frikigrinos de todos los días, los que no pagan por dormir pero intentan ducharse y servirse del albergue con aquello de que no tienen dinero (para alcohol sí que tienen).
Cena en la pulpería sencilla: caldo y pimientos regado con Ribeiro.
Resumen de la etapa:25,4 km en 5h 24min con 797 metro de desnivel y a una velocidad de 5,09km/h. Enlace a Wikiloc.
25ª Berducedo-Grandas: transición
Una etapa corta y sencilla la de hoy con apenas 20 km. La realidad es que esconde alguna trampa ya que desde inicio presenta subidas y una dura bajada hasta la presa del pantano. Luego la subida por carretera hasta Grandas se lleva bien salvo el regalito del final.
Pero debo comenzar por comentar la noche peregrina que vivimos ayer. Eran ya algo más de las 10 y yo estaba acostado en la habitación con cuatro camas que me había ofrecido el dueño del albergue y que no se habían ocupado. Como yo iba a dormir solo pero el dormitorio daba directamente a la cocina les pregunté la hora de levantarse a todos y quedamos con poner despertador a partir de las 6. Cuando comenzaba a visitarme Morfeo de repente abren la puerta y me aparecen dos chicas francesas que se meten en la cocina y empiezan a hablar y llorar sin parar. Parece que acaban de llegar y quieren quedarse a dormir pero sin avisar al dueño. En esas están cuando aparece una tercera chica y yo ya no entiendo nada. A esas alturas estoy un poco mosca porque cada vez hay más gente en la cocina y yo a verlas venir. Poco rato después aparece el dueño del albergue y pregunta por la situación: las chicas piden ducharse pero no quedarse a dormir y el dueño les dice que no hay problema. Pero nada más irse el dueño siguen allí en la cocina con movimientos muy raros.
En resumen: el dueño aparece varias veces mosqueado porque cree que los chicos que van con estas francesas quieren quedarse a dormir cuando él se vaya. Cierra la puerta del albergue por fuera y me dice que la llave está colgada dentro por sí hay que salir. Me dice también que si veo movida por la noche a la mañana le toque el timbre para que venga a ver lo que ha pasado. Se marcha y al momento se abre la puerta del albergue y entra alguna gente nueva. Yo, a esas alturas, cierro los ojos y pienso que ya veremos lo que pasa después de varias nuevas visitas a la cocina y algún que otro movimiento extraño en las chicas .
Me he levantado a las 6:15 y todo parecía tranquilo. He tomado un zumo que me quedaba y después la pareja de Barcelona me ha ofrecido un café que he tomado con ellos. Ella sigue sin parar de hablar sobre su hijo que le ha pedido en matrimonio a su novia y ella nos enseña constantemente las fotos del acto oficial de pedida (retransmitido por whatsapp y con rodilla en tierra).
Nada más salir el camino sube por una empinada cuesta que se repite aún con mayor desnivel al salir de La Mesa. He pasado a las dos parejas de chicos lorquinos en la segunda cuesta y poco después he comenzado la tremenda bajada hasta el pantano. En el trayecto he adelantado a algunos peregrinos y así he llegado hasta el bar que hay al comienzo de la subida junto a la carretera. Este bar lleva abierto 4 ó 5 años y está muy bien tanto para tomar algo como para un posible fin de etapa.
Desde ahí todo subida hasta Grandas casi sin ver a nadie.
El albergue estaba cerrado y yo era el primero. Abren a las 12:30 y aún faltaba más de una hora por lo que he cogido el iPad y me he organizado para comprar los billetes de tren para el regreso. Tomaré el tren nocturno el 4 y luego enlazo con un tren a Murcia a las 9. Todo comprado y arreglado.
El día ha pasado tranquilo compartiendo espació con los peregrinos. Hemos comido en el restaurante la pareja de catalanes y un señor francés de Marsella que con el que había ya coincidido un par de veces. Por la tarde he tomado una cerveza con los chicos de lorca y a media tarde han llegado mis amigos polacos. Me han saludado algo molestos y además por la circunstancia que la chica de ese grupo que habla español y con la que había tenido el enfrentamiento el otro día en hospitales, esta durmiendo en la litera de arriba de la mía.
He cenado en el mismo restaurante mi primer pulpo del camino y al salir había una buena fiesta de peregrinos bebiendo y bailando con un lugareño que toca una gaita. Esta noche se presenta de baile y alcohol, movidita, ya veremos.
