Camino del Cantábrico y del Atlántico Etapa 7ª Porto do Barqueiro – Ortigueira

La etapa de hoy ha sido una de las más bonitas que he hecho a lo largo de todos mis años de camino. El recorrido por la costa y la zona de los acantilados de Loiba ya es suficiente para hacer que merezca la pena hacer este camino a pie. Hemos ido cambiando el recorrido desde los primeros días por zonas muy turísticas y todo muy llanito hasta esta última parte, a partir de San Ciprián y, sobre todo, a partir de Viveiro, mucho más salvaje y abrupta, con constantes subidas y bajadas. 

El principal problema con el que nos estamos encontrando es que ya no hay rutas trazadas, o están muy cerradas (algunas impracticables) y eso hace que tengamos que recurrir a la carretera y a dar grandes rodeos porque seguir la costa algunas veces se hace imposible.

Salimos de Porto do Barqueiro dejando a la derecha el desvío que lleva hasta Estaca de Bares y seguimos la ruta que llevamos grabada. El primer tramo es de subida y siempre por carreteras secundarias o pistas muy cómodas de andar. El descenso a la playa de Esteiro es muy cómodo y aquí hemos encontrado la primera dificulta ya que el paso al otro lado era imposible por la playa y hemos tenido que renunciar al sendero. De cualquier modo un estupendo andadero te lleva hasta la carretera y desde allí, rodeando el monte por el interior se toma de nuevo el camino al borde de la costa.

A partir de este punto comienza la zona de los acantilados de Loiba: impresionantes riscos verticales que dan acceso a pequeñas playas de muy difícil acceso y enfrente siempre cabo Ortegal y sus montes.

La mañana se ha levantado lluviosa y no ha parado de chispear en todo el día. No se trata de una lluvia intensa sino un simple “calabobos” que hace incluso agradable el camino ya que refresca bastante. 

Subidas y bajadas muy cómodas hasta llegar al “banco más bonito del mundo”, impresionante lugar para sentarte un buen rato y disfrutar de todo lo que te rodea que es naturaleza en estado puro: abajo los enormes riscos y cortados azotados por el mar. Ha sido hasta ahora el mejor momento del camino.

Pasado el encanto el gps nos ha devuelto a la realidad: al intentar seguir el track de jagasso hemos bajado hasta la playa de Coto Oural: se trata de un difícil descenso que además estaba muy complicado por el agua, lo que hacía el terreno muy resbaladizo. Al llegar a la playa tras 100 metros de descenso vertical hemos encontrado unas cuerdas para bajar de muy difícil paso. Estando allí ha pasado una chica y le hemos preguntado por el acceso de salida de la playa y nos ha dicho que estaba igual, o peor. Hemos tomado la decisión de volver sobre nuestros pasos y hacer ese tramo por la carretera así que hemos vuelto a subir el sendero vertical otra vez hasta llegar al punto de inicio. Al menos nos queda el haber podido ver la playa que estaba impresionante. El paso con cuerdas es bastante vertical aunque está bien preparado, el problema es que si vas con mochila se hace todo mucho más complicado.

Desde aquí descenso suave hasta la Playa de Mazorgan en donde hemos tenido que volver otra vez sobre nuestros pasos: jagasso debió pasar este tramo en marea baja y su track marca todo por la playa hasta Posto de Espasante pero nosotros no podíamos pasar porque la marea estaba muy alta. Hemos tenido que volver a la carretera y dar una vuelta de un par de quilómetros para entrar por arriba.

En Porto de Espasante hemos tomado un café y unas tostadas mientras arreciaba la lluvia un ratito. Desde aquí todo por una desagradable carretera sin demasiado tráfico ya que va paralela a ella una vía rápida que debe recoger casi todo el tráfico.

En Ortigueira hemos parado a comer en la plaza del puerto porque el hotel lo tenemos dos quilómetros más allá. Están en fiestas y hay mucho ambiente. Hemos comido de tapeo en una terraza muy bien y a muy buen precio. Nos hemos quedado impresionados por lo grande y bonita que es Ortigueira: ciudad con todos los servicios y que no acabo de entender muy bien por qué elegí un hotel fuera de allí en medio de ningún sitio.

Dos quilómetros más por la carretera nos han llevado hasta el hostal Giz. Nada del otro mundo aunque digno. Tiene un restaurante al lado en el que hemos podido pasar la tarde y luego cenar.

