Camino Olvidado: Etapa 15ª: Pandorado – Fasgar

Hoy podemos confirmar que os hablamos desde un lugar cercano al paraíso. Cercano por la altura a la que ya nos encontramos pero también, sobre todo, por la belleza del paisaje. La etapa de hoy ha sido una verdadera maravilla cruzando todo el valle Gordo junto al Río Omaña y luego el Río Vallegordo.

Una de las etapas más bonitas de todo el camino que hemos hecho hasta ahora por un terreno sencillo aunque con bastante calor. Vamos por partes.

La cena anoche fue una agradable tertulia con nuestro compañero José sobre anécdotas de los caminos. Todo eso acompañado con un buen platito de callos hechos por la señora del restaurante (nivel alto) y una botellita de vino con la que favorecer la conversación y aligerar la parte sólida. Un par de copitas de color amarillento con hielo y a la cama.

La mañana nos ha amanecido pronto porque a las seis ya estábamos los dos con los ojos como platos. A las 7 menos cuarto nos hemos puesto a arreglar todo y a desayunar lo que habíamos comprado anoche: leche y unos sobaos.

A las 7:15 hemos salido con mucho frío por la carretera que sale enfrente de la casa de Resthy y que pasa por detrás del hotel. Es una carretera secundaria que a esas horas no tenía tráfico (creo que a otras tampoco) y que nos lleva desde Pandorado a la altura del río, con un desnivel de unos 100 metros que se bajan muy cómodos por la carretera. Al ir todo el rato por la sombra ha llegado un momento en que el frío nos tenía para tomar un camino.

La carretera termina en La Omañuela, precioso rincón junto al río. Desde allí se comienza la subida que ya no para hasta el final de etapa para superar un desnivel de 300 metros. La primera parte del camino va por una senda ancha junto al río Omaña recorriendo rincones preciosos. A esa hora de la mañana todo estaba tranquilo y seguía haciendo mucho frío. 

Poco después volvemos a tomar la carretera hasta llegar a El Castillo donde nos hemos desviado para intentar tomar un café que no ha servido para nada porque el bar estaba cerrado. Desde allí hemos vuelto a salir de la carretera para tomar una pista ancha sin ninguna dificultad salvo un paso con bastante agua pero que se podía sortear sin grandes dificultades. 

Más carretera hasta llegar a Cirujales: allí nos hemos vuelto a salir de la carretera para tomar el camino que estaba indicado y ha comenzado nuestra odisea del día. Para empezar hemos encontrado un montón de vacas ocupando todo el camino que no nos dejaban pasar, de repente se han asustado y han montado una estampida que casi se lleva por delante al pastor que estaba al otro lado del camino. Solventado el problema de las vacas nos hemos encontrado con una parte del camino completamente inundada. Joseba, que es del norte, se ha lanzado a la aventura de cruzar “a pelo” y al llegar al tercer paso el agua ya le llegaba casi a la rodilla. En vistas de que no había alternativa y que yo no estaba dispuesto a meterme con botas allí he decidido descalzarme y ponerme mis crocs para cruzar. Si hubiera tenido neopreno lo hubiera usado. Yo he cruzado sin problemas y pasado el río de camino me he secado los pies y me he vuelto a poner mis botas secas mientras Joseba ha tenido que hacer el resto de la etapa con los pies encharcados.

En Villaverde hemos recuperado la carretera con el firme propósito por parte de ambos de no volver a tomar un desvío fuera de carretera a no ser que lo veamos muy claro. Al poco rato nos hemos encontrado con José que venía haciendo el camino al revés. Resulta que nuestro compañero se quedaba hoy también en Pandorado y esta mañana lo que ha hecho ha sido venir en taxi hasta Fasgar y desde aquí hacer el camino a la inversa. Es una manía que tiene él eso de hacer alguna etapa al revés para ver la gente que hay por el camino. Como dice mi compañero Joseba: ¡cada uno se droga con lo que quiere!

Desde aquí todo carretera en suave ascenso constante pasando por alguna que otra pequeña aldea sin servicios de ningún tipo. Mucho calor y cansancio acumulado por el cambio brusco de temperatura. Sin grandes dificultades hemos llegado hasta Barrio, Posada y en Vegapujín hemos salido otra vez a una pista muy agradable que nos ha traído hasta Fasgar.

Fasgar está metido en medio del valle rodeado de impresionantes cerros cubiertos de vegetación. Casas de piedra que ya hacen intuir el Bierzo que mañana alcanzamos. Hemos ido pasando desde los llanos de los días pasados hasta la montaña leonesa en todo su esplendor.

Nos alojamos en la Fasgarecha, maravilloso rincón que ofrece todos los servicios con un servicio muy atento y agradable. Hemos comido de lujo unas fabes con almejas y una carrillera de ternera regado con un Ribera del Duero. Luego Joseba ha ido a hacer sangre al colchón de la habi mientras yo charlaba y aprovechaba la wifi ya que no tenemos teléfono porque no hay cobertura.

Hemos preparado un poco la etapa de mañana que se presenta como muy bonita aunque algo larga. Ahora estamos esperando que baje un poco la temperatura para ir a dar una vuelta por aquí para disfrutar del paisaje que nos rodea.