Resumen de la etapa: 20,45 km desnivel de 630 metros en 4h 10 min a una media de 5,23 km/h. Enlace a Wikiloc
24ª Campiello-Berducedo: soledad por hospitales
Por fin he logrado hacer la etapa de hospitales aunque por desgracia la niebla no me ha permitido disfrutar del paisaje. A pesar del frío y de la humedad he podido aprovechar una preciosa etapa en soledad y recogimiento personal.
La tarde acabó con cena peregrina, de las de verdad, con nuevos peregrinos a los que conocer y con menú abundante y rico. Todo auguraba una verdadera noche peregrina. A las 4 de la mañana el grupo de polacos que adelanté ayer llegando a Campiello se han puesto en marcha. Han montado todo el ruido del mundo, han encendido luces y han despertado a todo el dormitorio hasta acabar con mi paciencia. Cuando a las 4:45 han abierto por enésima vez la puerta de la calle dando con el foco justo delante de mis ojos y además otro había dejado la luz del baño encendida y la puerta abierta, he decidido levantarme a llamarles la atención. La gente que estaba en las camas lo han agradecido porque a esas horas ya todos estábamos despiertos en el albergue.
Una vez se han marchado ha vuelto la tranquilidad hasta las 6 que han sonado los despertadores. Yo me he levantado a las 6:30 porque el desayuno era a las 7. Desayuno peregrino común con picatostes y vaso de café con leche para bañarse.
Sin entretenerme mucho he salido para no perder más tiempo y temiendo que la etapa se pudiera complicar por el desnivel de subida acumulado y las fuertes bajadas. No ha defraudado.
Hasta Borres subidas constantes que se acentúan a partir del pueblo. Desde allí duras rampas aumentan nada más coger la intersección que separa el camino de Hospitales del que va a Pola. Desde ese cruce hasta llegar al puerto del palo 16 quilómetros de soledad, niebla y paz.
Cuando llevaba unos 10 quilómetros, sobre las 10, he adelantado a los polacos de las 4 de la mañana. Les he dicho que “mucho madrugar pero poco andar” a lo que me han contestado que cada uno hace el camino como quiere. Yo les he respondido que sí, pero sin molestar a los demás y que deberían pedir disculpas a toda la gente del albergue porque estaban muy molestos con ellos. Sin más he continuado subiendo. Han llegado a Berducedo a las 7 de la tarde.
He ido adelantando a algunos peregrinos a lo largo de todo el camino y así he llegado hasta el alto del puerto sin grandes novedades. Desde allí una dura bajada con terreno muy malo hasta Montefurado enlazada con una fuerte subida que rompe completamente el ritmo y el final ya mucho más suave.
En resumen ha sido una etapa dura aunque muy bonita. Al llegar al alto del puerto ha comenzado a abrir el día y eso me ha permitido disfrutar del paisaje que es verdaderamente espectacular. Cuando tenga buena wifi pondré las fotos.
Por cierto, no me he encontrado ningún osos, quizás no los he visto por la niebla. Así que no he podido comprobar si saben que los humanos no se comen, como dice la guía.
Poco antes de llegar he parado en un bar a tomar algo y hacer un descanso. Había varios peregrinos y uno de ellos llevaba una camiseta de Águilas así que le he preguntado de dónde eran: son de Lorca. Hemos charlado un poco sobre quiénes éramos para intentar establecer gente común pero no parece que tengamos mucha relación. Van haciendo el camino desde Oviedo y creo que son 4 ó 5.
He llegado al albergue el primero y me he instalado en una habitación pequeña que tienen con 4 camas sin literas porque el señor me ha dicho que estaría más cómodo y más sólo (a estas horas de la tarde sigo estando solo porque todos los demás se han instalado en el otro dormitorio). Me he ido a comer pero me he llevado una gran decepción porque el restaurante lo lleva otra gente y está mucho peor. No tienen casi nada y he comido unos macarrones con carne y unas croquetas “caseras”.
Poco a poco han ido llegando todos: los lorquinos, un señor francés, de Marsella, una pareja de Barcelona algo peculiar y con algún camino hecho (ya iré contando) una pareja de chicos jóvenes también de Barcelona y al final tres chicas con las que cenamos ayer, italiana, austríaca y canaria.
