11ª Gradefes – Mansilla de las Mulas

Estuvimos un buen rato en la terraza del bar del pueblo mientras yo escribía la entrada. Luego vimos algunas cosas de infraestructura para la etapa de hoy como el hotel en Ponferrada, los horarios de bus desde Mansilla a León y el tren desde León a Ponferrada. Según internet teníamos un bus en Mansilla a las 12 y un tren a Ponferrada a las 14:30.

Mientras nos decidíamos por el Hotel Castillo en Ponferrada, gracias a una nueva oferta de Booking, los mosquitos comenzaron a dar cuenta de nosotros, sobre todo de mí. Dado que el huevo no vale un idem decidimos irnos al albergue a disfrutar de nuestra cena peregrina.
Una botella de vino blanco, unos berberechos, una ensalada de tomate y pepino acompañados de un revuelto de gulas y setas fue nuestra maravillosa cena peregrina acompañada de una verdadera charla de las que solemos tirarnos de vez en cuando mi compa y yo sobre el sentido de la vida (sexo contrario-enemigo), algo de fútbol y también algo de política.
Poco después Joseba estaba durmiendo a pierna suelta (literal) mientras yo seguía los comentarios de los compas con el resultado del congreso y mantenía una metafísica charla por whatsapp con Mar (incluidos fundidos en negro).
La planificación de la etapa para hoy consistía en que teníamos 24 km que recorrer para llegar a Mansilla antes de las 11 y algo y así poder coger el bus sin problemas. Joseba sigue con su manía de ganar todas las etapas y su ritmo me deja atrás todo el rato. Yo voy quedándome entre paradas técnicas por cuestiones fisiológicas, fotos, revisión de mochila o simple contemplación del paisaje. Para colmo hoy también me ha retrasado un rato alguna que otra llamada de teléfono.
La etapa era toda en suave descenso, llana casi sin apenas modificaciones. Muchos tramos por pistas y alguna carretera secundaria hoy sin coches dado que era muy temprano y, además, domingo.
Atravesamos por varios pueblos sin ningún servicio y eso ha hecho que hagamos todos los km de golpe sin paradas. Seguimos siempre las acequias que distribuyen el agua de riego entre plantaciones de chopos y maíz.
A la salida del último pueblo antes de llegar a Mansilla yo iba hablando por teléfono y la distancia que me llevaba Joseba era tal que ya no lo veía por ninguna parte. En ese momento he visto que el camino daba un vueltazo enorme pero que había una pista que en pocos metros acortaba toda esa vuelta. Me he ido por ahí adelantando a Joseba que, como no se había dado cuenta, se había ido por el camino largo. He tenido que esperarlo un buen rato porque había ganado un montón de metros.
Sin ninguna otra novedad hemos llegado a Mansilla y hemos parado a tomar algo en El Puente (donde hemos dormido alguna vez nosotros). Allí hemos descubierto que los domingos no hay ningún bus a León hasta las 6 de la tarde. La única opción para ir a coger el tren es un taxi. Al llamar el señor del bar hemos descubierto que los taxistas del pueblo están de vacaciones y el único que está disponible tardará más de una hora en regresar.
La situación se complicaba al no tener opciones de ir a León. Para colmo el señor del bar se ha marchado sin confirmarnos si el taxi vendría a llevarnos. Hemos llamado a radio-taxi de León pero nos cobraban 35 euros por el viaje. En esas estábamos cuando ha llamado el taxista de Mansilla a decirnos que en media hora llegaba y nos llevaba, por 20 euros que es la tarifa oficial en Mansilla.
Así ha sido y poco antes de la 1 estábamos en la estación de tren para coger un intercity a las 13:30 a Ponferrada.
Cerveza para hacer tiempo y ruta sin novedad para llegar a Ponferrada a las 3 y poco. Nos hemos ido a comer directamente mientras el calor nos derretía literalmente. Luego nos hemos ido al hotel para ducharnos, lavar la ropa y descansar un rato. Como no hemos conseguido saber cómo se pone la ducha hemos acabado bañándonos en la bañera, un extra de relax en nuestra noche de peregrinos vip.
Después de un buen rato de descanso hemos comenzado a preparar las etapas próximas porque el tema está bastante complicado. Para colmo, mi compañero ha decidido que tenemos que llegar pronto a Santiago, no vaya a ser que se nos escape el santo o quizás siguiendo el rastro de quién sabe que deseos inconfesables que le esperan en Mundaka. El caso es que su propuesta es que hagamos etapas de más de 35 km, a lo que yo me he opuesto ante la imposibilidad de poder hacer tantos quilómetros entre raciones de pulpo, caldo gallego, pimientos de padrón y vinos del terreno (pasamos a recorrer la Ribeira Sacra). Lo hemos dejado un poco todo en el aire a la espera de ver cómo es el terreno, los desniveles y, sobre todo, el calor. Eso sí, hemos programado para mañana hotel en Médulas: parece que tenemos una suite especial a un precio razonable en Booking, aunque no barato. La idea es salir mañana muy temprano para llegar pronto ya que queremos hacer la ruta de las Médulas que son más de cinco km.
Luego hemos salido a tomar algo mientras veíamos pasar peregrinos y paisanos confundidos entre el ruido y el calor. Nuestra cena ha sido en una pizzería de la plaza del ayuntamiento en la que nos han calzado dos orujos de hierbas por 5 euros y que pensábamos que eran ofrecimiento de la casa tal y como nos había dicho el camarero.
Después hemos ido a hacer algunas fotos al castillo y hemos regresado al hotel para que yo charlara un rato con la familia ofreciendo un bate de beísbol a Isa para resolver sus problemas con la asignatura esa de la que parece que debemos tomar alguna medida radical.