Resumen de la etapa: 22,1 km en 6 h 5 min a 3,62 km/h con 404 desnivel acumulado de subida. Etapa en wikiloc.

Ruta del Cantábrico Etapa 6ª: Porto do Barqueiro – Estaca de Bares – Porto do Barqueiro

Las previsiones de agua de eltiempo.es han fallado y lo que estaba pronosticado como un día completo de lluvia se ha quedado en una maravillosa jornada para andar con tiempo agradable y muy despejado. Eso ha sido estupendo para los paisajes de los que hemos disfrutado subiendo hasta la zona de la garita, a unos 350 metros de altura. Desde allí las vistas abarcaban desde Ortegal hasta Roncadoira: un verdadero espectáculo.Esta mañana ha amanecido un poco más tarde porque la idea era desayunar en La Marina, nos dijeron que abrían a las 8:30 y hemos organizado todo para salir desde allí. La etapa se planteaba como sencillita teniendo en cuenta que eran unos 20 km y que íbamos sin peso en las mochilas. Además había planificado hacer la subida fuerte al principio para tener la última parte algo más sencilla.

La verdad es que la primera parte de la etapa ha sido impresionante: la subida se hace por una pista bastante cómoda que dosifica mucho la pendiente. Poco a poco se va ascendiendo casi sin descanso hasta alcanzar los 350 metros sobre el nivel del mar. Desde allí se podía contemplar desde cabo Ortegal hasta casi cabo Morás con un día claro y limpio.

Después viene un tramo de fuerte bajada por zonas poco transitadas aunque aceptables para andar. El camino está algo cerrado en algunos tramos pero tampoco es imposible. Poco antes de llegar a Vila de Bares hemos tenido que dar la vuelta porque era imposible pasar: a unos pocos metros del pueblo un riachuelo corta completamente el camino y hace imposible el paso. Hemos tenido que dar la vuelta para tomar una pista que nos llevara a la carretera principal y desde allí al pueblo. Han sido más de 2 km de vuelta para acabar en el mismo sitio.

Desde allí hasta el faro un paseo precioso disfrutando de la mañana, del fresquito y de la conversación. De vez en cuando unas pocas gotitas finas nos refrescaban el ambiente y nos bajaban la sensación de sofoco que nos provoca la alta humedad del ambiente. Hemos detectado que el tema de la humedad nos está pasando factura ya que hace que necesitemos muchas más agua y que nos cansemos bastante más, lo que hace que nuestro ritmo sea más lento, sobre todo en las subidas.

Hemos dado una vuelta por el faro pero enseguida nos hemos marchado porque aquello parecía un parque temático de gente. Desde allí el camino gira hacia la izquierda para tomar toda la costa del otro lado. Hasta Porto de Bares todo ha ido bien, allí hemos encontrado un bar abierto y hemos tomado algo.

El problema se ha planteado a partir de aquí: al llegar a la Playa de Bares el camino se pierde casi definitivamente: la senda es impracticable llena de vegetación. Para colmo de males han cortado unos eucaliptos y están todos tirados en mitad de la senda, lo que hace muy difícil el paso. 

Hemos continuado camino hasta casi llegar a Campelo pero a esa altura el camino se volvía a cerrar y hemos decidido tomar una pista que nos devolvía a la carretera y hemos hecho ese tramo final por carretera. Son unos 5 km por carretera sin arcen y con algo de tráfico pero la idea de llegar cruzando una selva sin machete nos parecía peor alternativa.

Poco a poco se nos había complicado el tema del tiempo porque habíamos encargado un arroz para las tres así que hemos hecho el tramo final a muy buen ritmo por la carretera. A las 2:30 estábamos en la habitación para darnos una ducha rápida y bajar a comer.

Después de una estupenda comida hemos subido a descansar y yo he estado preparando las próximas etapas. Parece que si el tiempo nos sigue respetando vamos a poder disfrutar de unos días estupendos con etapas cortitas, aunque seguro que con sorpresas y con sobresaltos en el desnivel total.

Como tenía curiosidad por saber cómo terminaba el track esta tarde he ido desde el Puerto hasta la Playa de Vilela, a unos 3 quilómetros. El camino no tiene nada de especial pero la playa es muy bonita y tranquila. 

Después de un día de “descanso” vamos a tomarnos unos pimientitos y lo que se tercie para recuperar fuerzas y mañana seguir hasta nuestro siguiente objetivo: Ortigueira. Las previsiones son de que llueva desde ahora mismo hasta mañana a las tres pero ahora mismo el tiempo es fresquito pero sin una gota de agua, ya veremos.