He intentado toda la tarde comprar los billetes de tren para volver pero ha sido imposible por la mala wifi del bar y porque no hay cobertura en todo el pueblo. Al menos me he tomado algún que otro orujo de hierbas. Al final lo he dejado por imposible y he vuelto al albergue a recoger la ropa. La pareja de Barcelona había preparado café y me han ofrecido. Estaban con el señor francés y una chica también francesa. Hemos estado hablando un rato y en seguida me he puesto a escribir.
Ahora me voy a cenar al bar un plato combinado y poco más, no hay muchas posibilidades.
Resumen de la etapa: 27,7 km en 5h 46 min con un desnivel acumulado de 978 metros a una media de 4,94 km/h. Enlace a la ruta en Wikiloc
23ª Cornellana-Campiello: Etapón antes de hospitales
Al final he completado la etapa hasta Campiello como tenía previsto para poder hacer la ruta de mañana por Hospitales. Llevaba desde el principio dando vueltas a cómo hacerlo para que se quedara una etapa aceptable y para ello había que salir de Campiello. El Problema era que, o me hacía dos etapas monstruosas, o cuadraba las etapas más normales y me quedaban un par muy cortitas. Decidí ver un poco sobre la marcha en función de cómo iba físicamente y ayer di el primer paso llegando hasta Cornellana.
Desde Cornellana está mañana la idea era salir temprano para pasar por Salas a desayunar algo y seguir hasta Tineo y allí decidir en función de como fuera y de qué tiempo hacía. Todo se ha cumplido según lo previsto y a las 12:30 estaba en Tineo muy bien físicamente y encima con el cielo cubierto y sin sol.
El resultado es que estoy en Campiello después de 46 km y más de 1200 metros de desnivel acumulado.
Anoche acabé cenando en la sidrería de enfrente del casino que no tenían menú pero al menos había carta. Tomé una ensalada de tomate y lechuga y una chuleta de novillo. Muy rico todo aunque un poco caro (20 euros).
Esta mañana me he levantado a las 6 porque quería estar en marcha lo más pronto posible con idea de adelantar todo lo que pudiera. He tomado dos zumos de los que compré en el súper ayer (compré tres porque no los vendían sueltos y la idea era tomar uno pero no me cabían los dos restantes en la mochila por lo que me lo he acabado tomando) y me he puesto en marcha cuando aún estaba un poco oscuro.
El camino sale de detrás del convento y asciende rápidamente por una carretera hasta sobrerriba. El camino va entre sendas y carreteras secundarias siempre paralelo a la carretera (con mucho tráfico). Así hasta Salas.
He parado a desayunar y le he dicho a la señora del bar que venía de parte de los hospitalero si de Cornellana y me ha preparado un bocadillo de jamón y un plátano para llevar, todo un detalle que he agradecido al comérmelos llegando a Tineo.
Desde Salas ya el camino sube constantemente a ritmo suave y con algunas rampas duras, aunque muy llevadero todo. Las más duras están al principio, después del agradable tramo junto al río y hasta llegar a la altura de la autovía. Hasta Tineo no mucho más que la sucesión de pequeñas aldeas y sendas alternando con carreteras secundarias. En general buen terreno.
En Tineo he tomado algo rápido, he llenado agua y ¡A subir!
Desde la misma carretera el camino toma una fuerte pendiente que se mantiene hasta dejar el pueblo y luego se va suavizando. Son unos 5 km de ascenso constante pero sin pendientes demasiado fuertes. Una vez coronado a más de 900 metros el descenso es un verdadero placer si no fuera porque llevaba ya todo machacado después de más de 7 horas andando sin parar.
El último tramo sí se hace un poco largo ya que es por carretera durante más de 2 quilómetros y con una pendiente justo antes de llegar a Campiello.
He llegado pasadas las 3:30 con tiempo de una ducha, lavar ropa y tomar algo porque la cena es a las 7. Me he comido un preñado (bolló relleno de chorizo y cebolla frita que impregna toda la masa, muy rico y consistente).