Cena peregrina en el Albergue

Cena peregrina en el Albergue

Adornos del camino

Adornos del camino

Camino

Camino

Llegada a Mansilla

Llegada a Mansilla

Muralla de Mansilla

Muralla de Mansilla

Tren a Ponferrada

Tren a Ponferrada

Casttillo

Casttillo

Ponferrada

Ponferrada

Castillo

Castillo

 

5ª Cicera – Potes

Como había perdido a mi compañero de fatigas, sumergido en sus propios sueños entre retortijones de tripa, me fui al bar de Cicera a tomar algo y cenar.

En la mesa de al lado el grupo de peregrinos con el que hemos coincidido desde la Casona estaba jugando a las cartas a un nivel de ruido más allá de lo que supone educación en un recinto público. Para colmo no saludan siquiera, van a su bola y funcionan como clan. Ni cinco minutos más.
A media tarde apareció por el albergue un peregrino nuevo: se trata de David, de Álava. Después de presentarnos y charlar un poco de las generalidades del camino y tras la confianza que da el charlar sin camiseta y la perspectiva de dormir tan cerca nos fuimos a cenar juntos ante el abandono de mi compañero (centrado en ese momento en sus tripas).
La cena fue agradable y sencilla ante un plato de patatas con huevos mientras los vecinos pseudoperegrinos daban cuenta de chuletones a diestro y siniestro entre comentarios de pijigrinos versión chuligrinos.
De allí directos a la cama tras organizar un desayuno peregrino gracias a la amabilidad del camarero de Cicero, Luis que nos ofreció leche y magdalenas.
La idea de esta mañana era hacer camino en función del estómago de Joseba. Hemos salido más tarde, sobre las 7:30 tras desayunar yo y despedirnos de David.
La etapa sale a mala leche desde el principio con una cuesta que machaca sin piedad entre rocas, humedades y bosques sin fin. La mañana estaba maravillosa y eso nos ha permitido disfrutar de una de las mejores jornadas del camino ya entrando en Picos de Europa.
Unas durísimas rampas por sendas complicadas entre hayas y castaños nos lleva al otro valle con una bajada tremenda entre robles y, esta vez al menos, por un camino aceptable.
El final de la bajada la marca Lebeña y su maravillosa iglesia en la que Joseba ha decidido que no podía seguir más dada la fatiga que acumula tras dos días de visitas al Sr. Roca y sin comer nada.
Nos hemos despedido en la parada de autobús y yo me he lanzado a la carretera hasta el desvío que lleva en fuerte subida hasta Allende. Luego una cuesta mortal de subida que remata lo que ya has subido en la primera parte y que te lleva con un descansillo hasta Cedeña.
A esas horas el calor ya pegaba fuerte y aún me quedaba otra subida dura para acabar bajando al valle del Deva y desde allí hasta Potes. Para colmo en Cedeña el camino te desvía por una senda estúpida que te hace bajar hasta un riachuelo para volver a subir al mismo nivel que el pueblo. La alternativa sería una carretera secundaria que te lleva sin desnivel al mismo sitio con algunos metros más.
Bajada hasta Tame en la que me he encontrado a los pijigrinos tomando algo en un bar. Casi sin molestarse en saludarme he dado cuenta de una clara para terminar la etapa con los últimos 4 km hasta Potes.
Al llegar me esperaba Joseba tras ir al médico y cambiarle la medicación para ver si consigue cortar la diarrea. Hemos comido en la Sidrería La Majada según nos aconsejó Luis: muy bien el menú a un precio muy razonable. Estupendo el cocido lebaniego que me he ventilado mientras mi compañero intentaba comer media tortilla francesa y un platito de sopa.
Después pequeña siesta de Joseba con alguna nueva visita al baño mientras un grupo de jóvenes tipo “nos cogemos de las manos y cantamos la gloria del salvador” tocaba la guitarra al son de melodías trasnochadas reconvertidas en alabanza al altísimo y demás. Yo me he puesto a ver Juego de tronos aunque gracias a Cristian es una versión en inglés con subtítulos (modo ironía).
Ha llegado David, el peregrino de ayer, y hemos quedado en vernos luego.
Yo he subido a Santo Toribio a sellar la credencial pero al llegar no había nadie en la tienda y he acabado llamando al monasterio hasta que ha salido un monje que amablemente me ha sellado y además me ha contado que el gobierno de Cantabria pasa un quilo de todo esto del camino y parece todo muy abandonado.
Nos ha llegado una de las chicas de la oficina de turismo para pedirnos permiso para hacernos una foto porque resulta que somos los primeros peregrinos que llegan a completar el lebaniego después de haber sido declarado patrimonio no se qué de la Unesco: a ver si vamos a salir en los periódicos y todo, estaremos atentos.
Después de 3 km de subida y otros tantos de bajada con un desnivel de 220 metros he regresado al albergue para irnos al bar a recuperar líquidos. Llevo más de 4 litros en total. Después hemos ido a dar un paseo y nos hemos encontrado otra vez con David a quien definitivamente hemos integrado en el equipo. A ver si llega a nivel de alcohol comida y zumbamiento peregrino similar al que estos dos viejos caminantes mantenemos. Ahora nos espera velada peregrina entre las ausencias cada vez más espaciadas de Joseba (progresa adecuadamente) vinitos y un menú acorde a nuestra estancia en Potes y nuestro final de camino Lebaniego.
Resumen de la etapa: 22 km en 5h 55 minutos y 815 metros de desnivel acumulado.
Además 6 km añadidos de subida y bajada con 220 metros de desnivel.
Postdata: la pu… mierda del huevo de los mosquitos no funciona una carajo: tengo picaduras en todos lados creciendo a ritmo de samba.
Enlace a wikiloc 1ª parte.
Enlace a wikiloc 2ª parte.
Enlace a wikiloc 3ª parte.