Resumen de la etapa: 24,9 km en 5 h 21 min. 298 m de subida acumulada. Etapa en wikiloc.

Camino Olvidado Etapa 9ª Cervera de Pisuerga – Guardo

Una noche de perros sin poder dormir por la fiesta de la calle y nosotros preparados a las 6 para una etapa de 37 km del mismo nivel que las dos últimas. Yo hoy sí me he preparado con una dosis de anti-inflamatorio (por supuesto con el correspondiente protector de estómago) y nos hemos tomado el conato de desayuno que la señora del hotel nos había dejado la noche anterior, dado que el desayuno iba incluido pero no lo dan hasta las 9.

Al salir a la calle los restos de la fiesta continuaban a pleno rendimiento en forma de borrachos peleando de regreso a casa Nosotros nos hemos planteado desde el primer momento darle caña para no dejar muchos quilómetros para después del mediodía.  El camino hoy también ha sido muy sencillo de seguir. Siempre corre junto a la carretera que une Cervera con Guardo. Hay una pequeña subida al principio y luego casi todo el rato es más o menos plano. La ruta sale de la carretera y se mueve entre caminos muy cómodos y fáciles de seguir. El único problema es el calor y que no hay nada en ningún pueblo hasta Santibáñez de la Peña. Había programado recortar la ruta para hacerla más equilibrada pero no hay nada de alojamiento hasta Guardo, eso implica 37 hoy y 15 mañana: un desastre.

En uno de esos pueblos del camino de hoy que se llaman algo de la Peña hemos encontrado un bar cerrado pero con la puerta sin llave. Joseba se ha metido y, al momento, ha salido un señor a preguntar qué queríamos pero cuando le hemos pedido algo fresco para tomar nos ha dicho que el agua de la fuente está muy fresquita y que en su bar no hay coca-cola ni nada por el estilo porque es un “local social”. Tras el consiguiente cabreo hemos seguido ruta bajo un sol de justicia que de vez en cuando era suavizado por una leve brisa que soplaba de cuando en cuando. Yo le he dicho a Joseba que hoy Julio debía estar junto a Santiago apoyando nuestro camino y seguro que nos ha soplado un poquito para que no acabáramos recocidos del todo.

Así, sin nada que mencionar y sin corzos en el camino (ni ellos han salido hoy a saludarnos con el calor que hacía) hemos llegado a Santibáñez a calzarnos un par de bebidas fresquita a y unas patatas fritas.

El resto han sido 10 quilómetros por el infierno hasta Guardo. Para colmo el hotel lo tenemos bastante alejado del centro y por eso hemos decidido comer primero. Tripadvisor me ha recomendado El Portalón y, como lo hemos pillado de paso, allí hemos comido (nada del otro mundo, la verdad).

Luego hemos llegado al Hotel La Montaña Palentina, nuestro destino. Un hotel sencillo aunque con buena pinta. Servicios básicos con una buena relación calidad-precio y un personal bastante agradable que nos ha atendido muy bien y nos está completando la información sobre toda la zona mientras tomamos unas cervezas, yo escribo y Joseba charla con el dueño desde el otro lado de la barra.

Esta tarde no vamos a hacer nada y se presenta una cena sin complicaciones en el hotel y ver el la final del europeo: a ver si pierden los dos, que es lo que yo quiero. Si no puede ser al menos que pierda Cristiano. Y si no, que pierdan los otros, que tampoco es que vaya a llorar de pena.


Resumen de la etapa: 36,7 km. En 7 horas 34 minutos. 277 metros de subida acumulados. Enlace en wikiloc.

Camino Olvidado Etapa 8ª : Aguilar de Campoo – Cervera de Pisuerga

Segunda etapa con un quilometraje superior a los 30, por tierras palentinas, con mucho calor y sin casi nada para recuperar en medio del trayecto.

Hoy, frente a lo ocurrido a los días anteriores, no hemos tenido problemas para seguir las flechas. El camino está bien indicado y además el track que llevamos de rayrosa nos funciona bastante bien. En realidad da la impresión de que la señalización del camino es bastante antigua y que por esta zona no se han preocupado mucho de actualizar y mejorar nada. De hecho parece que nadie sabe nada del camino olvidado e incluso las rutas por las que pasamos, como la del románico palentino, no señalan nada sobre las flechas amarillas.
Como estos días está apretando el calor nuestra planificación es la de salir bien temprano y aprovechar las primeras horas de fresco para que no tengamos que hacer mucho tramo a partir del mediodía. 

En el Hotel nos habían preparado el desayuno para poder tomarlo a las 6:15 y eso nos ha hecho aprovechar bien las primeras horas. El camino sale por el paseo que lleva hasta el Monasterio y desde allí va directo a la presa del pantano de Aguilar en el Pisuerga. Al llegar a la base de la presa hay una senda con escaleras que sube hasta la parte de arriba y, desde allí, comienza a bordear el pantano durante un buen rato por caminos y carreteras secundarias. Nos hemos encontrado un corzo justo antes de la presa, algo que está siendo habitual. También nos hemos encontrado un grupo de jubilados transitando por las pistas cercanas al pantano con los que hemos charlado un ratito.