Resumen de la etapa: 44,7 km en 9h 5 min con un desnivel acumulado de 1240 metros y una media de 5,2 km/h (qué os parece?) Enlace a la ruta en Wikiloc
22ª Oviedo-Cornellana: empezando fuerte en el primitivo
A las 6 ha sonado el despertador y me he puesto en marcha rápido porque la etapa de hoy era dura y larga. A las 6:30 salía por la puerta y he parado en un bar a tomar un café sobre la marcha. El lugar era algo cutre aunque el café era bueno y acababan de traer unos croissant de los que me he pedido uno. Cuando estaba revisando mi mochila he visto una cucaracha danzando por debajo pero no la he visto retirarse, no le he dado mayor importancia y he salido rápido del lugar.
Saliendo de Oviedo he encontrado al peregrino holandés que había perdido en Pajares, había hecho las etapas cambiadas y hoy se quedaba en Villapañada por lo que imagino que lo perderé definitivamente. Hemos caminado juntos hasta la salida de la ciudad porque andaba algo perdido y hemos ido adelantando algún que otro peregrino (4). La verdad es que dice que el albergue de Oviedo estaba lleno pero yo sigo sin ver mucha gente.
La etapa de hoy es un constante sube y baja aunque el terreno suele ser casi todo asfalto o cemento, lo que facilita algo el ritmo. Se encuentran pocas sendas cerradas que son las peores porque acumulan grandes desniveles, tanto de bajada como de subida.
Hasta el puente de Gallegos todo va por buen terreno pero desde allí sale hacia abajo una senda que llega hasta el río para volver a subir eso y más por una cuesta muy empinada y dura. Desde allí el terreno es de dura subida hasta Escamplero.
A partir de Escamplero predomina la bajada con alguna que otra dura rampa hasta llegar a Grado. Allí he hecho parada técnica para almorzar y reponer fuerzas ante el tramo duro que aún quedaba.
En el bar de Grado he pedido una clara y un trozo de empanada de carne y he rellenado agua. Cuando iba a abrir la mochila he visto salir corriendo la cucaracha de esta mañana que la llevaba todo el tiempo por ahí guardada. Ha salido corriendo por el bar mientras yo disimulaba y la gente no se daba cuenta de que el bicho iba buscando escondite.
He pasado por el bar en el que comimos la vez que vinimos con las niñas y me he dispuesto para el último tramo hasta Cornellana.
Desde Grado la subida hasta San Juan es constante pero no muy dura pero a partir de ahí sí se hace muy fuerte. Para colmo el sol estaba pegando a tope y las sombras casi desaparecen. Este tramo ha sufrido modificaciones por las obras de la autovía del norte que además por aquí están abandonadas y han dejado los enormes pilares de un puente a medio terminar.
A las dos entraba por la puerta del albergue muy cansado pero entero. En la entrada un grupo de frikigrinos estaban tumbados en la hierba bebiendo sidra y fumando canutos (del tipo paz y amor).
Una ducha rápida y a comer al mesón que está en la carretera porque el recuerdo de otras veces era de haber comido muy bien allí. No ha defraudado un estupendo guiso de guisantes y un filete de ternera que no he podido terminar por lo cansado que estaba.
Al regresar al albergue los frikis seguían en la puerta y una de las chicas se ha adelantado hasta la puerta del albergue, se ha bajado el pantalón y se ha puesto a mear tranquilamente mientras yo pasaba.
Cuando he llegado estaba ya el hospitalero y he aprovechado para poner la lavadora con todo lo que tenía, salvo un culote y una camiseta que es con lo que estoy. He estado charlando porque con él mientras lavaba la ropa y luego de tenderla me he ido a descansar un poco y a escribir esta entrada. Ahora la tarde se presenta tranquila porque iré al bar que tiene wifi a publicar y buscar cosillas, también a cenar y recuperarme un poco porque creo que mañana voy a hacer un etapón: ya os contaré.
He ido al río a meter los pies en agua, un sitio precioso aunque casi me mato por lo resbaladizo de las piedras. Luego he ido hasta el bar pero pone que está cerrado por descanso el miércoles. El caso es que yo le pregunté a la chica al mediodía si se podía cenar y me dijo que no había problema y que tenían menú. ¡Cosas que pasan!
Resumen de la etapa: 36,9 km en 7h 29 min con una subida acumulada de 649 metros a una media de 5,28 km/h. Enlace de la ruta en Wikiloc.
21ª Pola de Lena-Oviedo
Es el primer día que se me hace tan tarde para escribir fruto de los excesos peregrinos en Oviedo. Un día intenso y bien aprovechado.