Resumen de la etapa: 23,1 km en 5 h 48 min a una media de 4 km/h. Desnivel subiendo acumulado 546 metros. Etapa en wikiloc.

Camino del Cantábrico etapa 5ª Viveiro – Porto do Barqueiro

Hemos dormido estupendamente hoy ante la tranquilidad del lugar. A las 7:15 hemos salido con la idea de hacer una etapa algo más cortita de lo que hemos tenido hasta ahora. La planificación inicial que yo había hecho era de unos 25 km al día que hemos ido aumentando por el tema de ir siempre muy cerca de la Costa siguiendo el trazado de la Ruta do Cantábrico. Al final todos los días añadimos unos 5 km extra y hoy no iba a ser una excepción, salvo que la planificación de hoy estaba en 20 de inicio.El camino ha ido cambiando en estos dos últimos días y ya no es un paseo marítimo llano sino que tenemos constantes subidas y bajadas muy fuertes. Son tramos cortos pero con desnivel que te mueven hasta los 150 metros de altura como máximo. El perfil del camino hace que vayamos algo más lentos que de costumbre y vamos teniendo en cuenta ese tema para organizar bien las llegadas, además, la humedad del ambiente aumenta nuestra sensación de cansancio.

Hoy teníamos un primer tramo también alejado de la carretera que hemos decidido ignorar hasta que la carretera toma hacia la Playa de Abrela. Es un tramo de carretera peligroso pero a esas horas de la mañana de hoy domingo no hemos tenido ningún problema. Una vez coges el desvío todo es más sencillo. Hasta Abrela el camino es cómodo, al pasar la playa comienza una fuerte subida hasta los 150 metros y luego una bajada hasta la Playa de Area Grande, al otro lado del monte. Hemos intentado tomar algo pero todos los lugares estaban cerrados a esa hora.

El resto de la etapa ha sido más de lo mismo: subidas y bajadas fuertes de unos 100 metros con muy buen tiempo y mucha humedad, lo que nos hace sudar mucho y tener que hidratarnos bien.

En la playa de Xilloi sí hemos encontrado ya un chiringuito de playa abierto y hemos podido almorzar un platito de pulpo y unas cervezas.

Siendo hoy domingo las playas las hemos ido viendo llenarse poco a poco y así hemos alcanzado O Visedo. Desde allí aún quedan unos 4 quilómetros hasta nuestro destino final. 

Cruzar O Visedo se nos ha hecho un poco pesado porque no hay gran cosa. Hay que dar un gran rodeo hasta alcanzar el puente que cruza el río y así poder llegar a Porto do Barqueiro, nuestra meta. A esa hora la marea estaba muy baja y hemos podido contemplar las enormes playas que hay en toda la zona pero ahora ya la marea ha subido y no se ve nada de arena.

El hotel Porto do Barqueiro está bastante bien en relación a calidad-precio. Al llegar estaba cerrado y hemos tenido que llamar para que nos atendieran. Como la habitación aún no estaba terminada hemos esperado 10 minutos y hemos pedido que nos reservaran una mesa para comer en el mesón que ellos tienen en la zona del puerto, La Marina. Una ducha rápida y hemos bajado a comer. Menos mal que habíamos reservado porque al ser domingo el restaurante estaba a tope. Hemos comido muy bien y a un precio razonable.

Después siesta y descanso para aprovechar la tarde dando un paseo cortito (el pueblo es pequeño y además hace bastante fresco). Ahora estamos en La Marina tomando algo, escribiendo y organizando las próximas etapas. Hacemos tiempo para cenar mientras la tarde se ha ido cerrando.

Mañana dan lluvia hasta mediodía y eso nos preocupa un poco aunque haremos la ruta sin peso porque es circular hasta Estaca de Bares y volver. Ya veremos…

Resumen de la Espa: 24,7 km en 6 h 27 min, a 3,84 km/h. Des ivel 398 m. Etapa en wikiloc.

Camino del Cantábrico etapa 4ª: San Ciprián – Viveiro

A lo largo de la tarde varios chaparrones nos hicieron tener cierta ilusión de que la fiesta podía suspenderse y así permitirnos dormir. Al llegar a la cena incluso la señora del hotel nos ofreció otra habitación interior que no nos solucionó el problema porque el sonido de la música molestaba igual.