En Corvio hemos parado un rato para ver su iglesia románica antes de retomar la ruta que ya se separa bastante del pantano, que no retomaremos hasta la cabecera. Hay que mencionar que este año los pantanos están a rebosar de agua y el de Aguilar estaba tirando agua por arriba, un verdadero espectáculo.

A partir de Salinas de Pisuerga cruzamos el río y ya no lo vamos a abandonar en el resto del trayecto. Un estupendo paseo fluvial nos acompaña durante una parte importante del trazado entre árboles y vegetación que hace más agradable la caminata. Nos hemos ido encontrando bastante gente a pie o en bici realizando tramos de estas rutas. Ni que decir que de rastro de peregrinos o caminantes del Olvidado, ni rastro.

En un remanso del río no he podido resistir la tentación y me he dado un baño. El agua estaba bastante fresca pero ha sido una medicina maravillosa para mis pies y mi rodilla.

Si ninguna dificultad hemos llegado hasta Cervera de Pisuerga para alojarnos en el Hostal el Resbalón. Muy bien el sitio: renovado, limpio y con un baño muy apañado.

Para comer he buscado en Tripadvisor y me ha dado tres opciones: las dos primeras no han sido viables porque hoy es día de fiesta aquí (San Cristóbal) y hay montada una de miedo. Los restaurantes están completos y toda la gente está en la calle esperando a los corredores de una prueba de montaña que termina a media tarde junto a la plaza del Ayuntamiento (enfrente de nuestro hotel). La tercera opción que nos daba tripadvisor era el Mesón Asador Gasolina y hacia allí hemos ido. Es un local con buena pinta y una cocina tradicional. Quizás necesitaría una renovación en el aspecto decorativo pero, por lo demás, un lugar muy adecuado para comer. Cuando nos hemos sentado el camarero nos ha informado de la posibilidad de tomar un cuarto de lechazo que tienen preparado como algo especial del día. No hemos podido resistir la tentación y nos hemos lanzado a la gula de la carne. Por supuesto hemos regado la comida con una botellita de Cepa 21 de muy buen nivel. La carta de vinos es muy amplia aunque, para mi gusto, algo cara. Merece la pena disfrutar de una buena comida y su correspondiente bebida en un lugar como este. 

El final de la comida han sido varios orujos para asentar bien todo y luego una buena siesta en el hotel. Yo he aprovechado para hablar con mi querido Patri que sigue su camino por el camino del Norte en su aventura en solitario.

Para cenar hemos vuelto al mesón para pedir un poco de jamón y queso mientras yo me he pedido una sopita castellana. Al principio habíamos pedido unos nestea y el camarero nos ha preguntado asombrado si eran nuestro o era un error, dado el nivel de alcohol consumido desde la mañana (sobre todo por mi compañero, que anda deshidratado y desalcoholizado).

Cervera está de fiesta y todo el mundo está en la calle. Nosotros nos hemos subido a la habitación mientras preparaban un escenario para un baile, luego castillo de fuegos y gente y follón por todos lados.

Resumen de la etapa: 30 km en 6 horas y 25 minutos con desnivel acumulado subiendo de 156 metros. Enlace a wikiloc.

Camino Olvidado 4ª etapa: Espinosa de los Monteros – Pedrosa de Valdeporres (Santelices)

A la hora convenida nos pusimos en marcha, como cada día con mucho sueño y muchas ganas de camino. La mañana se ha levantado fresquita y muy adecuada para marchar.

Una de las cosas que más estamos detectando en el camino es la falta de señalizaciones en algunos lugares y las dificultades para seguir la ruta, sobre todo si no llevas ayuda alternativa en forma de track en wikiloc. Esta mañana hemos vuelto a encontrar muchos problemas a la salida de Espinosa. En el centro del pueblo no hay ningún tipo de indicación y cuesta bastante encontrar las escaleras hasta llegar a la zona del río, por donde sale el camino. Hay que ir hasta la parte baja de la plaza y desde allí intuir por dónde va hasta cruzar el río. Nos hemos perdido varias veces hasta que al final hemos visto la señal de madera junto al puente que cruza el río que está borrada y que no se distingue.

Es verdad que el inicio de la etapa no está bien indicado, pero a partir de Santa Olalla no hay problemas para seguir la ruta y las flechas facilitan mucho seguir la ruta.