Mirando los Picos de Europa

Mirando los Picos de Europa

Caminando entre hayas y castaños

Caminando entre hayas y castaños

Subiendo al infinito y más allá

Subiendo al infinito y más allá

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Bosques húmedos

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Vista espectacular de los Picos

Lebeña

Lebeña

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Iglesia en Pendes

Cocido lebaniego

Cocido lebaniego

Calle de Potes

Calle de Potes

Visita a Potes

Visita a Potes

Río Deva

Río Deva

4ª Cades – Cicera

Después de tres duros días de etapas de más de 30 quilómetros la tarde de ayer en la Casona supuso una recompensa a nuestros fatigados cuerpos. Dos Gin-tonics de color azul suavizaron los efectos de la copiosa comida aunque no acabaran suponiendo una solución para mi compañero de fatigas (y de cama).
Abordo el tema que todos estáis esperando con inquietud sobre qué ha pasado esta noche en esa enorme cama de matrimonio ocupada por nuestros fatigados cuerpos. La realidad ha ido mucho más allá de lo que cualquiera pudiera imaginar. Es verdad que la retaguardia de Joseba ha trabajado mucho toda la noche pero no de la forma que algunos puedan imaginar ya que lo que ha ocurrido es que ha pasado todo el tiempo entre el baño y el borde de la cama hasta que el dios Fortasec ha calmado su fuego interior.
Para mí la noche ha sido algo más tranquila después de comprobar que Chile ganaba la final de la copa América, que el capítulo 7 de Juego de tronos tampoco es demasiado cañero y que mis Simpson siguen jugando al fútbol como si nada. Apenas he escuchado removerse un par de veces a mi compañero de lecho sin darle mayor importancia hasta que esta mañana me ha contado toda su odisea nocturna.
Hemos bajado a desayunar en un estupendo buffet del hotel del que yo he dado buena cuenta mientras mi sufrido y compañero calmaba sus tripas entre visita y visita al inodoro.
A las nueve y media y tras un pequeño lío a la hora de pagar la cuenta hemos salido bajo un cielo muy nublado y amenazante.
La etapa de hoy transita casi todo el tiempo por carretera, menos un trozo al final a partir de La fuente. Desde el principio comienza por una suave subida que va acompañando al río mientras el valle se va cerrando.
Al llegar a la Fuente y admirar su iglesia románica comienza lo más duro de la ascensión del día por una pista de cemento que atraviesa la aldea de Burio. Allí hemos encontrado a dos paisanos que nos han dado un buen rato de conversación explicándonos perfectamente lo que nos quedaba de ruta a la vez que nos hablaban de su vida como camionero, su mili en Basauri y alguna historia más del lugar. Da gusta parar un rato a charlar con la gente y descubrir que aún hoy en día hay personas que transitan por este valle de lágrimas sin prisas.
La dura ascensión por la pista de cemento lleva hasta la carretera que abandonas poco después para transitar entre prados en fuerte descenso hasta Cicera.
El día ha estado lluvioso todo el tiempo y con nubes que nos mojaban tanto desde fuera como nosotros íbamos soltando sudor desde dentro. No hemos necesitado el chubasquero pero siempre lo hemos tenido a mano.
Cicera es una pequeña aldea que tiene un albergue, un bar y poco más. Hemos tenido que esperar al señor que tiene las llaves del albergue porque una peregrina del día anterior había tenido un problema y han tenido que ir a rescatarla. El albergue está bastante bien, limpio y cuidado.
En el bar del pueblo hemos hecho tiempo hasta que ha llegado el del albergue y yo me he comido un estupendo menú peregrino a un precio razonable. No he usado la primera persona del plural porque sólo yo he tomado menú. Mi compañero de viaje se ha tenido que conformar con un par de cucharadas de arroz blanco para intentar calmar sus tripas y volver rápido al albergue a dormir la siesta y descansar.
Ahora parece algo más recuperado aunque va a todas partes con su botella de litro y medio de agua a la que ha añadido el zumo de dos limones y unos azucarillos. Yo mientras doy cuenta de un gin-tonic mientras escribo y escucho jugar a las cartas al grupo de peregrinos que ayer también estaba en la Casona.
La etapa ha sido cortita y eso nos ha permitido recuperar bien teniendo en cuenta la situación física de mi compañero y lo que nos espera mañana: una auténtica etapa de montaña hasta Potes y visita a Santo Toribio, primer objetivo de nuestro viaje.
Resumen de la etapa: 16,4 km en 3h 17 min a 4,99 km/h y con 601 metros de desnivel positivo acumulado.