Nos fuimos a cenar al restaurante del hotel y enseguida a la habitación hasta que… A las 12 más o menos comenzaron los bailes y danzas. Noche entre gaitas y sonidos patrióticos gallegos en un concierto folk que se prolongó hasta más allá de las cuatro de la mañana. Nuestras súplicas a los dioses no sirvieron para nada y pudimos dormir a ratos entre cantos regionales y gritos de los asistentes exaltando la etílica amistad.

Bastante malhumorados y mínimamente descansados nos pusimos en marcha con un zumo y una palmera de hojaldre comprados en el súper la tarde anterior, ya que todo estaba cerrado.

El camino sale de San Ciprián y las indicaciones marcan entrar hacia el monte evitando la carretera. Nuestra experiencia nos dice que seguir las señales por el interior suele ser algo más complicado y además ofrece un perfil mucho más complejo. Nosotros llevábamos el track de Jagasso y hemos visto que el tramo de carretera no era muy grande y además no había tráfico a esas horas así que hemos decidido seguir la carretera y evitar el peligro de perdernos sin señales. La elección ha sido un acierto porque rápidamente hemos pasado el tramo y hemos vuelto a retomar las señales rojas de la Ruta do Cantábrico justo en el punto en el que la carretera entra hacia la costa evitando la fábrica de aluminio.

Este tramo de la ruta no puede seguir la costa porque el complejo de la fábrica de aluminio y el puerto impiden el paso hasta la zona de Cabo Morás. El primer trozo es bastante feo puesto que vas paralelo a la valla de separación de los complejos industriales. Al menos hemos tenido la suerte de encontrar un estupendo bar abierto nada más tomar el desvío y así hemos tomado un café calentito.

Si bien el primer tramo es bastante pesado lo cierto es que lo que viene a continuación compensa con creces el duro inicio. Varias indicaciones de peligro general nos han hecho dudar un poco sobre si seguir las señales de la ruta. La verdad es que estaba muy bien señalizado todo y eso nos ha hecho animarnos a seguirla en lugar de continuar con el track de Jagasso, que iba más por el interior. Hemos vuelto a acertar.

En Cabo Morás se acumulan los enormes bloques de hormigón que sobraron de la fabricación del puerto y da un aspecto un tanto extraño a toda esa zona. Desde allí se dobla a la izquierda y comienza una preciosa senda en constante sube y baja paralelo a la Costa justo por encima de los acantilados. 

Es verdad que hasta ahora el camino no había defraudado pero lo de hoy ha superado todo lo visto hasta ahora: el tramo desde Cabo Morás hasta el Faro de Roncadoira es uno de los caminos más bonitos que he hecho en todos mis años de caminante. Para colmo el día era maravilloso y la visibilidad perfecta, lo que nos hacía ver hasta el faro de Estaca de Bares.

Fuertes pendientes de ascenso y descenso hacen que el camino se haga algo lento. A eso hemos de añadir los continuos parones para recuperar el aliento y para hacer fotos. 

Para llegar a la Playa de Porto el camino se mete un poco hacia el interior y vuelve a acercarse hasta subir al faro de Roncadoira. 

La llegada al faro es algo maravilloso, las vistas impresionantes. Hemos parado un buen rato a recuperar fuerzas y a disfrutar del lugar.

El resto de la etapa sigue más o menos en la misma línea. Poco a poco hemos ido haciendo quilómetros en un recorrido que se hace algo duro por el tiempo que hemos tardado en recorrerlo. 

En Praia de area hemos encontrado un chiringuito de playa abierto y hemos podido tomar algo y recuperar fuerzas. Desde allí un esfuerzo más y llegar a Viveiro.

Nuestra idea era comer en Celeiro porque se estaba haciendo algo tarde. Hemos bajado hasta el puerto pero no hay nada para comer, sólo bares de cerveceo. Para colmo están en fiestas y todo estaba lleno de gente. Ante tal idea hemos seguido hasta Viveiro y allí hemos parado en un restaurante a comer. Un estupendo y abundante menú por 12 euros nos ha permitido descansar y recuperar fuerzas ya que a esas horas en calor también apretaba.

Teníamos en hotel en Covas, en la otra parte de la ría: As Areas I. El hostal está aceptablemente bien y muy cerca de la playa. Hemos dejado las mochilas y nos hemos ido directos a darnos un baño. Yo he aprovechado para darme un nuevo baño en el Cantábrico: y van tres de tres.