El camino de hoy ha cambiado algo en perfil y en paisaje. Hemos dejado los valles de los ríos para caminar por bosques bastante cerrados de hoja caduca. Resulta curioso encontrar bosques tan húmedos por esta zona. Se trata todo el día de recorrer pequeñas sendas mucho más cerradas. Hemos tenido la oportunidad de ver algún que otro corzo e incluso un alimoche. Los buitres son muy frecuentes ya que justo al otro lado del valle se extiende una serie de Montes calizos con paredes verticales en las que es fácil ver las buitreras. El paisaje es verdaderamente impresionante entre las sendas del bosque y las vistas cuando el terreno se abre. Esos montes harían las delicias de algunos compañeros de “La Carrasca”. Se intuyen rutas maravillosas nivel Juan, Andrés, José Joaquín o Andrés. No digo más…

El camino es un constante sube-baja sin gran dificultad pero que acaba cargando las piernas. Como habíamos tomado un café al salir y unas rosquillas de anís que nos quedaban del día anterior no hemos tenido que hacer parada hasta Quisicedo. Hemos llegado poco antes de las 10 y el bar Goiko aún estaba cerrado. Hemos esperado un rato hasta que han abierto y ha merecido la pena porque el pincho de tortilla recién hecho era de nivel alto.
Poco después de Quisicedo hasta el final está la única dificultad de cierto nivel del día: un ascenso de unos 250 metros de desnivel algo fuertes. Quizás lo peor es el descenso por el desnivel y por lo difícil de seguir el trazado que se intuye más que se ve. Una antigua calzada es una buena guía durante un ratito hasta que se pierde y casi no hay más alternativa que ir campo a través entre maleza y por lugares con mucha agua en tierra. Tampoco es una gran dificultad y siempre hay que procurar alcanzar la pista que ya te conduce de forma fácil hasta el final. El último tramo te lleva desde el túnel de La Engaña por el trazado del tren hasta Pedrosa: un precioso paseo muy cómodo y sencillo.

Nosotros hemos seguido hasta Santelices, junto a Pedrosa, porque es allí donde está el albergue. Nerea y Chuchi han acondicionado un antiguo local de lo que podría haber sido estación de ferrocarril. Se trata de un albergue para temas de espeleología y que también está al servicio de peregrinos. La amabilidad y conocimiento de nuestros “caseros” han hecho que nuestra estancia sea un verdadero placer. Hay un intento por promocionar el camino Olvidado y gente como ellos, con la ayuda de los de otros pueblos y el apoyo de las instituciones pueden hacer que este camino se desarrolle en algunos años. Para ello es imprescindible cuidar mucho más todo el tema de la señalización y mantenimiento de los caminos y también establecer puntos de alojamiento en los principales lugares que son final de etapa.Todos los que vayáis a organizar esta ruta no dudéis en poneros en contacto con ellos para el tema del alojamiento y para el asesoramiento.
Nos ha ofrecido Chuchi la posibilidad de llevarnos en el coche a visitar Puentedey y tomar algo allí. Nos hemos quedado alucinados ambos ante un pueblo colocado encima de un enorme puente natural de piedra sobre el río Nela.
Luego la noche ha terminado compartiendo mesa con nuestros anfitriones. Hemos disfrutado de la invitación, la compañía y la conversación de nuestros amables anfitriones entre anécdotas del camino y deseos de un buen desarrollo de este camino. Nos parece muy importante que gente como ellos muevan un proyecto que puede hacer que muchos caminantes decidamos venir a disfrutar del paisaje, la naturaleza, la cultura y la gastronomía de esta zona. Ya sabéis que estamos a vuestra disposición para todo lo que suponga la difusión de este estupendo proyecto de Camino Olvidado o Camino Viejo de Santiago.

Señal borrada a la salida de Espinosa

Puentedey


Resumen de la etapa: 28,9 km en 7 horas y 19 minutos Con un acumulado de subida de 336 metros. Etapa en wikiloc.

Camino Olvidado 3ª Etapa: Villasana de Mena – Espinosa de los Monteros

Hoy era la primera etapa normal que íbamos a hacer ya que la primera la hicimos casi sin peso (pudimos dejar muchas cosas de la mochila en el hotel de Bilbao) y la segunda la comenzamos muy tarde por el tema del tren. Teníamos un tramo de carretera hasta llegar a Irús que era donde enlazamos con el recorrido del camino. Hay que tener mucho cuidado en esta zona porque las señales del camino están borradas en algunos lugares. Es muy aconsejable llevar el track disponible ya que toda la subida hasta Bercedo se hace casi sin sendas marcadas. Es una zona difícil para orientarse pero muy aconsejable para evitar la carretera paralela que tiene mucho tráfico. Algún HP se ha dedicado a borrar las señales que te indican el camino. Parece que como siempre el camino se llena de intereses particulares que lo que acaban haciendo es que la gentetermine por no venir a estos lugares. Hacemos un llamamiento a todos los responsables políticos de estos pueblos para que hagan el mantenimiento del camino y permitan que los caminantes podamos usar esta preciosa ruta ya que es algo que beneficia a todos los lugares por los que pasa el camino.

La etapa de hoy a partir de Irús se ha hecho más complicada ya que hemos tenido un ascenso de unos 400 metros por un terreno complicado. He señalado en el track un lugar en el que el camino se cierra porque hay un muro de piedra y alambre de espino: no es muy difícil de saltar pero hay que tener cuidado. No hemos encontrado la puerta de salida pero creemos que debe haber. De todos modos es fácil seguir el camino si tomamos como referencia el tendido eléctrico. Tras salir de los prados y con casi toda la ascensión completada se retoma un camino que cada vez se hace más visible hasta llegar a Bercedo. Allí hay un bar que hemos encontrado cerrado pero nos han indicado uno junto a la estación que tiene también panadería. Hemos podido desayunar sin problema y hacer un buen descanso para retomar la ruta con fuerzas renovadas. 