Enlace a wikiloc

Salida desde Puente El Arrudo

Salida desde Puente El Arrudo

Casona del Nansa

Casona del Nansa

Vistas del valle del Nansa

Vistas del valle del Nansa

Subiendo entre nubes

Subiendo entre nubes

La Fuente

La Fuente

Iglesia de Santa Juliana en La Fuente

Iglesia de Santa Juliana en La Fuente

Subiendo

Subiendo

Visiones del camino

Visiones del camino

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Llegando a Cicera

31ª Boimorto-Pedrouzo: Parque temático “Camino de Santiago”

Bienvenidos al parque temático “Camino de Santiago”, donde encontrarás todo tipo de atracciones, diversiones y demás fauna todigrina. Desde Arzúa el camino se ha vuelto una procesión de miles de personas de todo tipo transitando por caminos y carreteras con muchos sin saber muy bien si van o si vienen. Esto es un espectáculo que deja mucho dinero a la gente de por aquí y que cada año va a más. Yo me he sorprendido realmente porque nunca había visto tantos peregrinos en este tramo del camino (y eso que dicen que este año ha bajado mucho)
La etapa hasta Arzúa no tiene gran misterio ya que es una constante bajada casi hasta el final, salvo una putadita última para despedir el camino del Norte a las puertas de Arzúa. Mención especial para la bonita iglesia de Sendelle que encontramos a mitad del camino.
Os voy a ahorrar la descripción detallada del recorrido hasta Pedrouzo porque casi no tienes tiempo de ver nada entre tanto adelantar peregrinos. Mucha pista de tierra y algún tramo de carretera con demasiados bosques de eucaliptos. Poco silencio y mucho personal montando ruido.
Paso a una breve descripción de la Peña con la que te vas encontrando:
– Bicigrinos: muy molestos y ruidosos, no suelen respetar a la gente que va a pie porque circulan a más velocidad de lo prudente. Especialmente desagradable es cuando a pocos centímetros de pasarte hacen sonar el puñetero timbre para que te apartes sin que puedas remediar que te peguen un susto de muerte. Suelen ser jóvenes cachas más pendientes de lucir músculo por el camino y grupos enormes con coches de apoyo que les permiten llevar la bici sin nada. También parejas jóvenes y padres con hijos. Como el camino de hoy es más bien bajada pasan a toda pastilla levantando polvo y hablando a voces entre ellos muy contentos porque en pocos quilómetros habrán terminado su camino (para algunos de no más de cuatro o cinco días). Especialmente capullos han sido unos que me han adelantado haciendo caballitos delante mía y derrapando con la rueda trasera. Lo dicho, descerebrados. Son pocos los que pasan de forma respetuosa.
– Frikigrinos, turigrinos, gordigrinos, tontigeinos, capulligrinos y niñatogrinos. A todos estos se han unido en los últimos tiempos scoutgrinos y italiagrinos. Todas estas variedades no aparecen aisladas y es frecuente encontrar ejemplares con varias características comunes. Suelen ser barrigones, culonas y ya maduritos. No llevan casi nunca mochila salvo un pequeño bolsita colgado en el que deben llevar algo de comida (por sí tienen un desmayo con eso de sudar). Van en grupos o por parejas disfrutando de la experiencia peregrina de hacer 100 km por un camino repleto de gente que sólo busca el próximo bar para tomar otra cerveza y un bocata de producto de la tierra. Está claro que este tipo de peregrinos son un gran negocio para el camino porque, aunque ahorran mucho con eso de dormir en los albergues públicos (roncando profesionalmente), se lo gastan todo en comer y beber. Por supuesto, cuando llegan a casa lucen su credencial llena de sellos de todos los bares e iglesias del camino desde Sarria a Santiago y enmarcan su Compostela (o como se llame eso que dan antes de ir a la misa del peregrino en la que esperan que “suelten” el botafumeiro.