Después hemos descansado un ratito y hemos ido a cenar algo a Viveiro, a la zona de tapeo de la Rúa Pastor Díaz. Luego un paseo hasta el hotel y recuperar fuerzas después de una jornada muy larga e intensa en emociones.
I

Resumen de la etapa 30,1 km en 7 h 38 min. A 3,92km/h con desnivel acumulado subiendo de 459 metros. Etapa en wikiloc.

Ruta Del Cantábrico etapa 3ª: Foz – San Ciprián

Después de la organización de ayer y de que él quilometraje era parecido hemos decidido tomarnos las cosas un poco más en serio. Para empezar hemos puesto el despertador a las 6:30 y a las 7 estábamos desayunando. Al salir antes hemos ido algo más adelantados que ayer y hemos procurado también ir a buen ritmo.

La primera parte de la etapa de hoy ha sido muy similar a la de ayer. Es difícil imaginarlo pero si cabe hoy ha sido aún más bonita por ser zonas de acantilados y playas pequeñas: una maravilla hasta Burela. 

Esos primeros 20 quilómetros han ido muy bien, siempre perfectamente señalizados y de trazado muy sencillo por empedrados y carreteras secundarias. El problema se nos ha planteado llegando a Burela porque el camino está cortado sin avisar junto a la vía del tren. Hemos tenido que dar marcha atrás para poder cruzar la vía porque las obras del tren han cerrado el camino. Es lamentable que no haya ninguna indicación ya que el desvío es grande. La única alternativa ha sido cruzar la vía y tomar la carretera hasta Burela.
Burela es también una ciudad grande y muy extensa. Hemos tardado una eternidad en cruzarla y nos ha costado trabajo encontrar algún sitio en que tomar algo y hacer un descanso. Para como a Mar han comenzado a darle problemas los pies y el machaque de asfalto y piedra comienza a pasar factura.
El tramo final hasta San Ciprián no presenta ninguna dificultad hasta los últimos 5 quilómetros. De repente se pierde el recorrido y comienza a adentrarse por el interior perdiendo la referencia de la carretera. Si esta situación nos complicaba algo las cosas se nos ha añadido la amenaza de lluvia. Poco a poco las nubes se acercaban peligrosamente con amenaza real de acabar mojándonos. Hemos procurado retomar la carretera para llegar lo más pronto posible pero al final 10 minutos de intensa lluvia nos han calado hasta los huesos. Suerte que llevábamos los paraguas y algo nos hemos protegido. 
Al llegar a San Ciprián ha dejado de llover y hemos podido cruzarla buscando el hotel que tenemos para hoy. Se trata del Hostal Buenavista. Sobre las dos y poco hemos llegado con tiempo para una ducha y bajar al restaurante a comernos un estupendo menús a 12 euros. Luego descanso un rato y playa con baño incluido por mi parte.
Hemos ido hasta el faro para hacer le recorrido por la Atalaya desde el puerto. El lugar es impresionante con una península que tiene un paso muy estrecho, en el que se encuentra nuestro hotel.
Tarde escribiendo y tomando algo mientras empieza a refrescar más de la cuenta. Ahora miraremos el trazado de mañana hasta Viveiro porque se nos complica un poco el tema del recorrido, suerte que llevamos el track y que creemos que la señalización seguirá tan bien como hasta ahora.
Al llegar a la plaza hemos visto que están montando un escenario y nos han informado de que esta noche hay concierto hasta las 5 o las 6 de la mañana. Nuestra habitación da directamente a esa plaza y empezamos a esta muy preocupados por el hecho de que no nos dejen dormir. En fin, ya veremos.


Resumen de la etapa: 30,4 km en 6h 16 min a 4,53 km/h. Spades ivel sube do de 117 m. Etapa en wikiloc.

Ruta del Cantábrico Etapa 2ª Puerto de Rinlo – Foz

Es evidente que este camino es diferente a cualquiera de los otros que he hecho por muchas razones. A la realidad de mi cambio de compañero con respecto al Olvidado, hemos de tener en cuenta que hemos cambiado montaña por playa y estar perdidos a vivir entre turismo y carriles de paseo marítimo.