Tras cruzar el río Trueba hemos parado a tomar algo y ya directos hasta Espinosa. El camino hace una vuelta grande para poder cruzar el río pero no hay alternativa. El camino hasta Espinosa es muy cómodo y fácil sin desnivel y piso muy regular. 

Hemos llegado a Espinosa de los Monteros muy bien físicamente y con mi rodilla con muy buenas sensaciones. Nos alojamos en la Casa Encanto, un encanto de casa. Nos han atendido de maravilla con una habitación muy cómoda y arregladita a un precio de 62 euros. Muy amables las propietarias. Hemos comentado algunos de los malos rollos con el tema del trazado del camino por los que borran las señales y les hemos prometido dar caña desde este blog para que se cuide mucho más. Iremos viendo cómo van los próximos días y si se reproducen estas situaciones en las próximas etapas.

Hemos comido estupendamente en el Restaurante Sancho García, en la plaza del pueblo. Hemos venido al bar Mena porque la propietaria es también la del hotel. Wifi estupenda, amabilidad y buen trato. Ahora vamos a organizarnos para cenar algo suavecito ya que el rabo de toro y el ajo arriero siguen ocupando nuestros cuerpos a estas horas de la tarde y la cena no puede dar para mucho más. 

Como conclusión de estas tres etapas podemos decir que el camino es precioso en todo este tramo y que físicamente voy respondiendo aceptablemente con molestias durante los recorridos pero con las tardes muy buenas para descansar y recuperar. Mi sufrido compañero espera aburrido a que termine de escribir mientras nuestra querida Tere pelea con un monstruo marino en su casa y en mi casa se dividen entre el sufrimiento extremo de julio y los centros comerciales entre olas de calor extremo.



Resumen de la etapa: 28,9 quilómetros en 7 horas 13 minutos con un desnivel acumulado de subida de 533 metros. Etapa en wikiloc.

Camino Olvidado 2ª etapa: Zalla – Villasana de Mena

Como mi querido amigo es el encargado de organizar los horarios ha decidido que nos íbamos a levantar a las 6:30 a pesar de que el primer tren para ir a Zalla salía a las 7:50. De nada sirvieron mis súplicas y lo único que me reconfortaba era la idea de que podíamos desayunar tranquilamente antes de irnos: craso error. El tren sale a esa hora porque era domingo y eso suponía además que todos los bares estaban cerrados a esa hora de la madrugada. Apenas grupos de borrachos finalizando fiestas y gritando en pleno momento de exaltación de la amistad. Tras varias vueltas por los alrededores y con mi guía de viaje más perdido que Tarzán en la gran manzana hemos acabado en la cafetería de la estación de Renfe.El tema de tomar el tren tan tarde ha hecho que retrasemos mucho la ruta hasta completar la etapa poco antes de las 3. El problema es que hoy el día ha amanecido estupendo y eso supone que hemos pasado bastante calor.

El camino continúa en la misma línea que el día anterior, por el mismo valle y con un paisaje muy similar. El recorrido sigue siendo bastante cómodo en un continuo ascenso muy suave, casi imperceptible. Imprescindible la parada en Valmaseda para disfrutar de sus calles del centro y, sobre todo, de su impresionante puente medieval. La parada en un bar del pueblo se ha amenizado con la conversación intensa sobre política y caminos del marido de la señora del bar.

Todo el trayecto ha ido muy bien aunque la última parte se nos ha hecho bastante pesada. Hay que tener en cuenta que la etapa llega hasta Nava de Ordunte pero nosotros hemos salido del camino para ir a Villasana de Mena. Es un tramo muy desagradable que va bastante rato por una carretera con mucho tráfico. El problema es que hay que organizar previamente el tema del alojamiento porque en esta zona está bastante complicado: yo aconsejo preparar alternativas o desplazarse hasta Villasana para evitar sorpresas desagradables.

Teníamos reservada habitación en la Casa rural de Foramontanos: un lugar bastante digno a un precio razonable (habitación doble a 55) Hay que tener cuidado porque en la reserva de Booking he tenido un problema ya que había reservado la habitación doble por 35 pero resulta que es precio para uso individual. Tras un buen rato discutiendo con Booking hemos resuelto el conflicto amigablemente, o casi.

Hemos comido en el mesón Alfiz: muy buena comida a buen precio. Tenían un menú de fin de semana pero nos hemos decidido por un buen solomillo muy bien cocinado. Tras un pequeño susto por mi parte en forma de mareo (lo habitual de siempre) hemos completado la comida y hemos regresado a la habitación. Un señor me ha ofrecido en el bar una bolsa de hielo para poner en mi rodilla y ya hemos aprovechado para probar un licor de hierbas “de la casa” que sólo tenía 35º para tranquilidad de dos usuarios habituales de dichos productos de la tierra.

Una tarde tranquila en la habitación que me ha servido para recuperarme un poco porque he llegado bastante cansado. Mi rodilla responde muy bien y después de unas horas tranquilo no me molesta nada. Físicamente voy un poquito justo porque llevo dos meses casi parado pero eso se irá solucionando con el paso de los días.