La especie italiagrinos he proliferado en los últimos tiempos después de un libro que parece que se publicó en Italia hace algún tiempo. Son habladores, ruidosos y saludan a todo el mundo. Creen que han venido a una zona recóndita del Amazonas y hablan con los lugareños como sí se tratara de una tribu recién descubierta y primitiva. Hay una variedad que viene en manada de jóvenes scouts o grupos de congregaciones religiosas con curas y monjas incluidos. Los curas visten negro rigurosos y hacen parte del camino sudando profusamente. Esta variedad de grupos también se da en otras nacionalidades y muy especialmente con españoles. Suelen llevar autobús de apoyo y abren los pabellones deportivos de los pueblos para dormir (o hacer como que duermen) apiñados en el suelo. Hacen reflexiones espirituales obligatorias, para dar servicio a la parte religiosa del grupo. Algunos paran a mitad de etapa a sentarse, comer algo y rezar un poquito.
Similares a la moda de italianos fueron los alemanes, de Estados Unidos o los brasileños y ahora parece que también proliferan coreanos y polacos.
Los frikigrinos iluminados van levitando un par de palmos sobre el suelo, caminan despacio y llevan siempre toda la ropa colgada fuera de la mochila. Contemplan el paisaje y se detienen ante cada detalle del camino (hoy había uno contemplando un eucalipto como sí fuera un tótem celta). Suelen encontrar siempre compañía a la altura de sus espectativas, generalmente del sexo contrario y que habla inglés. Al final algunos incluso “mojan”, aunque no me refiero a la ducha porque eso no es de lo que más usan. Para ellos el camino es un proceso de vida en el que se alejan de lo material, como el dinero, y no se preocupan de comer o de buscar sitio para dormir. Para lo que sí suelen tener presupuesto es para vino (en Asturias, sidra) y para distintas variedades de cosas fumables, más o menos. Miran al resto de mortales con desprecio por no compartir sus ideales al ritmo de John Lenon. Llegan siempre a última hora de la tarde a los albergues.
Los turigrinos se caracterizan por llevar todos una enorme cámara de fotos colgada al hombro. Por supuesto que no suelen llevar mochila porque la cámara ya,debe pesar varios quilos entre cuerpo y objetivos. Hacen fotos a todas la cosas del camino: flores, insectos, hojas e incluso a las plastas de vaca del camino. Yo no entiendo cómo no llegan a los albergues inclinados por la parte de la cámara hasta casi tocar el suelo.
El último grupo que voy a describir son los peregrinos que no saben si vienen o si van. Se trata de gente ya mayorcita o familias con hijos ya adolescentes como apéndice. Han venido a hacer el camino porque alguien les dijo que era una verdadera experiencia que tienes que vivir. Ellos suelen ser del grupo barriga cervecera. Si llevan niño este se pasará todo el tiempo quejándose por todo y whatsappeando con todos para decirles el rollo que es esto. El niño lleva el móvil con la música puesta a toda leche en el camino y siempre da la nota en los restaurantes porque no le gusta nada de lo que tienen en el menú peregrino. Riega todos los segundos platos con tomate de ketchup. También están los que vienen solos pero a los 200 metros ha han hecho un grupo que perdurarán en una amistad para toda la vida.
Bueno, también estamos los enganchados al camino: especie poco abundante que nos podemos permitir el lujo de criticar a todos los que pasan por el camino porque nosotros somos los únicos auténticos de verdad (modo ironía para el que no lo pille).
La parte estupenda ha sido que he encontrado hoy a muchos de los peregrinos con los que había coincidido hasta Lugo: las chicas que van con la canaria, la profesora en Alemania, algunos de los lorquinos y la pareja de jóvenes de Barcelona. Creo que nos vamos a ver todos en Santiago y seguro que nos da tiempo a tomar algo.
Estoy alojado en el Bule-Bicen una habitación son baño por 25 euros, limpia y sencilla. Ahora estoy en el bar tomando un vino y unos pimientos (tengo la pantalla del iPad llena de aceite de la mano izquierda con la que cojo los pimientos). He comido un menú en la parrillada, como siempre, y pasó la tarde sin nada que hacer porque en O Pino no hay nada salvo coches en la carretera y peregrinos en las aceras.
Resumen de la etapa: 31,7 km en 6h 14min con 345 de subida a una velocidad de 5,98 km/h. Enlace a Wikiloc.