Las diferencias en el tipo de trazado y en lo fácil de la señalización han hecho que estas dos etapas primeras transcurrieran más como un agradable paseo que como una etapa de camino. Es verdad que el primer día eran 9 quilómetros y no nos dimos casi cuenta pero en la etapa de hoy hemos pagado el precio de este ritmo. Empezamos porque decidimos levantarnos más tarde para ir tranquilitos y salir a las 8. Luego el paseo junto a las playas y los acantilados, las Catedrales, el cafecito en el chiringuito, las fotos ante lo espectacular del terreno y la conversación abundante hicieron que nos encontráramos en San Cosme a las 12 tomando una cerveza y con Foz enfrente a tiro de piedra. El problema es que a pesar de que en línea recta no hay más de un quilómetro nosotros teníamos que bordear toda la ría hasta llegar al puente y eso eran más de 1o quilómetros por el interior, el calor, las pistas de tierra y el mar olvidado.

Está claro que no podemos tomarnos las etapas así porque al final han sido 30 quilómetros totales y hemos llegado casi a las 3 de la tarde, gracias a que la brisa nos ha permitido aguantar aceptablemente el calor porque la llegada a Foz se convierte en una pesadilla.

Por lo demás la etapa no tiene ninguna complicación y está perfectamente señalizada como ruta do Cantábrico con postes y paneles en todas partes. Llevar el track de Jagasso y estas indicaciones hace que no tengas ninguna dificultad. Los caminos están arreglados y muchas zonas están empedradas. Para colmo no hay prácticamente desnivel y, sobre todo, el paisaje es impresionante desde el primer paso hasta el último.

Hoy el camino transita por toda la zona de playas: Xuncos, Os Castros, Illas, Esteiro, Carricelas, Catedrales, Augas, Arealonga, As pasadas, Lóngara, Fontela, Balea, Benquerencia, Remior y San Bartolo hasta llegar a la entrada del Río Masmar, inicio de la Ría de Foz. El paso por todo ese tramo es una verdadera maravilla que incluye, además, algún que otro Castro celta.

La última parte transita por sendas y pistas en medio del bosque ya por tierra adentro bordeando la ría hasta alcanzar el puente en Espiñeira, luego el otro lado en dirección a Foz por el Rego de Xinzo.

Hemos llegado a Foz con la hora justa y hemos decidido ir a comer primero y buscar el hotel después. Foz es una ciudad enorme y muy desperdigada. Hay grandes distancias entre los distintos puntos y hasta el puerto hemos tardado bastante porque no encontrábamos restaurantes. Al final hemos comido en casa Damián un menú muy digno por 12 euros. Luego hemos cruzado la ciudad en dirección contraria para llegar al Hostal O Norte, casi a la salida en dirección a Viveiro. Al menos nos queda el consuelo de que las playas están cerca y mañana nos vamos a ahorrar un buen tramo de camino desde el centro. El sitio está bien aunque los 60 euros de la habitación doble parecen algo caros, hemos de tener en cuenta que estamos en zona de turismo.

Hemos descansado un rato y después nos hemos ido a la playa a mojar los pies. Yo he acabado dándome mi primer baño de la temporada en el Cantábrico a pesar de la temperatura del agua: al final me voy a convertir en un auténtico bilbaíno.

Después teníamos que ir a buscar un banco porque íbamos casi sin pelas y otra vuelta completa de varios quilómetros desde la playa por toda la costa y luego vuelta hasta el centro. Para colmo no había nada para cenar por la zona y hemos tenido que volver al puerto a ver el restaurante del mediodía. Como no daban menús por la noche nos hemos inclinado por La Quinta, que está al lado y tenía buena pinta. La realidad es que hemos comido muy bien porque las raciones son enormes y el precio bueno.

Otro paseo hasta el hotel nos ha dejado con un recorrido final de casi 40 quilómetros en el día, que para ser el segundo no está nada mal.


Resumen de la etapa: 29,3 km en 6 h 53 min. 4,25 km /h de media con una subida acumulada de 84 metros. Etapa en wikiloc.

Ruta del Cantábrico Etapa 1ª Ribadeo – Rinlo

Comienza una nueva aventura en esta segunda parte del verano. Después de completar nuestro Camino Olvidado y despedir a mis compañeros a las 4 me monté en el tren rumbo a Santiago de Compostela.
Allí me reencontré con mi nueva compañera de viaje y pudimos aprovechar unas pocas horas en Santiago para cenar y tomar una copa en el Momo.

