La tercera etapa ha sido cortita pero bastante dura: mucho desnivel y terreno muy irregular en sube-baja: había más de 1.000 metros de subida y otros tantos de bajada. A estas alturas vamos teniendo las piernas a punto, entre otras cosas, porque no nos queda más remedio. El camino sigue siendo maravilloso en todos sus aspectos.
Todas estas etapas siguen siendo iguales: un tramo inicial largo de subida y la parte final de bajada. Al subir hasta el Coll d’Escriu se toma una fuerte y corta bajada hasta el valle para volver a tomar la subida hasta el refugio de San Jordi y el Coll del Pendís. Hoy teníamos que cruzar el parque natural del Cadí-Moixeró, eso sí, por su parte más suave. Preciosa etapa que nos lleva hasta Bellver como antesala de nuestra travesía para el día siguiente.
Hasta hoy no habíamos encontrado nada en el camino, ni una aldea, ni un bar, ni nada para hacer un descanso: hoy hemos tenido suerte porque en la ruta, casi al final de la subida está el refugio de Sant Jordi. Es un refugio atendido por la federación catalana de montaña que no hace descuentos a los usuarios FEDME: un disparate más de los que pueblan este país. Hemos podido parar un buen rato a recuperar antes de la subida final al coll de Pendís. No quiero incidir mucho en el tema porque creo que tampoco merece la pena pero es lamentable el grado de politización de algunas cosas por aquí y cómo eso acaba afectando a hechos de la vida cotidiana que nada tienen que ver. Como siempre ocurre unos por los otros y la casa sin barrer. Eso sí, la gente del refugio ha sido super amable teniendo en cuenta que deben recibir quejas en este sentido de federados nacionales.
Nada más salir del refugio una corta pero intensa subida directa hasta el Coll de Pendís. Después del coll todo es un fácil descenso que nos lleva hasta el segundo refugio de la jornada (y casi de todo el camino) en el área recreativa de Cortals de l’Ingla. En este caso no hemos casi charlado con la persona que lo lleva porque no parecía muy interesada en nada de lo nuestro ni ha sido especialmente amable. Agrada, al menos, encontrar algo de vida inteligente de vez en cuando, sin contar claro con mi compañero de ruta.
La llegada a Bellver estupenda. Hemos estado alojados en el hotel Bellavista, muy atentos y muy bien todo con una relación calidad-precio genial.
Bellver está muy bien cuidado y es bonito. Hemos pasado la tarde visitándolo y tomando algo para refrescarnos. Se trata de un pueblo que ha sido muy bien conservado y que tiene una visita muy agradable, a pesar del calor que hemos pasado.
Resumen de la etapa: 24,5 km en 7h 4 min a 3,43 km/h. 1.195 m de subida y 1.041 de bajada.
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En la playa se sigue ya todo el tiempo por la arena para recorrer los dos quilómetros que tiene.



Sale el camino de Muxía por la carretera hasta alcanzar la playa de Lourido. Desde la carretera ya se baja por una senda muy pendiente hasta la playa que hay que cruzar por la arena. Al final de la playa sale un sendero que sube directamente al monte Cachelmo. Se trata de una senda con mucho desnivel. Está muy cerrada, sobre todo en la primera parte. Hay una zona junto a un maizal que cuesta verlo. La subida es constante aunque no muy larga.

El camino hacia el faro comienza por la carretera y luego toma una pequeña senda que va siempre muy cerca del mar. Este tramo es complicado porque es fácil perder las señales. Se trata de zonas con mucha vegetación aunque no tiene mucha altura. Yo me he perdido varias veces y he tenido que hacer algún recorte. El camino se hace duro porque se acumula a todo lo hecho en toda la etapa hasta aquí. Es un constante sube-baja siempre pegado al mar.
Una vez se alcanza el punto por el que se había pasado antes para ir hasta el faro se toma la carretera ya en dirección hacia la playa de Nemiña. Son 4 km bastante cómodos de hacer. Para mí han sido los más pesados por el tema de ir sin agua y he perdido las señales en la última parte. De todos modos he tomado la carretera y luego una pista justo hasta llegar hasta la misma puerta del restaurante que hay al inicio de la playa.

Hoy el camino cambia completamente de dirección y pasamos un buen tramo de etapa mirando al sol de frente, en lugar de tenerlo a la espalda, como suele ser habitual porque tiene que bordear toda la ría llegando hasta el final y remontando luego.
agradables. Sólo los primeros tramos por la playa se hacen algo más incómodos, sobre todo cuando tienes que pasar sobre las zonas de piedras: hay que tener cuidado al pisar porque las piedras pueden estar mojadas y resbalar.
Después el camino sigue siempre muy cerca de la costa pero por zonas de bosque por pistas y sendas bastante limpias y cómodas. Sin mucha dificultad se llega a la playa de Lago y a su faro.
Pasada la playa do Largo, con su faro, el camiño dos faros coincide en un tramo con el camino que viene desde Santiago hasta Muxía. Podemos encontrar algunas de las señalizaciones de ambos caminos. Sin embargo, esta unión dura poco porque el camino de Santiago se mete hacia el interior mientras que el de los faros toma hacia la derecha la preciosa ruta de Os Muiños do Río Negro que lleva hasta la misma playa de Os Muiños, donde desmboca el río. Resulta muy curioso pensar cómo el camino de Santiago prefiere pasar por una zona interior mucho menos bonita dejando de lado esta ruta de entrada a Muxía, mucho más bella. Para los caminantes que vienen de Santiago yo les aconsejo que tomen este tramo porque realmente es una belleza recorrer toda la senda entre bosques y agua hasta desembocar en la playa.




de estar en un lugar muy especial de esta ruta con el turisteo absurdo de montones de personas dando vueltas por todas partes haciéndose selfies. Todo estaba abarrotado de coches y gentes y ha sido complicado poder hacer algunas fotos sin nadie. Debajo hay un centro de interpretación muy interesante que ha servido de refugio del viento, que en ese punto soplaba casi para tirarnos.
Una vez completada la visita al faro el camino sigue por la otra parte del cabo, la sur, y eso ha hecho que sea mucho más cómodo el camino por lo que respecta al viento.









Al llegar a Laxe hemos ido directos a comer porque eran más de las 3. Hemos escogido la Tasca O Salvavidas, en el mismo paseo. Estupendo lugar en el que hay mucha variedad de tapas a un precio razonable.
Hemos podido tender toda la ropa mojada de estos días en la terraza de la habitación y se ha secado muy rápido gracias a que hace bastante viento. Mientras tanto hemos aprovechado el tiempo para ir hasta el faro de Laxe. Se trata de quitar esos tres quilómetros a la etapa de mañana y así poder llegar un poco más lejos de Arou para acortar también la etapa siguiente.






