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30ª Friol-Boimorto: camino del norte

Esta segunda etapa de transición hacia el camino del Norte ha sido un poco decepcionante, sobre todo si la comparamos con la primera. Lo cierto es que tiene tramos muy bonitos, sobre todo al principio, pero también mucha carretera secundaria.
La etapa hasta O Mesón la he pasado siempre con la duda por tomar el camino correcto. Es verdad que las flechas están muy bien en todas partes y ayudan mucho. También me ha servido el PDF que me descargué del blog de Estradas e corredoiras y el track de Wikiloc. Por cierto, el track de Wikiloc no se sigue en un par de sitios: en Laxe se toma recto por pistas en lugar de la carretera y también hay una pequeña modificación en la primera parte de la etapa.
Sale el camino de Friol por un precioso paseo junto al río que hace muy agradable el inicio. Desde allí es un constante intercambio de pistas, caminos, sendas y carreteras secundarias. El único problema que he encontrado hoy han sido los perros sueltos. En algunas aldeas los he encontrado en la calle amenazantes y de mal rollo. En una de las aldeas se me ha lanzado uno a pesar de que estaba el dueño.
La última parte hasta Sobrado es por carretera y se hace muy pesado. He llegado al monasterio a sellar a las 11:30 y había una chavala italiana dando sus datos para quedarse en el albergue de los monjes. Ha puesto bastante nervioso al tranquilo monje cuando le ha regateado el precio para quedarse. Le decía que en todas las guías el precio que indicaba para este albergue era de 3 euros. El monje le ha respondido de muy mala gana asegurando que eran seis euros y se ha girado sin hacerle más caso para atenderme a mí.
Yo he salido a tomar algo en el bar de la plaza y he retomado ruta para llegar pronto al destino porque había quedado con José María y Beatriz. A las 13:30 he llegado al albergue y estaba lavando la ropa cuando han aparecido mis amigos para recogerme.
Hemos pasado un día estupendo desde la comida en casa Moncho. Es un restaurante de comida casera cien por cien en el que el menú no distingue entre primeros y segundos, te dicen todos y tú pides dos. Las raciones son abrumadoras y encima te proponen repetir. Yo no he podido resistir la tentación y me he regalado con un trozo extra de tortilla de patatas: patatas de la casa, huevos amarillo intenso de sus gallinas y cuajada como a mí me gusta, poco hecha. De postre queso de arzúa y café mojado con orujo.
Luego hemos hecho una ruta turística por los alrededores que ha incluido visita al monasterio de Sobrado, la preciosa iglesia de Santa María de Mezonzo. Después me han llevado a la playa fluvial de Mellide y hemos acabado comiendo pulpo en Garnacha (mucho mejor que Ezequiel, y José María dice que mucho más limpios).
Por cierto, me ha comentado José María que este es el pueblo en que nación Luz Casal y que hacen todos los años un festival muy chulo con muchos artistas que vienen.
Tras una parada en el bar de referencia de José María nos hemos despedido. Gracias de corazón a los dos, hemos pasado un día estupendo y habéis sido unos anfitriones perfectos.
He llegado al albergue a las nueve menos algo, me he puesto a charlar un momento con el hospitalero y he recogido la ropa, que aún estaba algo mojada.
Cuando todo parecía acabado el camino me ha brindado una experiencia peregrina de las de nivel. Me he acercado al grupo de peregrinos que también duermen esta noche en el albergue. Son dos chicos y dos chicas jóvenes que estaban terminando de preparar la cena. Yo creía que venían en bici pero resulta que vienen andando.
Hemos empezado a hablar de forma general hasta que la cosa se ha ido destapando. Son de Alicante y llevan ya algunos días haciendo el camino. Empezaron haciendo etapas largas de cerca de cuarenta pero pensaron que “no era cuestión” porque se cansaban y porque tenían molestias. Han decidido hacer etapas pequeñas y por eso van de 10 en 10 quilómetros. Hoy han hecho la etapa desde Sobrado hasta aquí (11 km). El caso es que son algo increíble porque se han ido al súper y se han traído cervezas y una botella de ron, coca cola y cúbitos de hielo. Están cenando un arroz blanco que se les ha quemado con trozos de salchichas y tomate de bote.
Nos han invitado a una copa y aquí estamos el hospitalero y yo haciendo tertulia con ellos. La verdad es que se ve gente maja con la historia muy clara: pasarlo bien en el camino sin castigarse. Con un par de cubatas hemos comenzado a hablar de las chicas en bikini haciendo voley playa. Os seguiré contando mañana como queda la noche porque de cualquier modo no puedo publicar hoy porque no tengo internet, mañana os término de contar una velada que promete.
La noche no se complicó más de la cuenta y a una prudente hora nos fuimos a dormir, suerte que el albergue estaba cerrado y no había posibilidad de traer otra botella de ron porque si no…
Resumen de la etapa: 35,9 km en 6h 44 min con un desnivel de 392 a una media de 5,45km/h. Enlace a Wikiloc.

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29ª Lugo-Friol: fuera del camino

Como este es un camino especial y me he empeñado en ir dando vueltas por todas partes mi próximo reto es unir desde Lugo el camino primitivo con el camino del norte en Sobrado dos monxes. Hay una ruta trazada con flechas verdes que te lleva en dos etapas dando el salto.
Ayer pasé un buen rato en el bar buscando información sobre la ruta hasta encontrar una estupenda página en la que aparece una detallada descripción de las etapas así como enlaces a Wikiloc para descargar las rutas. Es Estradas e corredoiras.
He seguido las indicaciones del blog y no he tenido ningún problema en toda la etapa salvo un momento de duda al principio que el camino original está cortado.
Tengo muy claro que ha sido un verdadero acierto elegir esta etapa. Desde el principio es una maravilla, tal y como indica la página se transita todo el tiempo por preciosas corredoiras que nos introducen en la García más rural y auténtica. Sólo el constante ladrido de los perros al pasar por las casas rompe el silencio del bosque y el canto de los innumerablas pájaros.
Se sale de Lugo por un sendero junto a un río entre remansos y algún molino. Es un precioso paseo por una ruta de bicicletas que nos aleja del ruido de la ciudad y de los coches. Desde allí ya todo son pequeñas aldeas entre corredoiras que unas veces se acercan más y otras se alejan de la carretera, verdadera referencia de esta etapa. Justo mientras hablaba con Mar por tf me ha salido al camino un corzo casi a la altura de poder tocarlo.
El camino no presenta dificultades orográficas significativas y tampoco de orientación puesto que las flechas verdes y el track descargado sirven para recorrer todo el trayecto sin problemas.
La llegada a Friol se hace por la carretera en la única parte verdaderamente desagradable. Allí nos espera Casa Benigno, un sencillo lugar en el que descansar. La pensión ofrece un lugar viejo pero arreglado y limpio a un precio inmejorable: 14 euros la habitación con baño e incluso con wifi.
He comido menú en el restaurante de aquí (algo flojito) y descansar la tarde aprovechando para habla por skype y para escribir las entradas que me faltaban.
La cena también abajo ha sido algo mejor. Ahora voy a ver la final de Mastechef y mañana ritmo a Sobrado y más allá porque creo que voy a intentar hacer una etapa larga que me deje cerca ya de Santiago, que casi se huele ya.