Esta mañana hemos salido temprano del hotel hacia la estación de autobuses porque a las 9 tomábamos nuestro transporte hasta Ribadeo. Tras un largo pero cómodo camino que nos ha dado un paseo hasta Coruña hemos llegado a destino a las 12.

La idea era salir de la misma estación y hacer los 9 quilómetros que hay hasta Puerto de Rinlo para acortar un poquito la etapa de mañana y aprovechar para comernos un arrocito típico de aquí.

Va a ser muy difícil poder describir todos los días lo que será el camino: un maravilloso paseo a la orilla del mar por sendas y caminos muy bien tratados y fáciles de caminar. El paisaje maravilloso entre el mar a la derecha y el monte a la izquierda. Una temperatura ideal y un camino muy fácil de seguir gracias a que está muy bien señalizado y a que nosotros, además, llevamos en track de nuestro amigo Jagasso, que lo ha hecho varias veces.

Después de algo más de 9 quilómetros disfrutando del paseo hemos llegado al precioso rincón del Puerto de Rinlo. Allí teníamos reservada habitación y también mesa para disfrutar de la gastronomía de la zona: arroz con bogavante.

El hotel Puerto de Rinlo es un lugar muy agradable con gente muy amable. El precio de la habitación es algo subido pero el restaurante compensa. Una muy aceptable relación calidad-precio dado que estamos en zona turística.

Después de comer y descansar un rato hemos ido a dar una vuelta para recorrer la Costa de alrededor y para meter los pies en el mar. Hay pocos lugares propicios para bañarse y al final hemos decidido regresar al hotel para descansar y escribir un rato. Rinlo es un precios rincón de veraneo sin mayores opciones que las de comer, pasear y disfrutar del fresco de la tarde.

Después de un buen descanso hemos salido a la terraza a tomar alguna cosa y hacer tiempo hasta la cena, que ha sido algo sencillo teniendo en cuenta el nivel del medio día. Por supuesto no he podido renunciar a un par de necoritas y un platito de percebe de la zona, muy bien cocinados ambos.

Después hemos arreglado cuentas y nos han proporcionado alguna cosa para el desayuno de mañana, puesto que ellos abren tarde.

¡Pinta bien este camino!



Resumen de la etapa: 9,4 km en 1h 55 minutos a 4,92 km/h. O metros acumulados subiendo. Etapa en wikiloc.

6ª Figueras – Mondoñedo

Noche de pesadilla por los mosquitos, aunque rodeado de mujeres en habitación peregrina con ausencia (casi) de ronquidos.

He desayunado a primera hora con Inma y hemos salido juntos caminando hasta Ribadeo. Yo tengo planificadas las etapas con idea de llegar hoy a Mondoñedo ya que la otra vez me quedé con ganas de una visita más detallada a la ciudad. El problema es que para quedarse en Mondoñedo hay que descuadrar tres etapas y hacerlas en dos con el consiguiente aumento de quilómetros. Esto además supone perder, una vez más a toda la gente con la que voy coincidiendo en la ruta, entre ellas Inma y el resto de chicas con las que pasé el día anterior.

Hemos ido caminando y charlando hasta llegar a Ribadeo y allí nos hemos despedido deseando todo lo mejor ante nuestro próximo enfrentamiento en la supercopa española. Al salir hemos encontrado a Ximo, un caminante con el que habíamos coincidido en el albergue el día anterior. Yo he continuado con él porque también tiene intención de llegar hasta Mondoñedo. A buen ritmo, charlando de nuestras experiencias cotidianas y peregrinas hemos llegado sin hacer parada hasta Lourenzá y, desde allí, hasta Mondoñedo.

La etapa es muy larga pero merece la pena si el objetivo es quedarse en Mondoñedo. Es una etapa dura con mucho desnivel, con tramos por carreteras secundarias y pistas de tierra. Se nota que entramos en Galicia y dejamos la costa por el aumento del desnivel.

Yo había reservado habitación en el seminario de Mondoñedo y nos hemos despedido a la entrada en la ciudad para luego vernos por la tarde porque él se marcha al albergue. El seminario está detrás de la Catedral, muy bien situado y una alternativa de alojamiento realmente interesante por el precio y por las prestaciones. Ambiente austero y recogido pero con los servicios básicos que incluyen wifi.

El día en Mondoñedo ha estado nublado y lluvios, típico de Galicia. Después de ir a la plaza a tomar algo rápido (era tarde para andar dando vueltas) he regresado a la habitación para descansar un rato.