Ayer la tarde acabó bastante bien en el restaurante del medio día con una sidra y un combinado de filete, patatas, huevos y ensalada. Sin mayores novedades me retiré a hablar con la familia por Skipe en la planta baja del albergue y luego me fui a dormir.
La mañana ha amanecido a las 6 con algunas brumas en el horizonte. Estaba yo lavándome los dientes cuando he oído pasar como un moscardón hacia el dormitorio, no le he dado mayor importancia pero cuando he llegado a la habitación he visto que se trataba de dos abejas. Un poco acojonado he apagado las luces a ver si se iban y al volver a encenderlas he visto que cada vez había más, cuando en la sala había más de 10 he decidido coger todo corriendo y salir del albergue ante lo que parecía un enjambre que salía no sé muy bien de dónde.
Para colmo al llegar abajo a la máquina de café he descubierto que no llevaba monedas y no podía tomar nada por lo que me he conformado con el último sobao que quedaba y puesta en marcha.
Al llegar a la plaza me he encontrado con un vagabundo que estaba ayer pidiendo en la puerta de la iglesia, me ha pedido para un café con muy malas formas, le he dicho que no llevaba nada (era verdad) y me ha preguntado a qué hora abría la cafetería.
Parecía que la suerte me había cambiado porque he encontrado una pastelería abierta y he podido tomar café. Pero en seguida ha aparecido el vagabundo pidiendo un café y una bomba de chocolate. Le ha dicho a la camarera que pagaba la policía municipal y ha comenzado a contarme que ha dormido en un cajero y que todo es una mierda. Yo le he visto mala pinta al tema y me he largado rápido.
La etapa de hoy muy dura, como esperaba. La primera parte sale de Pola por una carretera secundaria sin mucho tráfico pero muy peligrosa porque no tiene arcén. Luego el camino se convierte en un carril estupendo que pasa por diferentes pueblos hasta llegar a Mieres y que transcurre paralelo al río Caudal.
En Mieres nada especial: un café y ritmo porque comienza lo duro. Nada más salir tomamos la subida al Padrún que se hace muy cómoda porque va por la carretera. El descenso es más duro porque toma algunos atajos que nos llevan hasta Olloniego. Desde aquí comienza una durísimo subida por sendero que sigue con dura bajada también por senda.
Después un par de subidas más que hacen que el final de etapa se haga muy duro. Para cómo me he perdido llegando a Oviedo y he tenido que tomar el google maps.
He llegado sobre la una y me he ido a información y turismo para buscar hotel. Estoy en el Hotel Covadonga en una habitación por 38 euros.
Para comer me he ido directamente a la calle Gascona a elegir sidrería. Me he decantado por un menú especial de 16 euros con arroz y bogavante y merluza en salsa. La verdad es que el bogavante tuvo una mala vida anterior pero, ¡por 16 euros!
Luego he hecho la visita a la catedral con audioguía por la módica cantidad de 3 euros por se peregrino con credencial (ya he pedido que me la sellaran).
He regresado al hotel a llevar una botella de agua y meterla en la nevera y para coger el polar, que por la noche refresca.
Como veía que la cosa se podía,complicar para cenar en la plaza del Fontán, a eso de las 8 me he ido hacia allí a hacer tiempo. Me he pedido una botella de sidra y me he entretenido con el whatsapp y con la gente del lugar. Hacía todavía algo de sol pero poco después la tarde se ha quedado perfecta. Una segunda botella de sidra a acompañando a una sopa de pixín y una centolla. Nada excepcional a un precio aceptable de 20 euros.
Sin mayores complicaciones me he marchado al hotel a escribir y completar mis labores cotidianas peregrinas mientras en la habitación de la lado tenía a toda pastilla la tele con algún programa de llorar y reencuentros por lo que oía. He prometido que cuando me levanté a las 6 corresponderé al follón que tienen liado.
Resumen de la etapa: 33 km en 6h 42 min con un desnivel acumulado de 520 metros a una velocidad media de 5,2 km/h. Enlace de la ruta en Wikiloc.
20ª Pajares-Pola de Lena: una dura etapa inesperada
Hoy la etapa ha sido una verdadera encerrona por su dureza tanto de perfil como de terreno. Ha sido una sorpresa porque yo pensaba que, una vez pasado el puerto de Pajares todo sería bajada hacia Pola. La realidad ha sido que he realizado un acumulado de subida mayor que ayer y antes de ayer a pesar de transitar por menos altura.