Resumen de la etapa: 25,3 km en 5h 12min con un desnivel acumulado de 262 (sólo) a una media de 4,87 km/h. Enlace a Wikiloc.

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28ª Cádavo-Lugo

Me levanté de los primeros y me puse en marcha rápido justo cuando empezaba a clarear. A la salida coincidí con las chicas de la canaria y con ellas salí del pueblo no sin cierta dificultad por lo poco que se veía y por lo oculto de las señales. Una vez más mi teléfono salvó la situación.
El camino a Lugo no tiene mucha historia: siempre paralelo a la carretera y muy fácil salvo por la fuerte subida del principio. Casi todo es descenso y la única cosa destacable es que no hay cobertura en casi todo el camino.
En Castroverde me desvié a una cafetería en la que me comí un estupendo trozo de bizcocho con un café con leche verdaderamente reponedor. Precioso el paso por Vilabade con su enorme iglesia y su palacio.
Nada más que destacar hasta la llegada a Lugo cruzando la autopista hasta llegar a la muralla.
Como había quedado con mi amiga Carmen para pasar el día en su casa decidí no parar en el albergue municipal del centro y llamé a uno nuevo que han abierto junto al puente romano, a la salida. Me venía bien para que Carmen me recogiera y así al día siguiente estaba ya en el inicio del camino.
Está al final de la calzada romana, es una cervecería y arriba han arreglado una antigua fonda reconvirtiédola en albergue. Se llama roots&boots todavía ni les funciona la web. El sitio está regular, es muy antiguo y sólo algo adecentado. Las habitaciones son muy pequeñas y tienen dos literas. Además va acomodando a los peregrinos por habitaciones sin tener en cuenta nada lo que hizo que yo estuviera con una parecen a de chicos muy amorosos ellos a los que les corté el rollo al llegar. Al menos está limpio y dan sábanas de papel. No tienen sitio para tender la ropa y es muy incómodo para lavar así que decidí abusar de la hospitalidad de mi amiga y hacer la colada en su lavadora. Son serviciales pero está muy verdes en eso de atender peregrinos.
He pasado un maravilloso día en casa de Carmen con su madre y con Fikru (gracias siempre por ser tan estupendas). A eso de las 8 le he dicho a Carmen que me devolviera a mi vida peregrina. Me he dado una vuelta contemplando la horrible reconstrucción del puente romano que han hecho (de llevar a los responsables a los juzgados). He pedido una ensalada en la cervecería y me he tomado un vino para subir a dormir sin mayores historias. Al llegar había llegado el cuarto inquilino: un ciclista que se estaba duchando y se iba a cenar. Le he dicho que nos levantamos temprano y él que se acostaría tarde así que nos hemos disculpado aunque luego no ha hecho falta porque no yo oí cuándo llegó y él ha seguido roncando cuando nos hemos levantado hoy.
Resumen de la etapa: 32,2 en 6h 12 min con una subida acumulada de 530 a una media de 5:39 km/h. Enlace a Wikiloc.

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27ª Fonsagrada-Cádavo

Después de un breve retraso fruto de mis ocupaciones peregrinas organizativas vuelvo al relato diario de mi camino. Es cierto que en estos día tampoco han pasado muchas cosas y el camino desde que entramos en Galicia es una repetición de paisajes con caminos entre bosques que llegan a pequeñas aldeas sin ningún servicio y casi deshabitadas, en un constante sube y baja que no ofrece grandes dificultades pero que, por acumulación, acaba cargando las piernas.
Salí por la mañana con la etapa torcida: ya el inicio fue dar un par de vueltas al pueblo buscando un bar que decían que había abierto por la carretera pero que no apareció. Yo me había levantado de muy mal humor después de haber perdido mi frontal ya que eso me había hecho preparar la mochila a oscuras casi.
Comencé la bajada de Fonsagrada hacia Padrón cuando aún apenas comenzaban a iluminar las primeras luces y poco después de pasar el albergue me encontré a las dos parejas de lorquinos a los que no había vuelto a ver desde la noche de fiesta en Grandas. Al pasarles el chaval me reconoció y me dijo que si era mío un frontal que había encontrado al lado de mi cama la noche anterior y que me lo había traído. Contento y agradecido recuperé mi frontal y eso comenzó a animar el día.
El camino transcurre casi toda la jornada por sendas y caminos paralelos a la carretera que une Fonsagrada con Lugo con algún que otro duro repecho cortito pero intenso. Poco a poco fui pasando a distintos peregrinos, las chicas que van con la canaria, la otra pareja de lorquinos y alguno más hasta llegar al mesón de Paradavella, lugar especial del camino que supone la primera opción de un desayuno. Lo rige un argentino a quién las prisas no le van nada y que suele llamar la atención a quién viene a meterle ritmo. Él atiende uno y no comienza con el siguiente hasta que no ha terminado con el primero. Yo tuve suerte al ser el primero en llegar y allí se fueron acumulando todos poco a poco: las tres chicas que van juntas, las dos parejas de Lorca, la pareja de chicos de Barcelona y alguno más. Los dejé allí tres dar cuenta de una tostada con tomate (el tomate te lo da entero para que tú hagas lo que puedas) del tamaño de barra de pan.
El resto del camino más de lo mismo con una fuerte subida en la parte final y una última zona junto a una pinada que me hace recordar la llegada al pueblo hace unos años con las niñas, cuando una tormenta enorme se desató cuando íbamos por allí para calarnos hasta los huesos y hacernos pasar verdadero miedo por los rayos que parecía que nos iban a caer en cualquier momento.
Llegué al albergue sobre las 12:15 y estuve esperando a que abrieran a las 13:00 mientras iban llegando todos.
Fuimos a comer al restaurante Moneda, que está en la parte de abajo del pueblo y nos pusimos las botas con un menú estupendo a 9,50. Luego nos quedamos charlando Carlos y yo de sobremesa (Carlos es el del matrimonio de catalanes) porque el francés y la mujer de Carlos se habían marchado al albergue cansados tras la intensa comida y abatidos por el abundante riego etílico.
Durante la comida fuimos perfilando la posibilidad de adelantar la llegada a Santiago para el Sábado porque Lourdes y Carlos se marchan el domingo y Alain (el francés) el lunes. Nos ha propuesto quedarnos todos en un apartamento que el conoce en Santiago que está muy céntrico y que sale a 15 euros por persona.
El resto de la tarde la pasamos hablando sobre cómo organizar etapas y llamando por tf para reservar lo de Santiago. Al final ellos se fueron al albergue a tomar algo de fruta y yo me fui al restaurante del mediodía a cenar algo ligerito.
Cuando llegué ya estaban todos acostados y casi durmiendo porque se me hizo algo tarde. Lourdes tenía un par de pelotas de tenis que habían comprado en el chino para hacer ejercicios de manos pero se habían roto a los 5 min.
Resumen de la etapa: 25,7 km en 5h 41 min con un desnivel de 469 y una velocidad media de 5,64. Enlace en Wikiloc.