Tras una visita rápida al pueblo de no más de 10 minutos hemos regresado al bar del hotel para cenar algo: el camarero nos ha ofrecido pedir algo de cena a una hamburguesería que son amigos suyos y así hemos completado la jornada mientras Joseba intentaba ver la semifinal de Francia (ha llegado hasta el 3-0).

Iglesia de Valmaseda

Puente de Valmaseda

Hospedería Foramontanos


Resumen de la etapa: 26,52 km en 6 horas y 10 minutos con un desnivel acumulado subiendo de 258 metros. Enlace a wikiloc.

Camino Olvidado. 1ª etapa: Bilbao – Zalla

Comienza una nueva aventura de estos caminantes compulsivos que cada vez son más viejos pero no más sabios.Este año nuestra aventura es: El Camino Olvidado o Camino Viejo. Como cada mes de julio nada más terminar el claustro preparamos nuestras mochilas, afeitamos nuestras cabezas (la de Joseba una pasadita por los laterales y poco más) y nos ponemos en marcha.

Es cierto que cualquier camino requiere una preparación bastante intensa y a lo largo de estas entradas os voy a ir describiendo los procesos de preparación, los materiales imprescindibles y las aplicaciones de móvil aconsejables para tener una aventura segura y agradable.

Lo primero que nos hemos planteado esta vez es organizar todo lo relativo a alojamiento y a trazados de rutas y la verdad es que hemos acertado plenamente. El Camino Olvidado está comenzando y tiene pocas infraestructuras. Se hace imprescindible llevar grabados los track en una aplicación para evitar sorpresas desagradables como perderse en mitad de cualquier monte. Yo utilizo wikiloc y voy a ir poniendo los enlaces de las etapas al final de cada entrada para que cualquier pueda descargarlos y usarlos. Aunque en las dos primeras etapas todo ha estado muy bien indicado, a partir de la tercera la cosa cambia y hay lugares muy mal indicados y otros en los que se han molestado en ir borrando las flechas.

Pero empecemos por el principio:

El día 30 de junio previa despedida de curso junto a mis amigos Patri y Nico me fui a casa para preparar todo y salir de viaje. En la mochila llevo: 2 camisetas técnicas, 2 camisas, 2 pantalones cortos, uno largo, una camiseta de manga larga, un forro polar finito, una sábana saco, cuatro calcetines, tres culottes (por calzoncillos), bolsa camello de agua, unas crocs, una toalla de las de baño de decathon, chubasquero y pantalón de goretex, jabón lagarto, cuatro pinzas y paraguas. En el neceser, además de lo normal de aseo llevo anti-inflamatorios, analgésicos, pomada anti-inflamatoria, esparadrapo y tiritas. También llevo mi iPad, el teclado de Appel, una batería extra de 6000 y un ladrón (enchufe) pequeño. 

A las 9:36 salía mi tren rumbo a Bilbao con parada en Madrid. Llevaba los billetes en mi aplicación móvil de Renfe (RenfeTicket) llegando a destino a la hora prevista, 9:16 de la noche. En el trayecto pude disfrutar de los seis primeros capítulos de “Juego de Tronos” que me había descargado amablemente Cristian para mí aplicación de iPad AVPlayerHD. Había reservado habitación en el Hotel Bilbao Jardines por medio de Booking y llevaba toda la información en mi aplicación de Booking. En la estación me esperaba mi amigo Joseba que iba a actuar de anfitrión y Cicerone en nuestra estancia en estas tierras. 

Sin perder tiempo fuimos al hotel a dejar las cosas y bajamos a cenar a una de las múltiples tabernas de la zona. El hotel he de decir que está bastante regular en su relación de Calidad-precio. Hay que tener en cuenta que los precios en Bilbao están bastante subidos y un hotel en el centro de la ciudad se cotiza mucho. Es sencillo y con mucho ruído de la calle en fin de semana pero con los servicios básicos, y la situación es estupenda. 

Tras una cena rápida nos fuimos a la cama porque yo estaba bastante cansado. Hay que tener en cuenta que el 28 se ha cumplido el segundo mes desde que me operaron de la rodilla y no sé cómo responderá ante las etapas que nos esperan durante mes y medio.
A las 6 de la mañana he escuchado el desagradable sonido del despertador de Joseba. Este año le ha cambiado el ruido y suena aún más horrible que de costumbre. De todos modos, he prometido que no me voy a meter mucho con él y por eso no voy a recordar cómo se levanta con la mochila puesta, ocupa el baño y lo inutiliza para el resto de la mañana, y cuando apenas me levanto escucho su frase preferida: “yo ya estoy, ¿qué te queda?”.