Después del descanso he dado una vuelta por el pueblo incluyendo la imprescidible visita a la Catedral y el barrio de los Molinos.

La cena ha hecho honor a la tierra en uno de los mesones de la plaza del ayuntamiento. Un buen alvariño con mejillones, zamburiñas y pimientos. Los vecinos daban cuenta de un buen chuletón que tampoco desmerecía: un buen sitio para tapear y más.

 

Resumen de la etapa:39,4 km en 7h 43 minutos. Enlace a wikiloc.

5ª Villapedre – Figueras

Un desayuno aceptable en el mesón de los dueños de la casa rural ha supuesto el inicio de la etapa. Se trata de un trazado cómodo y sencillo, a pesar de los quilómetros. Uno de las cosas que más me molestaba de la planificación que había hecho era la de tener que dejar de paso Navia sin poder parar a verla con detenimiento. El caso es que por mi propia organización decidí pasar sin detenerme y tengo que decir que tampoco es que haya supuesto una gran pérdida. Navia ha sido una decepción: una ciudad sin nada especial salvo, quizás, las vistas a la Ría. La bajada al pueblo y la subida posterior son las dos cosas más complicadas de la etapa. Por lo demás, sin novedad hasta Tapia de Casariego..

Merece la pena abandonar el trazado del camino para bajar hasta el puerto de Tapia de Casariego ya que el recorrido no pasa casi por allí. Para colmo de fortuna al llegar a las tabernas del puerto he descubierto con alegría que era la fiesta del percebe y así me he lanzado a un suculento aperitivo regado con una botellita de Albariño.

El almuerzo ha hecho que alargara mi estancia más de lo previsto y además ha supuesto el tener que tomar carreteras secundarias hasta alcanzar el trazado del camino que me iba a llevar hasta Figueras. He tomado la ruta junto a las playas para acabar perdido y atajando directamente hasta localizar el albergue en el que tenía hecha la reserva. En toda esta zona no hay indicaciones y es difícil orientarse correctamente, sobre todo si no dispones de tecnología gps.

Mi idea era no parar en Ribadeo ya que conozco bien las condiciones del albergue y su ubicación.  Como alternativa he tomado el albergue turístico de Figueras: un sitio nuevo y bastante bien cuidado. La gente que lo lleva es muy atenta y tienen bastantes servicios para hacer más cómoda la estancia al caminante. Tienen algún dormitorio con bastantes literas pero también disponen de habitaciones menos multitudinarias. Disponen de un menú económico y bastante digno.

Por una serie de circunstancias he acabado en una habitación con tres peregrinas con las que he pasado una agradable jornada. Dos de mis compañeras de habitación habían contactado con un taxi para llevarlas a hacer la visita a la playa de las Catedrales a un precio razonable y me he apuntado.

Después de comer me he dado un paseo hasta la zona del puerto desde donde hay unas vistas preciosas a toda la Ría con Castropol a un lado y Ribadeo enfrente. Para colmo la marea estaba muy baja y la gente se había bajado a la zona del río en plan excursión. Después de una agradable tarde tomando algo en el puerto y escribiendo he regresado al albergue para juntarme con las chicas y marcharnos a la playa de las Catedrales. La visita ha merecido la pena porque la marea estaba muy baja. Hay que tener en cuenta que han limitado el acceso de turistas y hay que reservar entradas previamente para poder acceder. También es cierto que la gente del lugar dispone de entradas si quieres sin tener que buscar en internet y previo pago del transporte hasta allí.

La playa de las Catedrales se ha convertido en algo terrible. Nada tiene que ver ahora con la primera visita que nosotros hicimos hace ya muchos años gracias a que nos llevara Carmen. Entonces no iba casi nadie allí y pudimos disfrutar de la playa toda la tarde sin problemas. Hoy en día aquello parece la Gran Vía de Madrid en hora punta: miles de personas dando vueltas sin sentido a todas partes y entrando por todos lados. Todo el mundo quiere llegar lo más lejos posible sin tener en cuenta mareas ni nada por el estilo. Un parque temático en hora punta, una pena.

Estupenda la visita gracias a Rosario y a Inma que se ha completado regresando al albergue y viendo el partido de la supercopa de Europa que ha acabado con goleada y título para el Barça. Como siempre camino y fútbol siguen juntos.

Resumen de la etapa 38,6 km en 7h 41 minutos (tiempo de relax en Tapia). Enlace en wikiloc.