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26ª Grandas de Salime-O Fonsagrada: por fin Galicia

Preciosa etapa que a pesar de un puerto de montaña no es excesivamente dura. El puerto del Acebo supone la frontera entre Asturias y Galicia y marca la parte final de mi camino de este año.
La noche peregrina estuvo a la altura de lo esperado. Al terminar la cena dejé a algunos peregrinos muy animados bebiendo alrededor de un paisano que tocaba la gaita. Cuando subía por la calle alguien gritó: “ahora una muñeira…” Mientras sonaba el la la la iba yo pensando que la noche prometía y que seguro que iban a llegar tarde y ruidosos. Llegaron a la 1 de la mañana pero yo casi ni me enteré. El resultado es que está mañana a las 6 nadie se ha movido de las camas, ni los polacos.
Sobre las 6 y algo me he levantado y sin hacer ruido me he puesto en marcha. Es cierto que he tenido la tentación de hacer todo el ruido del mundo para despertar a mi vecina polaca de la litera de arriba pero final ente me he echado atrás. Al final con las prisas he olvidado mi frontal allí.
He salido poco después hasta el bar de la plaza que nos dijeron que estaría abierto y allí he tomado un café antes de ponerme en marcha.
Saliendo de Grandas se asciende casi todo el rato por caminos paralelos a la carretera (esto es algo que ocurre en toda la etapa). Llegando a Castro he adelantado al trío de chicas de la canaria y las he dejado en el albergue intentando negociar que les abrieran, creo que lo han conseguido.
Desde Castro suave subida tranquila y con buen tiempo, una delicia. El ültimo tramo es una fuerte rampa al puerto que he disfrutado mucho. A mitad me ha salido un corzo al camino a una distancia corta.
Rápido descenso sin complicaciones hasta la carretera en la que se encuentra el bar donde he parado a tomar una clara y un trozo de empanada. El señor del bar es uno de esos personajes típicos del camino que ha hecho muchos ya y que atiende a peregrinos desde siempre. He charlado con el un rato sobre cómo va cambiando este camino y luego me he puesto en marcha otra vez.
El resto de la etapa no tiene mayor complicación salvo la fuerte subida final de llegada a Fonsagrada. He visto otro corzo y algo que creo que era un visón, no sé que otra cosa podría ser.
He llegado al albergue el primero y he podido disfrutar de todas sus maravillosas comodidades. Es un albergue nuevo, el Cantábrico, dotado de todo tipo de lujos peregrinos como lavadora, cocina, wifi, sábanas, toallas y atención amable de la propietaria por la módica cantidad de 10 euros.
Del resto comida en el restaurante Cantábrico con un estupendo menú de 13 euros mientras veía casi ganar a Alonso al ritmo de un maravilloso bacalao y una jarra de Ribeiro cosechero.
Tarde tranquila hablando por skype mientras esto se ha ido llenando. Han llegado los,frikigrinos de todos los días, los que no pagan por dormir pero intentan ducharse y servirse del albergue con aquello de que no tienen dinero (para alcohol sí que tienen).
Cena en la pulpería sencilla: caldo y pimientos regado con Ribeiro.
Resumen de la etapa:25,4 km en 5h 24min con 797 metro de desnivel y a una velocidad de 5,09km/h. Enlace a Wikiloc.

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