El camino hoy se adentra por sendas casi cerradas por la maleza, muy estrechas y peligrosas por lo escarpado del terreno y por la humedad en el suelo. También lo complica todo las constantes puertas y vallas que van cerrando los caminos.
La idea es alejarse siempre de la nacional y del tren por lo que en lugar de ir por el fondo del valle siempre busca ir a media ladera y eso supone subir duras rampas y bajar casi con la necesidad de un paracaídas.
No mucho que contar sobre el fin del día aderezado con una estupenda cena preparada por Marisa. Esta mañana el despertador ha sonado a las 6:30 y tras tomar un par de sobaos (queda 1) y un café de la máquina me he puesto en marcha.
La primera parte de la etapa, hasta San Miguel, desciende en una tremenda pendiente. Comienza aquí una muy complicada zona de subida bastante fuerte por un terreno casi impracticable por lo cerrada que está la senda. La hierba estaba muy mojada y me ha calado por las piernas. Hacía bastante fresquito y lo cierto es que se ha hecho bastante complicada.
Desde Llanos hasta el Puente de los Fierros ha cambiado todo completamente. Una estupenda carretera secundaria con una bajada regular y muy fácil ha hecho que el tramo se convirtiera en un paseo maravilloso entre bosques. Para colmo ha salido el sol y todo era perfecto.
Pero al llegar junto a la carretera una maldita flecha vuelve a indicar subida por senda infame. Poco antes de los 10 quilómetros totales vuelve el camino a meterse en subidas muy duras y bajadas peligrosas, sendas estrechas y resbaladizas y puertas de cerca. Para colmo no tenía este trozo en el track de wikiloc y algunas señalizaciones costaba verlas.
He de decir, no obstante que el camino es precioso y lo he disfrutado mucho, a pesar de la dureza.
La bajada se acentúa llegando a Campomanes, en el quilómetro 18 de etapa. Hay algunos que son muy complicados y he estado a punto de caer alguna que otra vez (no te preocupes que no me ha pasado nada, amigo “escritor-actor-erudito de la lengua castellana”, que me lees. No heredaras mi trono por invalidez y tendrás que esperar a mi abdicación).
Y de Campomanes otra vez un tramo precioso y fácil por una especie de carril bici junto a la autovía que nos lleva a los pies de Santa Cristina de Lena, una maravilla del arte prerrománico (¿sabes que es eso, erudito quizás también de las artes?). Una durísimo subida conduce al maravilloso prado en el que se encuentra. Lástima que estaba cerrada y no he podido ver el interior porque en la puerta decía que cierran los lunes.
Y desde aquí sin más a Pola. Callejeando por unas vías modernas sin un gran atractivo pero que evidencian una ciudad moderna, con todos los servicios y muy activa. La gente está en las terrazas y llena las sidrerías que aparecen por todas partes en gran número.
El albergue está al lado de la estación de tren en una especie de edificio municipal múltiple. Está muy bien cuidado y limpio, incluso con gel y espuma de afeitar para uso de los peregrinos. Está claro que este camino está muy bien cuidado, quizás porque aún viene poca gente. Yo estoy está noche también solo aunque mañana se acaba todo esto al llegar a Oviedo.
He bajado a comer a una sidrería y me han ofrecido un menú muy aceptable de patatas guisadas con pulpo y bonito con pisto por 9 euros. Luego he subido a descansar un rato al albergue y he bajado a la planta de abajo porque allí se coge muy bien la wifi.
Llevo toda la tarde estudiando las etapas próximas porque no me cuadran las cosas que quiero hacer. Para colmo llegaría a Santiago en fin de semana y encima no encuentro coche de alquiler en ninguna compañía. Si hago la variante de hospitales me tengo que pegar etapas muy largas para hacer siete días a Lugo o etapas cortas en ocho días. Creo que con la forma física que llevo si hago etapas muy cortas me voy a desesperar. La otra opción es no hacer la variante de hospitales. Al final creo que voy a ir sobre la marcha intentando alargar las etapas lo que vea que es razonable.
Resumen de la etapa 24,3 km en 5h 48 min con un desnivel acumulado de 710 metros a una media de 4,39 km/h. Enlace a Wikiloc
