Hemos salido siguiendo el el camino del norte ya que el recorrido de ambos caminos es común hasta cruzar el barrio de Altamira. Justo al terminar la bajada y casi ser comidos por un enorme perro suelto que debe hacer las delicias de todos los peregrinos que por allí pasan, hemos llegado a un punto en el que ambos caminos se separan. Nuestra ruta comienza entonces un precioso paseo por el valle del Cadagua. La mañana ha estado bastante cubierta y casi no ha parado de caer agua en todo el día. Estaba previsto según la aplicación del tiempo.es que suele ser bastante precisa en predicciones a corto plazo. El camino transita casi todo el tiempo por carriles-bici paralelos al río en un valle precioso muy cuidado en general y sin grandes desastres urbanísticos. Hemos pasado por Alonsotegi, Sodupe, Gueñes y fin de trayecto en Zalla. Me ha producido especial alegría pasar por Sodupe a pesar de no haber podido coincidir con una amiga que tengo que vive allí con su familia. Un abrazo para Rosa.

La etapa es sencilla y cómoda y el final de trayecto estaba previsto en Zalla porque no teníamos alojamiento en toda la comarca. Al hacer las reservas no encontré nada en ningún pueblo porque había prevista una competición del mundial de Enduro y concentraciones de motos que tenían todos los hoteles de la comarca completos. Teniendo en cuenta esta situación habíamos tomado la decisión de llegar lo más lejos posible y regresar a Bilbao en tren para recuperar el camino a la mañana siguiente desde el sitio en que lo dejábamos. Hemos llegado a Zalla a muy buena hora y con mi rodilla en unas condiciones bastante aceptables. En el camino hemos tenido tiempo de ponernos al día de todas nuestras aventuras del año, de proyectos, quejas y disputas propias y ajenas. Un agradable paseo bajo una suave lluvia cubierto por un paraguas.

Hemos regresado a Bilbao y tras ducha y lavar ropa hemos ido a comer. A estas alturas ya tenía bastante claro que mi cicerone particular es bastante cutre y no conoce nada de su ciudad por lo que he tenido que recurrir a tripadvisor que nos ha propuesto el batzoki. Al llegar estaba completo y finalmente hemos buscado sobre la marcha para acabar comiendo junto al hotel en un lugar bastante digno.

El resumen de la etapa es que mi rodilla va bastante bien aunque me molesta mucho durante la ruta, que las previsiones del tiempo no fallan, que Joseba es un desastre como organizador aunque estupendo como compañero y conversador (además de llevar toda la información disponible). Que Bilbao es muy cara, que el camino es precioso en su inicio y que está muy bien indicado y cuidado y que las aplicaciones y previsiones que habíamos hecho van a la perfección gracias a nuestra experiencia acumulada a lo largo de estos años de camino.

Por la tarde hemos descansado un ratito en el hotel hasta que ha llegado Tere. La Santa esposa de mi compañero (Santa por evidentes motivos) ha tenido el maravilloso detalle de acercarse desde su lugar de reposo y descanso ante la ausencia del guerrero para saludarnos y acompañarnos mientras ella sí nos explicaba todo lo que hacía falta sobre su ciudad. El paseo nos ha llevado hasta el Gugguenheim y luego a tomar algo en la cafetería de debajo del mercado. Una tarde estupenda para reencontrarnos y prometerle formalmente que cuidaré a su “calvito” y se lo devolveré dentro de 20 días sano y salvo, aunque algo más delgado.

Tras marcharse Tere y pasar un buen rato Joseba llorando por los rincones hemos decidido ir a cenar a Plaza Nueva y ahogar sus penas en un poquito de txakolí (yo le he acompañado por cortesía y porque beber solo está mal visto).

Regresó al hotel y todo listo para la segunda etapa.

Paseando por las calles de bilbao

Mercado de la Ribera

Vista de San Mamés desde Altamira

Lugar en que se separan el camino del Norte y el Camino Olvidado

Dos caminantes delante del Guggenheim

Resumen de la etapa: 28,4 km en 6 horas, 22 minutos y 225 metros de desnivel de subida acumulado. Enlace a wikiloc.

6ª Figueras – Mondoñedo

Noche de pesadilla por los mosquitos, aunque rodeado de mujeres en habitación peregrina con ausencia (casi) de ronquidos.

He desayunado a primera hora con Inma y hemos salido juntos caminando hasta Ribadeo. Yo tengo planificadas las etapas con idea de llegar hoy a Mondoñedo ya que la otra vez me quedé con ganas de una visita más detallada a la ciudad. El problema es que para quedarse en Mondoñedo hay que descuadrar tres etapas y hacerlas en dos con el consiguiente aumento de quilómetros. Esto además supone perder, una vez más a toda la gente con la que voy coincidiendo en la ruta, entre ellas Inma y el resto de chicas con las que pasé el día anterior.

Hemos ido caminando y charlando hasta llegar a Ribadeo y allí nos hemos despedido deseando todo lo mejor ante nuestro próximo enfrentamiento en la supercopa española. Al salir hemos encontrado a Ximo, un caminante con el que habíamos coincidido en el albergue el día anterior. Yo he continuado con él porque también tiene intención de llegar hasta Mondoñedo. A buen ritmo, charlando de nuestras experiencias cotidianas y peregrinas hemos llegado sin hacer parada hasta Lourenzá y, desde allí, hasta Mondoñedo.

La etapa es muy larga pero merece la pena si el objetivo es quedarse en Mondoñedo. Es una etapa dura con mucho desnivel, con tramos por carreteras secundarias y pistas de tierra. Se nota que entramos en Galicia y dejamos la costa por el aumento del desnivel.

Yo había reservado habitación en el seminario de Mondoñedo y nos hemos despedido a la entrada en la ciudad para luego vernos por la tarde porque él se marcha al albergue. El seminario está detrás de la Catedral, muy bien situado y una alternativa de alojamiento realmente interesante por el precio y por las prestaciones. Ambiente austero y recogido pero con los servicios básicos que incluyen wifi.

El día en Mondoñedo ha estado nublado y lluvios, típico de Galicia. Después de ir a la plaza a tomar algo rápido (era tarde para andar dando vueltas) he regresado a la habitación para descansar un rato.

Después del descanso he dado una vuelta por el pueblo incluyendo la imprescidible visita a la Catedral y el barrio de los Molinos.

La cena ha hecho honor a la tierra en uno de los mesones de la plaza del ayuntamiento. Un buen alvariño con mejillones, zamburiñas y pimientos. Los vecinos daban cuenta de un buen chuletón que tampoco desmerecía: un buen sitio para tapear y más.

 

Resumen de la etapa:39,4 km en 7h 43 minutos. Enlace a wikiloc.

5ª Villapedre – Figueras

Un desayuno aceptable en el mesón de los dueños de la casa rural ha supuesto el inicio de la etapa. Se trata de un trazado cómodo y sencillo, a pesar de los quilómetros. Uno de las cosas que más me molestaba de la planificación que había hecho era la de tener que dejar de paso Navia sin poder parar a verla con detenimiento. El caso es que por mi propia organización decidí pasar sin detenerme y tengo que decir que tampoco es que haya supuesto una gran pérdida. Navia ha sido una decepción: una ciudad sin nada especial salvo, quizás, las vistas a la Ría. La bajada al pueblo y la subida posterior son las dos cosas más complicadas de la etapa. Por lo demás, sin novedad hasta Tapia de Casariego..

Merece la pena abandonar el trazado del camino para bajar hasta el puerto de Tapia de Casariego ya que el recorrido no pasa casi por allí. Para colmo de fortuna al llegar a las tabernas del puerto he descubierto con alegría que era la fiesta del percebe y así me he lanzado a un suculento aperitivo regado con una botellita de Albariño.

El almuerzo ha hecho que alargara mi estancia más de lo previsto y además ha supuesto el tener que tomar carreteras secundarias hasta alcanzar el trazado del camino que me iba a llevar hasta Figueras. He tomado la ruta junto a las playas para acabar perdido y atajando directamente hasta localizar el albergue en el que tenía hecha la reserva. En toda esta zona no hay indicaciones y es difícil orientarse correctamente, sobre todo si no dispones de tecnología gps.

Mi idea era no parar en Ribadeo ya que conozco bien las condiciones del albergue y su ubicación.  Como alternativa he tomado el albergue turístico de Figueras: un sitio nuevo y bastante bien cuidado. La gente que lo lleva es muy atenta y tienen bastantes servicios para hacer más cómoda la estancia al caminante. Tienen algún dormitorio con bastantes literas pero también disponen de habitaciones menos multitudinarias. Disponen de un menú económico y bastante digno.

Por una serie de circunstancias he acabado en una habitación con tres peregrinas con las que he pasado una agradable jornada. Dos de mis compañeras de habitación habían contactado con un taxi para llevarlas a hacer la visita a la playa de las Catedrales a un precio razonable y me he apuntado.

Después de comer me he dado un paseo hasta la zona del puerto desde donde hay unas vistas preciosas a toda la Ría con Castropol a un lado y Ribadeo enfrente. Para colmo la marea estaba muy baja y la gente se había bajado a la zona del río en plan excursión. Después de una agradable tarde tomando algo en el puerto y escribiendo he regresado al albergue para juntarme con las chicas y marcharnos a la playa de las Catedrales. La visita ha merecido la pena porque la marea estaba muy baja. Hay que tener en cuenta que han limitado el acceso de turistas y hay que reservar entradas previamente para poder acceder. También es cierto que la gente del lugar dispone de entradas si quieres sin tener que buscar en internet y previo pago del transporte hasta allí.

La playa de las Catedrales se ha convertido en algo terrible. Nada tiene que ver ahora con la primera visita que nosotros hicimos hace ya muchos años gracias a que nos llevara Carmen. Entonces no iba casi nadie allí y pudimos disfrutar de la playa toda la tarde sin problemas. Hoy en día aquello parece la Gran Vía de Madrid en hora punta: miles de personas dando vueltas sin sentido a todas partes y entrando por todos lados. Todo el mundo quiere llegar lo más lejos posible sin tener en cuenta mareas ni nada por el estilo. Un parque temático en hora punta, una pena.

Estupenda la visita gracias a Rosario y a Inma que se ha completado regresando al albergue y viendo el partido de la supercopa de Europa que ha acabado con goleada y título para el Barça. Como siempre camino y fútbol siguen juntos.

Resumen de la etapa 38,6 km en 7h 41 minutos (tiempo de relax en Tapia). Enlace en wikiloc.